miércoles, 16 de marzo de 2016

ESTHER MARÍA OSSES OTRA GRAN MUJER PANAMEÑA

ESTHER MARÍA OSSES

POR: ROBERT A. GOODRICH V. *

No es la primera vez que publicó la vida de esta gran poeta Esther María Osses otra de esas grandes panameñas que forma parte de la lista de grandes personalidades panameñas que en el mes de la mujer y más allá estoy homenajeando con la publicación de sus biografías.

Ahora comienzo diciendo que estoy molesto cuando observe que el IPEL en Panamá le ha quitado el nombre al Concurso de Poesía que llevaba el nombre de esta gran mujer concurso en el cual he participado anteriormente y he ganado Reconocimientos por mi participaciones en los mismos en tres años consecutivos 2013, 2014 y 2015 respectivamente pero observando las bases del Concurso de este año en curso 2016 veo que han quitado el nombre de esta gran poetisa algo que me llama poderosamente la atención y por lo cual comienzo este breve ensayo sobre la vida de esta gran mujer con este llamado de atención al Gobierno Nacional de Panamá más concretamente al Ministerio de Trabajo-MITRADEL que son los que regulan lo que ocurre en el IPEL.-Instituto Panameño de Estudios Laborales.

Ahora dejando eso claro veamos que fue Esther María Osses.

Los poemas de Esther María Osses sólo tienen compromiso con su pasión personal. Llenos de un lirismo, son giros de una conversación soñada, de un diálogo con su esperanza. Por eso su poesía es Confidencia. Fieles a su angustia, a su mundo cautivo, sus versos nacen rebeldes a la clasificación, íntimos, personales, exentos de embelecos formalistas, sin la temática intelectual tan dura al sentimiento y tan frecuentemente empleada en nuestra lírica contemporánea. Hay en todos sus poemas eglógicos cuando cantan al árbol, al cholo triste, al río; introvertidos y llorosos cuando nos dan su queja del mundo y de la vida un tono cariñoso, una voz confidencial que nos conquistan. Me atrae sobre manera su naturalidad, su sencillez, su espontaneidad, asuntos que se me antojan substanciales en la poesía. Acaso si son la poesía misma. Trabaja los temas con elegancia y facilidad y así, leyéndola, armando la conversación que Esther María inicia, uno se olvida del ejercicio intelectual y se deja a la emoción.

Ramón H. Jurado
Fragmento de "Esther María Osses, La Poesía Confidencial",
publicado en La Estrella de Panamá, abril 27, 1946.

En El Rastro de Fuego hay amor, profundo amor. No el amor de los sentidos sexuales. Sí el amor del ideal, el amor del sentimiento humano y, sobre todo, del sentimiento americano, transido de emoción conmovedora. Y hay calidad poética, dignidad literaria, honestidad intelectual, entusiasmo creador, para formar un libro que habrá de merecer de la critica desapasionada, libre de prejuicios lugares o de grupos, un reconocimiento caluroso.

Mario Augusto
Fragmento del articulo Un libro de poemas: "El rastro de fuego" de Esther María Osses,
publicado en el Diario Panamá América, Panamá, enero 18, 1959.

Obras de la Autora:

Mensaje. Tipografía Nacional de Guatemala, Ciudad de Guatemala. 1946
La Niña y el Mar. Talleres de Artes y Oficios, Panamá, Ciudad de Panamá. 1954
El Rastro de Fuego. Segundo Premio de Poesía Ricardo Miró, Panamá, Panamá. (No editado; publicado parcialmente en revistas y periódicos) 1958
Poesía en Limpio. Editorial Universitaria de la Universidad del Zulia, Maracaibo, Venezuela. Colección Arte y Letras, No. VII. 1965
Crece y Camina. Editorial Universitaria de la Universidad del Zulia, Maracaibo, Venezuela, septiembre, 1975. 1975
Para el Combate y la Esperanza. Poesía política en El Salvador. Antología poética. Selección de 19 poetas Salvadoreños. República Dominicana. Mayo, 1982 1982
Poesía en Limpio. Editorial Panamá, 1986. Imprenta Franco S.A., Panamá, República de Panamá. Selección de poemas de otros libros y algunos inéditos. Esta edición contiene poemas no publicados nunca y otros que salieron publicados en revistas, periódicos y antologías. 1986.

Cielos Viajeros, por
Esther María Osses

De tan hermosa pesca, pescadora,
¿qué más pedir? Ya vi la primavera.
Ya me dijo el enigma de la aurora
la noche en mi barquilla, prisionera.

¿Qué más pedir? ¡Morir! Morir ahora,
Nahuel Huapí, besando tu ribera.
Ser ese lampo que tus albas dora,
ser esa flor perdida en tu pradera.

Pero no. Más allá de este paisaje,
señalados me son otros senderos.
¡Al mar, al norte! ¡Proseguid el viaje!

Cielos australes, en mi red viajeros,
bogando váis conmigo hacia el oleaje
que no sabe de inmóviles luceros!

Del libro: La Niña y el Mar

La Lluvia y el Barco, por
Esther María Osses

Aquí nació la lluvia entre higuerones.
Nos trajo a los portales la alegría
en su potro de crines relucientes.
Iba por los barrancos, impetuosa,
iba por las llanuras, reposada;
iba dejando espigas en la loma,
en los rastrojos huella de alhelíes.

Trajo a la puerta un diminuto río
un río de juguete, navegable;
al son de las goteras ya crecía,
plantaba sitio en puertas y ventanas,
se enroscaba en la luz, bajo los mirtos,
¡ay, el cañaveral, cómo lo amaba!
La niña estaba allí. Rubias las trenzas.
Descalza. Con un sueño entre las manos.
Una temprana angustia por el sueño,
y suspenso, ese adiós entre los labios.
Pequeña diosa, de la nada un mundo
hizo bajo la lluvia, luminoso.

Soltó su sueño en el caudal efímero.
¿A dónde irá sin brújula en la noche?

Qué rápido, qué alegre entre las hojas,
sin boga retozaba, inverosímil;
única mariposa solitaria,
¡qué blancas alas nuevas para el viaje!
Así, jugando, un día y otro día,
este era un río, un puerto, nunca el mismo.
Siempre la misma niña entre los árboles.
Y con cada alborada repetida,
en sueños, con la lluvia, navegando,
este era un barco que jamás volvía,
un barco de papel en el que siempre
un viajero de niebla naufragaba.

Del libro: Poesía en Limpio

Sonetos a Guatemala, por
Esther María Osses

(Ante la actitud de las jóvenes patriotas guatemaltecas
durante los inverosímiles días de junio, invasión de 1954)

"Se os preguntará por los señores de Xibalba acerca de nuestra muerte, que están concertando y preparando por el hecho de que no hemos muerto ni nos han podido vencer, ni hemos perecido en sus tormentos, ni nos han atacado los animales. Tenemos el presentimiento de que usarán la hoguera para darnos muerte. Todos los de Xibalba se han reunido, pero la verdad es que no moriremos".

Popol Vuh, Capítulo XII.
Atala

Voz de la selva herida, flecha y ala,
rebelión ancestral, soplo de fuego,
incitaba, ferviente como un ruego,
a vencer o morir la voz de Atala.

Anunciaba otra vez la noche mala
un ilonel iluminado y ciego.
Iba ya desvelada, sin sosiego,
la sombra de Tecum en Guatemala.

Alom, Kaolom. El templo profanado,
el grito del hondero amordazado,
Atala sin saberlo redimía.

Atala, con su luz enarbolada,
Atala por la tierra, tierra amada,
la tropa juvenil enardecía.

Marta Lydia

Otra vez extranjero, rubio auriga,
los nativos maizales pisoteaba.
Marta Lydia era un cáliz, una espiga,
que Chahal amoroso custodiaba.

Por esa antigua pena que fustiga
la estirpe de Balam, muda y esclava,
no doblegó la ráfaga enemiga
su verde corazón de cielo y lava.

Infalible, segura, el pulso fuerte,
una sola consigna de odio y muerte,
ella, tan frágil, ¡ay! tan sensitiva.

Ella, la flor, celeste guerrillera,
abatirá, conquistador, certera,
tu sien, la del Tonathiu, rediviva.

Gabriela

Era en ella el amor. La edad del trino.
La clara diosa, Atit, besó su frente.
Ella, vaso sagrado, limpia fuente.
Casa de oro, Gabriela, miel y vino.

Pero la noche que Iztayul previno
cayó de pronto a medio sol naciente.
Oscuro pacto de águila y serpiente
vendió la flor, la casa y el camino.

¡Adiós amor, querida primavera!
Atormentado sueño de obsidiana
tiñó de sangre la canción primera.

Ella, de pie, sonriendo todavía,
del héroe herido silenciosa hermana,
cortando nieblas esperaba el día.

Del libro: Poesía en Limpio

Niños Descalzos, por
Esther María Osses

¡Cuántos niños descalzos!
Dime por qué.
Nunca tienen traje nuevo,
dime por qué.
Nunca tienen un juguete,
dime por qué.
Ni siquiera han visto el lago,
¿Por qué? ¿Por qué?

Son niños de mentira,
dime, ¿lo son?
¿O son niños de veras
como yo soy?
Sus casas son de hojalata,
o de cartón;
la lluvia las deshace,
las quema el sol.

Les diré que se muden
_No lloren más.
Mi casa de muñecas
es buen hogar.

Del Libro: Semillitas
Lectura para niños No.11
Edición: Red de Materiales Artesanales

Caballito de madera,
por Esther María Osses

Corre, corre, caballito,
¡arre, arre!
Caballito corta el viento,
¡aire, aire!
Vamos, vamos al galope,
¡dale, dale!

Lento o rápido que vaya,
para ti jamás es tarde.
¡Arre, arre!

Bien me gusta cómo corres
sin ir a ninguna parte.
¡Arre!

Del libro: Crece y Camina

Esther María Osses nació en la provincia de Chiriquí en 1916. Realizó sus estudios secundarios en la Escuela Normal de Institutoras de Panamá. Obtuvo el titulo de Profesora de Español en la Universidad de Panamá y realizó estudios de Literatura en Buenos Aires, Argentina, y en Guatemala. Fue Maestra de enseñanza primaria y profesora de la Universidad de Zulia, Venezuela.

Como periodista, colaboró en "La Nación", en "El Hogar", en "Critica", en "Clarín" y en otras revistas argentinas especialmente con poesía. Realizo giras por varios países latinoamericanos, en la Casa de la Cultura de Quito, en el Departamento de Extensión Cultural de Bogotá, en Uruguay, en Chile y en Perú ofreció conferencias por radio y recitales poéticos.

La Universidad de Zulia publico dos poemarios suyos. uno de ellos es "Crece y Camina", dedicado a los niños, está ilustrado por niños preescolares y de primaria del Colegio Cantaclaro, de Maracaibo. Basado en él se grabó un disco de canciones infantiles, "Canción del Barco Velero", cuya composición musical estuvo a cargo del músico Enrique Hidalgo.

Sus poemas, al decir de Miguel Amado, prologuista de Mensaje, "son los reflejos de un espíritu a veces aristocrático y a veces popular; regional y panameño; pragmático y lírico; místico y libertino; apasionado y glacial; profundo y liviano. Como en el agua clara de sus ríos, en esta sensibilidad politeísta reverbera la infinita variedad del mundo". Y agrega: "Sin recurrir a las frases más o menos sonoras; sin buscar jamás un efecto fácil o barato; sin tener siquiera que rechazar figuras más o menos artificiosas, ella representa, translúcido y tremendo, el enigma del mundo, valiéndose de expresiones y de insinuaciones que son una absoluta novedad en la poesía panameña".

Esther María Osses dejo obras inéditas como "El Rastro de Fuego", obra con la que obtiene el segundo lugar del Concurso Literario Ricardo Miró, en 1958; en esta obra presenta una poesía con el tema de cada uno de los países americanos incluyendo USA.. También nos dejó monografía como "investigación y Cibernética", trabajo de año sabático bien calificado por el jurado. Un ensayo "La novela del imperialismo en Centroamérica" y obras dispersas entre reseñas y artículos en diversos periódicos y revistas de América.

Al margen de su obra de creación, realizó una plausible tarea de animadora de jóvenes talentos fomentando la creación de grupos literarios, como el grupo Gaspar Octavio Hernández, y la publicación de revistas. Fue, asimismo, una esforzada divulgadora de nuestros valores literarios en el exterior.

Otra gran escritora y poetisa Chiricana que se destacó en el ámbito de las letras y otra gran poeta al igual que Hersilia Ramos de Argote que le escribió al público más pequeño del hogar a los niños y niñas, a los jóvenes que son el futuro del mundo.

Esther María Osses se une a la lista de escritoras que he querido recordar con estas breves reseñas biográficas tanto vivas como ya fallecidas.

Fuente: Panamá Poesía.

*
Robert Allen Goodrich Valderrama (Panamá 1980): Poeta, escritor, Bloguero, ensayista ganador de diversos reconocimientos creador del blog Mi mundo www.robert-mimundo.blogspot.com del grupo Amor por las Letras en Facebook, Presidente Nacional U.M.E.C.E.P. Panamá ha participado en más de 40 antologías y contando además de tener sus libros publicados en importantes medios como Amazon, Lulu, entre otros. Ha tenido el honor de participar en proyectos dirigidos a grandes escritores, artistas y poetas como: Federico García Lorca, Rubén Darío, Pablo Neruda, César Vallejo, Julio Cortázar, Miguel Hernández, José Martí, Gabriel García Márquez, entre otros. Miembro de RIET, REMES, Movimiento Poetas del Mundo, Embajador Universal de la Paz en Panamá por el Circulo Universal de Embajadores de la Paz, Miembro de los Encuentros Literarios Internacionales "Luz del Corazón" ELILUC (Miami Florida), entre otros.


lunes, 14 de marzo de 2016

OTRA GRAN MUJER PANAMEÑA: DIANA MORÁN

DIANA MORÁN

POR: ROBERT A. GOODRICH V. *

Una mujer que murió lejos de su patria víctima de la política de aquellos años murió en el exilio en México lejos de su patria amada pero quedó su legado y su historia que hoy les narro para recordar a esta gran panameña, gran mujer ejemplar, gran activista, educadora, poetisa, ensayista que disfrutó más las mieles del triunfo y el respeto lejos de su Panamá.

Como educadora luchó por el hombre integral y por una sociedad justa. Su posición personal nunca fue individualista; siempre estuvo en función social. Por su verticalidad, por su lucha cívica fue forzada a un largo y penoso exilio que no la doblegó, antes fortaleció su carácter. En la historia panameña, Diana Morán ha sido la única poetisa lanzada al exilio, "despojada de la patria", como señala ella en sus versos; lo cual es un indicio del cúmulo de valores que ella encarnaba.

Panamá, 10 de febrero de 1992.Elsie Alvarado de Ricord

Soberana Presencia de La Patria , por
Diana Morán

Es enero en las calles donde ruedan los gritos,
nueve o diez en la carne, en la súplica radial
de un arroyuelo rojo para soldar los nervios,
es la fecha de un pueblo que encontró su camino.
Escuchen lo que digo
con una brasa de odio
en el pájaro dulce que habitaba mi seno,
aunque la barba de Walt Whitman hable
de familias de hierba y moral manzanera.
La patria se fue, como siempre se ha ido,
con su camisa blanca
y la corbata azul de adolescencia,
con el civismo juvenil de su paso
y el fértil batallón de sus arterias
a enarbolar el vuelo allí donde cortaron
las alas tricolor de sus emblemas.
Escuchen lo que digo
con la capilla ardiente del rencor más viejo:
Mi patria, cántaro de amor en todo idioma,
que ofrece su agua buena al peregrino
ha arrastrado sesenta calendarios
sin derecho a la fruta, al árbol de su huerto,
saqueada en la bondad de su cintura.
Escuchen lo que digo:
En cada sitio de mi cuerpo hay un dolor de siemprevivas
para contar al mundo la parábola del buen vecino
que aplastó la luz recién nacida.
Muchachita de paz,
exigiste la fruta, el huerto, el asta de tu nombre
y el muro... el muro blanco... el muro rubio
-su carta fraternal... Punta del Este- deshilvanó tu esencia, derramó su cauce,
a la húmeda intemperie de gases lacrimógenos
gemías, Panamá, como un maizal en llamas.
¿Quién me pide cortinas
para azular la piel quemada de estas sienes
que jamás pensaron en tirar un jazmín a las alondras?
¿Quién reclama la sílaba final de un corderito
para ensayar un apretón de manos
aquí, donde quedó sin gasa el hospital
para cubrir la fuga de amapolas?
Quién, quién se atreve a rezar:
Tío Sam, Santa Claus, Cuerpo de Paz
-Arca de las Alianzas, Consuelo del Afliigido-
el corazón agujereado
cicatriza con verdes papelillos.
¿Quién me pide que sufra, que suframos de amnesia,
que le demos a Fleming tres medallas
y con Bogart bailemos tamborito
por la amistad del tiburón
y el anzuelo en las sardinas?
¡No! El sol no despierta para ustedes,
usureros del aire.
Ese disfraz de oveja, hermano lobo,
ya no engaña el candor de las violetas.
Ahora ¿cómo bautizarás esta maniobra?
¿Juegos de patos?
¿Operación amiga en Canal Zone?
¿Pildoritas Johnson para el subdesarrollo?
Estos brazos que buscan una forma de niña,
un latido de novio, una frente en los libros,
película no son para soldados morfinómanos.
La viudez de estos cuartos no se vende en coca cola.
El salitre escapado de la herida en desvelo
no es negocio de chicles o zapatos.
Este nueve de enero no es cera de museos,
no es moneda de cambio
ni tiene la firma de Bunau Varilla.
Yo tengo que gritar,
-Oh, prendida garganta de mis muertos- yo tengo que gritar
con su polen de incendio
en los cuatro puntos de la rosa del aire
donde soltó la UPI sus vampiros.
¿Qué palabra,
qué palabra por más sucia que sea
no resulta flor para escupir el rostro
de búfalo en conserva?
Qué adjetivo no es ángel para pintarte buitre,
si por cada paloma que la mano te ofrece
asesinas la mano, la sal y la paloma!
No hay lago, frontera, axila que no lleve
el tatuaje de tus colmillos roedores de luceros.
Malditos de ayer! Asesinos de hoy!
Herodes de siempre!
Los huesitos de Chapultepec...
los huesitos de Atitlán...
Los huesitos de Hiroshima...
La carne, los huesitos de mi patria
molidos con repiques de metralla.
Mi cielo violado, como una niña ciega,
en la torturada inocencia de su pubis,
las venas sacadas de su casa joven,
los hijos deshojados, lirios secos,
la última estrofa del Canto a la Bandera
en el frío ruiseñor de la mirada
y el llanto, el llanto maternal
-Oh vaso ardiente-
sangriento memorial de labio en labio.
Yo tengo que gritar:
Mis muertos son vivas sembraduras,
ataúdes que nutren la esperanza
con el ritmo ascendente de la lucha.
En las cuencas de Rosa revientan las espigas,
en la espalda de Ascanio se arman las legiones
los fémures de Alberto, Teófilo y Rogelio,
son astas invencibles otra vez en el muro.
Los ojos de Ricardo, los labios de Rodolfo,
las células de Víctor, los dedos de Carlos,
las piernas mordidas, sus núcleos morados,
sustancias nacionales, patrimonio se han vuelto.
La sangre de los hombres es historia viviente
savia que da la muerte se incorpora
soberana presencia de la patria.
El gorrión machacado en la lengua de un héroe
fertiliza el reposo de su hielo
y hace nido en la marcha su clarín de conciencia.
Escuchen lo que digo, hoy nueve de enero,
a ustedes tragalunas del mundo,
a ustedes que asesinan los dedos sembradores de olivo:
Del hijo acribillado retoñan muchos hijos,
del obrero en el polvo mil obreros regresan,
del semen inmolado toda cuna germina.
Las tumbas pregonan! Se desclavan las cruses!
De la cal del pueblo, el pueblo resucita!
Y tú, pequeña patria, gigante de esta fecha,
esculpida en la roca de tus muertos
para nacer definitivamente,
abrirás tus alas agredidas
en el dolido cofre de tus peces.
Hasta el último niño en presagio de mieles
ofrendará su pálpito de auroras
por la libre heredad de sus estrellas
Hoy! Mañana! Siempre!

Para El Año 2000 Debemos Ser Tercos , por
Diana Morán

Nosotros
los rompebarcos de la marinada
tirapiedras fecundos
antes de que un pedazo de sandía
perturbara
los plácidos kilómetros de los ojos
azules.
Nosotros
la botella de lágrimas rabiosas
contra toda fecha
de la letra perpetua renovada.
Nosotros
los legendarios quiebravidrios
negafirmas contagiosos gritabarcos
con nuestra siembra de banderas
en el despertar de todas las mañanas.
Nosotros

los prohibidos
los malditos apagados prendidos
desde no sé que consigna
del Prestán amotinado.

Nosotros
malditos
malditísimos despojados de la
Patria.
Nosotros
cuando el gallo de Pascua
despunte el sol del mediodía
dos mil veces ascarios aragones
prestanes palominos
construiremos la casa de los sueños
con la moneda propia de su mapa.
No es la moda de llamarnos tercos
sino el instinto de conservar
el nosotros de la sangre y del esperma.
No es el querer ser tercos de remate
con un golpe gastado dominio
semántico.
En este desafío de relojes
entre el supermán que se roba las
galaxias
y el despegue endeudado de las
pulgas.
Tenemos que ser tercos:
tercos de dulzura
tercos en la cárcel
en la muerte tercos
tercos y más tercos en la firma
tercos
terquísimos
para pasar por el ojo del camello
y recobrar la cintura de las aguas.

Convicción de Golondrinas , por
Diana Morán

Con total convicción de golondrinas
sin pretender sembrar un árbol
ni cosechar un hijo
con la maleta lista para un mañana
próximo
buscamos
una mesa
dos sillas
y algunas tazas
hicimos un librero portátil
de ladrillos y tablas:
allí enredamos a Marx
la Biblia
Mao Tse Tung
los veinte poemas de amor y una
canción desesperada.
Entre un ojo abierto
y el otro cerrado
los ríos de cuándos y más cuándos
se secaron.
Sandino
El Che
Angela Davis
poblaron la orfandad de las paredes
de boinas
y panteras militantes;
sin amnistía
los otoños inundaron los vasos
de septiembres
octubres
y diciembres oxidados
mientras la primavera
bondadosa madrina
insiste en ofrecernos
un poquito de casa.
En la mesa
con paciencia
servimos la convicción de golondrinas,
las cucarachas sonríen con los
pensamientos,
la maleta está lista
para un mañana próximo o lejano,
el corazón nos espera
a nivel de las sales.

Del Libro Reflexiones Junto a Tu Piel, 1972-1979,
Poemas Del Exilio

Mujer... Eva de Sed Esperanzada , por
Diana Morán

Mujer... Eva de sed esperanzada
irrumpo en tus corrientes materiales
para beber las aguas sindicales,
cabecillas de carne desgarrada.

Y así... Sencillamente enamorada
ser la novia de mieles corporales
-esposa de azahares verticales-
en éxtasis de tierra liberada.

Quiero beber el alba colectiva
-quebrada de ternura combativa-
de la totuma fresca de tus manos.

Nutrir el istmo nuevo de mis hijos
con la revolución de besos fijos,
síntesis de las bocas y los granos.

Del Libro Eva Definida, 1957
Diana Elsa Morán Garay (1929-1987). Poetisa, ensayista, educadora y activista de los movimientos patrióticos y socialistas panameños.

Nació el 17 de noviembre de 1929 en el poblado de Cabuya, Chame, provincia de Panamá, pero vivió en su niñez y juventud en los barrios populares de la ciudad de Panamá. En el año de 1954 se recibió como profesora de segunda enseñanza con especialización en español en la Universidad de Panamá. Fue nombrada entonces como profesora de segunda enseñanza en el Colegio Salomón Ponce Aguilera, en Antón, provincia de Coclé. A partir de entonces militó en la Asociación de Profesores de la República de Panamá, a cuya formación dedicó catorce años de trabajo organizativo. Desde ese bastión inició una contienda a favor de los menos favorecidos, y contra el gobierno militar de los años 1968-1989.

La fuerza expresiva y la beligerancia política de Diana Morán crecieron al calor de las necesidades de los barrios que la vieron crecer: Santa Ana, el Chorrillo, San Felipe, el Marañón y Calidonia. Este fue el escenario que la impulsó a luchar por un sistema social igualitario.

Solidaria por convicción, Diana Morán no solo apoyó causas nacionales, sino que también abogó y participó activamente en movimientos por la defensa de los derechos humanos y políticos  en la región centroamericana y el Caribe. Su carácter revolucionario la vinculó a organizaciones socialistas. En la plaza de Santa Ana en Panamá en 1961, resultó herida. Fue en un mitin de rechazo a la invasión a Playa Girón en Cuba, que fuera controlado por la policía panameña.  En ese período publicó sus artículos políticos en la revista Tribuna Pública.  En 1965, obtuvo el Premio Ricardo Miró de poesía con el libro Gaviotas de cruz abierta.

Diana Morán era en 1969 la Secretaria de Cultura y Asuntos Educativos de la Asociación de Profesores de Panamá, y  dictaba clases en el colegio secundario Instituto Fermín Naudeau. El golpe de estado, organizado por los militares Boris Martínez y Omar Torrijos Herrera, derrocó al presidente Arnulfo Arias  Madrid el 11 de octubre. Arias había tomado posesión solamente once días antes. La Asociación de Profesores dispuso una serie de protestas por el rescate del orden constitucional, que trajo como consecuencia que Diana Morán y varios de sus compañeros de lucha fueran apresados.  En esas circunstancias, los estudiantes del Instituto Fermín Naudeau  declararon una huelga en oposición a la violencia en contra de su profesora. A la vez, la Dirección del Liceo de Señoritas, donde Diana Morán también había trabajado, se manifestó en contra de las medidas amedrentadoras del militarismo. No obstante, el destino de los que protestaron fue el exilio, primero en Venezuela y posteriormente en México, donde vivió Diana Morán su expatriación. Allí realizó estudios de doctorado en Lingüística y Literaturas Hispánicas en El Colegio de México y se recibió en 1979 con la tesis "Cien años de soledad: novela de la desmitificación". Ejerció como profesora titular de tiempo completo en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) de la ciudad de México, Unidad Itztapala, y desempeñó los cargos de investigadora y profesora en el Centro de Estudios de Lingüística y Literatura.

Sus actividades literarias se dieron en el campo de la crítica literaria, de la poesía y un libro muy apreciado para introducir a los jóvenes a la literatura,  titulado Iniciación Literaria, para III año. En México escribió sobre la narrativa de José Emilio Pacheco y Gabriel García Márquez y sobre la literatura femenina mexicana contemporánea.  Hay rasgos de su alma rebelde, de una gran fortaleza  desde sus primeros libros Eva definida y Presentimiento de la carnal corola dilatada.  Estas características se acentúan en sus obras Soberana presencia de la patria y Gaviotas de cruz abierta, que se refieren a la intervención norteamericana en Panamá el 9 de Enero de 1964, cuando un grupo de estudiantes del Instituto Nacional acudieron al Colegio de Balboa, ubicado en la Zona del Canal, a izar la bandera panameña a la par de la norteamericana. En esta poesía de apasionada crítica, los niños y los jóvenes son los sujetos líricos que exaltan la moralidad y la autoestima de los panameños.  En sus poemas, en general, se fusionan la ironía, la nostalgia y el erotismo con lo habitual de los hechos sociales y lo coloquial. Sus poemas han sido publicados en Cuba, México, Guatemala, Estados Unidos, Chile y España.

Diana Morán creó, conjuntamente con profesoras mexicanas y centroamericanas, un taller de teoría y crítica literaria que se inició en el Colegio de México. A su muerte, por decisión de todas las participantes el taller recibió su nombre, y a partir del año 1993, el taller “Diana Morán” se convirtió en un grupo de trabajo independiente.

Estando en el exilio, en 1984 Diana Morán formó parte de la nómina  presidencial de  dos partidos de izquierda: el  Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) y el no inscrito Partido Independiente de la Clase Obrera (PICO), los cuales crearon el  Frente Electoral del Pueblo Unido (FREPU) para impulsar como candidato presidencial al prestigioso médico pediatra José Renán Esquivel. No obstante, Diana Morán, disciplinada y observante de la organización política a la que pertenecía, remitió la propuesta para que se dialogara con los directivos de su partido, pues eran ellos los encargados de negociar alianzas y proponer candidatos. La alianza no se realizó, por lo que Diana Morán no participó en los comicios por la vicepresidencia de la República.

Diana Morán murió en el exilio, en México, el 10 de febrero de 1987. Su última voluntad de reposar eternamente en las aguas del Canal de Panamá fue cumplida en el año 2004, cuando sus cenizas fueron esparcidas en el Canal. Su biblioteca personal, también por voluntad suya, fue donada a la biblioteca al Colegio de México y, en su homenaje, una sección de dicha biblioteca  hoy lleva su nombre.

Entre otros reconocimientos dedicados a su memoria se encuentra el Taller de escritura creativa "Diana Morán" de la ciudad de Panamá. En el año  2012, el X Encuentro de Escritoras en Panamá dedicó todas sus actividades a recordar su obra. El documental Diana Morán, Flor de Terquedad fue seleccionado para competir en el Festival Internacional de Cine de Centroamérica y el Caribe ICARO 2012, llevado a cabo en Guatemala. El Festival Internacional de Poesía Ars Amandi de Panamá dedicó su edición de 2012 a su memoria. Hoy, una avenida que recorre las cercanías de la urbanización Los Llanos de Curundú, en la antigua Zona del Canal, lleva su nombre.

Otra gran mujer cuya vida hoy les traigo para recordar a estas "Grandes Panameñas".

Fuentes:
-Panamá Poesía
-Encaribe.org

*
Robert Allen Goodrich Valderrama (Panamá 1980): Poeta, escritor, ensayista, bloguero, gestor cultural, mensajero de paz creador del blog Mi mundo www.robert-mimundo.blogspot.com ha participado en más de 40 antologías y contando sus libros están publicados en LULU, Amazon y otros medios. Presidente Nacional U.M.E.C.E.P. Panamá creador del Grupo Amor por las Letras en Facebook.

domingo, 13 de marzo de 2016

CLARA GONZÁLEZ DE BEHRINGER OTRA GRAN MUJER PANAMEÑA LA PRIMERA MUJER ABOGADA

CLARA GONZÁLEZ CARRILLO DE BEHRINGER

POR: ROBERT A. GOODRICH V.*

Siguiendo con la ronda de Grandes Mujeres Panameñas ahora le toca el turno a una Chiricana valiente que demostró que las Mujeres también pueden ser brillantes abogadas.

Clara González Carrillo de Behringer (1898–1990). Abogada panameña, candidata a diputada y a la segunda vicepresidencia de la república. Organizadora del Tribunal Tutelar de Menores, promotora de los centros de cultura para adultos y catedrática universitaria.

Nacida en Remedios, provincia de Chiriquí, el 11 de septiembre de 1898, Clara González fue hija del inmigrante español David González y de Basilia Carrillo Sánchez, originaria de la localidad de Remedios. Según su familia, su ascendencia mostraba rasgos indígenas ngôbes.

Su padre se negó a entregar armas y víveres a los liberales que desembarcaron en Chiriquí en los primeros meses de 1900, lo que le costó sanciones severas que obligaron a la familia a abandonar el país y asentarse en Costa Rica hasta finales de 1903 o inicios de 1904.

Recibió instrucción primaria entre Remedios y Soná, en la provincia de Veraguas.Inició estudios secundarios en la Escuela Santa Familia, de la ciudad capital-dedicada a formar a la mujer en labores de costura y economía del hogar-, hasta que consiguió una beca en la Escuela Normal de Institutoras, donde obtendría el título de maestra. Comenzó a ejercer esa profesión en la escuela Manuel José Hurtado, de la capital. En 1922 terminó la Licenciatura en Derecho  por la Escuela Nacional  de Derecho, con lo cual se convirtió en la primera mujer abogada del país. Sin embargo, las leyes de entonces no le permitían ejercer la abogacía, reservada solamente a los hombres. Su tesis de graduación, "La Mujer ante el Derecho Panameño", uno de los primeros estudios realizados sobre la situación jurídica de la mujer de la época, fundamenta con creces la profundidad de su pensamiento feminista. Fueron múltiples sus reclamos al presidente Belisario Porras en el sentido de que modificara la legislación para que se le permitiera ejercer como abogada; sin embargo no fue sino hasta el 15 de mayo de 1925 cuando, finalmente, pudo desempeñarse como tal. Apenas unos meses separaron este acontecimientode la entrada de las tropas norteamericanas para sofocar las revueltas populares relacionadas con la cuestión inquilinaria en octubre del mismo año. En el Primer Congreso Feminista Nacional, celebrado en septiembre de 1923, Clara González  desempeñó un papel sobresaliente por una disertación que fundamentaba la creación del Partido Feminista. La necesidad de estructurar y organizar ese movimiento en pro de la participación política femenina,  para conseguir una mayor incidencia social, llevaría a Clara González, junto con Sara Sotillo, Elida Campodónico de Crespo,  Rosa Navas y muchas otras a fundar el Partido Nacional Feminista. A pesar de que la personería jurídica fue solicitada en septiembre de 1923, solo en agosto de 1924 el gobierno de Rodolfo Chiari se la expidió. Su activismo político la llevó a participar en la fundación, junto a otras feministas,  del Grupo Feminista «Renovación». Además, militó en el Sindicato General de Trabajadores, dentro del cual sobresalió el llamado Grupo Comunista, dirigido por el anarcosindicalista José María Blázquez de Pedro.

En el plano educativo, esta intelectual y activista social fue directorade la Escuela de Cultura Femenina, desde su fundación, en junio de 1924, hasta su cierre en 1930. La lista de maestras que colaboraron en ella es extensa, e incluye nombres como los de Clara de Turner, Emilia Gutiérrez, Felicidad de Hauradou, Rosa Gordón, Ester Fernández, Sara Sotillo y Francisca Montoya. Durante su vigencia, la Escuela tuvo una matrícula que osciló entre 400 y 500 mujeres.

Clara González viajó a Estados Unidos en 1927 a cumplimentar una beca, que le permitió cursar estudios en la Universidad de Nueva York entre septiembre de 1928 y junio de 1929. Obtuvo allí el título de Master of Law. A su regreso a Panamá, en 1930, encontró una sociedad en conflicto en todos los ámbitos, que vaticinaba la crisis política que se concretaría en el golpe de estado del 2 de enero de 1931. Precisamente, a finales de ese año, la dirigente desplegó esfuerzos para reactivar el Partido Feminista Nacional, lo que exigía la celebración de una convención que concertara un nuevo programa y otros estatutos. Su impulso organizativo e intelectual no solo la llevó a defender los derechos de las mujeres al sufragio, sino también a apoyar las demandas más sentidas de los sectores populares. Por ello, participó en la representación de la Liga de Inquilinato y Subsistencia, junto a dirigentes  como Demetrio A. Porras,  Víctor Florencio Goytía y Cristóbal L. Segundo, quienes se congregaronfrente a los grandes propietarios de los inmuebles, el 5 de agosto de 1932.

En el plano laboral, además de ejercer como abogada, fue contratada en 1930 como profesora de sociología, economía política y ciencia política en el Instituto Nacional, donde impartió clases hasta el año de 1937. Inaugurada la Universidad de Panamá, la doctora Clara González fue allí profesora de Criminología Juvenil, Tribunales  Juveniles y Derecho de Familia, cursos especiales que impartió entre 1937 y 1939. Al final de la década de 1930, numerosos testimonios confirmaban la militancia política de esta luchadora por el sufragio femenino. Como parte de las actividades de la oposición nucleada en el Frente Popular -signada por su decisión de levantarse en armas en la coyuntura político-electoral de 1940-, se conformaron dos misiones para buscar apoyo en Colombia y en Costa Rica.  Clara González y José Ángel Noriega, miembro del Comité Central del Partido Socialista, formaron parte de la comisión.

El 26 de junio de 1943, Clara González contrajo matrimonio con el ingeniero civil norteamericano Charles A. Behringer, quien trabajaba en las obras llevadas a cabo por los estadounidenses en el canal durante la II Guerra Mundial. Derrocado Arnulfo Arias en 1941, la vida política del país sufrió un viraje que posibilitaba el accionar de Clara González en el plano público y el laboral. En el lapso que cubre los años de 1941 a 1945, se desempeñó como organizadora de los Centros Populares de Cultura para Adultos.

En Panamá, la lucha por el derecho al voto femenino había comenzado en 1921, cuando la Federación Obrera apoyó la reivindicación del sufragio femenino,  y finalizó con la adopción del derecho al voto de la mujer el 2 de febrero de 1945. Clara González de Behringerse desempeñó con determinación, durante todo el tiempo, en la vanguardia de esa reivindicación.

En medio del llamamiento del presidente Ricardo Adolfo de la Guardia a elecciones para la Asamblea Constituyente, y la conformación previa de la Unión Nacional de Mujeres, Clara González se postuló como candidata a diputada nacional, apoyada formalmente por el Partido Liberal Renovador, que conducía Francisco Arias Paredes. También fue postulada como candidata a la segunda vicepresidencia de la República, por la alianza formada por el Partido Liberal Renovador y el Partido Nacional Revolucionario, junto al candidato a la presidencia José Isaac Fábrega, y al candidato a primer vicepresidente Ricardo Arias Espinosa.

Fue la primera Juez del Tribunal Tutelar de Menores (1951-1962), que organizó desde esa posición, y puso las bases para el desarrollo de una política dirigida al tratamiento de la delincuencia juvenil. Igualmente, creó el Reformatorio de Menores de Chapala. En ese arco de tiempo se profundizaron las contradicciones políticas al entrar los militares a participar en la dirección del aparato del Estado. Se reprimió toda organización de los sectores sindicales y populares y se inició en el plano económico un precario esfuerzo para la sustitución de importaciones.

En abril de 1964, Clara González de Behringer se jubiló de su posición como Juez del Tribunal Tutelar de Menores y, por petición de su esposo, viajó a West Corvina, en el Estado de California (Estados Unidos). A la muerte repentina de aquel, regresó a Panamá en 1966. En 1967 viajó a España para reunirse con la familia de su extinto padre, y allí permaneció varios meses. En 1972 realizó un viaje a Argentina para visitar a sus dos hermanas y sus descendientes. Una mala intervención quirúrgica por problemas en una cadera terminó con la amputación de una de sus piernas, lo cual afectó no solo su movilidad, sino su estado anímico general. En medio de una grave enfermedad, en el mes de septiembre de 1989, fue trasladada al complejo hospitalario de la Caja de Seguro Social, donde permaneció recluida hasta que falleció, el 11 de febrero de 1990.

Clara González fue la primera mujer abogada de Panamá, la primera en recibir la Licenciatura en Derecho abriendo el camino a otras excelentes mujeres profesionales y abogadas hoy en día la Procuradora General de la Nación es una mujer en Panamá y anteriormente también tuvimos una mujer en dicho cargo, además la Primera Diputada Independiente es una mujer, grandes panameñas son abogadas gracias al ejemplo de esta mujer que les abrió las puertas a todas ellas.

Fuente: Encaribe.org

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Robert Allen Goodrich Valderrama (Panamá 1980): Poeta, escritor, Gestor Cultural, creador del Grupo Amor por las Letras, Presidente Nacional UMECEP Panamá, creador del blog Mi Mundo www.robert-mimundo.blogspot.com sus libros están publicados a la venta en Amazon y www.lulu.com ha participado en más de 40 antologías a nivel mundial y sigue creciendo la lista de participaciones.

sábado, 12 de marzo de 2016

OTRA GRAN MUJER PANAMEÑA: SARA SOTILLO

SARA SOTILLO

POR: ROBERT A. GOODRICH V. *

Siguiendo con la ronda de Biografías de Grandes Mujeres Panameñas le toca el turno en esta ocasión a Sara Sotillo una gran educadora y dirigente que dejo su aporte para las presentes y futuras generaciones.
Sara Sotillo Guillén (1900-1961).  Maestra y dirigente magisterial promotora de la Ley 47, Orgánica de Educación de 1946. Fundadora del Magisterio Panameño Unido, de la barriada de Miraflores para los educadores, directora de la primera campaña de alfabetización y defensora de los derechos de la mujer.

Nació el 19 de abril de 1900 en la isla de San Miguel, Archipiélago de las Perlas, ubicado en el Golfo de Panamá.  Fueron sus padres Braulio Sotillo y Bathila Guillén,  y tuvo dos hermanos: Francisco y María del Carmen.  Durante la Guerra de los Mil Días, la familia Sotillo se trasladó a la ciudad de Panamá, y Sara fue matriculada en la escuela católica de las Hermanas Cristianas. En ese centro escolar cursó los primeros años de educación primaria, porque en VI grado fue inscrita en la Escuela Anexa a la Normal, donde culminó sus estudios primarios. En 1919 se graduó como maestra de enseñanza primaria en la Escuela Normal de Institutoras, dirigida por las maestras bogotanas Rosa y Matilde Rubiano, de respetuosa recordación en Panamá.  Era una institución paralela de la Escuela Normal de Varones. Ambas escuelas habían sido reabiertas en 1904 tras un período de clausura a partir de 1900.

Su carrera profesional la inició a los diecinueve años de edad, cuando fue nombrada en la Escuela de Garachiné, en la provincia de Darién. Después de dos años de servicio magisterial en esta región, solicitó traslado a la Escuela Manuel José Hurtado, ubicada en la provincia de Panamá. En esta escuela permaneció en ejercicio docente por espacio de veintinueve años.  Sara Sotillo organizó y fundó, conjuntamente con Clara González de Beringher, Elida Campodónico y Enriqueta Morales, en 1922 el Centro Feminista Renovación, cuyos  objetivos se preocupaban por la intensificación y difusión de la cultura a favor de la mujer; su mejoramiento desde el punto de vista social y moral; su independencia económica; la igualdad con el hombre en los derechos y responsabilidad ante la Ley.   En 1923, esta organización impulsó el Primer Congreso Feminista en Panamá y posteriormente, en 1925, fue el puente para la creación del Partido Nacional Feminista. En 1924, inició sus labores la Escuela de Cultura Femenina, que funcionó en la Escuela Manuel José Hurtado gratuitamente por siete años, y que se dirigió a la formación de las mujeres mayores de 16 años, fueran solteras o casadas. La fundación de esta escuela, que hoy llamaríamos laboral, tomó forma en manos de Sara Sotillo y de sus entusiastas compañeras.

En 1925, el Partido Nacional Feminista presentó a la asamblea un documento para solicitar atención a los derechos de la mujer. Fue un paso importante el que lograron las activistas, pues fueron aprobadas las leyes 43 y 52 que mejoraba la situación jurídica de la mujer. En 1926, año en que se celebró el Congreso Bolivariano que conmemoraba los cien años del Congreso Afictiónico de 1826,  Esther Neira de Calvo, invitada por el Secretario de Instrucción Pública, Octavio Méndez Pereira, organizó y presidió el Congreso Interamericano de Mujeres, que tuvo lugar del 19 al 21 de junio de ese  año. El que el Partido Nacional Feminista presentó una ponencia titulada La mujer latinoamericana en la conquista de sus derechos, tras cuya lectura se reclamaron los derechos políticos en igualdad de condiciones para la mujer panameña.   Esta actividad constante, en la que tuvo participación Sara Sotillo, continuó durante los años 1927 a 1930 con denuncias y memoriales a la Asamblea Legislativa.  El 2 de enero de 1931 ocurre el movimiento partidista llamado Acción Comunal que trae consigo intranquilidad política para el pueblo.  El Partido Nacional Feminista no cejó.  Ese año solicitó que fuera garantizado el voto de la mujer y que se le expidiera, como a los hombres, cédula de identidad.  Se incorporan las mujeres de Colón y del interior.

El movimiento se mantuvo firme a través de más de una década a partir de aquel congreso de 1926. En 1938 se publicó la revista Nosotras, y se propuso un segundo congreso femenino que se celebraría ese año. El gobierno del Presidente Juan Demóstenes Arosemena, con el fin de amedrentar a los promotores de los movimientos sociales, destituyó en aquel año a un grupo de educadoras, entre ellas a la hermana de Sara Sotillo, quien sería restituida tres años después.  En 1941, Sara consiguió unir a los maestros para que reclamaran los sobresueldos adeudados, y como resultado, se consiguió el primer aumento de sueldo.  A través de este movimiento, fueron defendidos los principios y conquistas laborales del educador panameño.

El 4 de octubre 1944 organizó la asociación denominada Magisterio Panameño Unido, cuya fuerza gremial tomó fuerza y se mantuvo durante buena parte del siglo XX. Se fundó con el apoyo del interior y de las escuelas de la capital, y desde la escuela Manuel José Hurtado. A estas alturas, los educadores percibieron que la unidad era el medio para conseguir la seguridad laboral que no tenían, y la mejoría de los sueldos.  Entre tanto, Sara se preocupó por fundar un banco de préstamos del Magisterio Panameño Unido que se convirtió en una fuerte cooperativa en 1963.

Mujer visionaria y con fina percepción política, en 1946 reconoció, durante la campaña para la Asamblea Constituyente, que el partido Renovador, dirigido por Francisco Arias Paredes, había incluido objetivos y fines relacionados con la educación, y Sara y las educadoras que la apoyaban, decidieron servir como jurados de mesa y representar al Partido Renovador. Realizaron campañas informativas y educativas acerca del modo de ejercer el voto, que era secreto. Por dos meses, en el Teatro Cecilia de la ciudad capital, se realizó esta labor. El partido obtuvo varios representantes y fue nombrado como Ministro de Educación José Daniel Crespo, gran educador. Había ya un anteproyecto de Ley Orgánica de Educación.

El Magisterio Panameño Unidos difundió el anteproyecto, recogió las opiniones de los educadores y, como resultado, saltó a la vista que el problema más sensible se relacionaba con la estabilidad. El Magisterio Panameño Unido se movió, se agitó, se reunió con la diputada Gumercinda Páez, con Esther Neira de Calvo, con Arcadio Aguilera, don Antonio Sucre, miembros de la Comisión de Educación de la Asamblea Nacional, y ellos incluyeron la estabilidad de los educadores en la Ley 47 de septiembre de 1946, Ley Orgánica de Educación, todavía vigente. Inició y dirigió en 1948 la primera campaña de alfabetización, para la cual fue elaborada la cartilla ALAS para adultos. El Panamá América y La Estrella de Panamá editaron los textos como una colaboración con el Magisterio Panameño Unido.

Como puede observarse, uno de los logros más importantes de Sara Sotillo consistió en la fundación, en el año de 1944, del Magisterio Panameño Unido. A través de esta institución, y apoyada por otros educadores logró la aprobación de la Ley Orgánica, la Ley 36, de 14 de septiembre de 1946 y la Ley 11, de 26 de enero de 1951, que  logró la representatividad de los educadores en la comisión de selección para ocupar las vacantes en Educación.

Pero Sara Sotillo, preocupada por el bienestar de los educadores, creó también la primera barriada residencial para maestros no solo en Panamá sino en Centroamérica, que quedó ubicada en la Urbanización Miraflores, con espacios verdes, casa de la cultura, una biblioteca, escuela nocturna para las empleadas domésticas, parque comunal y espacios para la iglesia de la comunidad, en donde, finalmente, con el esfuerzo decidido y alegre de aquellas maestras fundadoras, se levantó la Iglesia de San Antonio de Padua. En aquella barriada en la que se reconocía el aliento de Sara Sotillo, también se organizó una cooperativa para auxiliar económicamente a las maestras y sus familiares.  Sara Sotillo cuidó a tal punto la claridad y pureza de su imagen pública, que a pesar de que vivía sin mayores amplitudes en una de las calles del barrio de Santa Ana, nunca aceptó entrar en la rifa de los terrenos para la asignación de una de las hermosas casas de Miraflores. No quiso dar pie a que se llegara a pensar que todo lo que había hecho llevaba el fin de conseguir una casa para vivirla. Por esa misma razón no aceptó ningún tipo de ascenso en su carrera como educadora. Quería ser libre para hablar y para actuar. Sus enemigos intentaron doblegarla.  Así, tuvo que trabajar hasta cumplir 30 años de servicio, aunque la Ley reconocía la jubilación a partir de los veintiocho años.  Ella los cumplió sin una sola queja.

Su preocupación como feminista y educadora la llevó a sentir interés por todos los asuntos educativos, los problemas nacionales, pero, sobre todo, los problemas del ser humano.

El 16 de diciembre de 1961 falleció Sara Sotillo, y el gremio docente le rindió homenaje en la sede del Magisterio Panameño Unido y en el Cementerio Amador donde reposan sus restos mortales. Póstumamente fue condecorada con la Orden Manuel José Hurtado, que se entrega a los educadores destacados del país. Su memoria ha sido honrada de diversas maneras en Panamá: una barriada lleva su nombre, al igual que una escuela primaria. A la entrada de Miraflores, un humilde busto de la fundadora asoma entre las plantas; un monumento creado por el artista Carlos Arboleda se ubica en la sede del Magisterio Panameño Unido; y durante el gobierno de Mireya Moscoso se acuñó una moneda de cinco centavos con su imagen.

Fuente: Encaribe.org

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Robert Allen Goodrich Valderrama (Panamá 1980): Poeta, escritor y Gestor cultural creador del Blog Mi Mundo www.robert-mimundo.blogspot.com del grupo en facebook Amor por las Letras ha participado en más de 40 antologías a nivel mundial ganador de varios reconocimientos y sus libros están publicados en www.lulu.com www.amazon.com Presidente Nacional UMECEP Panamá.

viernes, 11 de marzo de 2016

HOY LE DEDICO EL ESPACIO DE GRANDES MUJERES PANAMEÑAS A SU EXCELENCIA H.E. GLORIA YOUNG

GLORIA YOUNG

POR: ROBERT A. GOODRICH V.*

Sin duda alguna Panamá tiene valiosas figuras femeninas en los diferentes campos culturales, artísticos y literarios además de la política y la sociedad en sí.

Una de esas personas, de esas mujeres que forman parte de esa lista de Grandes Mujeres Panameñas es sin duda alguna alguien a quién tengo el gusto de conocer en persona Gloria Young quién en la actualidad es la Embajadora de Panamá en Marruecos pero lo interesante de esta mujer es que se ha destacado en diversos campos tanto en la literatura, la sociedad, la educación, la política y las relaciones internacionales lo que la hace una mujer completa en todas las facetas de la vida.

En todas estas facetas se ha destacado y por eso esta en este listado de "Grandes Mujeres Panameñas" que he ido publicando a lo largo de este Mes y seguiré publicando si dios lo permite.

Pero cabe la pregunta ¿Quién es Gloria Young?

Gloria Young. Nació en la ciudad de Panamá, en 1952. Estudió Literatura Dramática y Teatro en la Universidad Nacional Autónoma de México, 1972 - 1976 y Ciencias Políticas y Administración Pública en la misma Universidad, 1976 - 1980. Posee una Maestría en Desarrollo de Sistemas Educativos con énfasis en Supervisión y Currículum, del Instituto Centroamericano de Supervisión Educativa [ICASE] de la Universidad de Panamá y un estudio superior en Aspectos Sociales de la Salud Reproductiva, del Colegio de México, 1998. Es promotora cultural, poeta, actriz, declamadora, educadora. Fue Vice presidenta y Presidenta del Consejo Nacional de Escritoras y Escritores de la República de Panamá. Ha ejercido la docencia y la investigación en la Universidad de Panamá y colaborado en revistas y periódicos de su país y del extranjero. Forma parte del Consejo Nacional de Escritores y Escritoras de Panamá (2001 - 2003). Ha sido finalista en el Torneo de Poesía de Verano'86. Obtuvo el tercer premio en el certamen "León A. Soto 1986".

Entre sus libros publicados están:
-Fiebre (Panamá, 1986).
-Hotel (Panamá 1990).
-Laberinto (Panamá 1992).
-Templo de Agua (Panamá, 2002)
-Nada que ocultar (Editorial Doce Calles, España 2013).

Algunos de sus Poemas:

SOY

Soy recinto
de todas las palabras colgadas en el viento
de la luz que atraviesa mi curva cordillera
de la canción del sueño
del mar con sus espumas
del alma desbocada al filo de una estrella

soy
voz que no se esconde
que explora sus tejidos
que aúlla en el misterio de todos sus silencios
que murmura a la vida
que acecha en la vigilia
que da vuelo a la risa venciendo la nostalgia.

Soy agua
de la lluvia
del mar
de la tormenta
y busco los tesoros
y lavo
las memorias

soy mujer
de este siglo
escalando esperanzas
cabalgando corceles
de amor y de ternura
abriéndome los poros
al olor de las frutas
soltándome el cabello
surcando la dulzura
aquí
en la penumbra
de la
puesta del sol.

Gloria Young, panameña; del libro Mujer, Prensa y Poesía.

AHORA YA NO ESTOY SOLA

como un río
escapándose hacia el mar.

Vuelvo
a la mujer que siempre
va conmigo.

La que tiembla
cuando la soledad mueve
las puntas de la noche
o ríe cuando los caminos están
plenos
de los mitos cotidianos
en los abismos
de mí misma.

Gloria Young, panameña, del poemario Templo de Agua.

ISADORA REDONDA

Redondez de tierra
cuando dejaron de creer que era cuadrada.

Redondez de sol
extinguiéndose en el horizonte
del mar
entre las sombras ondulantes
que acarician la tarde.

Redondez de luna sobre la montaña mágica
en el preciso instante que los lobos
aúllan.

Redondez sobre la yerba
verde
y las sombras de las ramas
secas
y las espigas bailando al vaivén
de la brisa
que grita tu espera.

Redondez de los planetas
girando interminables
en la galaxia inmensa.

Redondez inacabado del eclipse azul
cegando la mirada
despertando al gallo y sus gallinas
en el amanecer fugaz.

Redondez del aro y la pelota
en los juegos infantiles permanentes.

Redondez de luna escondida
detrás del árbol místico
de rojo tronco
y ramas como garras
buscando atrapar los miedos
que habitan en tu vestido
de agua.

y dentro de ti el secreto del mar
amniótico
con las suaves olas
que vienen
y van.

Puerto Armuelles, 29 de abril de 2007

ESTOS PLIEGUES DE VIDA


Estos pliegues de vida
colgados a los huesos
esta cintura aún visible
donde te aferras
a ratos
estos muslos anchos recios
que trotan tus espacios
esta cadera ahuecada
estuche para tus manos
estas piernas que te asfixian
con nudo de terciopelo
desde la oscura garganta
hasta el fuego
-tierno
mástil
que trastorna los sentidos-
estos pies que te caminan
estas manos que te hurgan
esta mujer que te quiere,
aquí
en el cuarto imperfecto.

LA LUNA ES EL DÍA INCENDIADO BAJO EL ÁRBOL



El agua quema mi garganta
sólo una palabra fresca
inunda mi cuerpo y mi alma.

Es la palabra que juntó nuestros pasos
en cualquier esquina
y tropezó entre sombras
y adoquines
y encontró el camino del mar
perdido.

Es la palabra amarrada
a la muerte de los relojes
y a la lluvia del domingo azul
con su espuma
que lava mi vientre de polvo.

Es la palabra que cruzó la calle y entró al hotel
al cuarto
y se acostó en la cama.

Ahora he destacar más los reconocimientos recibidos por Gloria Young la mujer, la escritora, la gestora cultural, la política, la Ex-Diputada, la Embajadora, la poeta, la Defensora de las Mujeres, la Profesora, la intelectual entre ellos están los siguientes:

Promotora Cultural

2004, agosto 2 al 11. Organizó la Expo Fotografía-Pintura: 'Mujeres contra viento y Marea', realizada en la Casa Museo del Banco Nacional, ciudad de Panamá.

2004 a 2005. Presidenta encargada del Consejo Nacional de Escritoras y Escritores de Panamá.

2004. Vicepresidenta del Consejo Nacional de Escritoras y Escritores de Panamá.

2003, noviembre 25. Organizó la Expo Fotografía: 'Mujeres Hoy', realizado en el Vestíbulo del Instituto Nacional de Cultura, ciudad de Panamá.

2003 , marzo 24 al 28. Organizó el 'Primer Encuentro de Mujeres Escritoras de Panamá', con la participación de escritoras internacionales, realizado en el Hotel Continental, ciudad de Panamá.

2003, febrero 8. Organizó el Pre-encuentro Nacional de Mujeres en el Centenario, realizado en el Auditorium de la Universidad Latinoamericana de Ciencia y Tecnología ULACIT, ciudad de Panamá.

2001 , julio 11. Organizó la Expo Pictórica 'Mujer y Naturaleza', realizada en la Gobernación de David, Provincia de Chiriquí, Panamá.

2001, abril 24 al 10 de mayo. Organizó la Exposición Pictórica Internacional 'Mujeres de Espíritu', participaron artistas plásticas de: México, Guatemala, República Dominicana, Venezuela, Cuba, Argentina, Uruguay, Chile, Inglaterra y Panamá. Evento realizado en el Museo del Canal Interoceánico de Panamá, ciudad de Panamá.

2000, mayo 28. Organizó conjuntamente con el Minisiterio de Salud y el Instituto Nacional de Cultura el Primer Encuentro Nacional de Mujeres Sanadoras con la participación de mujeres de todas las provincias y Comarcas Indígenas, realizado en el Hotel Soloy, ciudad de Panamá.

Premios y Reconocimientos:

2000, Marzo 23. El Instituto Nacional de Cultura, Confiere en Conmemoración al Día Internacional de la Mujer, Pergamino por su relevante participación, en el aspecto político, social y cultural.

2000, Marzo. Ministerio de la Juventud, la Mujer, la Niñez y La Familia, Dirección Nacional de la Mujer, Confiere en Conmemoración del Día Internacional de la Mujer Certificado de Honor al Mérito por su Aporte y Contribución al Arte y la Cultura en Panamá.

2000, Marzo 20. Instituto Nacional de Cultura-Dirección Nacional de Extensión Cultura, Confiere Certificado de Agradecimiento por su participación en la Temporada Artística de Verano 2000.

1993, Septiembre 3, Agradecimiento del Fondo de las Naciones Unidas por su colaboración en el Festival Iberoamericano de Literatura para niños celebrado en Panamá del 18 al 21 de agosto. Entrega: Bernt Aasen.

1987, Enero 30. Premio Unico en el 'Concurso Nacional Signos de Joven Literatura Panameña 1986 en la sección de Poesía' por la obra 'Hotel'. Editorial Signos, S.A. a través de MAGA -revista panameña de cultura- Entrega: Enrique Jaramillo Levi.

1986, Noviembre Primer Premio del Certamen de Poesía Amelia Denis de Icaza con el poemario 'Yo me sueño'. Otorgado por el Departamento de Letras de la Dirección de Extensión Cultural del Instituto Nacional de Cultura de Panamá. Entregan: Dr. Carlos E. Fábrega, Prof. Moravia Ochoa y la Lic. Cinthya Jiménez.

1986, Septiembre 12, Tercer Premio en la Sección Poesía del Certamen Literario León A. Soto. Otorgado por el Círculo Cultural León A. Soto, Panamá; por Luis Carlos Jiménez.

A titulo personal la respeto y admiro soy amigo de sus hijos y tuve la oportunidad de convivir con ella en un salón de clases como alumno...

Mis respetos H.E. Gloria Young felicidades en este Mes de la Mujer que sigan los logros y espero si lee estas líneas que le guste este pequeño pero significativo homenaje.

Fuentes:
-Página del Movimiento Poetas del Mundo (Al cual también pertenezco).
-Página de la Asociación de Escritores de Mérida Venezuela.

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Robert Allen Goodrich Valderrama (Panamá 1980): Poeta, escritor, Gestor Cultural, Embajador de la Paz, Presidente Nacional UMECEP Panamá, Creador del Grupo en Facebook Amor por las Letras del blog Mi Mundo www.robert-mimundo.blogspot.com Miembro de Movimiento Poetas del Mundo, REMES-Red Mundial de Escritores en Español, RIET Escritores por la Tierra, Miembro Correspondiente Academia de Artes, Ciencias y Letras de Iguaba Grande, Brasil (2014), Miembro Asociado Academia Norteamericana de Literatura Moderna, USA, Miembro de los Encuentros Literarios Internacionales Luz del Corazón ELILUC, Miami Florida, USA, Nombrado Embajador Universal de la Paz en Panamá por el Circulo Universal de Embajadores de la Paz con sede en Ginebra (2012), Finalista I Concurso Internacional de Ensayo por los Derechos Humanos, Casa Cuba de Houston, Texas USA (2014), 2 Premio Concurso de Ensayos sobre las obras Gamboa Road Gang y Luna Verde del escritor panameño Joaquín Beleño, Panamá (2013), Finalista del Premio Samuel Lewis Arango en el Campo de las Letras- Revista Cultural Lotería de Panamá (2014) ha participado en más de 40 antologías a nivel mundial sus libros están publicados a la venta en www.lulu.com en www.amazon.com entre otros medios.

jueves, 10 de marzo de 2016

ALGUNOS DE LOS ÚLTIMOS RECONOCIMIENTOS RECIBIDOS







RETOMANDO LA VIDA DE GRANDES PANAMEÑAS: ACRACIA SARASQUETA CASTILLERO DE SMYTH


Por razones mayores no pude publicar ayer la Reseña de otra Gran Mujer Panameña Hoy para retomar este les dejo la vida de:

ACRACIA SARASQUETA CASTILLERO DE SMYTH

POR: ROBERT A. GOODRICH V. *

Otra de esas escritoras que se une a la lista de "Grandes Mujeres Panameñas" cuyas biografías comparto en diversos medios es Acracia Sarasqueta Castillero de Smyth cuya vida investigue por consejo del Profesor Ricardo Arturo Ríos Torres.

Acracia Sarasqueta Castillero de Smyth (1913-2000): Destacada escritora, abogada y diputada panameña que al igual que otras escritoras y personajes femeninos en Panamá dejó su legado para las presentes y futuras generaciones.

Acracia Sarasqueta nació en la ciudad de Panamá el 14 de abril de 1913, en una familia numerosa. Su padre fue Pedro Sarasqueta Ugarte, (oriundo del País Vasco), reconocido como el constructor de los puentes sobre los ríos Aguacate y Caimito, los mercados de Aguadulce y David, las escuelas de Guararé y Calobre y el hospital de Las Tablas. Su madre, María Dominga del Carmen Castillero Díaz, era de nacionalidad panameña.

Hizo estudios primarios en la Escuela de Niñas de San Felipe, y el sexto grado en la Escuela República de Argentina. En 1931 se graduó como Bachiller en el Instituto Nacional. Estudió, durante tres años, en la Escuela Libre de Derecho. Tras la fundación de la Universidad de Panamá, en 1935, ingresó en su Facultad de Derecho, donde se graduó con el primer puesto de honor. Fue la única mujer que recibió el título en la primera generación de egresados.

De inmediato comenzó a ejercer su profesión como funcionaria judicial en Pesé, donde hizo la tercera suplencia del juez de circuito. Fue también, de oficio, abogada defensora. Entre 1952 y 1956 formó parte por elección del órgano legislativo (Asamblea Nacional de Panamá), y fue una de las primeras mujeres en Panamá que ocupó el cargo político-representativo de diputada.

Interesada en actualizar sus conocimientos y en contribuir a la cultura de su país, ingresó nuevamente en la Universidad de Panamá para estudiar Bibliotecología. Al constatar que las lecturas escolares no eran suficientes para recuperar la memoria de personajes destacados de la historia panameña ni los modos de vida del país, decidió elaborar ficcionalmente esos valores en un sostenido trabajo literario, cuyo primer resultado fue El señor Don Cosme (1949), novela costumbrista con elementos autobiográficos, a la que siguió, en 1952, Cuentos para adolescentes. Así, según propias declaraciones, inició su carrera como escritora. A la par, fue bibliotecaria en centros culturales como la Asociación Panameño-Norteamericana -de la que llegó a ser directora-, la Biblioteca Nacional de Panamá, la Universidad de Panamá y, por último, el Instituto Albert Einstein.

Fiel a sus propósitos de analizar la identidad panameña a través de incursiones en su historia, Acracia Sarasqueta escribió la novela El guerrero, que narra el período de la conquista española en la región. Esta obra, en la cual se recrea la vida del cacique Urracá y su participación en la lucha contra los conquistadores, mereció en 1961 el tercer premio del Concurso “Ricardo Miró”. En 1966 obtuvo el segundo premio en el mismo concurso con otra novela: Valentín Corrales, el panameño, que ficcionaliza el período de la estabilización colonial (ss. XVII y XVIII). Ese premio levantó una ventisca periodística de opiniones que se sostenían en el título del libro, pues había que esperar un tiempo para su publicación. Tardó, entonces, un poco más en publicar, hasta que en 1979, Una dama de primera, novela que rescata la memoria social del período en que Panamá era un Departamento de la República de Colombia, alcanzó el primer lugar en el Concurso “Ricardo Miró”. También escribió una obra teatral, Noche de triunfo: drama patriótico en un acto, publicada en 1975.

Conocedora apasionada de la historia y prolífica narradora, Acracia Sarasqueta fue, a su modo, una luchadora social que utilizó el discurso literario como arma para recuperar la identidad nacional.

Después de un primer matrimonio del que tuvo cuatro hijos, contrajo segundas nupcias con el ciudadano canadiense Patrick Smyth, quien fue su compañero hasta el final de sus vidas.

Acracia Sarasqueta de Smyth falleció el 17 de septiembre del 2000 en Panamá.

Fuente: Encaribe.org

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Robert Allen Goodrich Valderrama (Panamá 1980): Bloguero, Embajador de la Paz, Escritor, Ensayista panameño con varias obras publicadas en LULU, Amazon y otros medios ha participado en más de 40 antologías a nivel mundial. Presidente Nacional UMECEP Panamá, Creador del Grupo Amor por las Letras en Facebook del Blog Mi Mundo www.robert-mimundo.blogspot.com