viernes, 22 de abril de 2016
BUENAS NOTICIAS RECONOCIMIENTOS, LIBROS EN LA BIBLIOTECA NACIONAL DE PANAMÁ Y OTROS
Hoy 22 de Abril celebramos el Día de la Tierra como Presidente Nacional de la UMECEP Panamá organización civil cuya sede principal esta ubicada en Argentina y que promueve la paz, la cultura y el cuidado del medio ambiente es obvio que debemos promover cambios de una vez y por todas porqué cada día más nuestra madre naturaleza nos esta pasando factura por el daño que le hemos causado a nuestro hogar, nuestra tierra.
Participe en Eventos por medio de mis letras de estos dos ya fueron reconocidos aquí los reconocimientos.
También Celebramos este Mes el Día del Idioma Español, el Día Internacional del Libro,recordamos a Cervantes, Shakespeare y al Inca Garcilaso de la Vega además el 25 de abril se celebra el Día Nacional del Escritor en Panamá
Por este hecho participe en un Evento Exaltando el Idioma Español en homenaje a este hecho y Poetas de Facebook me concedió algo que agradezco el Diploma como Autor Destacado de la Primera Quincena de Abril del 2016 además de realizar una revista hermosa que después compartiré de este hecho les dejo los siguientes reconocimientos.
Y anteriormente les había mencionado que Tres de mis Libros : Qué Dios los perdone a Todos, Mis Sueños de Alas Rotas y Voces del Silencio ya estaban en la Biblioteca Interamericana Simón Bolívar de la Universidad de Panamá.
Bueno ahora mi libro: Voces del Silencio reposa en la Biblioteca Nacional de Panamá Dr. Ernesto J. Castillo comparto el link ahora esta junto al Ensayo publicado en la Revista Cultural Lotería que escribí sobre Miguel Hernández hace un tiempo atrás un honor para mí.
http://190.34.168.187/cgi-bin/abnetclwoe/O7100/IDc5873bd8/NT1
El Link de arriba es de la Biblioteca Nacional de Panamá.
Después compartiré más noticias muchas gracias
Robert Allen Goodrich Valderrama
Panamá
DEMETRIO HERRERA SEVILLANO GRAN POETA PANAMEÑO
DEMETRIO HERRERA SEVILLANO
POR: ROBERT A. GOODRICH V.*
Hace poco publiqué la vida y obra de Demetrio Korsi ahora les traigo para seguir celebrando a los escritores panameños y sus vidas la vida y obra del poeta pobre, de uno de los poetas más interesantes de la literatura panameña el otro Demetrio, Demetrio Herrera Sevillano del cual hay pocos datos pero una obra magnifíca en todo el sentido de la palabra.
DEMETRIO HERRERA SEVILLANO
(1902-1950)
De padre colombiano y madre oriunda de La Chorrera, nace en Panamá. Es un hombre pobre, que vive en esta capital, salvo algunas ausencias en San Blas y David. Sólo hizo estudios de escuela primaria. Pero en las lecturas y en la vida encontró su verdadera formación. Fue de oficio encuadernador. Se casó joven, y tenía hijos. Con uno de ellos vivía, en una habitación sórdida, cuando le sorprendió la muerte durante la siesta. Al regresar su hijo de la escuela, lo encontró muerto. Vivía cerca de la plaza de Santa Ana, verdadero centro popular de Panamá. El -como antes Demetrio Korsi- fue cantor de la plaza y de sus aledaños de pobres. Sus poemas, según Pedro Rivera, son «radiografías del alma popular».
Se inspira en sus lecturas -Vicente Huidobro, García Lorca, Rafael Alberti, Nicolas Guillén y Julio Flóres-. Se le ha considerado como el verdadero poeta del pueblo que ha tenido Panamá.
Obras de Demetrio Herrera Sevillano
Mis Primeros Trinos. Panamá, Imprenta Nacional. 1924
Kodak (sin pie de imprenta). 1937
La Fiesta de San Cristóbal. Panamá (sin pie de imprenta). 1937
Los Poemas del Pueblo. Panamá, Botello, impresor. 1938
Los Poemas del Pueblo. Panamá, Botello, impresor. Segunda edición. 1939
Antología Poética. Panamá, Imprenta de la Academia. Prólogo de Enrique Ruiz Vernacci. 1945
La Canción del Esclavo. Panamá, Imprenta Nacional 1947
Ventana. Panamá, Imprenta Nacional. Premio del Concurso Ricardo Miró, de 1949 1950
Sin duda alguna sus poemas marcán la terrible realidad de los barrios, de la pobreza de la humanidad quizás el más conocido de esos poemas es su magistral poema titulado: Cuartos.
Cuartos, por
Demetrio Herrera Sevillano
Zonzos
de calor y noche,
pasan cuartos
Cuartos...
Cuartos...
Cuartos de la gente pobre
con sus chiquillos descalzos.
Cuartos donde no entra el sol,
que el sol es aristocrático.
Mujeres semidesnudas
están lavando en el patio,
y pregonando los fogones
un silencio
cuadrilátero.
Cuartos donde necia da
la tos, funeral silbato.
Cuartos con sus caras mustias,
con su exposición de harapos.
La enferma se asoma y llama...,
la enferma se asoma y llama
al viento, que no hace caso.
Aprieta el zaguán oscuro.
Abofetea el tinaco.
y
zonzos,
de calor y noche,
pasan cuartos.
Cuartos...
Cuartos...
Cuartos de la gente pobre
con sus chiquillos descalzos.
Cuartos donde no entra el sol,
que el sol es aristocrático.
El Barrio de Santa Ana, las calles de Calidonia y la Central eran puntos de encuentro para los grandes escritores y poetas de Panamá el Café Coca Cola era un punto de encuentro de grandes mentes, intelectuales y poetas muchos de ellos pobres como Demetrio Herrera Sevillano caminaban por las calles y las viejas avenidas de esta histórica ciudad, estos barrios guardan muchas historias y si pudieran hablar cuantas cosas nos dirían de allí nació la inspiración de muchos de los poemas escritos por este gran poeta panameño a quién honores le hacemos con la publicación de este muy breve semblanza compuesta por poemas y una breve biografía del mismo.
Parque de Santa Ana, por
Demetrio Herrera Sevillano
Para Eliseo Echévez
Parque "Santa Ana"! Carrosel antiguo,
deliciosa rueda de la distracción.
Te recuerdo tanto ¡tánto! que atestiguo
que soy una rama, de tu ramazón.
Tu figura, necio, maltraté irritado
sin que te inmutases por mi proceder.
Estoicismo santo que ha vigorizado
esta tolerancia de mi padecer.
Parque Santa Ana! Lírica bandeja
donde exhibe el pobre su penalidad.
Cromo de tertulias donde se festeja,
donde se moteja, sin perplejidad.
En las noches danza sobre tu corona,
visitante, el viento, con nervioso son.
Y un susurro grave, como de persona,
va surgiendo entonces de tu floración.
Empaparon lobos tu sencilla frente
en la sangre núbil de Ferdín Jaén.
Les miró la torre, resignadamente,
resignado, el cielo, les miró también.
Parque Santa Ana. Circular y craso,
eres fuerte abrazo de mi Panamá.
En sus calles --cintas de potente lazo--
la ciudad tu imagen ostentando está.
Te venero mucho! No hay en la mañana
--que madruga a verte-- mi veneración.
Es que soy tu amigo, Parque Santa Ana.
Más que amigo: rama, de tu ramazón.
Del libro: La Canción del Pueblo. 1939.
Calidonia, por
Demetrio Herrera Sevillano
Los automóviles gritan.
El tranvía pide permiso
y el viento me cae encima
atropellado por los autobuses.
Súbito, ¡zas!,
un jamaicano salta,
del brazo de la vía,
al heroico pescante de una chiva
que se come -¡golosa!- la distancia.
La calle respira por sus callejones.
y
-carbón de mangle en bruto-,
en soso monorritmo,
las sólidas cabezas.
-What are you doing, my brother?
-Nothing, nothing.
Por aquí a las cantinas
pariéronlas juntitas
como a las hermanas Dionne,
y hay un hedor travieso
que insiste en molestarme.
Negros. Más negros. Más negros.
-What are you doing, my brother?
-Nothing, nothing.
Terquedad de las casas
en atajar la calle,
que intenta liberarse
-¡delicioso!-
del trato siempre injusto
que danle los vehículos.
¡Calidonia!
Algunos cruzan corriendo...
Las chivas se persiguen
y ríos abigarrados de gente que va y viene
inunda las aceras.
En el ombligo férvido
el policía del tránsito
abofetea el ambiente.
Letania de las Calles, por
Demetrio Herrera Sevillano
Para el licenciado don Angel L. Casís,
que también siente.
Conozco las calles. Las calles conocen
también mi infortunio, mi ensueño, mi voz.
Las calles son largas mujeres tendidas
que el hombre a martirio tenaz condenó.
Sujetas, prendidas por brazos terribles,
las hieren los coches, las tuesta el calor.
Las calles no logran quitarse la ruda,
la ruda y sañuda, lanzada del sol.
Tacones... Tacones... Con dura inclemencia
golpeando su alma, gozosos se ven.
No tienen quien cure su trágica herida,
quien borre su angustia, quien salve su ser.
A veces enroscan su cuerpo de piedra.
Ocultan, a veces, su pecho viril.
Las matan los golpes --gritón sonsonete--
que el mundo, perverso, las suele inferir.
En noches profundas las hallo rendidas;
las deja, cansado, el ruido voraz.
Las calles parecen, dormidas, los muertos,...
los muertos de alguna contienda brutal.
Quien sabe qué sueñan entonces las calles!
Quien sabe qué cosas sus sueños dirán!
(Tan solo pedazos hacer las cadenas,
aquel que las sufre, precisa soñar).
La bala: chispazo, corcel invisible
que corre la Muerte, que silba al correr,
su rostro empurpura con sangre del uno,
con sangre del otro, con sangre de aquel.
Oh calles cautivas!... Si al menos pudieran
gritar sus pesares, decir lo que ven!
Caifás pisa ufano su cuello deforme
y Judas las tiene de hogar y cuartel.
Anónimo errante, me acogen las calles!
Las calles conocen mi paso, mi voz.
Las calles me quieren, porque, como ellas,
sufro sin que a nadie le interese yo.
Valientes, soportan serenas el yugo;
indóciles, rugen atroz gravedad.
Yo veo en las calles el noble, ¡el magnífico
afán de pararse, de hablar y luchar!
Oh calles amigas!... Cadáver la fiebre
feroz de libraros, la pena es en mí.
Atadas, tiradas al suelo, ultrajadas,
oh calles amigas!, tenéis que vivir.
Yo sí, Yo sí puedo!... Que lúgubres miro
mi estrella soñada, mi sol, mi ideal?...
Poderosas alas, seguiré a la cima;
persistencia cruda, lograré llegar.
Mas no la victoria, la meta, la gloria,
hermanas en cuita, me envanecerán.
Que desde mi cielo,... ¡que desde mi cumbre!
como de costumbre, con vosotras, calles,
oh calles cautivas!, vendré a platicar.
Del libro: La Canción del Pueblo. 1939.
Vida Pobre, por
Demetrio Herrera Sevillano
He vuelto triste a mi tugurio. Triste.
Mi madre, perspicaz, ha comprendido
que nada he conseguido...
nada contra el dolor que nos asiste.
Está el fogón cual lo dejé: dormido.
Pero la pobre en ocultarme insiste
el hambre que su rostro ha deprimido,
y, "mañana, -me alienta- tú persiste".
Dúlcidas expresiones que comprendo!
No quiere -madre al fin- mirar conmigo, ...
conmigo el mal, sobre mi mal creciendo.
Y así marchamos, tras la misma estrella:
hoy ella riendo, y yo, porque consigo;
mañana sin reir, ni yo, ni ella.
del libro: Los Poemas del Pueblo
Infancia, por
Demetrio Herrera Sevillano
¡Este chiquillo inquieto...! Gira que gira.Péndola.
Chorro entregado al vicio de la nerviosidad.
A conquistarlo, mudo, en las auroras viene
Eolo, su compinche, para vagabundear.
Velada su pupila, como el remedio amargo,
a la lectura -néctar- desazonado ve.
Encolerizo a veces; mas la memoria surge
de mi niñez entonces a intervenir per él.
¡Este chiquillo inquieto...! Atónito, inseguro,
sus suaves impresiones intenta relatar.
Simula, de pie, un tallo, renuevo que palpita
corriendo, la bandera de la felicidad.
Me turba, me enloque (¡girándula rabiosa!);
pero, dichoso, cuenta con mi satisfacción.
¡Este chiquillo inquieto...! Sus travesuras matan,
y al repudiarlo siento, que me repudio yo.
Un Grito a las Balas, por
Demetrio Herrera Sevillano
Para el licenciado José Isaac Fábrega, periodista
de fuste y amigo sincero de la democracia.
Oh balas viajeras, furiosas, temibles
que andáis con la muerte! Oh balas de horror!
Audaces, fugaces y casi invisibles,
silbáis un silbido que causa pavor.
Os ven las uaroras. Cual pérfidas aves
os ven las mañanas en jira fatal;
las noches que tristes, inquietas y graves
tornasteis ¡oh balas!... Oh balas del mal.
Sois dedos, mil dedos malignos y rudos
que niños y ancianos hacéis sucumbir.
Que mal os hicieron ¡oh trágicos nudos!
oh dedos sañudos! que haceislos morir?...
Matáis los sembrados. Las débiles chozas,
¡oh balas ansiosas!, ¡perenne matáis!
¿Qué mano os impele, criaturas odiosas;
qué mano rabiosa, que así torturáis?
Cambiad vuestra ruta. Las almas que libres
anhelan mirarse, no deben caer.
De grasos, de grises, de gruesos calibres
salís como locas, sin ver ni creer.
Oh balas terribles, horribles viajeras
que andáis con la muerte! Oh balas de horror!
Moled ¡implacables! --si sois justicieras--
cualquier asesino...
cualquier opresor.
Del libro: La Canción del Pueblo. 1939.
Yo Soy Tu Presidente, por
Demetrio Herrera Sevillano
Esa sonrisa alegre de la mañana
es tuya.
Esa sonrisa tierna;
se la prestaste tú.
Que digo de memoria tus gustos y tus dones.
Que puedo denunciarte por esos incendiarios
abrazos repentinos que inventa tu vigor.
Ah, sí!
Pues soy el alba riente. La luz. ¡El presidente
de la república fresca de tu gracia!
Y,
rubricaré un decreto,...
prohibiendo que te miren.
Canela de mis ansias; rizófora flexible.
Canela que en aurora con música de ave,
tornó mi anochecer.
El níspero es la fruta más dulce, ¡más sabrosa
que dá la tierra mía!
Por ello me reclino,...
sobre tus senos púberes.
Todo te sigue a tí.
Todo te sigue.
El sol
que escandaliza porque te besa y huyes;
porque te besa el aire,
sin que protestes tú.
Todo te sigue a tí...
Mas me proclamo dueño,
único... ¡efervescente!
de toda tu hermosura.
Imán: en tu pupila.
El garbo, --fino imán-- de tu contorno.
Presidente absoluto
de la república tierna de tu gracia,
hoy,
rubricaré un decreto,...
prohibiendo que te miren.
Del libro: Cambiantes.
Nocturno de las Calles, por
Demetrio Herrera Sevillano
En la rodilla de un poste
--rubí que luce la noche--
el foco sobresaltado
de una cajilla de alarma.
Los faroles eléctricos
--candelabros ante el muerto
de la calle--
echan sus brazos de luz
en las espaldas sedosas,
del silencio.
Están las casas pensando.
Y el cielo --mesa de Dios--
viste su carpeta bruma.
Traigo la mirada: grave
me va observando la sombra.
Entre la sombra hay un bulto:
algún fantasma en la sombra.
Abro el compás de mis piernas
y marco un punto
2
3...
y marco miles de puntos.
La soledad ha dormido
a la ciudad en sus brazos.
Sólo mi existencia sigue:
la lleva el sueño a empellones
hacia sus paredes 4.
Del libro: Kodak. 1937.
No cabe duda que Demetrio Herrera Sevillano era un poeta que palpaba y vivía lo que escribía y veía diariamente en las calles de mi Panamá.
León A. Soto, Demetrio Korsi, Demetrio Herrera Sevillano son de esos poetas que sentían y reflejaban todo lo que en ellos nacía en cada uno de sus versos eran poetas auténticos de esos de los cualés existen pocos.
La Página Panamá Poesía me ha servido de mucho para escribir estas semblanzas de estos grandes poetas y escritores abril se esta diendo rápido pero espero que hasta ahora les estén gustando.
Fuente
Panamá Poesía
*
Robert Allen Goodrich Valderrama (Panamá 1980): Poeta, Gestor Cultural, Embajador de la Paz, Académico, Presidente de la UMECEP Panamá, Escritor, Bloguero, Ensayista, Editor creador del Blog Mi Mundo www.robert-mimundo.blogspot.com del Grupo Amor por las Letras ha participado en más de 40 antologías a nivel mundial sus libros están a la venta en www.lulu.com www.amazon.com y otros espacios también se pueden encontrar en la Biblioteca Interamericana Simón Bolívar de la Universidad de Panamá.
POR: ROBERT A. GOODRICH V.*
Hace poco publiqué la vida y obra de Demetrio Korsi ahora les traigo para seguir celebrando a los escritores panameños y sus vidas la vida y obra del poeta pobre, de uno de los poetas más interesantes de la literatura panameña el otro Demetrio, Demetrio Herrera Sevillano del cual hay pocos datos pero una obra magnifíca en todo el sentido de la palabra.
DEMETRIO HERRERA SEVILLANO
(1902-1950)
De padre colombiano y madre oriunda de La Chorrera, nace en Panamá. Es un hombre pobre, que vive en esta capital, salvo algunas ausencias en San Blas y David. Sólo hizo estudios de escuela primaria. Pero en las lecturas y en la vida encontró su verdadera formación. Fue de oficio encuadernador. Se casó joven, y tenía hijos. Con uno de ellos vivía, en una habitación sórdida, cuando le sorprendió la muerte durante la siesta. Al regresar su hijo de la escuela, lo encontró muerto. Vivía cerca de la plaza de Santa Ana, verdadero centro popular de Panamá. El -como antes Demetrio Korsi- fue cantor de la plaza y de sus aledaños de pobres. Sus poemas, según Pedro Rivera, son «radiografías del alma popular».
Se inspira en sus lecturas -Vicente Huidobro, García Lorca, Rafael Alberti, Nicolas Guillén y Julio Flóres-. Se le ha considerado como el verdadero poeta del pueblo que ha tenido Panamá.
Obras de Demetrio Herrera Sevillano
Mis Primeros Trinos. Panamá, Imprenta Nacional. 1924
Kodak (sin pie de imprenta). 1937
La Fiesta de San Cristóbal. Panamá (sin pie de imprenta). 1937
Los Poemas del Pueblo. Panamá, Botello, impresor. 1938
Los Poemas del Pueblo. Panamá, Botello, impresor. Segunda edición. 1939
Antología Poética. Panamá, Imprenta de la Academia. Prólogo de Enrique Ruiz Vernacci. 1945
La Canción del Esclavo. Panamá, Imprenta Nacional 1947
Ventana. Panamá, Imprenta Nacional. Premio del Concurso Ricardo Miró, de 1949 1950
Sin duda alguna sus poemas marcán la terrible realidad de los barrios, de la pobreza de la humanidad quizás el más conocido de esos poemas es su magistral poema titulado: Cuartos.
Cuartos, por
Demetrio Herrera Sevillano
Zonzos
de calor y noche,
pasan cuartos
Cuartos...
Cuartos...
Cuartos de la gente pobre
con sus chiquillos descalzos.
Cuartos donde no entra el sol,
que el sol es aristocrático.
Mujeres semidesnudas
están lavando en el patio,
y pregonando los fogones
un silencio
cuadrilátero.
Cuartos donde necia da
la tos, funeral silbato.
Cuartos con sus caras mustias,
con su exposición de harapos.
La enferma se asoma y llama...,
la enferma se asoma y llama
al viento, que no hace caso.
Aprieta el zaguán oscuro.
Abofetea el tinaco.
y
zonzos,
de calor y noche,
pasan cuartos.
Cuartos...
Cuartos...
Cuartos de la gente pobre
con sus chiquillos descalzos.
Cuartos donde no entra el sol,
que el sol es aristocrático.
El Barrio de Santa Ana, las calles de Calidonia y la Central eran puntos de encuentro para los grandes escritores y poetas de Panamá el Café Coca Cola era un punto de encuentro de grandes mentes, intelectuales y poetas muchos de ellos pobres como Demetrio Herrera Sevillano caminaban por las calles y las viejas avenidas de esta histórica ciudad, estos barrios guardan muchas historias y si pudieran hablar cuantas cosas nos dirían de allí nació la inspiración de muchos de los poemas escritos por este gran poeta panameño a quién honores le hacemos con la publicación de este muy breve semblanza compuesta por poemas y una breve biografía del mismo.
Parque de Santa Ana, por
Demetrio Herrera Sevillano
Para Eliseo Echévez
Parque "Santa Ana"! Carrosel antiguo,
deliciosa rueda de la distracción.
Te recuerdo tanto ¡tánto! que atestiguo
que soy una rama, de tu ramazón.
Tu figura, necio, maltraté irritado
sin que te inmutases por mi proceder.
Estoicismo santo que ha vigorizado
esta tolerancia de mi padecer.
Parque Santa Ana! Lírica bandeja
donde exhibe el pobre su penalidad.
Cromo de tertulias donde se festeja,
donde se moteja, sin perplejidad.
En las noches danza sobre tu corona,
visitante, el viento, con nervioso son.
Y un susurro grave, como de persona,
va surgiendo entonces de tu floración.
Empaparon lobos tu sencilla frente
en la sangre núbil de Ferdín Jaén.
Les miró la torre, resignadamente,
resignado, el cielo, les miró también.
Parque Santa Ana. Circular y craso,
eres fuerte abrazo de mi Panamá.
En sus calles --cintas de potente lazo--
la ciudad tu imagen ostentando está.
Te venero mucho! No hay en la mañana
--que madruga a verte-- mi veneración.
Es que soy tu amigo, Parque Santa Ana.
Más que amigo: rama, de tu ramazón.
Del libro: La Canción del Pueblo. 1939.
Calidonia, por
Demetrio Herrera Sevillano
Los automóviles gritan.
El tranvía pide permiso
y el viento me cae encima
atropellado por los autobuses.
Súbito, ¡zas!,
un jamaicano salta,
del brazo de la vía,
al heroico pescante de una chiva
que se come -¡golosa!- la distancia.
La calle respira por sus callejones.
y
-carbón de mangle en bruto-,
en soso monorritmo,
las sólidas cabezas.
-What are you doing, my brother?
-Nothing, nothing.
Por aquí a las cantinas
pariéronlas juntitas
como a las hermanas Dionne,
y hay un hedor travieso
que insiste en molestarme.
Negros. Más negros. Más negros.
-What are you doing, my brother?
-Nothing, nothing.
Terquedad de las casas
en atajar la calle,
que intenta liberarse
-¡delicioso!-
del trato siempre injusto
que danle los vehículos.
¡Calidonia!
Algunos cruzan corriendo...
Las chivas se persiguen
y ríos abigarrados de gente que va y viene
inunda las aceras.
En el ombligo férvido
el policía del tránsito
abofetea el ambiente.
Letania de las Calles, por
Demetrio Herrera Sevillano
Para el licenciado don Angel L. Casís,
que también siente.
Conozco las calles. Las calles conocen
también mi infortunio, mi ensueño, mi voz.
Las calles son largas mujeres tendidas
que el hombre a martirio tenaz condenó.
Sujetas, prendidas por brazos terribles,
las hieren los coches, las tuesta el calor.
Las calles no logran quitarse la ruda,
la ruda y sañuda, lanzada del sol.
Tacones... Tacones... Con dura inclemencia
golpeando su alma, gozosos se ven.
No tienen quien cure su trágica herida,
quien borre su angustia, quien salve su ser.
A veces enroscan su cuerpo de piedra.
Ocultan, a veces, su pecho viril.
Las matan los golpes --gritón sonsonete--
que el mundo, perverso, las suele inferir.
En noches profundas las hallo rendidas;
las deja, cansado, el ruido voraz.
Las calles parecen, dormidas, los muertos,...
los muertos de alguna contienda brutal.
Quien sabe qué sueñan entonces las calles!
Quien sabe qué cosas sus sueños dirán!
(Tan solo pedazos hacer las cadenas,
aquel que las sufre, precisa soñar).
La bala: chispazo, corcel invisible
que corre la Muerte, que silba al correr,
su rostro empurpura con sangre del uno,
con sangre del otro, con sangre de aquel.
Oh calles cautivas!... Si al menos pudieran
gritar sus pesares, decir lo que ven!
Caifás pisa ufano su cuello deforme
y Judas las tiene de hogar y cuartel.
Anónimo errante, me acogen las calles!
Las calles conocen mi paso, mi voz.
Las calles me quieren, porque, como ellas,
sufro sin que a nadie le interese yo.
Valientes, soportan serenas el yugo;
indóciles, rugen atroz gravedad.
Yo veo en las calles el noble, ¡el magnífico
afán de pararse, de hablar y luchar!
Oh calles amigas!... Cadáver la fiebre
feroz de libraros, la pena es en mí.
Atadas, tiradas al suelo, ultrajadas,
oh calles amigas!, tenéis que vivir.
Yo sí, Yo sí puedo!... Que lúgubres miro
mi estrella soñada, mi sol, mi ideal?...
Poderosas alas, seguiré a la cima;
persistencia cruda, lograré llegar.
Mas no la victoria, la meta, la gloria,
hermanas en cuita, me envanecerán.
Que desde mi cielo,... ¡que desde mi cumbre!
como de costumbre, con vosotras, calles,
oh calles cautivas!, vendré a platicar.
Del libro: La Canción del Pueblo. 1939.
Vida Pobre, por
Demetrio Herrera Sevillano
He vuelto triste a mi tugurio. Triste.
Mi madre, perspicaz, ha comprendido
que nada he conseguido...
nada contra el dolor que nos asiste.
Está el fogón cual lo dejé: dormido.
Pero la pobre en ocultarme insiste
el hambre que su rostro ha deprimido,
y, "mañana, -me alienta- tú persiste".
Dúlcidas expresiones que comprendo!
No quiere -madre al fin- mirar conmigo, ...
conmigo el mal, sobre mi mal creciendo.
Y así marchamos, tras la misma estrella:
hoy ella riendo, y yo, porque consigo;
mañana sin reir, ni yo, ni ella.
del libro: Los Poemas del Pueblo
Infancia, por
Demetrio Herrera Sevillano
¡Este chiquillo inquieto...! Gira que gira.Péndola.
Chorro entregado al vicio de la nerviosidad.
A conquistarlo, mudo, en las auroras viene
Eolo, su compinche, para vagabundear.
Velada su pupila, como el remedio amargo,
a la lectura -néctar- desazonado ve.
Encolerizo a veces; mas la memoria surge
de mi niñez entonces a intervenir per él.
¡Este chiquillo inquieto...! Atónito, inseguro,
sus suaves impresiones intenta relatar.
Simula, de pie, un tallo, renuevo que palpita
corriendo, la bandera de la felicidad.
Me turba, me enloque (¡girándula rabiosa!);
pero, dichoso, cuenta con mi satisfacción.
¡Este chiquillo inquieto...! Sus travesuras matan,
y al repudiarlo siento, que me repudio yo.
Un Grito a las Balas, por
Demetrio Herrera Sevillano
Para el licenciado José Isaac Fábrega, periodista
de fuste y amigo sincero de la democracia.
Oh balas viajeras, furiosas, temibles
que andáis con la muerte! Oh balas de horror!
Audaces, fugaces y casi invisibles,
silbáis un silbido que causa pavor.
Os ven las uaroras. Cual pérfidas aves
os ven las mañanas en jira fatal;
las noches que tristes, inquietas y graves
tornasteis ¡oh balas!... Oh balas del mal.
Sois dedos, mil dedos malignos y rudos
que niños y ancianos hacéis sucumbir.
Que mal os hicieron ¡oh trágicos nudos!
oh dedos sañudos! que haceislos morir?...
Matáis los sembrados. Las débiles chozas,
¡oh balas ansiosas!, ¡perenne matáis!
¿Qué mano os impele, criaturas odiosas;
qué mano rabiosa, que así torturáis?
Cambiad vuestra ruta. Las almas que libres
anhelan mirarse, no deben caer.
De grasos, de grises, de gruesos calibres
salís como locas, sin ver ni creer.
Oh balas terribles, horribles viajeras
que andáis con la muerte! Oh balas de horror!
Moled ¡implacables! --si sois justicieras--
cualquier asesino...
cualquier opresor.
Del libro: La Canción del Pueblo. 1939.
Yo Soy Tu Presidente, por
Demetrio Herrera Sevillano
Esa sonrisa alegre de la mañana
es tuya.
Esa sonrisa tierna;
se la prestaste tú.
Que digo de memoria tus gustos y tus dones.
Que puedo denunciarte por esos incendiarios
abrazos repentinos que inventa tu vigor.
Ah, sí!
Pues soy el alba riente. La luz. ¡El presidente
de la república fresca de tu gracia!
Y,
rubricaré un decreto,...
prohibiendo que te miren.
Canela de mis ansias; rizófora flexible.
Canela que en aurora con música de ave,
tornó mi anochecer.
El níspero es la fruta más dulce, ¡más sabrosa
que dá la tierra mía!
Por ello me reclino,...
sobre tus senos púberes.
Todo te sigue a tí.
Todo te sigue.
El sol
que escandaliza porque te besa y huyes;
porque te besa el aire,
sin que protestes tú.
Todo te sigue a tí...
Mas me proclamo dueño,
único... ¡efervescente!
de toda tu hermosura.
Imán: en tu pupila.
El garbo, --fino imán-- de tu contorno.
Presidente absoluto
de la república tierna de tu gracia,
hoy,
rubricaré un decreto,...
prohibiendo que te miren.
Del libro: Cambiantes.
Nocturno de las Calles, por
Demetrio Herrera Sevillano
En la rodilla de un poste
--rubí que luce la noche--
el foco sobresaltado
de una cajilla de alarma.
Los faroles eléctricos
--candelabros ante el muerto
de la calle--
echan sus brazos de luz
en las espaldas sedosas,
del silencio.
Están las casas pensando.
Y el cielo --mesa de Dios--
viste su carpeta bruma.
Traigo la mirada: grave
me va observando la sombra.
Entre la sombra hay un bulto:
algún fantasma en la sombra.
Abro el compás de mis piernas
y marco un punto
2
3...
y marco miles de puntos.
La soledad ha dormido
a la ciudad en sus brazos.
Sólo mi existencia sigue:
la lleva el sueño a empellones
hacia sus paredes 4.
Del libro: Kodak. 1937.
No cabe duda que Demetrio Herrera Sevillano era un poeta que palpaba y vivía lo que escribía y veía diariamente en las calles de mi Panamá.
León A. Soto, Demetrio Korsi, Demetrio Herrera Sevillano son de esos poetas que sentían y reflejaban todo lo que en ellos nacía en cada uno de sus versos eran poetas auténticos de esos de los cualés existen pocos.
La Página Panamá Poesía me ha servido de mucho para escribir estas semblanzas de estos grandes poetas y escritores abril se esta diendo rápido pero espero que hasta ahora les estén gustando.
Fuente
Panamá Poesía
*
Robert Allen Goodrich Valderrama (Panamá 1980): Poeta, Gestor Cultural, Embajador de la Paz, Académico, Presidente de la UMECEP Panamá, Escritor, Bloguero, Ensayista, Editor creador del Blog Mi Mundo www.robert-mimundo.blogspot.com del Grupo Amor por las Letras ha participado en más de 40 antologías a nivel mundial sus libros están a la venta en www.lulu.com www.amazon.com y otros espacios también se pueden encontrar en la Biblioteca Interamericana Simón Bolívar de la Universidad de Panamá.
jueves, 21 de abril de 2016
JOAQUÍN BELEÑO GRAN ESCRITOR PANAMEÑO
JOAQUÍN BELEÑO
POR: ROBERT A. GOODRICH V. *
En mi listado de Grandes Escritores Panameños no podía faltar Joaquín Beleño sus obras Gamboa Road Gang, Luna Verde, Curundú, Flor de Banana son piezas magistrales e históricas son novelas que cuentan un antés y un después en la historia del país especialmente en la época de la Zona del Canal cuando los estaadounidenses se encontrabán en Panamá.
En el año 2013 este servidor se ganó el 2 Premio en un Concurso Nacional de Ensayo sobre las obras Gamboa Road Gang y Luna Verde de este talentoso escritor panameño Joaquín Beleño desde chico en las escuelas los estudiantes leen Gamboa Roag Gang obra considerada pieza maestra de la literatura nacional una de las más importantes de la literatura istmeña.
Joaquín Beleño junto a escritores como Ramón H. Jurado, Guillermo Sánchez Borbón, Rogelio Sinán, José Franco, son de los grandes novelistas de Panamá.
Sobre la obras de Joaquín Beleño recomiendo la lectura del ensayo que escribí publiqué tiempo después en: http://www.monografias.com/trabajos102/analisis-novelas-gamboa-road-gang-y-luna-verde-del-escritor-panameno-joaquin-beleno/analisis-novelas-gamboa-road-gang-y-luna-verde-del-escritor-panameno-joaquin-beleno.shtml
Irónicamente Joaquín Beleño nació un murió un mismo día el 5 de febrero.
A continuación una semblanza biográfica de su vida.
Joaquín Beleño Cedeño (1921-1988). Periodista y novelista, considerado iniciador de la llamada “novela del Canal”.
Joaquín Beleño nació el 5 de febrero de 1921 en la Avenida Sur, dentro de los límites más humildes del barrio de Santa Ana, de la ciudad de Panamá. Su madre, doña Manuela Cedeño de Beleño, también oriunda de la urbe citadina, por parte materna descendía de D. Narciso de Urriola, uno de los firmantes del Acta de Independencia de 1821. Joaquín Beleño Carrillo, el padre, procedía de Cartagena, y en Panamá se quedó como albañil y constructor. En la autobiografía de Joaquín Beleño, publicada como homenaje póstumo, el escritor cuenta que realizó estudios en la Escuela Justo Arosemena, anexa, en aquel entonces, al Instituto Nacional. Al cumplir los trece años, el padre enfermó gravemente, y el pequeño tuvo que vender periódicos para contribuir a la subsistencia del hogar. Este andar en las calles lo adentró en el mundo que él calificara de “los desapartados”. Abandonó las aulas del plantel secundario y se convirtió en ayudante, aprendiz de su padre, aquejado de parálisis. Aprendió la albañilería, pero regresó al Instituto Nacional, donde se graduó como bachiller en 1942, durante la Segunda Guerra Mundial, que tuvo consecuencias en la realidad panameña. Entabló en esa época una relación de amistad, aprendizaje, colaboración y formación literaria con el también periodista y novelista Ramón H. Jurado.
Trabajó como bracero en los muelles de Balboa, mientras estudiaba. La guerra, para Panamá, constituyó la llegada de miles de personas que pasaron por el Istmo o se quedaron en el territorio. El joven Beleño fue obrero, mano para hacerlo todo en ese gran hervidero de actividades. Trabajó en la Zona del Canal como albañil, y en la Armada y en la Marina de Estados Unidos en Panamá. Esos espacios y vivencias, al poco tiempo, se convirtieron en los bosquejos de su novelística. En el diario La Hora, escribió las columnas Temas Áridos y Brújula, donde se vieron retratados los panameños de a pie. Fue presidente del Sindicato de Periodistas de Panamá durante la presidencia del Dr. Roberto F. Chiari, a principios de la década de 1960. Cultivó un periodismo de combate, decidido a la hora de dar opinión. En los años estudiantiles, había sido director del Periódico Voz Universitaria. En la Universidad de Panamá se recibió como Licenciado en Administración Pública y Comercio, con especialización en Ciencias Sociales. También se especializó en el campo de la Administración Pública en la New York University. Fue el organizador del departamento de Estadísticas de la Caja del Seguro Social y director de clasificación de puestos en la Carrera Administrativa. Con esto, realizó un servicio al Estado panameño que había pasado inadvertido aunque, según él, fue más fructífero que su aporte a la literatura nacional. Como ciudadano, participó en todos los movimientos sociales progresistas, desde la época del Congreso de la Juventud y del Frente Patriótico.
Ganó el concurso Ricardo Miró de 1949 en la sección novela, con Luna Verde (1951), que también obtuvo el primer premio internacional del Concurso 15 de Septiembre para las Artes, Ciencias y Letras, en la ciudad de Guatemala. Luna Verde ha sido varias veces editada, y traducida al chino, el francés, el inglés y varios idiomas eslavos. Esta obra representa la voz más valiente que ha resonado en literatura panameña, en cuanto plantea el estado de desintegración social y política provocado por la falta de moral y la adoración al dinero. Así, se convirtió durante la segunda mitad del siglo XX en un texto obligatorio entre propios y extraños para conocer la relación de los panameños con los norteamericanos residentes en la Zona del Canal.
En 1956, Joaquín Beleño volvió a ganar el Premio Miró con la novela Curundu Line. Gamboa Road Gang o Los forzados de Gamboa (1960), su tercera novela, es la que ha merecido más elogios de la crítica internacional. Cuando la publicó continuaba en la brega periodística, y, en una conferencia, poco antes de su fallecimiento, afirmó que el periodismo lo había mantenido siempre como al pianista las teclas del piano. No dejó de escribir hasta el último momento de su vida. En su última novela, Flor de banana (1970), se ocupó de los bananales y la perspectiva del país profundo, azotado por una trasnacional bananera. Escribió también cuentos, y preparó una obra dedicada a su fallecida esposa, Nimia.
La obra novelística de Beleño se distingue, entre los acercamientos de otros escritores panameños, porque recrea situaciones sociales críticas existentes en Panamá en los años en que eran publicados sus trabajos. Lo que narra es lo que a él y a sus coetáneos acontece. Sus elaboraciones literarias no son, en consecuencia, trabajos vinculados a la Historia, sino al presente vivido mientras se escribe. Así, cuarenta o más años después de publicada la obra de Beleño, su voz mantiene, como experiencia de tres décadas. Por ejemplo, Luna Verde tiene la forma de un diario que deja constancia de lo que transcurre durante un período de cinco o seis años, mediante ciento catorce cuadros. Tiene como protagonista a un jovencito del interior de la República, hijo de un francés y una panameña, Ramón de Roquebert, que, procedente de Río Hato, se traslada a la ciudad para estudiar, y que aprovecha las oportunidades que cree haber encontrado para trabajar en la Zona del Canal. En la época descrita, Estados Unidos mantenía en Panamá numerosas bases militares. Panamá y el Canal cumplían una función militar estratégica frente a la amenaza de las fuerzas enemigas durante la Segunda Guerra Mundial. Roquebert muere defendiendo la integridad nacional, en una manifestación de la Federación de Estudiantes, para evitar que fueran entregadas las bases indefinidamente a Estados Unidos. En su trabajo en la Zona, el personaje había aprendido cuáles eran las verdaderas redes sociales tejidas para los blancos, para los negros (coloniales o antillanos) y para los panameños (según los grupos sociales o sus orígenes, y también para los indígenas). Había percibido que la lengua que hablaba cada grupo servía para discriminar y segregar a las personas. Está también presente en Luna Verde un sentimiento generoso, que vincula el valor de la bandera panameña con la sangre de los jóvenes mártires, con la escuela y con la patria; ideal que se mantuvo vivo durante buena parte del siglo XX, entre otras razones, gracias a la literatura que se leía en las escuelas, que incluía las novelas de Beleño. Su otra novela, Gamboa Road Gang o Los Forzados de Gamboa, presenta la vida de los presidiarios en la penitenciaría de Gamboa. Nuevamente narra un caso real, relacionado con la forma en que recae la justicia norteamericana sobre un panameño negro, Atá, acusado de violar a una estadounidense blanca, Anabelle.
Joaquín Beleño, falleció el 5 de febrero de 1988, día en que alcanzaba los 67 años de edad.
Uno de los Grandes Escritores de la Literatura Panameña Joaquín Beleño a quién por fuera no podía dejar de estos homenajes, de estas semblanzas durante el mes de abril para celebrar al Escritor Panameño.
Fuente:
-Encaribe.org
-Monografías.com
*
Robert Allen Goodrich Valderrama (Panamá 1980): Poeta, escritor, ensayista, bloguero, Presidente Nacional de UMECEP Panamá creador del Blog Mi mundo www.robert-mimundo.blogspot.com del grupo Amor por las letras ha participado en más de 40 antologías a nivel mundial sus libros están publicados en www.lulu.com www.amazon.com y otras plataformas como ensayista ganó el Segundo Premio Concurso de Ensayos sobre las obras Gamboa Road Gang y Luna Verde del escritor panameño Joaquín Beleño (Panamá 2013), Diploma Concurso Internacional de Ensayo por los Derechos Humanos-Casa Cuba de Houston, Texas (USA 2014), entre otros.
POR: ROBERT A. GOODRICH V. *
En mi listado de Grandes Escritores Panameños no podía faltar Joaquín Beleño sus obras Gamboa Road Gang, Luna Verde, Curundú, Flor de Banana son piezas magistrales e históricas son novelas que cuentan un antés y un después en la historia del país especialmente en la época de la Zona del Canal cuando los estaadounidenses se encontrabán en Panamá.
En el año 2013 este servidor se ganó el 2 Premio en un Concurso Nacional de Ensayo sobre las obras Gamboa Road Gang y Luna Verde de este talentoso escritor panameño Joaquín Beleño desde chico en las escuelas los estudiantes leen Gamboa Roag Gang obra considerada pieza maestra de la literatura nacional una de las más importantes de la literatura istmeña.
Joaquín Beleño junto a escritores como Ramón H. Jurado, Guillermo Sánchez Borbón, Rogelio Sinán, José Franco, son de los grandes novelistas de Panamá.
Sobre la obras de Joaquín Beleño recomiendo la lectura del ensayo que escribí publiqué tiempo después en: http://www.monografias.com/trabajos102/analisis-novelas-gamboa-road-gang-y-luna-verde-del-escritor-panameno-joaquin-beleno/analisis-novelas-gamboa-road-gang-y-luna-verde-del-escritor-panameno-joaquin-beleno.shtml
Irónicamente Joaquín Beleño nació un murió un mismo día el 5 de febrero.
A continuación una semblanza biográfica de su vida.
Joaquín Beleño Cedeño (1921-1988). Periodista y novelista, considerado iniciador de la llamada “novela del Canal”.
Joaquín Beleño nació el 5 de febrero de 1921 en la Avenida Sur, dentro de los límites más humildes del barrio de Santa Ana, de la ciudad de Panamá. Su madre, doña Manuela Cedeño de Beleño, también oriunda de la urbe citadina, por parte materna descendía de D. Narciso de Urriola, uno de los firmantes del Acta de Independencia de 1821. Joaquín Beleño Carrillo, el padre, procedía de Cartagena, y en Panamá se quedó como albañil y constructor. En la autobiografía de Joaquín Beleño, publicada como homenaje póstumo, el escritor cuenta que realizó estudios en la Escuela Justo Arosemena, anexa, en aquel entonces, al Instituto Nacional. Al cumplir los trece años, el padre enfermó gravemente, y el pequeño tuvo que vender periódicos para contribuir a la subsistencia del hogar. Este andar en las calles lo adentró en el mundo que él calificara de “los desapartados”. Abandonó las aulas del plantel secundario y se convirtió en ayudante, aprendiz de su padre, aquejado de parálisis. Aprendió la albañilería, pero regresó al Instituto Nacional, donde se graduó como bachiller en 1942, durante la Segunda Guerra Mundial, que tuvo consecuencias en la realidad panameña. Entabló en esa época una relación de amistad, aprendizaje, colaboración y formación literaria con el también periodista y novelista Ramón H. Jurado.
Trabajó como bracero en los muelles de Balboa, mientras estudiaba. La guerra, para Panamá, constituyó la llegada de miles de personas que pasaron por el Istmo o se quedaron en el territorio. El joven Beleño fue obrero, mano para hacerlo todo en ese gran hervidero de actividades. Trabajó en la Zona del Canal como albañil, y en la Armada y en la Marina de Estados Unidos en Panamá. Esos espacios y vivencias, al poco tiempo, se convirtieron en los bosquejos de su novelística. En el diario La Hora, escribió las columnas Temas Áridos y Brújula, donde se vieron retratados los panameños de a pie. Fue presidente del Sindicato de Periodistas de Panamá durante la presidencia del Dr. Roberto F. Chiari, a principios de la década de 1960. Cultivó un periodismo de combate, decidido a la hora de dar opinión. En los años estudiantiles, había sido director del Periódico Voz Universitaria. En la Universidad de Panamá se recibió como Licenciado en Administración Pública y Comercio, con especialización en Ciencias Sociales. También se especializó en el campo de la Administración Pública en la New York University. Fue el organizador del departamento de Estadísticas de la Caja del Seguro Social y director de clasificación de puestos en la Carrera Administrativa. Con esto, realizó un servicio al Estado panameño que había pasado inadvertido aunque, según él, fue más fructífero que su aporte a la literatura nacional. Como ciudadano, participó en todos los movimientos sociales progresistas, desde la época del Congreso de la Juventud y del Frente Patriótico.
Ganó el concurso Ricardo Miró de 1949 en la sección novela, con Luna Verde (1951), que también obtuvo el primer premio internacional del Concurso 15 de Septiembre para las Artes, Ciencias y Letras, en la ciudad de Guatemala. Luna Verde ha sido varias veces editada, y traducida al chino, el francés, el inglés y varios idiomas eslavos. Esta obra representa la voz más valiente que ha resonado en literatura panameña, en cuanto plantea el estado de desintegración social y política provocado por la falta de moral y la adoración al dinero. Así, se convirtió durante la segunda mitad del siglo XX en un texto obligatorio entre propios y extraños para conocer la relación de los panameños con los norteamericanos residentes en la Zona del Canal.
En 1956, Joaquín Beleño volvió a ganar el Premio Miró con la novela Curundu Line. Gamboa Road Gang o Los forzados de Gamboa (1960), su tercera novela, es la que ha merecido más elogios de la crítica internacional. Cuando la publicó continuaba en la brega periodística, y, en una conferencia, poco antes de su fallecimiento, afirmó que el periodismo lo había mantenido siempre como al pianista las teclas del piano. No dejó de escribir hasta el último momento de su vida. En su última novela, Flor de banana (1970), se ocupó de los bananales y la perspectiva del país profundo, azotado por una trasnacional bananera. Escribió también cuentos, y preparó una obra dedicada a su fallecida esposa, Nimia.
La obra novelística de Beleño se distingue, entre los acercamientos de otros escritores panameños, porque recrea situaciones sociales críticas existentes en Panamá en los años en que eran publicados sus trabajos. Lo que narra es lo que a él y a sus coetáneos acontece. Sus elaboraciones literarias no son, en consecuencia, trabajos vinculados a la Historia, sino al presente vivido mientras se escribe. Así, cuarenta o más años después de publicada la obra de Beleño, su voz mantiene, como experiencia de tres décadas. Por ejemplo, Luna Verde tiene la forma de un diario que deja constancia de lo que transcurre durante un período de cinco o seis años, mediante ciento catorce cuadros. Tiene como protagonista a un jovencito del interior de la República, hijo de un francés y una panameña, Ramón de Roquebert, que, procedente de Río Hato, se traslada a la ciudad para estudiar, y que aprovecha las oportunidades que cree haber encontrado para trabajar en la Zona del Canal. En la época descrita, Estados Unidos mantenía en Panamá numerosas bases militares. Panamá y el Canal cumplían una función militar estratégica frente a la amenaza de las fuerzas enemigas durante la Segunda Guerra Mundial. Roquebert muere defendiendo la integridad nacional, en una manifestación de la Federación de Estudiantes, para evitar que fueran entregadas las bases indefinidamente a Estados Unidos. En su trabajo en la Zona, el personaje había aprendido cuáles eran las verdaderas redes sociales tejidas para los blancos, para los negros (coloniales o antillanos) y para los panameños (según los grupos sociales o sus orígenes, y también para los indígenas). Había percibido que la lengua que hablaba cada grupo servía para discriminar y segregar a las personas. Está también presente en Luna Verde un sentimiento generoso, que vincula el valor de la bandera panameña con la sangre de los jóvenes mártires, con la escuela y con la patria; ideal que se mantuvo vivo durante buena parte del siglo XX, entre otras razones, gracias a la literatura que se leía en las escuelas, que incluía las novelas de Beleño. Su otra novela, Gamboa Road Gang o Los Forzados de Gamboa, presenta la vida de los presidiarios en la penitenciaría de Gamboa. Nuevamente narra un caso real, relacionado con la forma en que recae la justicia norteamericana sobre un panameño negro, Atá, acusado de violar a una estadounidense blanca, Anabelle.
Joaquín Beleño, falleció el 5 de febrero de 1988, día en que alcanzaba los 67 años de edad.
Uno de los Grandes Escritores de la Literatura Panameña Joaquín Beleño a quién por fuera no podía dejar de estos homenajes, de estas semblanzas durante el mes de abril para celebrar al Escritor Panameño.
Fuente:
-Encaribe.org
-Monografías.com
*
Robert Allen Goodrich Valderrama (Panamá 1980): Poeta, escritor, ensayista, bloguero, Presidente Nacional de UMECEP Panamá creador del Blog Mi mundo www.robert-mimundo.blogspot.com del grupo Amor por las letras ha participado en más de 40 antologías a nivel mundial sus libros están publicados en www.lulu.com www.amazon.com y otras plataformas como ensayista ganó el Segundo Premio Concurso de Ensayos sobre las obras Gamboa Road Gang y Luna Verde del escritor panameño Joaquín Beleño (Panamá 2013), Diploma Concurso Internacional de Ensayo por los Derechos Humanos-Casa Cuba de Houston, Texas (USA 2014), entre otros.
miércoles, 20 de abril de 2016
GIL BLAS TEJEIRA GRAN ESCRITOR PANAMEÑO
GIL BLAS TEJEIRA
POR: ROBERT A. GOODRICH V.*
Siguiendo con la ronda de Grandes Escritores Panameños entrá ahora en este selecto grupo de escritores escogidos el gran Gil Blas Tejeira gran poeta, periodista y narrador panameño.
Un hombre que le escribió mucho a los pueblos del interior del país para mantener viva la cultura y tradiciones interioranas.
A continuación una breve semblanza de su vida.
Gil Blas Tejeira Fernández (1901-1975). Periodista, poeta epigramático y narrador de la tradición del pueblo que habita el interior de Panamá.
Gil Blas Tejeira nació en el barrio de San Antonio, en la ciudad de Penonomé, el 18 de enero de 1901, cuando Panamá todavía formaba parte de Colombia y liberales y conservadores se enfrentaban en la Guerra de los Mil Días. Fueron sus padres Concepción Fernández Jaén y Aquilino Tejeira Pezet, médico cuyo nombre lleva en la actualidad el hospital de Penonomé. Aquilino Tejeira fue Prefecto de Coclé (1898-1900) y firmó el acta por la cual el Consejo Municipal de Penonomé se adhirió al movimiento separatista del 3 de noviembre de 1903. La madre de Gil Blas Tejeira murió en 1906, y el padre en 1907. Así, el niño quedó completamente huérfano a los seis años de edad. Los dos hijos mayores del matrimonio, Eustorgio - quien tenía dieciocho años a la muerte de su padre- y Jacoba -de dieciséis- se encargaron de completar la crianza de sus nueve hermanos: Filemón, Concepción, Adelina, Aquilino, Moisés, Julián, Estelina, Gil Blas y Alfonso. A pesar de tan terribles pérdidas, la familia se mantuvo unida y desarrolló en su seno un fino sentido de la ironía y el buen humor.
Gil Blas Tejeira hizo estudios con los Hermanos Cristianos, que estuvieron en Penonomé desde 1904 hasta 1913, y pudo llegar solamente hasta el quinto grado de escolaridad, lo que equivalía en la época a la finalización de una educación básica general. Así, sabía y disfrutaba leer y escribir, y dominaba la aritmética y la matemática para comprender los sistemas y modelos que utilizan la economía y las ciencias en sociedad. Con tales herramientas, su educación fue en lo adelante cuestión de gozo y empeño, sumados a la oportunidad que le brindaron las bibliotecas privadas de los penonomeños, como la de Héctor Conte Bermúdez, la de Ángel María Herrera y la de Simón Quirós Sáenz, puestas sin reservas a su disposición. Leyó sin descanso, especialmente a Cervantes, y se valió de diccionarios para aprender a hablar y escribir en idiomas inglés y francés. Como hombre de aguda y clara inteligencia, tuvo una formación autodidacta.
En 1921 partió de Penonomé, pero volvió muchas veces a su tierra natal. En la veintena de años de su niñez y juventud había guardado en la memoria una galería de seres humanos de su patria chica, acompañada de un repertorio de anécdotas, una larga lista de vocablos de uso regional y muchos recuerdos. Con esta riqueza se conformaron las fuentes de su obra, que dieron a su trabajo intelectual una combinación hermosa de la identidad panameña y lo universal. Al marchar de Penonomé, inició un periplo por la república, con estaciones en otros países.
Previo examen de competencia, fue maestro rural. Después, maestro de escuela en Bastimentos, en la provincia de Bocas del Toro. En 1925 cambió el trabajo docente por el de secretario del Juzgado de la ciudad de Bocas del Toro. De 1925 a 1929 desempeñó las funciones de bibliotecario en la biblioteca “Mateo Iturralde”, de la ciudad de Colón. De 1929 a 1931 fue canciller del Consulado de Panamá en Kingston, Jamaica. Después, tesorero del Ayuntamiento de Colón, ciudad en la que fundó el semanario Calle 6ª.
Según datos de Dalia Peña Trujillo -premio de ensayo “Gil Blas Tejeira” en el centenario del nacimiento del escritor-, Tejeira contrajo matrimonio con Matilde Jaén Jaramillo, también penonomeña, el 21 de septiembre de 1935. De su unión nacieron tres hijas: Isis, Olimpia y Bertilda.
En el mismo año de 1935, Gil Blas Tejeira mereció una mención honorífica en un concurso de novelas organizado por el Municipio de Panamá, antes de que fuera instaurado el Premio Ricardo Miró en 1942. En adelante se dedicó al periodismo. En 1945 publicó su primer libro, El retablo de los duendes -conjunto de relatos sobre sus experiencias y recuerdos-, que se reeditó en 1973, enriquecido con nuevos cuentos. En nueva edición de 2003, se le incluyeron los "Epigramas y sonrisas", verdaderos dardos de buen humor y amistad. Asimismo, el discurso “Gil Blas Tejeira y su devoción por Cervantes”, pronunciado el 23 de abril de 2001 en la Universidad de Panamá por la Dra. Isabel Barragán de Turner –miembro de la Academia Panameña de la Lengua- en conmemoración del Día Internacional del Idioma. En El Cuento en Panamá (1949), Rodrigo Miró, al evaluar y caracterizar los cuentos panameños hasta esa fecha, señala que la obra de Gil Blas Tejeira comporta un notable enriquecimiento del tema rural en la cuentística nacional.
Gil Blas Tejeira fue diputado de la última Asamblea Constituyente de 1946, y Embajador de Panamá ante los gobiernos de Costa Rica y de Venezuela entre los años 1962 y 1966. Uno de sus libros -Venezolanos en Panamá, publicado en 1967- está dedicado a ese bravo pueblo. Fue también Ministro de Estado y Secretario Privado del Presidente de la República.
El 24 de enero de 1951 fue nombrado Académico de Número de la Academia Panameña de la Lengua, sucediendo en la silla “O” al Dr. Belisario Porras. Fue miembro de las Academias de la Lengua de Venezuela y de España. Fundó y presidió la Sociedad Cervantina de Panamá, y fue miembro honorario de la correspondiente de Madrid.
En 1957 publicó en México su segunda obra, Campiña Interiorana, compuesta también por relatos de sabor vernáculo, seleccionados de sus columnas del mismo nombre en el diario La Hora.
Con el seudónimo de “Caballero Esplandián” también escribió en la columna Simpatías y Diferencias de La Nación -una de las más leídas en Panamá-, y en Mirador istmeño, del citado diario La Hora.
En 1962 apareció su novela Pueblos Perdidos -favorita de sus lectores-, en la que reivindica la memoria de Pedro Prestán, a quien se le acusó de haber incendiado a la ciudad de Colón y fue ahorcado en un momento crítico relacionado con otra de las invasiones de las tropas norteamericanas al país, y cuenta la tragedia de los doce pueblos hundidos en las aguas del río Chagres durante la construcción del lago Gatún, gran lago artificial que es parte del Canal de Panamá.
En 1964 publicó El habla del panameño, vasta obra lexicográfica sobre vocablos de uso regional en el Istmo, que participa de la alegría y la elegancia proverbiales en su obra literaria.
El Instituto de Cultura Hipánica de Madrid publicó en 1969 el libro Lienzos istmeños, prologado por Renato Ozores, quien allí afirma que Gil Blas Tejeira, trabajador infatigable, había demostrado que en Panamá es posible vivir de la pluma con decoro y dignidad.
Escribió también dos biografías: Biografía de Ricardo Adolfo de la Guardia (1973), y Mi mejor legado (1975), sobre la vida de Antonio Tagarópulos.
Culminó su vida pública en el trabajo docente, como Director de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Panamá, en la que había sido nombrado Profesor Extraordinario.
Gil Blas Tejeira murió en la ciudad de Panamá el 10 de agosto de 1975. El auditorio de la Facultad de Comunicación Social de la Universidad de Panamá lleva el nombre de este periodista y escritor, cuya prosa reunió limpieza, claridad y absoluto respeto por la lengua de Cervantes. El Instituto Nacional de Cultura de Panamá reunió en 1977, póstumamente, sus cuentos inéditos en un volumen.
Fuente: Encaribe.org
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Robert Allen Goodrich Valderrama (Panamá 1980): Poeta, escritor, ensayista, bloguero creador del Blog Mi Mundo www.robert-mimundo.blogspot.com creador del Grupo Amor por las Letras ha participado en más de 40 antologías a nivel mundial sus libros están a la venta en www.lulu.com www.amazon.com y otros lugares Presidente Nacional de UMECEP en Panamá.
POR: ROBERT A. GOODRICH V.*
Siguiendo con la ronda de Grandes Escritores Panameños entrá ahora en este selecto grupo de escritores escogidos el gran Gil Blas Tejeira gran poeta, periodista y narrador panameño.
Un hombre que le escribió mucho a los pueblos del interior del país para mantener viva la cultura y tradiciones interioranas.
A continuación una breve semblanza de su vida.
Gil Blas Tejeira Fernández (1901-1975). Periodista, poeta epigramático y narrador de la tradición del pueblo que habita el interior de Panamá.
Gil Blas Tejeira nació en el barrio de San Antonio, en la ciudad de Penonomé, el 18 de enero de 1901, cuando Panamá todavía formaba parte de Colombia y liberales y conservadores se enfrentaban en la Guerra de los Mil Días. Fueron sus padres Concepción Fernández Jaén y Aquilino Tejeira Pezet, médico cuyo nombre lleva en la actualidad el hospital de Penonomé. Aquilino Tejeira fue Prefecto de Coclé (1898-1900) y firmó el acta por la cual el Consejo Municipal de Penonomé se adhirió al movimiento separatista del 3 de noviembre de 1903. La madre de Gil Blas Tejeira murió en 1906, y el padre en 1907. Así, el niño quedó completamente huérfano a los seis años de edad. Los dos hijos mayores del matrimonio, Eustorgio - quien tenía dieciocho años a la muerte de su padre- y Jacoba -de dieciséis- se encargaron de completar la crianza de sus nueve hermanos: Filemón, Concepción, Adelina, Aquilino, Moisés, Julián, Estelina, Gil Blas y Alfonso. A pesar de tan terribles pérdidas, la familia se mantuvo unida y desarrolló en su seno un fino sentido de la ironía y el buen humor.
Gil Blas Tejeira hizo estudios con los Hermanos Cristianos, que estuvieron en Penonomé desde 1904 hasta 1913, y pudo llegar solamente hasta el quinto grado de escolaridad, lo que equivalía en la época a la finalización de una educación básica general. Así, sabía y disfrutaba leer y escribir, y dominaba la aritmética y la matemática para comprender los sistemas y modelos que utilizan la economía y las ciencias en sociedad. Con tales herramientas, su educación fue en lo adelante cuestión de gozo y empeño, sumados a la oportunidad que le brindaron las bibliotecas privadas de los penonomeños, como la de Héctor Conte Bermúdez, la de Ángel María Herrera y la de Simón Quirós Sáenz, puestas sin reservas a su disposición. Leyó sin descanso, especialmente a Cervantes, y se valió de diccionarios para aprender a hablar y escribir en idiomas inglés y francés. Como hombre de aguda y clara inteligencia, tuvo una formación autodidacta.
En 1921 partió de Penonomé, pero volvió muchas veces a su tierra natal. En la veintena de años de su niñez y juventud había guardado en la memoria una galería de seres humanos de su patria chica, acompañada de un repertorio de anécdotas, una larga lista de vocablos de uso regional y muchos recuerdos. Con esta riqueza se conformaron las fuentes de su obra, que dieron a su trabajo intelectual una combinación hermosa de la identidad panameña y lo universal. Al marchar de Penonomé, inició un periplo por la república, con estaciones en otros países.
Previo examen de competencia, fue maestro rural. Después, maestro de escuela en Bastimentos, en la provincia de Bocas del Toro. En 1925 cambió el trabajo docente por el de secretario del Juzgado de la ciudad de Bocas del Toro. De 1925 a 1929 desempeñó las funciones de bibliotecario en la biblioteca “Mateo Iturralde”, de la ciudad de Colón. De 1929 a 1931 fue canciller del Consulado de Panamá en Kingston, Jamaica. Después, tesorero del Ayuntamiento de Colón, ciudad en la que fundó el semanario Calle 6ª.
Según datos de Dalia Peña Trujillo -premio de ensayo “Gil Blas Tejeira” en el centenario del nacimiento del escritor-, Tejeira contrajo matrimonio con Matilde Jaén Jaramillo, también penonomeña, el 21 de septiembre de 1935. De su unión nacieron tres hijas: Isis, Olimpia y Bertilda.
En el mismo año de 1935, Gil Blas Tejeira mereció una mención honorífica en un concurso de novelas organizado por el Municipio de Panamá, antes de que fuera instaurado el Premio Ricardo Miró en 1942. En adelante se dedicó al periodismo. En 1945 publicó su primer libro, El retablo de los duendes -conjunto de relatos sobre sus experiencias y recuerdos-, que se reeditó en 1973, enriquecido con nuevos cuentos. En nueva edición de 2003, se le incluyeron los "Epigramas y sonrisas", verdaderos dardos de buen humor y amistad. Asimismo, el discurso “Gil Blas Tejeira y su devoción por Cervantes”, pronunciado el 23 de abril de 2001 en la Universidad de Panamá por la Dra. Isabel Barragán de Turner –miembro de la Academia Panameña de la Lengua- en conmemoración del Día Internacional del Idioma. En El Cuento en Panamá (1949), Rodrigo Miró, al evaluar y caracterizar los cuentos panameños hasta esa fecha, señala que la obra de Gil Blas Tejeira comporta un notable enriquecimiento del tema rural en la cuentística nacional.
Gil Blas Tejeira fue diputado de la última Asamblea Constituyente de 1946, y Embajador de Panamá ante los gobiernos de Costa Rica y de Venezuela entre los años 1962 y 1966. Uno de sus libros -Venezolanos en Panamá, publicado en 1967- está dedicado a ese bravo pueblo. Fue también Ministro de Estado y Secretario Privado del Presidente de la República.
El 24 de enero de 1951 fue nombrado Académico de Número de la Academia Panameña de la Lengua, sucediendo en la silla “O” al Dr. Belisario Porras. Fue miembro de las Academias de la Lengua de Venezuela y de España. Fundó y presidió la Sociedad Cervantina de Panamá, y fue miembro honorario de la correspondiente de Madrid.
En 1957 publicó en México su segunda obra, Campiña Interiorana, compuesta también por relatos de sabor vernáculo, seleccionados de sus columnas del mismo nombre en el diario La Hora.
Con el seudónimo de “Caballero Esplandián” también escribió en la columna Simpatías y Diferencias de La Nación -una de las más leídas en Panamá-, y en Mirador istmeño, del citado diario La Hora.
En 1962 apareció su novela Pueblos Perdidos -favorita de sus lectores-, en la que reivindica la memoria de Pedro Prestán, a quien se le acusó de haber incendiado a la ciudad de Colón y fue ahorcado en un momento crítico relacionado con otra de las invasiones de las tropas norteamericanas al país, y cuenta la tragedia de los doce pueblos hundidos en las aguas del río Chagres durante la construcción del lago Gatún, gran lago artificial que es parte del Canal de Panamá.
En 1964 publicó El habla del panameño, vasta obra lexicográfica sobre vocablos de uso regional en el Istmo, que participa de la alegría y la elegancia proverbiales en su obra literaria.
El Instituto de Cultura Hipánica de Madrid publicó en 1969 el libro Lienzos istmeños, prologado por Renato Ozores, quien allí afirma que Gil Blas Tejeira, trabajador infatigable, había demostrado que en Panamá es posible vivir de la pluma con decoro y dignidad.
Escribió también dos biografías: Biografía de Ricardo Adolfo de la Guardia (1973), y Mi mejor legado (1975), sobre la vida de Antonio Tagarópulos.
Culminó su vida pública en el trabajo docente, como Director de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Panamá, en la que había sido nombrado Profesor Extraordinario.
Gil Blas Tejeira murió en la ciudad de Panamá el 10 de agosto de 1975. El auditorio de la Facultad de Comunicación Social de la Universidad de Panamá lleva el nombre de este periodista y escritor, cuya prosa reunió limpieza, claridad y absoluto respeto por la lengua de Cervantes. El Instituto Nacional de Cultura de Panamá reunió en 1977, póstumamente, sus cuentos inéditos en un volumen.
Fuente: Encaribe.org
*
Robert Allen Goodrich Valderrama (Panamá 1980): Poeta, escritor, ensayista, bloguero creador del Blog Mi Mundo www.robert-mimundo.blogspot.com creador del Grupo Amor por las Letras ha participado en más de 40 antologías a nivel mundial sus libros están a la venta en www.lulu.com www.amazon.com y otros lugares Presidente Nacional de UMECEP en Panamá.
martes, 19 de abril de 2016
RICARDO MIRÓ POETA POR EXCELENCIA Y GRAN ESCRITOR PANAMEÑO
RICARDO MIRÓ DENIS
POR: ROBERT A. GOODRICH V. *
Mucho he escrito sobre Ricardo Miró y seguiré escribiendo en esta ocasión dejaré una breve semblanza de su vida y obra para formar parte de las semblanzas biográficas de Grandes Escritores panameños y obviamente el poeta nacional por excelencia no puede quedarse por fuera de esta lista y mucho menos cuando ya en publicaciones anteriores he publicado las vidas y obras de sus hijos talentosos igual que su padre me refiero a Ramón H. Jurado y Rodrigo Miró que llevan en sus venas ese talento es más siguiendo la descendencia tengo que mencionar a Ramón F. Jurado.
Esta semblanza no tiene nada que ver con ensayos anteriores que he escrito sobre Ricardo Miró si se busca en Monografías.com, Academia.edu y otros sitios encontrarán un ensayo que escribí hace un tiempo sobre la vida y obras de Rogelio Sinán y Ricardo Miró que publiqué hace años atrás tengo otro ensayo inedito sobre la vida de Ricardo Miró esperando ser publicado pero como dije este no busca ser igual que aquellos por eso traigo la vida y obra de Ricardo Miró para celebrar al escritor panameño curiosamente durante todo este mes de abril estamos celebrando a esos escritores panameños dado que el 25 de abril es el Día Nacional del Escritor en Panamá y el Premio Literario más importante del país lleva el nombre de este insigne Poeta Ricardo Miró cabe aclarar que también publicó en otros géneros pero la poesía es el género donde más se destaco durante su carrera literaria.
Ricardo Miró Denis (1883-1940). Poeta, novelista, cuentista, periodista cultural y Secretario Perpetuo de la Academia Panameña de la Lengua desde 1926 hasta su muerte. Es el creador del poema "Patria".
Nació el 5 de noviembre de 1883 en la ciudad de Panamá, cabecera del departamento colombiano de Panamá, que se separaría de Colombia en 1903. Dos años antes de su nacimiento comenzaron los trabajos del canal francés, que por escasos años trajo una bonanza económica a la zona de tránsito del Istmo por donde ya pasaba el ferrocarril transístmico. Poco después de su nacimiento estalló una de las guerras civiles colombianas, la de 1885, que finalizó con el triunfo de los conservadores, quienes se mantendrían en el poder por un largo período. Miró quedó huérfano de padre a muy tierna edad, y su madre, Mercedes Denis de Miró, hermana de Da. Amelia Denis de Icaza, se dedicó a la crianza de sus hijos, Gregorio y Ricardo. Bajo el cuidado de la madre aprendió sus primeras letras, y por razones de trabajo de su progenitora, pasó parte de su niñez en la isla de Taboga. Para explicar la situación educativa de la época en el Departamento de Panamá, Rodrigo Miró, hijo de Ricardo, cita en su ensayo Introducción a la Obra poética de Ricardo Miró, escrito en 1937, unas palabras de Octavio Méndez Pereira en las que señala el abandono en se encontraba la instrucción pública en la época colombiana debido a los caprichos y vaivenes del Gobierno Central.
En 1897, cuando tenía catorce años, fue a Bogotá para estudiar dibujo y pintura, y asistió durante cinco meses a la Academia de Pintura de Epifanio Garay, padre de los panameños Nicole y Narciso Garay Díaz. Pasó luego al Colegio Menor del Rosario, pero al estallar la Guerra de los Mil Días en 1899 tuvo que regresar a Panamá a pie por Facatativá y Honda, pueblos colombianos que estaban bajo el fuego revolucionario. Lo favoreció la presencia de los miembros de un contingente mayor que viajarían al Istmo, y que le ofrecieron protección para terminar su periplo. Según informan algunos de sus biógrafos, ya en Panamá, trabajó y tomó clases con el fotógrafo D. Carlos Endara, y, más tarde, se incorporó al batallón Colombia, en el cual estuvo inscrito hasta la víspera de la separación. Después de 1903 ocupó varios cargos en el servicio civil. Fue en este momento cuando surgió su vocación poética, y abandonó su anterior afición por la pintura. Tal vez habría que considerar aquí que, en 1904, con la publicación de El Heraldo del Istmo, dirigido por Guillermo Andreve, se les ofrecía a los intelectuales la oportunidad de publicar y de leer las colaboraciones del exterior. En noviembre de 1904, recibió un incentivo: triunfó, con tres sonetos patrióticos en un concurso organizado por El Heraldo del Istmo. En 1906 contrajo matrimonio con Isabel Grimaldo Jaén, y al año siguiente estrenó la revista Nuevos Ritos, dirigida por él; lo nombraron como funcionario en la Secretaría de Instrucción Pública, que correspondía a lo que hoy es el Ministerio de Educación, conoció a Rubén Darío, quien pasó varias veces por Panamá, y celebró con sus coetáneos la constitución del Ateneo de Panamá. En 1908 salió su primer libro, Preludios, y el gobierno lo nombró en Londres como miembro del cuerpo diplomático, aunque no viajó a Inglaterra (se desconocen las causas, según explica su hijo), sino que ocupó un consulado de la República. En ese período vivió en Barcelona, frecuentó a Vargas Vila, y fue entonces cuando escribió su poema "Patria" en 1909. En marzo de 1910 el gobierno panameño lo nombró cónsul en Marsella, y en 1911 regresó al Istmo. Este fue su período europeo, al que corresponde una producción altamente valorada y que su hermano Gregorio Miró, encargado de Nuevos Ritos en ausencia de Ricardo, publicó en la revista, cuya dirección retomó el poeta al regresar. En 1913 dio a conocer en El Diario de Panamá, Las noches de babel, novela por entregas. En 1914 fue nombrado jefe de la sección agrícola en la Secretaría de Fomento (Ministerio de Comercio e Industrias). En 1916 publicó los Segundos Preludios con la advertencia de que no eran “versos definitivos”, pero, aun así, este libro se ganó la admiración de la crítica. En 1917, fue nombrado Secretario de la Gobernación de Colón, y al mismo tiempo publicó La Leyenda del Pacífico, poema firmemente vinculado a la tradición hispanista. La administración del Presidente Belisario Porras lo encargó de la dirección de los Archivos Nacionales en 1919, cargo que ocupó hasta 1927.
En 1921 viajó al Perú como miembro de la delegación panameña a las celebraciones con motivo del primer centenario de su independencia, y, en 1922 regresó a Lima, curiosamente, como representante de un grupo de boxeadores. En 1922, publicó su segunda novela, Flor de María. En 1926, la Academia Panameña de la Lengua, recién instalada, lo nombró su secretario perpetuo. Durante el período siguiente, editó una selección de versos patrióticos y recitaciones escolares. En 1929, salió a la luz Caminos silenciosos, de poca extensión, pero con poemas esenciales. Ese mismo año dio a conocer "El poema de la reencarnación". En 1937, año en que Rodrigo Miró escribió un ensayo sobre su padre (ensayo incluido y puesto al día en Teoría de la Patria), fue publicada una Antología poética: 1907-1937 de Ricardo Miró. Y como si hubiera sido un escritor del siglo XXI, con el seudónimo de Juan Franco sirvió la columna "De postres" en El Diario de Panamá. El día 2 de marzo de 1940, poco antes del mediodía, murió el poeta después de un período de tristeza existencial.
La poesía de Ricardo Miró, toda, también es literatura de muy alta calidad. No diremos que lo es desde el punto de vista social y político, sino como comunicación artísticamente formal que interpreta el paisaje, particularmente el vespertino o el nocturno, el amor, la mujer, la solidaridad humana, la cultura hispánica porque era lo que su formación y su experiencia le exigían según su situación particular. No es un poeta superficial. Es hondo y auténtico, y pone a pensar en la eternidad, en el transcurso del tiempo y de los siglos, dentro de una atmósfera expectante. Sus sonetos son verdaderos modelos de la forma, que ya va siendo domada por los panameños. Escribió varios cuentos, que fueron recogidos por el periodista Mario Augusto Rodríguez en 1956, bajo el título de Cuentos de Ricardo Miró. La Asamblea Nacional, con motivo del centenario de la república en 2003, reeditó las novelas Flor de María y Las noches de Babel.
El concurso anual de literatura en las secciones de cuento, poesía, ensayo, novela y teatro ofrece cinco premios que llevan el nombre de Premio Ricardo Miró. Existe también un primer ciclo de la escuela básica ubicado en el Corregimiento de Pueblo Nuevo en la ciudad de Panamá que lleva su nombre.
Su poema más conocido que es considerado un himno a la par del Himno Nacional es el poema Patria curiosamente la canción de Rubén Blades lleva el mismo nombre Patria y también es considerado un Himno en Panamá claro uno como poema y otro como canción cuyo contenido es diferente pero señala ese amor a la patria añorada por parte de ambos Miró y Blades descrita de manera diferente.
Entoncés veamos algunos poemas de Ricardo Miró el poeta nacional por excelencia.
Patria, por
Ricardo Miró
¡Oh patria tan pequeña, tendida sobre un istmo
donde es más claro el cielo y es más vibrante el sol, (1)
en mí resuena toda tu música, lo mismo
que el mar en la pequeña celda del caracol!
Revuelvo la mirada y a veces siento espanto
cuando no veo el camino que a ti me ha de tornar...
¡Quizá nunca supiese que te quería tanto,
si el Hado no dispone que atravesara el mar!...
La patria es el recuerdo... Pedazos de la vida
envueltos en jirones de amor o de dolor;
la palma rumorosa, la música sabida,
el huerto ya sin flores, sin hojas, sin verdor.
La patria son los viejos senderos retorcidos
que el pie, desde la infancia, sin tregua recorrió,
en donde son los árboles antiguos conocidos
que al alma le conversan de un tiempo que pasó. (2)
En vez de estas soberbias torres con áurea flecha,
en donde un sol cansado se viene a desmayar,
dejadme el viejo tronco donde escribí una fecha,
donde he robado un beso, donde aprendí a soñar.
¡Oh mis vetustas torres, queridas y lejanas,
yo siento las nostalgias de vuestro repicar!
He visto muchas torres, oí muchas campanas,
pero ninguna supo, ¡torres mías lejanas!,
cantar como vosotras, cantar y sollozar.
La patria es el recuerdo... Pedazos de la vida
envueltos en jirones de amor o de dolor;
la palma rumorosa, la música sabida,
el huerto ya sin flores, sin hojas, sin verdor.
¡Oh patria tan pequeña que cabes toda entera
debajo de la sombra de nuestro pabellón:
quizás fuiste tan chica para que yo pudiera
llevarte por doquiera dentro del corazón! (3)
Barcelona, 1909
Publicado en la Revista
Nuevos Ritos, Nº 50, 1º de septiembre de 1909.
Versión original aparecida en 1909
(1) Donde es el mar más verde y es más vibrante el Sol,
(2) que al paso nos conversan de un tiempo que pasó.
(3) llevarte toda entera dentro del corazón!
La versión que aquí publicamos incluye las correcciones
introducidas en 1915.
Cabe señalar que existen varias versiones distintas de este poema esta es la versión de la página Panamá Poesía.
Patria de mis amores,
por Ricardo Miró
¡Patria que me estremeces dulcemente,
Patria de mis amores, Patria mía:
yo quiero saludarte en este día
en que la Libertad besó tu frente.
Todavía la lengua de Castilla
ensalza a Dios bajo tu limpio cielo
y en tus noches de seda y terciopelo
la misma estrella de la raza brilla.
Y así será por siempre que en tus lares
los pájaros cantores, la fontana
sólo aprendieron lengua castellana
y hasta las mismas olas de los mares.
En tí se unieron las fraternas manos
de dos mundos, formando un Continente,
y hoy, que saltó en pedazos ese puente,
por la brecha se abrazan dos océanos.
Porque viéndote, Patria, se dijera
que te formó la voluntad divina
para que bajo el sol que te ilumina
se uniera en tí la Humanidad entera.
Para que en tu bandera que descuella
con la humildad cristiana de una espiga,
vieran todos los hombres una amiga
y viéramos nosotros una estrella.
¡Patria que me estremeces dulcemente
Patria de mis amores, Patria mía:
Dios, como un talismán, te puso un día
la libertad del mundo en la alba frente.
Yo estoy enfermo de soledad, por
Ricardo Miró
Yo estoy enfermo de soledad…
Amo las viejas calles torcidas,
esas callejas desconocidas
que llevan lejos de la ciudad.
Como en la calma hallo el placer,
en vez de necias voces profanas
amo el acento de las campanas
en el fantástico atardecer.
A esa sonrisa que brota a flor
del labio impuro que amores miente,
prefiero el trino con que la fuente
bajo la luna canta su amor.
Sé que en mí mismo llevo la paz,
y me ilumino de dulce calma
cuando permito que mire mi alma
todas las cosas que dejo atrás.
Garzas Cautivas, por
Ricardo Miró
A doña Oderay de Lefévre
En el patio andaluz, adonde apenas
penetra el sol en ondas fugitivas,
inmóviles, calladas, pensativas,
hay, como un par de enormes azucenas,
dos garzas melancólicas, cautivas.
¡Quién sabe si una noche, al escondido
juncal, cerca a la orilla melodiosa,
una mano llegó, vio al par dormido,
lejos la madre tierna y afanosa,
y arrebató los pájaros del nido!
Tal vez fue en el corral que en la ribera
levanta frente al mar su empalizada
donde un día, al nacer la primavera,
en la sorda explosión de una alborada,
vieron la luz del sol por vez primera.
¡Y ellas no saben del azul...! Sus huellas
no serán polvo de oro tras su vuelo
a la indecisa luz de las estrellas;
y con sus ojos tristes ven el cielo
y no saben que el cielo es para ellas.
Acaso si una mano, de repente,
las echara a volar, tras un momento
de supremo estupor, abriendo al viento
sus vírgenes plumajes, blandamente
se irían a embriagar de firmamento.
Pero no volarán, ni bajo el rico
oro del sol se encenderán sus galas,
ni ensartarán estrellas en el pico,
ni abrirán a la luna el abanico
blanco y maravilloso de sus alas.
¡Melancólicas garzas...! Y en el frío
patio sin luz ni sol, sobre las zancas,
simbolizan la imagen del hastío;
y ni siquiera saben que son blancas
porque nunca se vieron sobre un río.
Y allí, bajo las penas de sus galas
inútiles -libélulas de hielo-,
dormitan sin un ansia ni un anhelo,
y no saben aún que tienen alas
y que las alas son para ir al cielo.
Melancólicas garzas que en el frío
patio sin sol ni luz, sobre las zancas,
simbolizan la imagen del hastío,
y que nunca supisteis que erais blancas
porque nunca os mirasteis sobre un río.
Hay almas cual vosotras que ni huellas
dejarán ni sabrán nunca del vuelo
que nos lleva a vivir con las estrellas,
almas que ven atónitas el cielo
y no saben que el cielo es para ellas...
Para ellas el oscuro, el escondido
patio andaluz en donde el sol no alumbra;
y van, cobardemente, sin ruido
y a través de una gélida penumbra,
en viaje al mar sin playas del olvido.
Sin duda alguna la Poesía Ricardo Miró merece ser conocida y reconocida por la juventud panameña más allá del poema Patria recomiendo la lectura de la antología editada por la Academia Panameña de la Lengua con prólogo de Elsie Alvarado de Ricord.
Fuentes
-Encaribe.org
-Panamá Poesía
*
Robert Allen Goodrich Valderrama (Panamá 1980): Poeta, escritor, ensayista creador del Blog Mi Mundo www.robert-mimundo.blogspot.com del grupo en Facebook Amor por las Letras Presidente Nacional de la UMECEP Panamá ha participado en más de 40 antologías a nivel mundial sus libros editados por el están publicado en lulu.com amazon y otros sitios también presentes en la Biblioteca Interamericana Simón Bolívar de la Universidad de Panamá y próximamente en la Biblioteca Nacional Dr. Ernesto J. Castillero de Panamá ha ganado varios reconocimientos dentro y fuera de Panamá.
POR: ROBERT A. GOODRICH V. *
Mucho he escrito sobre Ricardo Miró y seguiré escribiendo en esta ocasión dejaré una breve semblanza de su vida y obra para formar parte de las semblanzas biográficas de Grandes Escritores panameños y obviamente el poeta nacional por excelencia no puede quedarse por fuera de esta lista y mucho menos cuando ya en publicaciones anteriores he publicado las vidas y obras de sus hijos talentosos igual que su padre me refiero a Ramón H. Jurado y Rodrigo Miró que llevan en sus venas ese talento es más siguiendo la descendencia tengo que mencionar a Ramón F. Jurado.
Esta semblanza no tiene nada que ver con ensayos anteriores que he escrito sobre Ricardo Miró si se busca en Monografías.com, Academia.edu y otros sitios encontrarán un ensayo que escribí hace un tiempo sobre la vida y obras de Rogelio Sinán y Ricardo Miró que publiqué hace años atrás tengo otro ensayo inedito sobre la vida de Ricardo Miró esperando ser publicado pero como dije este no busca ser igual que aquellos por eso traigo la vida y obra de Ricardo Miró para celebrar al escritor panameño curiosamente durante todo este mes de abril estamos celebrando a esos escritores panameños dado que el 25 de abril es el Día Nacional del Escritor en Panamá y el Premio Literario más importante del país lleva el nombre de este insigne Poeta Ricardo Miró cabe aclarar que también publicó en otros géneros pero la poesía es el género donde más se destaco durante su carrera literaria.
Ricardo Miró Denis (1883-1940). Poeta, novelista, cuentista, periodista cultural y Secretario Perpetuo de la Academia Panameña de la Lengua desde 1926 hasta su muerte. Es el creador del poema "Patria".
Nació el 5 de noviembre de 1883 en la ciudad de Panamá, cabecera del departamento colombiano de Panamá, que se separaría de Colombia en 1903. Dos años antes de su nacimiento comenzaron los trabajos del canal francés, que por escasos años trajo una bonanza económica a la zona de tránsito del Istmo por donde ya pasaba el ferrocarril transístmico. Poco después de su nacimiento estalló una de las guerras civiles colombianas, la de 1885, que finalizó con el triunfo de los conservadores, quienes se mantendrían en el poder por un largo período. Miró quedó huérfano de padre a muy tierna edad, y su madre, Mercedes Denis de Miró, hermana de Da. Amelia Denis de Icaza, se dedicó a la crianza de sus hijos, Gregorio y Ricardo. Bajo el cuidado de la madre aprendió sus primeras letras, y por razones de trabajo de su progenitora, pasó parte de su niñez en la isla de Taboga. Para explicar la situación educativa de la época en el Departamento de Panamá, Rodrigo Miró, hijo de Ricardo, cita en su ensayo Introducción a la Obra poética de Ricardo Miró, escrito en 1937, unas palabras de Octavio Méndez Pereira en las que señala el abandono en se encontraba la instrucción pública en la época colombiana debido a los caprichos y vaivenes del Gobierno Central.
En 1897, cuando tenía catorce años, fue a Bogotá para estudiar dibujo y pintura, y asistió durante cinco meses a la Academia de Pintura de Epifanio Garay, padre de los panameños Nicole y Narciso Garay Díaz. Pasó luego al Colegio Menor del Rosario, pero al estallar la Guerra de los Mil Días en 1899 tuvo que regresar a Panamá a pie por Facatativá y Honda, pueblos colombianos que estaban bajo el fuego revolucionario. Lo favoreció la presencia de los miembros de un contingente mayor que viajarían al Istmo, y que le ofrecieron protección para terminar su periplo. Según informan algunos de sus biógrafos, ya en Panamá, trabajó y tomó clases con el fotógrafo D. Carlos Endara, y, más tarde, se incorporó al batallón Colombia, en el cual estuvo inscrito hasta la víspera de la separación. Después de 1903 ocupó varios cargos en el servicio civil. Fue en este momento cuando surgió su vocación poética, y abandonó su anterior afición por la pintura. Tal vez habría que considerar aquí que, en 1904, con la publicación de El Heraldo del Istmo, dirigido por Guillermo Andreve, se les ofrecía a los intelectuales la oportunidad de publicar y de leer las colaboraciones del exterior. En noviembre de 1904, recibió un incentivo: triunfó, con tres sonetos patrióticos en un concurso organizado por El Heraldo del Istmo. En 1906 contrajo matrimonio con Isabel Grimaldo Jaén, y al año siguiente estrenó la revista Nuevos Ritos, dirigida por él; lo nombraron como funcionario en la Secretaría de Instrucción Pública, que correspondía a lo que hoy es el Ministerio de Educación, conoció a Rubén Darío, quien pasó varias veces por Panamá, y celebró con sus coetáneos la constitución del Ateneo de Panamá. En 1908 salió su primer libro, Preludios, y el gobierno lo nombró en Londres como miembro del cuerpo diplomático, aunque no viajó a Inglaterra (se desconocen las causas, según explica su hijo), sino que ocupó un consulado de la República. En ese período vivió en Barcelona, frecuentó a Vargas Vila, y fue entonces cuando escribió su poema "Patria" en 1909. En marzo de 1910 el gobierno panameño lo nombró cónsul en Marsella, y en 1911 regresó al Istmo. Este fue su período europeo, al que corresponde una producción altamente valorada y que su hermano Gregorio Miró, encargado de Nuevos Ritos en ausencia de Ricardo, publicó en la revista, cuya dirección retomó el poeta al regresar. En 1913 dio a conocer en El Diario de Panamá, Las noches de babel, novela por entregas. En 1914 fue nombrado jefe de la sección agrícola en la Secretaría de Fomento (Ministerio de Comercio e Industrias). En 1916 publicó los Segundos Preludios con la advertencia de que no eran “versos definitivos”, pero, aun así, este libro se ganó la admiración de la crítica. En 1917, fue nombrado Secretario de la Gobernación de Colón, y al mismo tiempo publicó La Leyenda del Pacífico, poema firmemente vinculado a la tradición hispanista. La administración del Presidente Belisario Porras lo encargó de la dirección de los Archivos Nacionales en 1919, cargo que ocupó hasta 1927.
En 1921 viajó al Perú como miembro de la delegación panameña a las celebraciones con motivo del primer centenario de su independencia, y, en 1922 regresó a Lima, curiosamente, como representante de un grupo de boxeadores. En 1922, publicó su segunda novela, Flor de María. En 1926, la Academia Panameña de la Lengua, recién instalada, lo nombró su secretario perpetuo. Durante el período siguiente, editó una selección de versos patrióticos y recitaciones escolares. En 1929, salió a la luz Caminos silenciosos, de poca extensión, pero con poemas esenciales. Ese mismo año dio a conocer "El poema de la reencarnación". En 1937, año en que Rodrigo Miró escribió un ensayo sobre su padre (ensayo incluido y puesto al día en Teoría de la Patria), fue publicada una Antología poética: 1907-1937 de Ricardo Miró. Y como si hubiera sido un escritor del siglo XXI, con el seudónimo de Juan Franco sirvió la columna "De postres" en El Diario de Panamá. El día 2 de marzo de 1940, poco antes del mediodía, murió el poeta después de un período de tristeza existencial.
La poesía de Ricardo Miró, toda, también es literatura de muy alta calidad. No diremos que lo es desde el punto de vista social y político, sino como comunicación artísticamente formal que interpreta el paisaje, particularmente el vespertino o el nocturno, el amor, la mujer, la solidaridad humana, la cultura hispánica porque era lo que su formación y su experiencia le exigían según su situación particular. No es un poeta superficial. Es hondo y auténtico, y pone a pensar en la eternidad, en el transcurso del tiempo y de los siglos, dentro de una atmósfera expectante. Sus sonetos son verdaderos modelos de la forma, que ya va siendo domada por los panameños. Escribió varios cuentos, que fueron recogidos por el periodista Mario Augusto Rodríguez en 1956, bajo el título de Cuentos de Ricardo Miró. La Asamblea Nacional, con motivo del centenario de la república en 2003, reeditó las novelas Flor de María y Las noches de Babel.
El concurso anual de literatura en las secciones de cuento, poesía, ensayo, novela y teatro ofrece cinco premios que llevan el nombre de Premio Ricardo Miró. Existe también un primer ciclo de la escuela básica ubicado en el Corregimiento de Pueblo Nuevo en la ciudad de Panamá que lleva su nombre.
Su poema más conocido que es considerado un himno a la par del Himno Nacional es el poema Patria curiosamente la canción de Rubén Blades lleva el mismo nombre Patria y también es considerado un Himno en Panamá claro uno como poema y otro como canción cuyo contenido es diferente pero señala ese amor a la patria añorada por parte de ambos Miró y Blades descrita de manera diferente.
Entoncés veamos algunos poemas de Ricardo Miró el poeta nacional por excelencia.
Patria, por
Ricardo Miró
¡Oh patria tan pequeña, tendida sobre un istmo
donde es más claro el cielo y es más vibrante el sol, (1)
en mí resuena toda tu música, lo mismo
que el mar en la pequeña celda del caracol!
Revuelvo la mirada y a veces siento espanto
cuando no veo el camino que a ti me ha de tornar...
¡Quizá nunca supiese que te quería tanto,
si el Hado no dispone que atravesara el mar!...
La patria es el recuerdo... Pedazos de la vida
envueltos en jirones de amor o de dolor;
la palma rumorosa, la música sabida,
el huerto ya sin flores, sin hojas, sin verdor.
La patria son los viejos senderos retorcidos
que el pie, desde la infancia, sin tregua recorrió,
en donde son los árboles antiguos conocidos
que al alma le conversan de un tiempo que pasó. (2)
En vez de estas soberbias torres con áurea flecha,
en donde un sol cansado se viene a desmayar,
dejadme el viejo tronco donde escribí una fecha,
donde he robado un beso, donde aprendí a soñar.
¡Oh mis vetustas torres, queridas y lejanas,
yo siento las nostalgias de vuestro repicar!
He visto muchas torres, oí muchas campanas,
pero ninguna supo, ¡torres mías lejanas!,
cantar como vosotras, cantar y sollozar.
La patria es el recuerdo... Pedazos de la vida
envueltos en jirones de amor o de dolor;
la palma rumorosa, la música sabida,
el huerto ya sin flores, sin hojas, sin verdor.
¡Oh patria tan pequeña que cabes toda entera
debajo de la sombra de nuestro pabellón:
quizás fuiste tan chica para que yo pudiera
llevarte por doquiera dentro del corazón! (3)
Barcelona, 1909
Publicado en la Revista
Nuevos Ritos, Nº 50, 1º de septiembre de 1909.
Versión original aparecida en 1909
(1) Donde es el mar más verde y es más vibrante el Sol,
(2) que al paso nos conversan de un tiempo que pasó.
(3) llevarte toda entera dentro del corazón!
La versión que aquí publicamos incluye las correcciones
introducidas en 1915.
Cabe señalar que existen varias versiones distintas de este poema esta es la versión de la página Panamá Poesía.
Patria de mis amores,
por Ricardo Miró
¡Patria que me estremeces dulcemente,
Patria de mis amores, Patria mía:
yo quiero saludarte en este día
en que la Libertad besó tu frente.
Todavía la lengua de Castilla
ensalza a Dios bajo tu limpio cielo
y en tus noches de seda y terciopelo
la misma estrella de la raza brilla.
Y así será por siempre que en tus lares
los pájaros cantores, la fontana
sólo aprendieron lengua castellana
y hasta las mismas olas de los mares.
En tí se unieron las fraternas manos
de dos mundos, formando un Continente,
y hoy, que saltó en pedazos ese puente,
por la brecha se abrazan dos océanos.
Porque viéndote, Patria, se dijera
que te formó la voluntad divina
para que bajo el sol que te ilumina
se uniera en tí la Humanidad entera.
Para que en tu bandera que descuella
con la humildad cristiana de una espiga,
vieran todos los hombres una amiga
y viéramos nosotros una estrella.
¡Patria que me estremeces dulcemente
Patria de mis amores, Patria mía:
Dios, como un talismán, te puso un día
la libertad del mundo en la alba frente.
Yo estoy enfermo de soledad, por
Ricardo Miró
Yo estoy enfermo de soledad…
Amo las viejas calles torcidas,
esas callejas desconocidas
que llevan lejos de la ciudad.
Como en la calma hallo el placer,
en vez de necias voces profanas
amo el acento de las campanas
en el fantástico atardecer.
A esa sonrisa que brota a flor
del labio impuro que amores miente,
prefiero el trino con que la fuente
bajo la luna canta su amor.
Sé que en mí mismo llevo la paz,
y me ilumino de dulce calma
cuando permito que mire mi alma
todas las cosas que dejo atrás.
Garzas Cautivas, por
Ricardo Miró
A doña Oderay de Lefévre
En el patio andaluz, adonde apenas
penetra el sol en ondas fugitivas,
inmóviles, calladas, pensativas,
hay, como un par de enormes azucenas,
dos garzas melancólicas, cautivas.
¡Quién sabe si una noche, al escondido
juncal, cerca a la orilla melodiosa,
una mano llegó, vio al par dormido,
lejos la madre tierna y afanosa,
y arrebató los pájaros del nido!
Tal vez fue en el corral que en la ribera
levanta frente al mar su empalizada
donde un día, al nacer la primavera,
en la sorda explosión de una alborada,
vieron la luz del sol por vez primera.
¡Y ellas no saben del azul...! Sus huellas
no serán polvo de oro tras su vuelo
a la indecisa luz de las estrellas;
y con sus ojos tristes ven el cielo
y no saben que el cielo es para ellas.
Acaso si una mano, de repente,
las echara a volar, tras un momento
de supremo estupor, abriendo al viento
sus vírgenes plumajes, blandamente
se irían a embriagar de firmamento.
Pero no volarán, ni bajo el rico
oro del sol se encenderán sus galas,
ni ensartarán estrellas en el pico,
ni abrirán a la luna el abanico
blanco y maravilloso de sus alas.
¡Melancólicas garzas...! Y en el frío
patio sin luz ni sol, sobre las zancas,
simbolizan la imagen del hastío;
y ni siquiera saben que son blancas
porque nunca se vieron sobre un río.
Y allí, bajo las penas de sus galas
inútiles -libélulas de hielo-,
dormitan sin un ansia ni un anhelo,
y no saben aún que tienen alas
y que las alas son para ir al cielo.
Melancólicas garzas que en el frío
patio sin sol ni luz, sobre las zancas,
simbolizan la imagen del hastío,
y que nunca supisteis que erais blancas
porque nunca os mirasteis sobre un río.
Hay almas cual vosotras que ni huellas
dejarán ni sabrán nunca del vuelo
que nos lleva a vivir con las estrellas,
almas que ven atónitas el cielo
y no saben que el cielo es para ellas...
Para ellas el oscuro, el escondido
patio andaluz en donde el sol no alumbra;
y van, cobardemente, sin ruido
y a través de una gélida penumbra,
en viaje al mar sin playas del olvido.
Sin duda alguna la Poesía Ricardo Miró merece ser conocida y reconocida por la juventud panameña más allá del poema Patria recomiendo la lectura de la antología editada por la Academia Panameña de la Lengua con prólogo de Elsie Alvarado de Ricord.
Fuentes
-Encaribe.org
-Panamá Poesía
*
Robert Allen Goodrich Valderrama (Panamá 1980): Poeta, escritor, ensayista creador del Blog Mi Mundo www.robert-mimundo.blogspot.com del grupo en Facebook Amor por las Letras Presidente Nacional de la UMECEP Panamá ha participado en más de 40 antologías a nivel mundial sus libros editados por el están publicado en lulu.com amazon y otros sitios también presentes en la Biblioteca Interamericana Simón Bolívar de la Universidad de Panamá y próximamente en la Biblioteca Nacional Dr. Ernesto J. Castillero de Panamá ha ganado varios reconocimientos dentro y fuera de Panamá.
lunes, 18 de abril de 2016
LAS IMPURAS NOVELA DE CARLOS WYNTER MELO RESEÑA LITERARIA
LAS IMPURAS DE CARLOS WYNTER MELO
POR: ROBERT A. GOODRICH V.*
Uno de los bellos recuerdos de Exedra Books la librería que esta cerrando en Panamá será que gracias a ellos pude comprar la novela: Las impuras del escritor panameño Carlos Wynter Melo a la cual en las siguientes líneas me he de referir.
A Wynter siempre lo he considerado un excelente escritor claro con sus pro y sus contra como todos como cuentista es uno de los más conocidos en Panamá y ha triunfado dentro y fuera del país como novelista esta es su segunda novela a la cual titulo: Las impuras curioso nombre para la misma (misma que entenderán una vez se adentren en la lectura de esta excelente novela).
Las impuras es la segunda novela publicada por Carlos Wynter Melo y que pertenece a una trilogía que esta compuesta por otras dos novelas pendientes de adquirir para su lectura por este servidor que son: Nostalgia de escuchar tu risa loca (editorial Sudaquía) y Ojos para ver una invasión (Piedra Santa Editorial) las tres novelas cierra quizás un capítulo pendiente en la narrativa de Carlos Wynter Melo en la cual el autor nos narra desde su punto de vista la historia de Panamá durante y antes de la invasión tomando como hechos los sucesos ocurridos cuando los militares gobernaban el país comenzando con Omar Torrijos pasando por la dictadura de Manuel Antonio Noriega y a la vez analizando la presencia de los Estados Unidos en el país durante la época zoneíta.
Las impuras son tres historias en una sola, es la historia de una mujer que no quiere recordar de otra que le gusta el puente de los recuerdos y de una anciana que (durante la trama) se convierte en el enlace para establecer o mejor dicho restablecer los recuerdos perdidos de una de las protagonistas de novela que también es una historia de amor, de ilusiones perdidas, de recuerdos nostálgicos, de tiempos de infancia, de adolescencia, de madurez, de historia patria.
Es el reflejo de la sociedad de nuestros días, el actuar del panameño, semblanza de la vida, de la historia, de lo que somos todos.
Bien lo dice el autor en la contraportada del libro
La protagonista de esta historia va todos los días a la estación de autobuses para tratar de encontrarle sentido a la vida. Allí, inesperadamente, conoce a una mujer sin memoria que le pide que le construya un pasado.
A vecés en mi opinión queremos construir un pasado que no vivímos con el rostro de otra persona o recordar lo que vivímos para jamás olvidar. La historia se desarrolla en distintas épocas y a la vez en una sola en dos sectores del país distintos dentro de un mismo país: Panamá y la Zona del Canal y parte en México.
La trama es rápida estilo cinematográfico es interesante atrapa al lector desde la primera página de fácil lectura cuyo final te deja con ganas de más de leer más quizás un final abierto no sé esto lo tendría que decir el autor o lo tendré que aderivuar en la lectura de las otras novelas.
A Carlos lo comparé en el pasado con Cortázar o Bellatin o con Bolaño esta novela se parece un poco más a Bolaño y felicito al autor por el buen trabajo alcanzado.
Para terminar esta reseña solo queda recomendar la lectura de Las Impuras porqué todos tenemos algo de impuros nadie es perfecto y no podemos juzgar a las personas por su pasado o por su presente sin conocer su historia.
Fuente
Las Impuras-Carlos Wynter Melo, Editorial Planeta 2015, 149 páginas.
*
Robert Allen Goodrich Valderrama (Panamá 1980): Poeta, ensayista, escritor, bloguero panameño nacido en La Zona del Canal que ha participado en más de 40 antologías a nivel mundial que ha editado y publicado su obra gracias a lulu.com cuya venta de la misma se encuentra en www.lulu.com www.amazon.com y otros sitios que es el Presidente Nacional de la UMECEP en Panamá, Creador de Amor por las Letras en Facebook y del Blog Mi Mundo www.robert-mimundo.blogspot.com
POR: ROBERT A. GOODRICH V.*
Uno de los bellos recuerdos de Exedra Books la librería que esta cerrando en Panamá será que gracias a ellos pude comprar la novela: Las impuras del escritor panameño Carlos Wynter Melo a la cual en las siguientes líneas me he de referir.
A Wynter siempre lo he considerado un excelente escritor claro con sus pro y sus contra como todos como cuentista es uno de los más conocidos en Panamá y ha triunfado dentro y fuera del país como novelista esta es su segunda novela a la cual titulo: Las impuras curioso nombre para la misma (misma que entenderán una vez se adentren en la lectura de esta excelente novela).
Las impuras es la segunda novela publicada por Carlos Wynter Melo y que pertenece a una trilogía que esta compuesta por otras dos novelas pendientes de adquirir para su lectura por este servidor que son: Nostalgia de escuchar tu risa loca (editorial Sudaquía) y Ojos para ver una invasión (Piedra Santa Editorial) las tres novelas cierra quizás un capítulo pendiente en la narrativa de Carlos Wynter Melo en la cual el autor nos narra desde su punto de vista la historia de Panamá durante y antes de la invasión tomando como hechos los sucesos ocurridos cuando los militares gobernaban el país comenzando con Omar Torrijos pasando por la dictadura de Manuel Antonio Noriega y a la vez analizando la presencia de los Estados Unidos en el país durante la época zoneíta.
Las impuras son tres historias en una sola, es la historia de una mujer que no quiere recordar de otra que le gusta el puente de los recuerdos y de una anciana que (durante la trama) se convierte en el enlace para establecer o mejor dicho restablecer los recuerdos perdidos de una de las protagonistas de novela que también es una historia de amor, de ilusiones perdidas, de recuerdos nostálgicos, de tiempos de infancia, de adolescencia, de madurez, de historia patria.
Es el reflejo de la sociedad de nuestros días, el actuar del panameño, semblanza de la vida, de la historia, de lo que somos todos.
Bien lo dice el autor en la contraportada del libro
La protagonista de esta historia va todos los días a la estación de autobuses para tratar de encontrarle sentido a la vida. Allí, inesperadamente, conoce a una mujer sin memoria que le pide que le construya un pasado.
A vecés en mi opinión queremos construir un pasado que no vivímos con el rostro de otra persona o recordar lo que vivímos para jamás olvidar. La historia se desarrolla en distintas épocas y a la vez en una sola en dos sectores del país distintos dentro de un mismo país: Panamá y la Zona del Canal y parte en México.
La trama es rápida estilo cinematográfico es interesante atrapa al lector desde la primera página de fácil lectura cuyo final te deja con ganas de más de leer más quizás un final abierto no sé esto lo tendría que decir el autor o lo tendré que aderivuar en la lectura de las otras novelas.
A Carlos lo comparé en el pasado con Cortázar o Bellatin o con Bolaño esta novela se parece un poco más a Bolaño y felicito al autor por el buen trabajo alcanzado.
Para terminar esta reseña solo queda recomendar la lectura de Las Impuras porqué todos tenemos algo de impuros nadie es perfecto y no podemos juzgar a las personas por su pasado o por su presente sin conocer su historia.
Fuente
Las Impuras-Carlos Wynter Melo, Editorial Planeta 2015, 149 páginas.
*
Robert Allen Goodrich Valderrama (Panamá 1980): Poeta, ensayista, escritor, bloguero panameño nacido en La Zona del Canal que ha participado en más de 40 antologías a nivel mundial que ha editado y publicado su obra gracias a lulu.com cuya venta de la misma se encuentra en www.lulu.com www.amazon.com y otros sitios que es el Presidente Nacional de la UMECEP en Panamá, Creador de Amor por las Letras en Facebook y del Blog Mi Mundo www.robert-mimundo.blogspot.com
JOSÉ FRANCO GRAN POETA Y ESCRITOR PANAMEÑO
JOSÉ FRANCO
POR: ROBERT A. GOODRICH V.*
El Poeta Vivo de la Nacionalidad este fue el título recibido en 1973 por el Museo Nacional de Panamá en aquel entoncés por Reina Torres de Araúz (q.e.p.d.) su libro: Panamá Defendida a pesar de que fue publicado en fechas diferentes a los hechos de 1964 y de 1989 que marcaron la historia de Panamá como si fuera un proféta denotan un amor por la patria, por la historia, cuentan una historia la historia de un país que sufré y lucha por su soberanía ese país es Panamá.
En este libro el poeta y escritor da un recorrido por Panamá desde su fundación hasta defender su soberanía es una de las grandes obras maestras de la poesía panameña me atrevó a decir que junto a Ricardo Miró y Manuel Orestes Nieto han sido los poetas nacionalistas y orgullosos de sus raíces panameñas por excelencia sus libros son piezas musicales e históricas de la poesía panameña.
El próximo 25 de abril del 2016 en el Día del Escritor el Poeta y escritor José Franco recibirá la medalla Rogelio Sinán por su obra un merecido reconocimiento a la vida y obra de un gran escritor panameño a quién hoy honramos con esta breve semblanza de su vida.
Algunas Distinciones recibidas a nivel nacional:
1996
"Escritor del año", por su novela "Los Luciérnagas de la Muerte". Otorgó el premio la "International Writers and Artists Association"", USA.
1996
Premio "Escritor del año", conferido por la "International Writers and artists Association" con sede en U.S.A. por su novela "Las Luciérnagas de la Muerte".
1993
El Suddeutschen Zeitung, de Munich, Alemania, dedica una portada dominical y una entrevista de página y media para celebrar su novela "Las Luciernagas de la Muerte". Igualmente exaltar a nivel mundial dicha obra, entre otras agencia informativas, Notimex, de México y la United Press International (U.P.I)
1985
Premio Nacional de Periodismo (Sección Columna).
1984
Premio Nacional de Periodismo (Sección Editorial).
1979
Premio Nacional de Poesía Ricardo Miró. Obra: "Una Cruz Verde en el Camino".
1976
Premio Nacional de Teatro Ricardo Miró. Obra: "Redobles al Amanecer".
1975
Premio Nacional de Poesía Ricardo Miró. Obra:"Horas Testimoniales".
1968
Premio Nacional de Folklore (Sección Décima).
1967
Premio Nacional de Folklore (Sección Décima).
1966
Premio Nacional de Periodismo, (Sección Editorial).
1966
Premio Nacional de Folklore (Sección Décima).
1965
Premio Nacional de Literatura Ricardo Miró, tercer premio.
1964
Premio Nacional de Poesía (Mención Honorífica).
1964
Premio Nacional de Periodismo (Sección Reportaje).
1956
Premio de Bellas Artes del Ministerio de Educación.
1947
Premio Nacional de Periodismo (Sección Columna).
A nivel internacional:
1998
Invitado por el gobierno Español a la primera reunión de Ministros y Directores de Cultura de Iberoamérica, Madrid, España.
1998
Invitado por el Gobierno Español y SS.MM. los Reyes de España Juan Carlos y Sofia, a la Inauguración del Teatro Real de Madrid, España.
1998
Anfitrión de la V Reunión de Ministros y Directores de Cultura Centroamericana (CECC), Panamá.
1998
Homenaje como "Alto valor de la cultura nacional" por la Junta Directiva y el Comité de actos culturales del Club Unión, Panamá.
1971
Miembro Honorífico de la Sociedad de Escritores Argentinos.
1970
Diploma de Honor, "Granaderos a caballo General San Martín". Buenos Aires, Argentina.
1969
Miembro Principal del Concurso Interamericano de Literatura. Montevideo, Uruguay, junto a Silvina Buldrich.
1969
Miembro distinguido de la Ciudad de Montevideo, Uruguay.
1967
Embajador Extraordinario ante la toma de posición del Presidente de Colombia, Carlos Lleras Restrepo.
1966
Visitante distinguido del Distrito Capital, San Salvador, El Salvador.
1966
Visitante distinguido del Distrito Capital, Tegucigalpa, Honduras
1964
Invitado de Honor por la Reina de Bélgica a la Bienal Mundial de Poesía en Knokke Le Zoute.
1963
Personaje Distinguido del Consejo Municipal, Quito, Ecuador.
Otras Distinciones:
1998
Candidato al premio Príncipe de Asturias, en Oviedo, España. Postulado por el Embajador de España en Panamá Manuel Lorenzo, por el H.L. Oyden Ortega Presidente del a Comisión del Parlamento panameño y por la Asociación Internacional de Escritores y Artistas, con sede en USA.
1997
Orador Oficial designado por el Presidente de la República, doctor Ernesto Pérez Balladares, el 2 de noviembre "Día de los Difuntos" durante la Romería al Dr. Manuel Amador Guerrero, Primer Presidente de la República. - Días de la Patria -.
1992
Escogido entre los mejores poetas iberoamericanos de los siglos XIX y XX, con motivo de la Conmemoración de los 500 años del descubrimiento, en Sevilla, España.
1986
Homenaje, Universidad de Panamá, Semana de la Literatura.
1984
Renunció públicamente a la condecoración de la Orden Vasco Núñez de Balboa.
1973
Homenaje, Museo Nacional de Panamá, "El Poeta Vivo de la Nacionalidad". ofrecido por Reina Torres de Araúz, Directora del Museo.
Nació el 24 de marzo de 1931 en Calobre, provincia de Veraguas.
Periodista y diplomático, fue embajador de Panamá en Paraguay, Uruguay y Argentina. Ha sido Director del Instituto Nacional de Cultura; Asesor editorialista y columnista de Editora Renovación, S.A.; Director del Diario La República; Director de Información con rango de Embajador, del Ministerio de Relaciones Exteriores; Miembro principal de la comisión redactora del Proyecto de la Constitución Política de Panamá en 1972.
Goza de una extraordinaria popularidad como poeta. Su poema fundamental es "Panamá Defendida", escrito en 1954 y traducido, al igual que buena parte de su obra, a diversos idiomas. Pertenece al cuerpo de Directores de la International Writers and Artists Association, con sede en U.S.A. En 1998 fue postulado al premio Príncipe de Asturias, en Oviedo España. Es Dr. Honoris Causa de Columbus University.
También se dijo que se le nombrará Académico Honorario en la Academia Panameña de la Lengua también el 25 de abril cuando recibirá como ya mencioné la Medalla Rogelio Sinán doble celebración para uno de los grandes poetas y escritores panameños.
Parte de su poesía a continuación
Panamá Defendida - Canto I, por
José Franco
Entonces fue la Patria
los caminos del indio.
Los playones,
las montuosas
serranías atlánticas,
las salinas del mangle
y los estuarios.
Fue la Patria la tribu,
los juncales,
el fastidio del humo
en los bohíos,
la sierra agreste,
anónima.
Pesarosos, hostiles,
los senderos del hombre
fueron ríos,
cordilleras de rocas
y jaguares.
Del turbulento Atrato
al chiricano suelo pastoril,
la Patria ha sido siempre
los andantes caminos,
los galopes
del aire inmemorial,
territorio
de tránsito perpetuo.
La selva, las raíces,
la hierba adusta,
huraña,
las pesarosas tumbas
aborígenes,
seguían los pantanos,
las chozas familiares,
las aldeanas inscripciones
cerca de los riachuelos
solitarios,
donde nacen remansos
y marismas,
y el cardumen remonta
los bajíos.
Simples, rústicos
troncos ágiles,
fueron los indios flechas,
rupestres signos, manos
ornamentales; ollas
profundas de almidón
alfarero.
Modelaron el barro,
las hamacas
del viento forestal,
las estatuarias
costas del Pacífico;
sonoras, armoniosas,
asientos del crepúsculo
y la espiga.
Porque antaño el maíz,
esmalte y fuego,
panal de arcilla roja,
fue certeza
en la "chákjaras",
atavío textil,
sueño multicolor
del cántaro y la sangre.
¡Oh cenizas del indio en mi memoria¡
Hallo en tu cesta rota
la liturgia
del vaso funeral:
que el hombre es sólo barro,
mortal ánfora,
polvo común del tiempo
y el olvido.
Quizás en la amargura
de la piedra
tu muerte se prolongue,
dulce ocarina lánguida,
sementera filial,
danza de los abuelos
enterrados.
Me remonto a la noche
de tu primo elemento:
eras la red, la trampa
en el arpón, la pesca
humilde en los esteros.
Tus palabras
indagaron la tierra,
las azules
leyendas de los Dioses,
las videncias
del primer jeroglífico
en la luna.
Padre nuestro del Istmo,
candil triste.
Lirio de los volcanes
y el relámpago.
En tu nombre mi Patria
se hace origen,
texto de la palabra funeral,
remota imagen
del llanto memorable.
Del libro Panamá Defendida
Panamá Defendida - Canto II, por
José Franco
La Patria venía andando
como el agua,
del tiempo de los hombres.
Como de las edades
las herrumbes,
venía del silencio;
de las pesadas ubres
del sollozo.
Venía con los siglos,
con las anunciaciones
de las voces
antiguas,
los despeños
de la carne insepulta.
Andagoya. ¿Recuerdas?
Los indios te contaron
la fábula,
la crónica perdida,
los encuentros
primarios con la muerte.
Con Cristóbal
navegó la conquista,
la borrasca inicial,
los primeros
chubascos de la guerra.
Entonces fue la angustia,
de la chonta,
el lenguaje por las ruinas,
el tóxico festín de los detritos.
El tiempo
cuando Ojeda amontonaba
de niños degollados
los cadáveres y guirnaldas
diabólicas de cráneos
eran los caseríos...
Cuando Nicuesa era un
lamento echado al mar...
y fue cuando Panquiaco
de brumosas
regiones señalando
las empinadas cimas,
así dijo a Balboa:
allá donde terminan
las solemnes
aguas de Chucunaque,
más allá del macizo
valle donde Careta
tiene sus poderíos.
Cerca de los pantanos
insalubres de Ponca,
hay un mar generoso,
un imperio profundo.
Allí del altiplano
las soledades mueren
al golpe enardecido
de los vientos perpetuos.
Tristes, ácidos,
amargos, moribundos,
por las abandonadas
sembraduras,
por donde las caídas
hojarascas
y las sangrientas noches
agítanse furiosas;
en los atardeceres
lentos, lúgubres,
cuando cohabita el puma
y el zaino
en el invierno
luce sus harapos...
Inútilmente
los caciques
convocaron cabildos,
a las sombras
reuniones de sus dioses.
Mas, todo fue agonía,
pérdida
dolorosa de la tarde.
Del libro Panamá Defendida
Panamá Defendida - Canto III, por
José Franco
En tu retorno, Patria,
Con Bolívar,
Tomás Herrera
alondra fue del Istmo.
¿Por qué invoco
su nombre?
¿Por qué canto?
¿Por qué escupo
la piedra
de las genuflexiones?
¿Quién fue?
¿Qué representa?
Hoy invoco su nombre
como invoco
a Justo Arosemena.
Las fechas sostenidas
en las puntas
del venablo,
del ingenio
y las viejas sepulturas.
Hoy invoco sus nombres
porque el barro
donde crece la Patria,
que un día
lo formaron los valientes,
los ilustres,
los patriotas
como el buen
Santiago de la Guardia,
necesario es amarlo
en perenne actitud,
en anhelos de vidas
y de diálogos.
La Patria es una perla,
una conducta azul,
un lecho en vano herido.
Siempre la Patria fue
destino exacto,
múltiple reflexión
y manifiesto.
Cual si de pronto
un río se desbordara
por el pulmón
de América y las horas,
como si las vigencias
de los túmulos
roturaran en cántaro
de los sueños remotos.
Cual si las policromías
del barro
y las vegetaciones coronadas
clamaran por sonrisas
y palomas,
así la libertad
era a tus playas
galope prolongado,
alusión del origen
hacia América,
abonada por dulces ataúdes,
florecidos
en las profundidades
de la tierra.
Porque reclinado
al manso animal
de su alma
el hombre nace,
besa los abrigos
crepusculares
de los pájaros;
y cae,
e implora
y muerde el polvo,
atado a las raíces
del devenir, principio
sustentado.
¡Oh, baúl de cadáveres
el tiempo!
América es la Patria,
de los indios;
América es la Patria,
de los negros;
América es la Patria
de los hombres,
amarillos y blancos,
porque la tierra es única
y amable.
¿Dime si no es el porvenir
que canto
cultivada
ternura en lo terrestre?
Entonces Hidalgo era
la Patria, San Martín
y las tumbas de los héroes.
Del libro Panamá Defendida
Si Panamá es el Canal..., por
José Franco
Si Panamá es el canal,
es también la serranía,
el cielo azul, la bahía,
el verde cañaveral.
Del Libro: Fábulas Infantiles
Patria In Memorial..., por
José Franco
Mi Patria es lo inmemorial
tremolado en la bandera,
es la siembra verdadera
del trabajo nacional.
Del Libro: Fábulas Infantiles
Simón Bolívar, por
José Franco
¿Quién fue el gran libertador?,
se pregunta el estudiante.
Y la respuesta sangrante
va acompañada de amor.
Bolívar fue el resplandor
de la libertad más pura,
pues construyó su figura
entregando al continente,
su vida resplandeciente
de inmarcesible bravura.
Del Libro: Fábulas Infantiles
Sin duda alguna Don José Franco es uno de los escritores y poetas más importantes del país ganador de multiples reconocimientos dentro y fuera de Panamá merecido los reconocimientos que se le entregarán y espero que esta pequeña semblanza sirva para que muchos más conozcan y aprecien sus obras literarias.
José Franco uno de los poetas por excelencia y uno de los grandes escritores del país quién recibirá la Medalla Rogelio Sinán y será nombrado Académico Honorario por la Academia Panameña de la Lengua (esta noticia tomada del Día a Día Periódico Panameño) merecidos reconocimientos a una ilustre y prolífica carrera.
Fuentes:
-Directorio de Escritores Vivos de Panamá
-Panamá Poesía
-Periódico Día a Día de Panamá
-Ecured.
*
Robert Allen Goodrich Valderrama (Panamá 1980): Miembro Correspondiente Academia de Artes, Ciencias y Letras de Iguaba Grande (Brasil), Miembro Asociado Academia Norteamericana de Literatura Moderna (USA), Presidente Nacional de UMECEP en Panamá (2014-Presente), Embajador Universal de la Paz en Panamá por el Circulo Universal de Embajadores de la Paz con sede en Ginebra, Ha participado en más de 40 antologías a nivel mundial poeta, ensayista, editor, bloguero creador del Blog Mi Mundo www.robert-mimundo.blogspot.com del Grupo en Facebook Amor por las Letras y otros sus libros de venta en Lulu.com, Amazon y otros espacios.
POR: ROBERT A. GOODRICH V.*
El Poeta Vivo de la Nacionalidad este fue el título recibido en 1973 por el Museo Nacional de Panamá en aquel entoncés por Reina Torres de Araúz (q.e.p.d.) su libro: Panamá Defendida a pesar de que fue publicado en fechas diferentes a los hechos de 1964 y de 1989 que marcaron la historia de Panamá como si fuera un proféta denotan un amor por la patria, por la historia, cuentan una historia la historia de un país que sufré y lucha por su soberanía ese país es Panamá.
En este libro el poeta y escritor da un recorrido por Panamá desde su fundación hasta defender su soberanía es una de las grandes obras maestras de la poesía panameña me atrevó a decir que junto a Ricardo Miró y Manuel Orestes Nieto han sido los poetas nacionalistas y orgullosos de sus raíces panameñas por excelencia sus libros son piezas musicales e históricas de la poesía panameña.
El próximo 25 de abril del 2016 en el Día del Escritor el Poeta y escritor José Franco recibirá la medalla Rogelio Sinán por su obra un merecido reconocimiento a la vida y obra de un gran escritor panameño a quién hoy honramos con esta breve semblanza de su vida.
Algunas Distinciones recibidas a nivel nacional:
1996
"Escritor del año", por su novela "Los Luciérnagas de la Muerte". Otorgó el premio la "International Writers and Artists Association"", USA.
1996
Premio "Escritor del año", conferido por la "International Writers and artists Association" con sede en U.S.A. por su novela "Las Luciérnagas de la Muerte".
1993
El Suddeutschen Zeitung, de Munich, Alemania, dedica una portada dominical y una entrevista de página y media para celebrar su novela "Las Luciernagas de la Muerte". Igualmente exaltar a nivel mundial dicha obra, entre otras agencia informativas, Notimex, de México y la United Press International (U.P.I)
1985
Premio Nacional de Periodismo (Sección Columna).
1984
Premio Nacional de Periodismo (Sección Editorial).
1979
Premio Nacional de Poesía Ricardo Miró. Obra: "Una Cruz Verde en el Camino".
1976
Premio Nacional de Teatro Ricardo Miró. Obra: "Redobles al Amanecer".
1975
Premio Nacional de Poesía Ricardo Miró. Obra:"Horas Testimoniales".
1968
Premio Nacional de Folklore (Sección Décima).
1967
Premio Nacional de Folklore (Sección Décima).
1966
Premio Nacional de Periodismo, (Sección Editorial).
1966
Premio Nacional de Folklore (Sección Décima).
1965
Premio Nacional de Literatura Ricardo Miró, tercer premio.
1964
Premio Nacional de Poesía (Mención Honorífica).
1964
Premio Nacional de Periodismo (Sección Reportaje).
1956
Premio de Bellas Artes del Ministerio de Educación.
1947
Premio Nacional de Periodismo (Sección Columna).
A nivel internacional:
1998
Invitado por el gobierno Español a la primera reunión de Ministros y Directores de Cultura de Iberoamérica, Madrid, España.
1998
Invitado por el Gobierno Español y SS.MM. los Reyes de España Juan Carlos y Sofia, a la Inauguración del Teatro Real de Madrid, España.
1998
Anfitrión de la V Reunión de Ministros y Directores de Cultura Centroamericana (CECC), Panamá.
1998
Homenaje como "Alto valor de la cultura nacional" por la Junta Directiva y el Comité de actos culturales del Club Unión, Panamá.
1971
Miembro Honorífico de la Sociedad de Escritores Argentinos.
1970
Diploma de Honor, "Granaderos a caballo General San Martín". Buenos Aires, Argentina.
1969
Miembro Principal del Concurso Interamericano de Literatura. Montevideo, Uruguay, junto a Silvina Buldrich.
1969
Miembro distinguido de la Ciudad de Montevideo, Uruguay.
1967
Embajador Extraordinario ante la toma de posición del Presidente de Colombia, Carlos Lleras Restrepo.
1966
Visitante distinguido del Distrito Capital, San Salvador, El Salvador.
1966
Visitante distinguido del Distrito Capital, Tegucigalpa, Honduras
1964
Invitado de Honor por la Reina de Bélgica a la Bienal Mundial de Poesía en Knokke Le Zoute.
1963
Personaje Distinguido del Consejo Municipal, Quito, Ecuador.
Otras Distinciones:
1998
Candidato al premio Príncipe de Asturias, en Oviedo, España. Postulado por el Embajador de España en Panamá Manuel Lorenzo, por el H.L. Oyden Ortega Presidente del a Comisión del Parlamento panameño y por la Asociación Internacional de Escritores y Artistas, con sede en USA.
1997
Orador Oficial designado por el Presidente de la República, doctor Ernesto Pérez Balladares, el 2 de noviembre "Día de los Difuntos" durante la Romería al Dr. Manuel Amador Guerrero, Primer Presidente de la República. - Días de la Patria -.
1992
Escogido entre los mejores poetas iberoamericanos de los siglos XIX y XX, con motivo de la Conmemoración de los 500 años del descubrimiento, en Sevilla, España.
1986
Homenaje, Universidad de Panamá, Semana de la Literatura.
1984
Renunció públicamente a la condecoración de la Orden Vasco Núñez de Balboa.
1973
Homenaje, Museo Nacional de Panamá, "El Poeta Vivo de la Nacionalidad". ofrecido por Reina Torres de Araúz, Directora del Museo.
Nació el 24 de marzo de 1931 en Calobre, provincia de Veraguas.
Periodista y diplomático, fue embajador de Panamá en Paraguay, Uruguay y Argentina. Ha sido Director del Instituto Nacional de Cultura; Asesor editorialista y columnista de Editora Renovación, S.A.; Director del Diario La República; Director de Información con rango de Embajador, del Ministerio de Relaciones Exteriores; Miembro principal de la comisión redactora del Proyecto de la Constitución Política de Panamá en 1972.
Goza de una extraordinaria popularidad como poeta. Su poema fundamental es "Panamá Defendida", escrito en 1954 y traducido, al igual que buena parte de su obra, a diversos idiomas. Pertenece al cuerpo de Directores de la International Writers and Artists Association, con sede en U.S.A. En 1998 fue postulado al premio Príncipe de Asturias, en Oviedo España. Es Dr. Honoris Causa de Columbus University.
También se dijo que se le nombrará Académico Honorario en la Academia Panameña de la Lengua también el 25 de abril cuando recibirá como ya mencioné la Medalla Rogelio Sinán doble celebración para uno de los grandes poetas y escritores panameños.
Parte de su poesía a continuación
Panamá Defendida - Canto I, por
José Franco
Entonces fue la Patria
los caminos del indio.
Los playones,
las montuosas
serranías atlánticas,
las salinas del mangle
y los estuarios.
Fue la Patria la tribu,
los juncales,
el fastidio del humo
en los bohíos,
la sierra agreste,
anónima.
Pesarosos, hostiles,
los senderos del hombre
fueron ríos,
cordilleras de rocas
y jaguares.
Del turbulento Atrato
al chiricano suelo pastoril,
la Patria ha sido siempre
los andantes caminos,
los galopes
del aire inmemorial,
territorio
de tránsito perpetuo.
La selva, las raíces,
la hierba adusta,
huraña,
las pesarosas tumbas
aborígenes,
seguían los pantanos,
las chozas familiares,
las aldeanas inscripciones
cerca de los riachuelos
solitarios,
donde nacen remansos
y marismas,
y el cardumen remonta
los bajíos.
Simples, rústicos
troncos ágiles,
fueron los indios flechas,
rupestres signos, manos
ornamentales; ollas
profundas de almidón
alfarero.
Modelaron el barro,
las hamacas
del viento forestal,
las estatuarias
costas del Pacífico;
sonoras, armoniosas,
asientos del crepúsculo
y la espiga.
Porque antaño el maíz,
esmalte y fuego,
panal de arcilla roja,
fue certeza
en la "chákjaras",
atavío textil,
sueño multicolor
del cántaro y la sangre.
¡Oh cenizas del indio en mi memoria¡
Hallo en tu cesta rota
la liturgia
del vaso funeral:
que el hombre es sólo barro,
mortal ánfora,
polvo común del tiempo
y el olvido.
Quizás en la amargura
de la piedra
tu muerte se prolongue,
dulce ocarina lánguida,
sementera filial,
danza de los abuelos
enterrados.
Me remonto a la noche
de tu primo elemento:
eras la red, la trampa
en el arpón, la pesca
humilde en los esteros.
Tus palabras
indagaron la tierra,
las azules
leyendas de los Dioses,
las videncias
del primer jeroglífico
en la luna.
Padre nuestro del Istmo,
candil triste.
Lirio de los volcanes
y el relámpago.
En tu nombre mi Patria
se hace origen,
texto de la palabra funeral,
remota imagen
del llanto memorable.
Del libro Panamá Defendida
Panamá Defendida - Canto II, por
José Franco
La Patria venía andando
como el agua,
del tiempo de los hombres.
Como de las edades
las herrumbes,
venía del silencio;
de las pesadas ubres
del sollozo.
Venía con los siglos,
con las anunciaciones
de las voces
antiguas,
los despeños
de la carne insepulta.
Andagoya. ¿Recuerdas?
Los indios te contaron
la fábula,
la crónica perdida,
los encuentros
primarios con la muerte.
Con Cristóbal
navegó la conquista,
la borrasca inicial,
los primeros
chubascos de la guerra.
Entonces fue la angustia,
de la chonta,
el lenguaje por las ruinas,
el tóxico festín de los detritos.
El tiempo
cuando Ojeda amontonaba
de niños degollados
los cadáveres y guirnaldas
diabólicas de cráneos
eran los caseríos...
Cuando Nicuesa era un
lamento echado al mar...
y fue cuando Panquiaco
de brumosas
regiones señalando
las empinadas cimas,
así dijo a Balboa:
allá donde terminan
las solemnes
aguas de Chucunaque,
más allá del macizo
valle donde Careta
tiene sus poderíos.
Cerca de los pantanos
insalubres de Ponca,
hay un mar generoso,
un imperio profundo.
Allí del altiplano
las soledades mueren
al golpe enardecido
de los vientos perpetuos.
Tristes, ácidos,
amargos, moribundos,
por las abandonadas
sembraduras,
por donde las caídas
hojarascas
y las sangrientas noches
agítanse furiosas;
en los atardeceres
lentos, lúgubres,
cuando cohabita el puma
y el zaino
en el invierno
luce sus harapos...
Inútilmente
los caciques
convocaron cabildos,
a las sombras
reuniones de sus dioses.
Mas, todo fue agonía,
pérdida
dolorosa de la tarde.
Del libro Panamá Defendida
Panamá Defendida - Canto III, por
José Franco
En tu retorno, Patria,
Con Bolívar,
Tomás Herrera
alondra fue del Istmo.
¿Por qué invoco
su nombre?
¿Por qué canto?
¿Por qué escupo
la piedra
de las genuflexiones?
¿Quién fue?
¿Qué representa?
Hoy invoco su nombre
como invoco
a Justo Arosemena.
Las fechas sostenidas
en las puntas
del venablo,
del ingenio
y las viejas sepulturas.
Hoy invoco sus nombres
porque el barro
donde crece la Patria,
que un día
lo formaron los valientes,
los ilustres,
los patriotas
como el buen
Santiago de la Guardia,
necesario es amarlo
en perenne actitud,
en anhelos de vidas
y de diálogos.
La Patria es una perla,
una conducta azul,
un lecho en vano herido.
Siempre la Patria fue
destino exacto,
múltiple reflexión
y manifiesto.
Cual si de pronto
un río se desbordara
por el pulmón
de América y las horas,
como si las vigencias
de los túmulos
roturaran en cántaro
de los sueños remotos.
Cual si las policromías
del barro
y las vegetaciones coronadas
clamaran por sonrisas
y palomas,
así la libertad
era a tus playas
galope prolongado,
alusión del origen
hacia América,
abonada por dulces ataúdes,
florecidos
en las profundidades
de la tierra.
Porque reclinado
al manso animal
de su alma
el hombre nace,
besa los abrigos
crepusculares
de los pájaros;
y cae,
e implora
y muerde el polvo,
atado a las raíces
del devenir, principio
sustentado.
¡Oh, baúl de cadáveres
el tiempo!
América es la Patria,
de los indios;
América es la Patria,
de los negros;
América es la Patria
de los hombres,
amarillos y blancos,
porque la tierra es única
y amable.
¿Dime si no es el porvenir
que canto
cultivada
ternura en lo terrestre?
Entonces Hidalgo era
la Patria, San Martín
y las tumbas de los héroes.
Del libro Panamá Defendida
Si Panamá es el Canal..., por
José Franco
Si Panamá es el canal,
es también la serranía,
el cielo azul, la bahía,
el verde cañaveral.
Del Libro: Fábulas Infantiles
Patria In Memorial..., por
José Franco
Mi Patria es lo inmemorial
tremolado en la bandera,
es la siembra verdadera
del trabajo nacional.
Del Libro: Fábulas Infantiles
Simón Bolívar, por
José Franco
¿Quién fue el gran libertador?,
se pregunta el estudiante.
Y la respuesta sangrante
va acompañada de amor.
Bolívar fue el resplandor
de la libertad más pura,
pues construyó su figura
entregando al continente,
su vida resplandeciente
de inmarcesible bravura.
Del Libro: Fábulas Infantiles
Sin duda alguna Don José Franco es uno de los escritores y poetas más importantes del país ganador de multiples reconocimientos dentro y fuera de Panamá merecido los reconocimientos que se le entregarán y espero que esta pequeña semblanza sirva para que muchos más conozcan y aprecien sus obras literarias.
José Franco uno de los poetas por excelencia y uno de los grandes escritores del país quién recibirá la Medalla Rogelio Sinán y será nombrado Académico Honorario por la Academia Panameña de la Lengua (esta noticia tomada del Día a Día Periódico Panameño) merecidos reconocimientos a una ilustre y prolífica carrera.
Fuentes:
-Directorio de Escritores Vivos de Panamá
-Panamá Poesía
-Periódico Día a Día de Panamá
-Ecured.
*
Robert Allen Goodrich Valderrama (Panamá 1980): Miembro Correspondiente Academia de Artes, Ciencias y Letras de Iguaba Grande (Brasil), Miembro Asociado Academia Norteamericana de Literatura Moderna (USA), Presidente Nacional de UMECEP en Panamá (2014-Presente), Embajador Universal de la Paz en Panamá por el Circulo Universal de Embajadores de la Paz con sede en Ginebra, Ha participado en más de 40 antologías a nivel mundial poeta, ensayista, editor, bloguero creador del Blog Mi Mundo www.robert-mimundo.blogspot.com del Grupo en Facebook Amor por las Letras y otros sus libros de venta en Lulu.com, Amazon y otros espacios.
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