domingo, 17 de abril de 2016

CUANDO UNA LIBRERÍA CIERRA SUS PUERTAS (CON CARIÑO PARA EXEDRA BOOKS)

CUANDO UNA LIBRERÍA CIERRA SUS PUERTAS

POR: ROBERT A. GOODRICH V. *

Cuando una librería cierra sus puertas el corazón llorá porqué los libros están tristes porqué tienen que partir y el lugar aquel donde tantos años e historias compartieron tiene que irse también.

Exedra Books es una de las librerías más visitadas y famosas de Panamá por muchos años albergó literatura, cultura, arte y emociones encontradas miles de reuniones, seminarios, charlas, conferencias y sobre todo literatura y de la buena habitaron en aquel sitio ubicado en el corazón de la Vía España.

Por muchos años se llevaron a cabo las reuniones de círculos de lectura como el patrocinado por el Profesor Ricardo Arturo Ríos Torres el Circulo de Lectura Guillermo Andreve donde varias asistiamos (en mi caso de vez en cuando) y conversabamos sobre libros, historias y el país en general conversaciones amenas que seguirán florenciendo pero ahora en otro sitio, en otro lugar.

La próxima vez ya no será en Exedra (el 23 de abril será en la Biblioteca Interamericana Simón Bolívar dentro de la Universidad de Panamá ubicada frente a la Facultad de Derecho) pero miles de historias quedarán como recuerdos de aquellos años, de aquellas tertulias literarias.

Hubieron muchas presentaciones de libros, seminarios, eventos culturales y literarios, clases de diversos temas (no culturales) y un lugar de esparcimiento especialmente diseñado para los más chicos de la casa sin olvidar aquella cafetería donde miles nos sentabamos a leer, comer o disfrutar de la señal del Internet y es que las librerías son sitios mágicos donde uno se entretiene entre libros y amigos y Exedra Books era una de esas librería donde podías hacer ambas cosas.

Son pocas las librerías en Panamá un país donde se dice que las personas no leen (una falacia total) porqué el panameño si lee si van a la liquidación por cierre en Exedra del 15 al 30 de abril del 2016 se darán cuenta por las largas filas que el panameño si lee solo que espera a último momento cuando hay ofertas para hacerlo algo triste porqué si más y más personas hubieran asistido antes esta librería ¿quizás? no hubieran cerrado sus puertas sin embargo quedarán los recuerdos de un mítico lugar, mágico e histórico hasta cierto punto donde miles de personas se reunieron alguna vez y escritores convivieron entre sí y con sus lectores.

Por los pasillos de Exedra Books te podías encontrar a escritores nacionales e incluso extranjeros como: Rose Marie Tapia, Ricardo Ríos Torres, Ricardo Puello, Héctor Aquiles González, Enrique Jaramillo Levi, Eduardo Verdurmen, Osvaldo Reyes, Ramón Francisco Jurado, por mencionar solo algunos.

Quizás junto a la Librería Cultural Panameña era el lugar de referencia social y literario en Panamá es más llenó en cierta forma ese espacio ya que la Librería Cultural Panameña la más antigua de Panamá es como un pequeño laberinto dentro de otro laberinto cuyas dimensiones son ya pequeñas para tantas personas en algún momento fue lo que fue Exedra Books un punto de reunión social y literario sin embargo Exedra Books cierra sus puertas pero la Librería Cultural sigue viva pero no es lo mismo, ni es igual por el tamaño y dimensiones de sus respectivas ubicaciones además este es solo como punto de referencia dado que adoró también darme mi pasadita por la Librería Cultural Panameña pero Exedra era otra cosa será siempre recordada para todos los que amamamos la literatura.

En Panamá no quedarán tras el cierre de Exedra grandes librerías en todo el sentido de la palabra quedarán el Hombre de la mancha, Librería Cultural Panameña, Riba Smith, Gran Morrinson, Sanborns pero ninguno es lo mismo porqué en Exedra como ya mencione tu podías comer a la vez que navegabas en internet o te encontrabás con un amigo escritor o lector o simplemente buscar un buen libro, leer o escuchar un seminario o charla mientras los pelaos se divertian sanamente en un espacio reservado para ellos Exedra era como esas librerías de la época de la Zona del Canal donde podías hacer varias cosas en un mismo lugar y al mismo tiempo por eso digo que yo hay sitios así en Panamá.

Bueno hay unos las Bibliotecas la Biblioteca Nacional Dr. Ernesto J. Castillero dentro del Parque Omar y la Biblioteca Interamericana Simón Bolívar dentro de la Universidad de Panamá pero no es lo mismo, ni es igual son espacios distintos a lo que es una librería en la librería tu podías oler, leer y finalmente comprar el libro para siempre en las bibliotecas tu puedes leer, oler pero tienes que devolver el libro una vez que termines son dos tipos de amor por la lectura diferentes.

Ahora este sitio cultural y literario cierra sus puertas con descuentos fantásticos dignos de asistir y formar esas largas filas que miles de panameños están formando y estarán formando hasta el final de sus días pero quedará el vacío cultural en aquel espacio y recuerdos cuando cierre definitivamente sus puertas porqué cuando una librería cierra sus puertas queda la tristeza y los recuerdos.

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Robert Allen Goodrich Valderrama (Panamá 1980): Poeta, escritor, ensayista, bloguero Creador del Blog Mi Mundo www.robert-mimundo.blogspot.com del Grupo en Facebook Amor por las Letras ha participado en más de 40 antologias a nivel mundial sus libros se encuentran a la venta en www.lulu.com www.amazon.com y otros espacios, Presidente Nacional de UMECEP Panamá.

P.d: Los invito a la liquidación esta buenisima vale la pena Yo compré los últimos libros que quedarán como recuerdos para siempre de EXEDRA BOOKS.



Imágenes del Recuerdo de Alguna de las Tantas Reuniones de Escritores en Exedra Books 

RODRIGO MIRÓ GRIMALDO OTRO GRAN PANAMEÑO, ESCRITOR, ENSAYISTA E HISTORIADOR

RODRIGO MIRÓ GRIMALDO

POR: ROBERT A. GOODRICH V.*

Siguiendo con la ronda de la vida y obra de grandes escritores panameños es el turno de otro hijo del gran poeta panameño por excelencia Ricardo Miró ya anteriormente había plasmado una breve semblanza de Ramón H. Jurado hijo de Ricardo Miró pero quién no llevaba su apellido ahora traigo la vida y obra de un destacado ensayista, profesor, investigador, historiador panameño el otro hijo de Ricardo Miró Don Rodrigo Miró Grimaldo quién si llevaba su apellido como vemos el talento esta en la sangre de esta familia.

Como ensayista y amante de la historia no puedo dejar de mencionar la vida y obra de este escritor panameño celebrando el Mes del Escritor en Panamá.

A continunación la vida y obra de Rodrigo Miró Grimaldo.

Rodrigo Miró Grimaldo (1912-1996). Historiador, investigador, crítico literario, ensayista y profesor universitario, cuya obra es fundacional en la historiografía de la literatura panameña.

Hijo del poeta Ricardo Miró Denis y de Dª. Isabel Grimaldo Jaén de Miró, nació en la ciudad de Panamá el 3 de julio de 1912.  Completó su educación primaria en Panamá y luego ingresó a la Escuela de Artes y Oficios, donde se graduó. Terminada esta etapa, se vinculó a los grupos interesados en la cultura panameña.  En 1935, fundada la Universidad de Panamá, ingresó a la Facultad de Humanidades a estudiar Filosofía, Historia y Español, y recibió su título de Licenciado en 1951, después de haber completado un Bachillerato en Letras en el Instituto Nacional.

En 1949, el Rector de la Universidad, Dr. Octavio Méndez Pereira, lo invitó a dictar un curso de literatura panameña a un grupo especial diurno de alumnos de español, y, en 1951-52, fue nombrado como profesor temporal. Siguió sirviendo a la Universidad como profesor hasta 1977. Allí motivó a sus alumnos para que continuaran la clasificación, ordenamiento y estudio de la literatura panameña.

En 1937, a los 25 años y con dos años de estudios universitarios, por solicitud de la Secretaría de Educación y Agricultura organizó una antología de 103 poemas de Ricardo Miró, su padre. El prólogo de la colección, titulado  “Introducción a la obra poética de Ricardo Miró” quedó incluido en Teoría de la Patria (Buenos Aires, 1947), primera obra ensayística de Rodrigo Miró. Así inauguró una carrera literaria de 59 años. A su padre le dedicó tres ensayos más, entre ellos, su discurso de ingreso a la Academia Panameña de la Lengua el 14 de julio de 1960.

En 1941, Rodrigo Miró publicó en Ediciones Ercilla, de Santiago de Chile, su Índice de la poesía panameña contemporánea. Ese año ganó el concurso auspiciado por la Junta del Carnaval con su trabajo "La Pollera". En 1982, interesado todavía en el tema, escribió el prólogo al libro de Edgardo De León Madariaga, Presencia y simbolismo del traje nacional de Panamá: la pollera.

En 1942, obtuvo el Premio Anual de Literatura Ricardo Miró del Ayuntamiento Provincial de Panamá, con el libro De la vida intelectual en la colonia panameña. En ese mismo año publicó su Bibliografía poética panameña. Todas esas obras son evidencia de los temas que lo apasionaron: cultura y literatura.

En 1945-1946 fue Redactor de Artes, Letras y Ciencias, página literaria de El Panamá América. En 1945 leyó en la Escuela de Pocrí, en Coclé, en homenaje al poeta pocrieño, Rodolfo Caicedo, su ensayo “Hacia una visión panameña de nuestra historia”, en el que afirma que la deforme visión que considera a Panamá únicamente zona de tránsito se afirmó por el desconocimiento de la realidad y la historia de ese país, por lo que invitó a quienes lo escucharan a estudiar el pasado. El tema estaba en discusión porque, ese mismo año de 1946, el Dr. Octavio Méndez Pereira, su maestro y amigo, publicó, en la Biblioteca Selecta, dirigida por Rogelio Sinán, el ensayo Panamá, país y nación de tránsito (1946), que manifiesta un punto de vista opuesto.

En 1948, Rodrigo Miró publicó Orígenes de la literatura novelesca en Panamá, y ese mismo año, en junio, en la revista Lotería,  "Los descubrimientos de Barriles", informe sobre las investigaciones arqueológicas para conocer las culturas precolombinas que sirvieron de eslabón entre las culturas del norte y del sur americanos,  presentado en inglés y traducido por él y por Juan O. Díaz Lewis.

En 1949, elaboró una versión libre de un informe presentado por el Dr. Mathew William Stirling, del Instituto Smithsonian, al profesor Guillermo Méndez Pereira, director del Museo Nacional de Panamá, con el título "Sobre arqueología de Panamá". Este documento fue publicado en la revista Épocas, en mayo de 1949.

En los años siguientes continuó desarrollando una intensa actividad. En 1949 comenzó la escritura del libro que publicaría en 1970 con el título de La Literatura Panameña. Origen y proceso. De 1949 también data su libro antológico El cuento en Panamá, en el que hace un recuento de la producción del género en el país durante los primeros cuarenta y seis años de vida republicana.

En la década del cincuenta, Rodrigo Miró fue delegado de Panamá a la primera reunión del Consejo Interamericano Cultural celebrado en la ciudad de México en septiembre de 1951; Consejero de las Embajadas de Panamá en España, Venezuela y Colombia; Viceministro de Relaciones Exteriores (1959-1960). De 1966 a 1969 fue coeditor, con el Bachiller Juan Antonio Susto, de la revista Lotería.

En noviembre de 1953, año del Cincuentenario, Rodrigo Miró publicó el artículo “La república: una experiencia estimulante”, en la revista Américas, en el que expresa que la constante afirmación que necesita hacer el panameño frente a la presencia norteamericana en el país define y caracteriza la historia de la república. También dio a conocer en 1953 el importante libro Cien años de poesía en Panamá.

En 1954, publicó “Para la historia de las ideas”, trabajo en el que alude al ensayo del Dr. Ricaurte Soler Pensamiento panameño y concepción de la nacionalidad durante el siglo XIX,  sobre las ideas en el Panamá del siglo XIX, el cual prologara.

En 1959, escribió la introducción a la obra Independencia del Istmo, de D. Mariano Arosemena, en donde caracterizó la figura de D. Mariano. Su polémico ensayo "Integración y tolerancia, los modos de Panamá", así como "Lo que Panamá desea por razón del canal", fueron leídos en Bogotá en mayo de 1964.

En enero de ese año habían ocurrido los hechos del 9 de enero. El énfasis de Miró en el “modo de ser” panameño, en momentos tan decisivos para ese país, indican que fue sobre todo un investigador de la conciencia e identidad nacional.  Su trabajo estuvo signado por la necesidad de contestarse las preguntas ¿quiénes somos?,  ¿cómo somos? y ¿en razón de qué actuamos así?, pues tenía muy clara, desde temprano, la metodología que debía seguirse para cumplir su propósito de identificar lo nacional.

La búsqueda de las fuentes, el comentario, la crítica, el análisis de las obras coloniales panameñas fueron sus tareas. Así, dio a conocer en Panamá La Política del Mundo, primera obra de teatro panameña escrita por el penonomeño D. Víctor de la Guardia y Ayala en 1808,  que fue estrenada en 1809 en Penonomé. Prologó el poema épico Armas Antárticas (1608-1615), escrito por D. Juan de Miramontes y Zuázola, soldado español, que, tras vivir un tiempo en Panamá en el siglo XVII, incluyó la Historia de Bayano, obra que, con casi tantos años como El Quijote, fue publicada en 1978 en el número 35 de la Biblioteca Ayacucho en Caracas.

En las décadas del setenta, del ochenta y del noventa, hasta su muerte, siguió publicando.  Así salieron a la luz Aspectos de la cultura colonial en Panamá, 1976; La imprenta y el periodismo en Panamá durante la segunda mitad del siglo XIX, 1976; El ensayo en Panamá, 1981, tomo 7 de la Biblioteca de la Cultura Panameña; Nuestro siglo XIX, hombres y aconteceres, 1981; Para dar las gracias, 1986; Identificación nacional y conciencia histórica, 1987; y muchos otros ensayos, según muestra la Base de datos de la bibliografía nacional de la Biblioteca Nacional Ernesto J. Castillero. Desde 1990 escribió en La Prensa una columna en La pluma invitada, que compartía con el Arquitecto Ricardo J. Bermúdez.

En fin, fue el primero en dedicar buena parte de su producción intelectual a la conformación de un corpus de la literatura de su país, según las circunstancias de su época, y de acuerdo con el desarrollo general de los estudios literarios. Esta labor reviste gran importancia porque el trabajo de selección, ordenación y crítica validó la creación literaria panameña de los siglos XVII, XVIII, XIX y XX, y creó conciencia de la firmeza y robustez de esta literatura. Planteó, además, la problemática que se desprende de una literatura panameña colonial.

Tras una década de esfuerzo investigativo, en 1949 ya estaba convencido de que la literatura debe ser, según expresa, “método de conocimiento, voz de protesta y anhelo de justicia” que afirme la nacionalidad panameña. Declaró en aquel año su esperanza en que las letras panameñas hubieran entrado en “un franco período ascendente”, como en efecto ocurrió. Miró dejó claros los motivos por los que la literatura en general, y en particular la panameña, es una asignatura importante: “es expresión de la vida social, trasunto de valores humanos”, es “un instrumento que ayuda a la mejor comprensión del ser íntimo de un pueblo”, y “suministra datos que facilitan el cabal conocimiento de nuestra realidad.” Pero, añadió, “suele olvidarse que los textos literarios y quienes los clasifican para el discurso nacional, obedecen a estrategias discursivas cuya politicidad cruza la literatura e interviene en la ordenación de los valores nacionales.”

Según él, los orígenes panameños parten del siglo XVI, sobre la base que pudo aportar en ese siglo el elemento negro, ya que la economía estaba basada en la esclavitud; y el estrechamiento de vínculos a causa de una constante amenaza exterior, la visita de las flotas de galeones, la presencia de corsarios y piratas. De estas circunstancias, pensaba Miró, arrancan el cosmopolitismo, la tolerancia y el sentimiento de la relatividad de todas las cosas, presentes en la conciencia nacional de los istmeños.

Rodrigo Miró falleció el 3 de enero de 1996.

Llevan su nombre los premios  “Signos de Ensayo Literario Rodrigo Miró Grimaldo" y “Ensayo Rodrigo Miró, de la Universidad de Panamá”.

Fuente: Encaribe.org

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Robert Allen Goodrich Valderrama (Panamá 1980): Poeta, ensayista, escritor creador del blog Mi Mundo www.robert-mimundo.blogspot.com del grupo en Facebook Amor por las Letras ha participado en más de 40 antologías a nivel mundial sus libros están publicados en diversos espacios principalmente en LULU, Amazon, Barnes and Noble, Biblioteca Interamericana Simón Bolívar de la Universidad de Panamá, Bookrix, entre otros Presidente Nacional de UMECEP en Panamá ganador de varios reconocimientos por sus ensayos, cuentos y poemas.

sábado, 16 de abril de 2016

TRES DE MIS LIBROS YA EN LA BIBLIOTECA INTERAMERICANA SIMÓN BOLÍVAR DE LA UNIVERSIDAD DE PANAMÁ


Voces del Silencio (Poesía)

Qué Dios los Perdone a  todos (Poesía) con prólogo de Mery Larrinua quién reside en Miami, Florida Estados Unidos.

Mis Sueños de Alas Rotas y otros poemas (Poesía) con prosa a manera de prólogo escrita por Oralia L. Reyes "Musa Peregrina" de México

Presentes ya en la Biblioteca Interamericana Simón Bolívar dentro de la Universidad de Panamá

comparto el link y mi agradecimiento a este prestigiosa institución por este honor de ver presentes mis libros en este mítico lugar

Gracias

Robert Allen Goodrich Valderrama

http://kohasibiup.up.ac.pa/cgi-bin/koha/opac-search.pl?q=goodrich

Ahora solo queda pendiente que la Biblioteca Nacional de Panamá también incorporé dos de mis libros si Dios quiere.


CARLOS FRANCISCO CHANGMARÍN OTRO BRILLANTE ESCRITOR PANAMEÑO

CARLOS FRANCISCO CHANGMARÍN

POR: ROBERT A. GOODRICH V.*

Para algunos es Chang Marín para otros es Changmarín lo importante la calidad de escritor a quién me referiré en esta semblanza biográfica.

Un hombre de ascendencia china pero tan panameño como ninguno, pintor, artista, poeta, escritor, cuentista ¿que no hizo Carlos Francisco? uno de los escritores más importantes y trascendentales de Panamá ampliamente conocido dentro y fuera del país por sus décimas, sus poemas, sus cuentos infantiles, sus pinturas, sus novelas históricas y no históricas en especial aquella escrita con dedicación y maestría donde describe la obra de Victoriano Lorenzo obra que para mí es una de las mejores que he tenido el placer y honor de leer y que esta en mi biblioteca personal como una de las novelas más queridas y reeleídas por este servidor.

Este chino interiorano con todo respeto que se merece ganó premios y reconocimientos ampliamente merecidos dentro y fuera de Panamá como citó por ejemplo: La Medalla Rogelio Sinán, el Premio Ricardo Miró, el Premio Dora Pérez de Zárate, el Premio Universidad, La Orden Francisco de Morazán, La Medalla Víctor Jara, el Premio Rubén Martínez Villena, La Orden Nacional Omar Torrijos Herrera, por mencionar solo algunos.

Un hombre que defendió a su pueblo, luchó por los campesinos, luchó por la defensa de su soberanía y del Canal de Panamá.

Su pluma fue su arma para llevar el mensaje aunque militó en organizaciones, movimientos políticos y sociales.

Para mí uno de los escritores más importantes de Panamá por eso pertenece a este homenaje que he querido realizar para los que considero "Grandes Escritores de Panamá".

Aunque nació el 26 de febrero de 1922 en el pueblo de Los Leones, La Colorada, provincia de Veraguas, la fisonomía de Changmarín delata su ascendencia oriental por parte del padre, miembro de una familia de origen chino avecindada en Santiago, cabecera de la provincia de Veraguas. Su madre, Faustina Marín, era en sus horas de solaz, cantalante de tambor, tamborito; su abuelo, Valentín Marín, tocaba la bocona -guitarra panameña- y cantaba décimas, estrofas de diez versos improvisadas por trovadores naturales. Aprendió a interpretar y valorar el lenguaje de la naturaleza junto a sus abuelos maternos, que le enseñaron cómo sostener las labores diarias sin perder la sonrisa y la agudeza del ingenio. Todavía en su niñez vivió con sus tías paternas en Santiago de Veraguas, donde asistió a la Escuela Dominio del Canadá. Pasó después a la Escuela Normal Juan Demóstenes Arosemena, donde obtuvo el título de Maestro de escuela primaria en 1943.

En esos años comenzó a escribir, orientado por profesores chilenos e intelectuales españoles exiliados; y, estando en su sexto año de estudios, se presentó al Concurso Ricardo Miró, recién instaurado en 1942 como premio anual de literatura, y obtuvo una mención honorífica con su obra Punto ‘e Llanto, que se publicó en 1948. En la Universidad de Chile (institución estatal) hizo un año de estudios de pintura. De regreso a Panamá, trabajó como maestro en Boquete (provincia de Chiriquí) y en La Colorada. Después ejerció como profesor de dibujo en la Escuela Normal Juan Demóstenes Arosemena. Su cuento "Seis Madres" (1947) fue incluido por Rodrigo Miró en su antología El cuento en Panamá (1949), y reseñado por los panameños Gil Blas Tejeira y Renato Ozores y por el guatemalteco José Mejía, quien lo considera un anti-cuento por excelencia. Rodrigo Him afirma que, dentro de esta obra, por primera vez se formula como problema una teoría del cuento en la literatura panameña. En la década del 50, Changmarín comenzó su carrera periodística en el periódico mimeografiado El Cholo, editado en Santiago de Veraguas. Sobresalió dentro de un periodismo preocupado por el bien social, del lado de la justicia, de la cultura y del progreso de la tierra veragüense. A la par, trabajaba en su libro Poemas corporales, que obtuvo el segundo lugar del Concurso Ricardo Miró en la categoría de Poesía en 1955, y fue publicado en 1956.

En 1957 obtuvo nuevamente el segundo lugar del Concurso Ricardo Miró, en la sección cuento, con Faragual, 13 cuentos de la tierra, que fue editado en 1960. Durante esos años los literatos panameños dialogaban sobre temas y problemas rurales. Ramón H. Jurado defendía el ruralismo, corriente a la que se adhería Changmarín, como expresión ideológica. En medio de esta discusión, en 1961 el artista obtuvo una vez más el segundo lugar en el Concurso Ricardo Miró con el cuento "Cañizo". También Changmarín ha sido fecundo compositor de décimas, y ha hecho investigaciones folclóricas en esta área desde la década del cincuenta del siglo XX, de las que han resultado tres importantes obras: Socabón, décimas populares para cantar (1959); Los versos del pueblo, publicado en 1973, y Cantadera, 130 décimas para cantar (1995). Fue presidente de la Asociación Nacional de Poetas de la Décima, que busca preservar y mantener la tradición del género. Hay un período de silencio de dos décadas en la obra de Changmarín. Luego de un viaje a China, sufrió persecución por motivos políticos.

Era militante del Partido del Pueblo, en el que desempeñó un papel destacado a partir de 1949. Fue director del periódico de este grupo de tendencia socialista. El gobierno de José Antonio Remón Cantera promulgó en la década de 1950 una ley contra el espionaje y contra los socialismos, que eliminó de las aulas a los catedráticos, profesores y maestros que hubieran tenido relación con el Partido del Pueblo. La persecución llevó a las prisiones y al exilio a varios líderes, como Hugo Víctor y César De León. Changmarín fue condenado a cumplir mil días de cárcel, por introducir un video sobre la guerra bacteriológica en Corea. Después de cuatro años y medio tras las rejas, fue exiliado político en Chile, y, además, cumplió un año en la cárcel de Chitré después del golpe militar de 1968. Así que, en aquella década de los sesenta, aislado de su profesión natural de maestro, fue fotógrafo, locutor de radio, periodista y obrero en la Zona del Canal. En el período en que estuvo privado de libertad escribió La Mansión de la Bruma o Vida en la Oscuridad (Cuentos de la Cárcel), publicada en ruso en el año 1965. Después escribió por muchos años la columna "Cartas a la tía Tula", -que marcó una época en el periódico Crítica Libre desde mediados de la década de 1970-, en la que criticaba duramente a la oposición y favorecía el gobierno de Omar Torrijos y la firma de los tratados canaleros. Tras la muerte del General Torrijos, continuó con su columna hasta la invasión norteamericana a Panamá, en diciembre de 1989. Luego, siguió editándola en el diario El Universal, hasta 1998. En 1981 alcanzó el primer premio Miró en novela con El guerrillero transparente, que fue traducida al ruso con el nombre de El general de cristal.
Changmarín obtuvo diversos galardones y reconocimientos, entre los cuales destacan el Premio Dora Pérez de Zárate (1998) por su aporte al folclore nacional; el Esther María Osses, al libro de literatura infantil del año (2002) y el Premio Universidad (2002). Ha sido condecorado con la Orden Nacional Omar Torrijos (2006), por su compromiso cívico y social, y con la Orden Francisco de Morazán, otorgada recientemente por el Parlamento Centroamericano (PARLACEN), institución política creada para la integración de los países centroamericanos. Como reconocimiento a una vida y una obra consecuente con la lucha por una sociedad socialista, la Central de Trabajadores de Cuba le impuso la medalla Víctor Jara y su obra fue reconocida con el Premio Rubén Martínez Villena, también de Cuba. En reconocimiento suyo fue creado en 2008 el Premio Nacional de Literatura Infantil Carlos Francisco Changmarín, por el Instituto Nacional de Cultura (INAC), para estimular la producción literaria dedicada a los niños y reconocer el espacio de acción de los escritores consagrados al género de literatura infantil.

"Todo individuo tiene una función social que cumplir, aunque no se dé cabal cuenta de ello. El escritor que es un individuo, a través del cual habla su gente, tiene una mayor responsabilidad social en cada palabra que echa al viento, en cada rima, en cada retruécano de su narrativa. Claro que los lectores se dejan influir por los personajes creados y por sus ideas. En esto estriba la función del escritor, en no ser pesimista, aguafiestas, baila la vara, traidor a su patria y a los reales valores ideológicos y generales, humanos del planeta."

Carlos Francisco Changmarín, en el Libro: Ser Escritor En Panamá
(Entrevista a 29 escritores panameños al finalizar el siglo XX),
Por Enrique Jaramillo Levi.

Sus palabras y su carrera literaria lo dice todo, su legado, su trabajo, sus ganas de vivir y luchar por su pueblo, por su gente, por los más pequeños, por los más humildes un panameño orgulloso de sus raíces, de su país un escritor como pocos.

Entre su poesía podemos mencionar:

La Muñeca de Tusa, por
Carlos Francisco Changmarín

Yo recogí una tusa
que vestí de muñeca.
Le arreglé un corpiñito
y una falda de seda.
De algodón amarillo
le fabriqué las trenzas.
Dos lazos de organdí
le puse en la cabeza,
y en sus pies chiquititos,
zapatitos de cera...

Tan tusa como estaba
y, mírala...
tan muñeca!

Después de tanto lío
de tanta morisqueta,
me ha salido malcriada
la muy pizpireta.
Ya no quiere chupón;
no quiere mamadera;
nada más quiere helado,
"bolonchón" y paleta.

Oigala usted llorar!..
"Ñoé, ñoé...qué treta!
Qué vida estoy pasado
tan cansada y molesta.

"Mentilla, ay corochón...
dórmache mi cuqueta,
en chu hamaquita de oro,
como una princhecha.

Tome un bechito,
tome una paleta...
Ay, no llolle, no llolle
dórmache mi muñeca.

Shiiit...
Cállese todo mundo
la "chigarra y la estrella...
Que en su hamaquita de oro
dormida está la nena...

Tan tusa como estaba...
y, mírala
tan muñeca!"

Del libro: La Muñeca de Tusa

Aquí Mí Lengua Suave Para el Verbo, por
Carlos Francisco Changmarín

Aquí mi lengua suave para el verbo
que ha de sembrar de espigas los caminos.
Para mentir, jamás; gloriarse, nunca;
ni adular, ni callar cuando otros callan.

Mudos deben quedar los que traicionan,
los que dejan hacer y los que engañan.

Lengua para el combate, para el himno
que entonarán las voces oprimidas.
Lengua para lamer las esperanzas,
la miel de los rosales venideros.
Lengua, para la vida yo te quiero
y no para gemir y enmudecerte
cuando a tu lado el restallar del látigo
vaticine la hora de la muerte.

Del libro: Poemas Corporales
Segundo Premio del Concurso Nacional
Ricardo Miró
1955

Duros y Buenos Pies que no Descansan, por
Carlos Francisco Changmarín

SALUD, oh compañeros caminantes,
desnudos pies de rocas y raíces!

Portadores del polvo del camino
llevan aún la espina que en el surco
se hincó, las cicatrices duraderas.

Oh remate de músculos y nervios,
soldados de la marcha, incombatibles!
Base inmortal sobre la cual me yergo
para emprender camino a la ventura,
hacia donde las huellas no retornan.

Duros y buenos pies que no descansan
que nunca se doblegan ni se rinden.
Afírmate raíz, planta, estructura;
palpa la calentura de la tierra
cuando el son de la vida te reclama.

Vinimos por la historia transportando,
abriendo las primeras alegrías,
y vamos más allá de la carreta,
del auto, el aeroplano y la fragata
rompiendo con la marcha las cadenas.

Del libro: Poemas Corporales
Segundo Premio del Concurso Nacional
Ricardo Miró
1955


Oh Huesos, Basamento que me Siembra, por
Carlos Francisco Changmarín

Oh huesos, basamento que me siembra
vertical sobre la tierra, a plomo.
Oh sencillos, humildes, no cantados,
nunca reconocidos, siempre anónimos.

Sólo un recuerdo póstumo que yace
cuando al morir la carne aún persevera...
la blancura de formas, la armonía
sobre el desierto y mudo panorama.

Cantando a la blancura, a la sagrada
misión de sostenerme cuando marcho
y frente a mí la noche tambalea.

Yo voy enflaqueciendo palmo a palmo.
Tal es la vida cruel, tal el futuro,
que un día, pronto tal vez, sea puro huesos
y así como una monda calavera
la ruta seguiré, porque aún muriendo
no se pierde del todo la batalla.

Del libro: Poemas Corporales
Segundo Premio del Concurso Nacional
Ricardo Miró
1955

Sueño de la Luna, por
Carlos Francisco Changmarín

La luna cayó en el río.
El río la llevó a la mar.
En el mar, unos marinos
la quisieron devorar.

Nadando, la luna vino
por el río hasta el manglar
y en el manglar unos duendes
la quisieron maltratar.

Entonces quedó la luna
entre el manglar y la mar.
De tanto huir, se ha partido:
muy pronto se va a gastar.

Si se va al mar, se la comen.
Si se queda, va a llorar.
¡Despierta, luna, lunita,
no te dejes apresar!...

Del libro: Punto ‘e Llanto. 1948

Entre su Décima:

Cerros de mi Patria, por
Carlos Francisco Changmarín

Cerro Tute, en Santa Fe,
sobre la azul serranía,
donde el mar en lejanía
del sur y norte se ve.
Aromado de café
y de sangre juvenil,
de la lucha estudiantil
que subió por sus alturas
de noche, en su cima oscura
brota la luna de abril.

El rey de la cordillera
del Barú, cerro Volcán,
dormido como un titán
con su oscura cabellera
donde la nube ligera
tiene su jardín de frío
y su taller de rocío
entre rocas de negruras
contra el cielo su figura
se yergue en el lomerío.

El Canajagua es pequeño
pero tiene su leyenda,
pues en su florida senda
nacieron cantos y sueños,
El claro cielo santeño
pasa azul por su cabeza
y allí la naturaleza
se parece a un paraíso
donde la tierra se hizo
más cumplida de belleza.

Pero por su condición
y la historia que lo aclama,
en el verde panorama
de la patria, el cerro Ancón
tiene más alta mención;
se alza en la cordillera
de la lucha tesonera
por la tierra y el Canal,
y la causa nacional
que se pinta en la bandera.

Del libro: Cantadera, 130 décimas para cantar
CHANGMARÍN
El León de los Leones
1995

Mi décima no se vende, por
Carlos Francisco Changmarín

Mi décima no se vende,
ni se entrega, ni se alquila;
en el cielo se perfila
y ella misma se defiende.
En cada conciencia prende
con el fuego de su acción,
la sangre, la tradición
de un pueblo que no se rinde,
y batalla en el deslinde
de cualquiera situación.

Mi décima lleva un son
que me viene bien de abajo,
del pueblo con su trabajo,
y también del corazón.
Tiene belleza y pasión
y también inteligencia,
pues nace de la experiencia
de la historia y del país
y de la misma raíz
de la patria en su conciencia.

Mi décima es recta y clara,
camino por lo derecho,
y se prende en cada pecho
y se refleja en la cara.
Yo no canto cosa rara
ni abstracta, ni intelectual;
canto a lo fundamental,
lo que el pueblo me recita,
y la patria necesita
en su batalla inmortal.

Y no canto por cantar,
ni servir la que me oprime;
soy cantor de lo sublime
del oficio popular.
Nada invento al enlazar
el verso que voy cantando;
pertenezco a un solo bando;
canto a la revolución,
por nuestra liberación
junto al pueblo voy marchando.

Del libro: Cantadera, 130 décimas para cantar
CHANGMARÍN
El León de los Leones
1995

Cuando La Zona Sea Mía, por
Carlos Francisco Changmarín

(Mesano)

Voy a ver un guayacán
sembrado en el Cerro Ancón.
Voy a tener un Jorón
donde mis hijos verán
los barcos que pasarán
hacia azules lejanías.
Y en los más hermosos días
podré mirar la ciudad
con toda la libertad
Cuando la Zona sea mía.

Subiré hacia las alturas
con una soga de hierro
del Ancón al pobre cerro
conquistaré su hermosura.
Aunque sea la marcha dura
yo gritaré de alegría,
muriéndome en la agonía,
si una bala me atraviesa
del yanqui, en su fortaleza
Cuando la Zona sea mía.

Y para mi pueblo hermano
en el punto más saliente
del Ancón pondré una fuente
al Cholito Victoriano,
y del sitio más lejano,
se verá como un guía
de luz y soberanía,
de la Patria liberada,
la bandera desplegada
Cuando la Zona sea mía.

Pondré escuelas, casas cuna,
sitio para descansar,
donde el obrero, al pasar
pueda cantarle a la Luna,
toda la selva montuna
del Ancón de fantasía,
florecerá con el día
de nuestra liberación,
de mi sufrida nación
Cuando la Zona sea mía.

Acompañado de su amada compañera, de sus hijos y nietos, Changmarín murió en la ciudad de Panamá el 5 de diciembre de 2012.

Sin duda alguna uno de los mejores escritores panameños Carlos F. Changmarín.

Fuentes:
-Encaribe.org
-Panamá Poesía

*
Robert Allen Goodrich Valderrama (Panamá 1980): Poeta, ensayista, bloguero, escritor, Presidente UMECEP Panamá, Embajador Universal de la Paz en Panamá, Miembro Asociado Academia Norteamericana de Literatura Moderna, Finalista I Concurso Internacional de Minipoemas "Homenaje a las Mujeres" 2016 Mundo Escritura, España; Premio José Martí a su obra-Café Cubano (2016), Diploma por Jurado Calificador Concurso Internacional de Poesía Rubén Darío al 100-UMECEP Nicaragua (2016), entre otros reconocimientos ha participado en más de 40 antologías a nivel mundial sus libros están publicados en www.lulu.com www.amazon.com, Barnes and Noble también se pueden encontrar en la Biblioteca Interamericana Simón Bolívar de la Universidad de Panamá y próximamente en la Biblioteca Nacional Dr. Ernesto J. Castilllero también en Panamá es el creador del Grupo en Facebook Amor por las Letras y del Blog Mi Mundo www.robert-mimundo.blogspot.com


viernes, 15 de abril de 2016

DÍA MUNDIAL DEL ARTE




FELICIDADES A TODOS LOS ARTISTAS EN ESTE DÍA 15 DE ABRIL DÍA MUNDIAL DEL ARTE

IGNACIO DE J. VALDÉS JR. "NACHO VALDÉS" OTRO GRAN ESCRITOR PANAMEÑO

IGNACIO DE JESÚS VALDÉS

POR: ROBERT A. GOODRICH V. *

Sin duda alguna uno de los escritores más importantes de Panamá fue Ignacio del J. Valdés Jr., creador de relatos maravillosos, de poemas, de himnos, periodista, escritor en fin un talentoso personaje de las letras panameñas he tenido la oportunidad de participar en el Concurso que le rindé honor a su nombre por el IPEL en Panamá mismo que lamentablemente este año (2016) por primera vez en muchos años no lleva su nombre al parecer en este gobierno decidieron borrar los nombres de estos escritores algo que me parece inaúdito totalmente.

Pero Quién Fue Nacho Valdés conozcamos un poco de su vida.

También conocido como Ignacio de J. Valdés Jr. o Nacho Valdés.  Nació en Santiago de Veraguas, el 6 de junio de 1902. Vivió su infancia y juventud en su pueblo natal. Egresado del Colegio de La Salle, en 1921, como Perito Mercantil y Bachiller.  Falleció en la ciudad de Panamá, el 30 de junio de 1959.

En 1923, funda y dirige el semanario “El Cronista”, de vida efímera.  El ambiente, nada propicio para el periodismo en aquel entonces, acoge, sin embargo, con cordial simpatía al joven escritor que, en 1924, gana los dos primeros premios del concurso abierto por la Secretaría de Educación para escoger la letra del Himno de la Escuela Normal de Institutoras. Este triunfo lo decide a publicar su primer y único tomo de versos, titulado “Vibraciones”,  saturado de un romanticismo muy explicable en la época y en la edad sentimental del poeta.

En 1924, lo encontramos como reportero en El Tiempo, y alcanza pronto la categoría de redactor. En El Tiempo y otras publicaciones de la época, comienzan a aparecer los cuentos y cuadros de costumbres de Nacho Valdés.

En 1928, publica Cuentos panameños de la ciudad y del campo, que abren un sendero nuevo, más autentico y más hondo, a la literatura panameña.

En 1929, labora en la Editora Panamá América, como su primer Jefe de Redacción. En este diario, y en ese mismo año, inicia la publicación de la columna periodística “Vibraciones”, que habría de sostener hasta la hora misma de su fallecimiento.

En 1931, es designado Cónsul de Panamá en Londres. Durante su permanencia en el Viejo Mundo visita casi todos los países de Europa, representando a Panamá en importantes conferencias internacionales, se relaciona con prestantes figuras de la intelectualidad y, en fin, se satura del profundo sentido humanístico de aquella cultura.

Fue Miembro del Club de Prensa de Londres. Miembro Honorario del Institute Littéraire et Artistique de Francia, Paris. Fue invitado Especial de la Liga de Naciones, en Ginebra, Suiza. Varias veces Presidente de la Asociación de Periodistas de Panamá.

En 1938, funda y dirige el periódico radial Vibraciones del Aire, que se transmite ininterrumpidamente hasta la hora de su muerte, a través de la Radio Panamericana.

En 1941, es nombrado Jefe del Departamento de Radio y Prensa del Ministerio de Gobierno y Justicia; en este cargo permanece hasta 1948.

En 1943, publica su tercer libro Sangre Criolla, una nueva colección de cuentos vernáculos que vienen no solamente a enriquecer la literatura autóctona, sino que, además, afirman y definen la personalidad literaria del autor.

En 1945, publica Alma, tomo de cuentos cosmopolitas, compuesta por narraciones ambientadas en suelo europeo. A esa obra le siguen, en 1947, Mandrágora y Ternura, la primera, una colección de cuentos preparada para la Biblioteca Selecta que dirige Rogelio Sinán, y la segunda, una colección de cuentos de navidad.  Por último, aparece, en 1949, los Cuentos de Carnaval.

La labor de Nacho Valdés se encuentra en el periodismo, radial e impreso, a través de sus Vibraciones y de otras colaboraciones especiales para Mundo Grafico, Revista Siete, Épocas y Revista Lotería. Laboró casi un lustro en el Diario La Hora, cuyas publicaciones le valieron muchos sinsabores, sin que ello hiciese disminuir su espíritu de combate y su defensa de los ideales del sistema democrático. Además, fundó y dirigió el Semanario Tribuna Libre y colaboro en numerosas publicaciones extranjeras.

Fue el propulsor de la idea para que en Panamá se dedicara un día especial , el internacional, es decir el tercer domingo de junio, para honrar a los padres panameños.  Su amor y aprecio a su padre lo demuestra el poeta, en el siguiente mensaje, tomado del diario La Hora, y publicado por la Revista Lotería en junio de 1949.

En sus crónicas periodísticas, combate los excesos de lo que denomina entonces “el chiarismo”. Denuncia la corrupción administrativa, pero sobre todo la sumisión de nuestros gobiernos a las exigencias de Washington.

En cada una de sus columnas se observa su interés de exaltar nuestra identidad cultural, vulnerada por una serie de influencias exógenas que disminuían no solo nuestro concepto político de nación soberana, sino nuestra expresión como pueblo con una cultura propia.

En sus cuentos encontramos, una serie de denuncias, particularmente contra funcionarios inescrupulosos, deshonestos, con escasa sensibilidad por el drama de los humildes. Son denuncias que no pierden vigencia. Algunos cuentos nos hacen reír, pero otros nos  hacen reflexionar sobre las muchas injusticias que se cometen contra los que no tienen  quien los defienda.

Nacho fue poeta, cuentista, escritor y periodista tenaz e insobornable; fue llamado “el periodista del pueblo”. Desde sus columnas periodísticas y radiales defendía al periodiquero, al policía, a la telegrafista, a las enfermeras, a los maestros, y a todo el que él consideraba era víctima de una injusticia o trato inadecuado; era la voz que se levantaba para estremecer las conciencias de un pueblo muchas veces indiferente y cómplice; es el Líder indiscutible de la responsabilidad social de la prensa panameña.

Dedico su vida de escritor a enaltecer los valores panameños y a defender la democracia en su querida Panamá. Apoyó de forma decidida al Movimiento Acción Comunal y la candidatura del Dr. Arnulfo Arias.

Escribió varios himnos y marchas, entre ellos el Himno de Acción Comunal, actual himno del Partido Panameñista. Pero sobre todos, existe una marcha, escrita a la enseña ideal, hecha con retazos de nuestro cielo y destellos de la aurora, que todos los panameños cantamos con el corazón henchido de emoción por el amor a nuestra Bandera, nos referimos a los sentidos versos llenos de amor y admiración a La Bandera Panameña; también conocida como la Marcha Patriótica.

A lo mejor hoy muchos desconocen que Nacho Valdés fue poeta y escribió Marcha Patriótica.

Parte de su obra:

Vibraciones, por
Ignacio de Jesús Valdés

Tú sabes bien que tengo muchas cosas que decirte…. Tú sabes que soy cobarde ante ti….Pero… sabes por qué callo cuando te miro? Porque temo…temo que mis palabras sean el hálito emponzoñado que empañe el límpido cristal de tus ingenuos dieciséis años.

Sé que mis palabras balbucientes que susurrarían a tu oído te harían estremecer con los espasmos de lo Desconocido….

Por qué me miras así?  No temas, escucha:

Cuando yo iba sólo, cuando marchaba sin rumbo y tú apareciste en la curva de mi sendero envuelta en cendales de ilusión, mis ojos sintieron la irradiación de la luz, mis oídos percibieron la música de tus pasos, y mis manos se tendieron hacía ti, oh Presentida! Y mis labios modularon salmos de salutación.

Y a pesar de que nunca mis ojos se habían recreado con la magia de tus encantos, el corazón te reprochó dulcemente:“Oh Bien Amada! Por qué has tardado tanto? Hace tiempo te esperaba! Te he amado en el rayo de la luna que besó con ósculo de luz mis pupilas brumosas de ensueño; te he amado en el trino del ruiseñor enamorado cuando en el ramaje florecido hacía dúo al canto de melancolía que arranqué a los cordajes de mi lira; te he amado en el perfume de las brisas que en secreto me hablaron de ti; te he amado en la luz de plata de la estrella lejana que nacía tras los montes esmeralda con la agonía escarlata del sol; te he amado en el encanto melancólico de los vésperos amatistas de los atardeceres abrileños…. Oh la amada Presentida! Cuánto has tardado! Dulce Samaritana! Dame a beber en sueño en el hueco de tus manos liliales….!

Ta has quedado pensativa y me miras asombrada con un gesto de reproche y asombro: he descorrido el velo de tu inocencia; he sido la sombra de un ala fatídica que ha empañado por un momento la tersura de las aguas serenas de ese lago ideal por donde bogaba plácidamente la góndola azul de tus ensueños floridos al compás del cántico a la Juventud que entonan tus felices dieciséis años….

Nacho Valdés.

Cuento publicado en: Cuentos panameños de la ciudad y del campo.

La Bandera Panameña,
por Ignacio de Jesús Valdés

Con retazos de mi cielo,
con destellos de la aurora,
con la albura de un anhelo
te dibujaron, enseña ideal.

Las estrellas que en ti lucen
nos enseñan el camino
que conduce a tu destino
donde serás
siempre inmortal.

Oh bandera, que orgullosa,
en mi cielo azul flameas
que seas siempre la gloriosa
que la altiva siempre seas.

Cuando miro de tu lienzo
de los iris los reflejos,
lleno de nostalgia pienso
en el día en que esté lejos.

Pero yo quiero, Bandera mía,
que cuando me toque, por fin, marchar,
que cubra entonces
mi huesa fría
tu lienzo adorado
y descansar!

Publicado en:
Revista Lotería, Nº 84, de noviembre de 1962.

NOTA: La anterior composición es la letra de la "Marcha Patriótica"
cuya música fue compuesta por el Maestro Alberto Galimany.

Himno de Acción Comunal,
por Ignacio de Jesús Valdés

Marchemos al compás de esta canción
que es nuestro himno marcial,
La Patria pide nuestro corazón
porque es siempre leal,
la gloria amaneció un día triunfal
y nuestra fue la victoria;
Panamá: Panamá:
ya tienes tu libertad.

Oh, Patria querida, libre eres ya;
de tus tiranos hoy
el recuerdo infeliz quedó
que jamás nuestro ideal
podrá olvidar.
El Mundo nos mira, con emoción
viendo que somos hoy
Pueblo altivo, valiente y siempre leal
por nuestra Acción Comunal.

Marchemos al compás de esta canción
que es nuestro himno marcial,
La Patria pide nuestro corazón
porque es siempre leal,
la gloria amaneció un día triunfal
y nuestra fue la victoria;
Panamá: Panamá:
ya tienes tu libertad.

Música: Ricardo Fábrega Jr.

Publicado en: El Movimiento de Acción Comunal en Panamá. Por Víctor Manuel Pérez y Rodrigo Oscar de León Lerma.

El Muerto que Sudaba, por
Ignacio de Jesús Valdés

Esta es una historia verídica.- Quien me la contó, un amigo cordial cuya compañía hace que las horas transcurran con velocidad vertiginosa, vive aún, y es un poeta grande y querido, cuya obra nos ha hecho conocer más allá de nuestras fronteras….

Cuando él, en una noche fría de Agosto nos contó esa anécdota de la vida panameña en tiempos en que había partidos liberal y conservador, que ya no los hay, a un grupo de bohemios trasnochadores, cómodamente repantigados en una banca del parque de Santa Ana, nos dio nombres propios, que yo callo, porque los aludidos sabrán encontrarse en este relato si hasta sus ojos llega algún día.

Y va de cuento….

Corrían los tiempos de la dominación colombiana, cuando los liberales aun se batían por la enseña roja y los godos” rabicenizos” ostentaban el pendón celeste como enseña para mandar al seno de Abraham o a las calderas de Pepe Botero al que no pensara en fondo azul….

Los liberales estaban en la “yaya”; los conservadores, dueños de vidas y haciendas, de Gobierno y Justicia, no dejaban que ningún rojo asomara las orejas por las calles de la muy noble y leal ciudad ésta, después del toque de silencio, a las nueve de la noche.

¡Ni los chiquillos hoy día estaban como los liberales en aquellos memorables días de ingrato recuerdo!

Pero los rojos, aunque en la mijarra, no se daban a la ley y nunca les faltaba pretexto para burlar las disposiciones de los Godos. Como a todo mortal, de cualquier bando, les  gustaban los pindines, el trago a tiempo, y la aventura callejera de que fue tan pródiga siempre nuestra ciudad capital.-Pero para los liberales, zape!-

Y fue una noche. -Sentados en Santa Ana, arrinconados  y silenciosos estaba un grupo de liberales, como perros con vejiga, cuando uno de ellos, levantando un poco más la voz, dijo como quien lanza una proclama: “ Copartidarios: hace sed y hay que ver la manera de humedecer el galillo. -Se me ocurre una idea y allá va: como solamente podríamos beber en un velorio, sin contravenir los reglamentos, es necesarios que uno de nosotros se muera, lo amortajamos, lo velamos, lo lloramos y nos lo chupamos: así podremos desvelarnos impunemente. -Y digo más: propongo que sea yo el muerto!”

Los contertulios se miraron asombrados. -Se habría vuelto loco este copartidario? -Ante el silencioso estupor de sus oyentes, el de la voz cantante explicó: -“Pero me comprenden ustedes? Esta muerte es de mentira! -Nos vamos donde Ña X… (aquí el nombre de una vieja carimañolera conocida) que vive aquí cerca en el Revellín, le mandamos a freír empanadas, carimañolas, le ordenamos prepare un sancocho de gallinas, compramos unas cuantas botellas de ron, le pedimos la sala prestada para morirme yo, me hago entonces el muerto, los acompaño comiendo y tomando hasta que llegue la ronda, cuando ésta llega, y salto al catre que estará entre cuatro velas en mitad de la sala, me estiraré, cruzaré las manos sobre el pecho, y el godo se la tragará. Cuando se retire, vuelvo a formar quórum!”

Un “¡bravo! unánime acogió la idea. -Momentos después en el Revellín había un muerto con el consiguiente velorio y acompañamiento. -Por lo que parecía, era liberal el muerto pues sólo de liberales se componía el acompañamiento.

Un oficial de correría que pasó frente a la casa vio una vieja que hacía fritangas y a un grupo de cariacontecidos liberales que entre copa y copa jugaban a las cartas, al dominó o al tablero, y siguió su camino.

Llegó la media noche y con ella el relevo de las rondas -El muerto con los dolientes  discutían acaloradamente por una jugada dudosa después de haber ingerido algunas botellas y puéstose en calor algo más de lo necesario, cuando a la luz de un farol, brilló en la esquina de la calle el sable y la visera del oficial más malo y malicioso que ha podido dar el partido conservador.

Llegó, se detuvo, vaciló un poco, como tomando rumbo, y al darse cuenta de la animación que en el fondo de la calle había, dirigió hacia allá sus marciales pasos.

Nuestros héroes, que se habían dado cuenta de sus movimientos, al verlo encaminarse hacia ellos, se prepararon; el muerto, dando traspiés, se acostó en el catre, cerró los ojos, se arropó con la blanca sábana, cruzó las manos sobre el pecho, contuvo la respiración y …. aguardó los acontecimientos…

Mientras, los dolientes continuaron animadamente:
-Doble cena!
-Salgo yo!
-Paso!
-Ahí va esa cena y quina!
-Me doblo!
-Me jo…. robaste, chico, pero ahí va esa!
-Paso!
-Paso también!
-Digo lo mismo!
-Límpiate con esta tuza!
-Ahí estoy!
-Me doblo…!
-Buenas noches!-Dijo el oficial de ronda -aquí que diablos pasa que se juega, se bebe, se come y se hace tanta bulla?

-Nada, señor, -dijo muy compungida y bien aleccionada la vieja dueña de la casa -que el señor N….. se murió esta tarde, pobrecito! y aquí lo estamos velando…. ”Y se limpió con el delantal el llanto que le producía el humo de la paila.

-A ver, veamos ese muerto! -dijo el oficial que era nada menos que antioqueño.

Los circunstantes se quedaron perplejos pues no contaban con esa, y cada uno fue alistando con la vista el camino de la fuga, por donde era menos peligroso correr, en caso de catástrofe.

Mientras, el antioqueño había llegado junto a la cama; con mucho respeto se descubrió, agarró el  kepis con la mano izquierda y, con la derecha levantó una punta de sábana y dejo al descubierto la faz del “ muerto”.

Este, sea por el efecto de la discusión anterior, del espíritu de caña ingerido, por el sustito que lo acompañaba o de tanto aguantar resuello, o quizás por todo combinado, tenía la frente completamente cubierta de sudor.

El antioqueño se paró en seco, frunció el ceño, se  inclinó, miró más de cerca, y con un gesto muy “centrano” dijo, requiriendo el chafarote: “Ah! berriondo, pero si este muerto como que está sudando…!”

Inútil considero decir que muerto, dolientes y todos desaparecieron como por encanto….

Nacho Valdés.

Cuento publicado en: Cuentos panameños de la ciudad y del campo.

Obras Publicadas:

Vibraciones (poesías). Talleres Gráficos La Unión. Panamá. 1926
Cuentos panameños de la ciudad y del campo. Editorial Gráfico. Panamá, 1928.  2.ª edición - Editorial Gráfico. Panamá, 1955. 3.ª edición - Librería Cultural Panameña. Panamá, 1979. Edición conmemorativa  - Asamblea Legislativa, 2003, Colección Centenario de la República de Panamá (1903-2003). 1928
Sangre criolla, nuevos cuentos panameños. Acción Católica. Panamá. 1943
Alma. Compañía Editora Nacional. Panamá. 1945
Mandrágora. Selección de cuentos, Panamá. 1947
Ternura. Cuentos de navidad. Editora Panamá América. Panamá. 1947
Cuentos de carnaval. Editora Panamá América. Panamá. 1949
Páginas escogidas. (Obra póstuma) Cuentos, leyendas, tradiciones, parábolas, crónicas y traducciones. Imprenta Nacional. Panamá.

Este servidor tiene el hermoso libro titulado Cuentos panameños de la ciudad y del campo una verdadera joya literaria altamente recomendado por la calidad de sus cuentos, narraciones escritas con maestría con describen las vivencias del interior de nuestro país, del campo y también como su titulo lo indica de la ciudad.

He resumido un poco de su vida misma de la cual poco se ha escrito de la página Panamá Poesía en celebración por el Día del Escritor en Panamá he dejado la semblanza de la vida de uno de los grandes de las letras panameñas.

Fuente
-Panamá Poesía

*
Robert Allen Goodrich Valderrama (Panamá 1980): Poeta, escritor, ensayista creador del Blog Mi Mundo www.robert-mimundo.blogspot.com del Grupo Amor por las Letras Presidente en Panamá de UMECEP Panamá ha participado en más de 40 antologías a nivel mundial y sus libros están publicados en www.lulu.com www.amazon.com y otros lugares ganador de diversos reconocimientos como Certificado de Participación Concurso Nacional de Cuentos Nacho Valdés 2013-IPEL Ministerio de Trabajo de Panamá, Premio José Martí a su obra-Café Cubano (2016), entre otros.

jueves, 14 de abril de 2016

GASPAR OCTAVIO HERNÁNDEZ GRAN POETA Y ESCRITOR PANAMEÑO

GASPAR OCTAVIO HERNÁNDEZ

POR: ROBERT A. GOODRICH V. *

Periodista y poeta en su honor se celebra el Día del Periodista uno de los grandes poetas y periodistas que ha tenido Panamá sus poemas son piezas históricas maravillosas escritas he de destacar en particular las siguientes:  La cabeza de Vasco (dedicada a la decapitación de Vasco Núñez de Balboa) el pintor Humberto Ivaldi uno de los más grandes de Panamá se inspiró en este poema para pintar una de las obras más extraordinarias jamás pintada, Canto a la Bandera, Ego Sum, sin duda alguna son de sus grandes obra poéticas aunque en las siguientes lineas dedicadas a plasmar una breve semblanza sobre su vida y obra este servidor le rinde honores con parte de sus poemas rescatados de la página Panamá Poesía.

Nació en la ciudad de Panamá, el 14 de julio de 1893, de humildícimo origen, es el más joven de los poetas primeros de la República y también el más sometido al influjo modernista. Autodidacto, mostró dominio sobre los instrumentos de su arte. Fue correcto verificador, y poeta. Agrada en Hernández su voluntad de perfección. Hombre imaginativo, realizó cosas singulares. Y dejó dos libros: Iconografías (1915), prosa que incluye cuentos y notas críticas, y Melodías del pasado (1915); a lo que se agrega La Copa de Amatista (1923), libro póstumo. Murió el 13 de noviembre de 1918, de un ataque de hemoptisis.

Demetrio Korsi lo clasificó de "gran poeta negro, doloroso, exótico, sincero y desventurado que murió a los 25 años ahogado por violenta hemoptisis, en el despacho de La Estrella de Panamá, periódico del cual era jefe de redacción".

Hacia el final de su vida empezó a interesarse por el tema popular. Sus pocos poemas de ese tipo nos indican que ese camino le llevarían al encuentro de su yo esencial. Con todo, su obra constituye uno de los más importantes logros de la poesía panameña. Si Hernández fue un autodidacta, su joven exégeta ha demostrado técnicamente su genialidad poética. Sin su prematura muerte, su modernismo hubiera alcanzado el más alto nivel continental.

Obras Publicadas

Melodías del Pasado 1915
Cristo y la Mujer de Sichar 1916
La Copa de Amatista. Libro póstumo con prólogo de Demetrio Korsi. 1923
Poesías Selectas. Panamá, Ministerio de Educación. 1955
Obras Selectas. Idema, vol. de 600 págs. que incluye su obra completa (Poesía y Prosa). 1966.

Ego Sum, por
Gaspar Octavio Hernández

Ni tez de nácar, ni cabellos de oro
veréis ornar de galas mi figura;
ni la luz del zafir, celeste y pura,
veréis que en mis pupilas atesoro.

Con piel tostada de atezado moro;
con ojos negros de fatal negrura,
del Ancón a la falda verde oscura
nací frente al Pacífico sonoro.

Soy un hijo del Mar... Porque en mi alma
hay -como sobre el mar- noches de calma,
indefinibles cóleras sin nombre.

y un afán de luchar conmigo mismo,
cuando en penas recónditas me abismo
¡pienso que soy un mar trocado en hombre!

1915
Del libro: La Copa de Amatista.

Canto a la Bandera, por
Gaspar Octavio Hernández

Se detuvo el mancebo en la rampa, frente al mar
transparente. Comenzaba a brillar la mañana. En una
de las naves de Aguadulce fondeadas en el puerto, hercúleo
marino de color de bronce -cantando un alegre cantar de
aldea- enarbolaba el pendón tricolor del Istmo.

El mancebo sintióse inquieto de entusiasmo: el
entusiasmo le hizo poeta y le inspiró este canto:

¡Ved cómo asciende sobre el mar la enseña
que refleja en sus vívidos colores
el mar y el cielo de la patria istmeña!
¡Mirad...! ¡Es la bandera panameña,
vistosa cual gentil manto de flores!

¡Ved cómo asciende al mástil del velero
serpenteando con lánguida armonía
bajo la luz del matinal lucero,
mientras canta fornido marinero
con ruda voz, canciones de alegría!

El céfiro de Ancón, puro y fragante
como beso de virgen, acaricia
la tenue seda del pendón flotante
y tierno idilio sobre el mar sonante
con el céfiro la bandera inicia.

¡Bandera de la patria! ¡Con celajes
de púrpura encendida, con pedazos
del cielo de los ístmicos paisajes
y de marina espuma con encajes
tejieron nuestras vírgenes los lazos!

¡Bandera de la patria! Las estrellas
en tus colores su fulgor derraman
perennemente vívidas. Por ellas,
los hombres duros, las mujeres bellas
¡en patriotismo férvido se inflaman!

¡Ellas, en nuestros fuertes corazones,
la llama avivarán del heroísmo,
cuando al grito marcial de los cañones,
enemigo clarín vibre canciones
bajo el ardiente sol de nuestro Istmo!

Ellas reavivarán en nuestras almas
amor por nuestras fértiles campiñas
sembradas de naranjos y de palmas,
donde -tras de luchar- núbiles niñas
nos ceñirán de mirtos y de palmas...

¡Bandera de la patria! Sube...,sube
hasta perderte en el azul... Y luego
de flotar en la patria del querube;
de flotar junto al velo de la nube,
si ves que el Hado ciego
en los istmeños puso cobardía,
desciende al Istmo convertida en fuego
y extingue con febril desasosiego
¡a los que amaron tu esplendor un día!

La Estrella de Panamá
23 de mayo de 1915.

La Agonía del Guerrero, por
Gaspar Octavio Hernández

Con ojos que denuncian pesadumbre,
mira el postrado capitán, colgada
de vetusta pared, la fina espada
con que pueblos redujo a servidumbre.

Ver le parece la musgosa cumbre
-de fresca sangre y lágrimas bañada-
donde su mano, del acero armada,
terror diera a enemiga muchedumbre.

-Inútil esperar -trémulo exclama-,
y, cual serpiente a quien la furia encona,
se retuerce de súbito en el lecho;

La Patria, envilecida; infiel mi dama,
mi acero inmóvil, rota mi corona...
¡Ah!, con la espada atravesadme el pecho.

Del libro: Melodías del pasado.

Aria de Gratitud, por
Gaspar Octavio Hernández

Para Demetrio Korsi

¡Yerras...! Yo no te adoro
por tus cabellos de oro
ni por tu tez de nieve,
ni por las melodías
de cascabelerías
que hay en tu risa breve...

Te adoro porque sabes
ungir el alma rota
con bálsamos suaves
que tu ternura brota.

Te adoro porque ansías
regar tus armonías
en las naves sombrías
del templo de mi alma,
donde hace tantos días,
bajo siniestra calma,
yacen mis alegrías.

Alma celeste y triste,
alma que padeciste,
como el dulce Jesús,
insólitos agravios
-llenos de hiel los labios-
clavada en una cruz;

Alma que desprendida
de la cruz del Dolor,
ofreciste a mi vida
tu amor como una flor;

Te adoro.
porque una
noche que el alma nombra
con infinito duelo,
fuiste un rayo de oro
que desgarró mi sombra;
¡fuiste un iris de luna
que sonrió en mi cielo!

1918
Del libro: La Copa de Amatista.

La cabeza de Vasco,
por Gaspar Octavio Hernández

Ya destroncada la gentil cabeza
del gentil Vasco Núñez de Balboa,
al mar, Pedrarias la arrojó. Y la sangre
que desprendióse en purpurinas gotas
—al solidificarse en el abismo—
trocóse en ramos de marinas rosas,
trocóse en haz de límpidos corales
y en relucientes y rosadas conchas.

De alcázares de perlas
ascendieron sirenas melancólicas,
y, en el mármol del rostro ensangrentado,
incrustaron sus bocas.

Incrustaron sus bocas, como incrusta
experto orfebre en cinceladas copas
de oro y de mármol o de mármol y oro,
cornalinas de púrpuras radiosas.

¡Cantaron las sirenas! Y su canto
reguero fue de tan dolientes notas,
que al escuchar sus tristes vibraciones
se estremecieron de dolor las rocas.

—¡Vasco!—dijeron las Sirenas—¡Vasco,
haz que tu labio a nuestra voz responda!
¿Recuerdas nuestra voz? ¿di, no recuerdas
que en tus fúnebres noches de congojas,
cuando tu sino infausto maldecías,
porque tu estrella naufragó en las sombras,
en nuestros dulces cantos recogimos
ecos llorosos de tus quejas hondas?
¡Bésanos, que los besos de tus labios
resonarán cual música de gloria. . . .!
¡Háblanos, que tus frases de vencido
nos dirán tu dolor en cada nota. . . .!
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Ni besos. . . . ni palabras. . . . ¿Qué cicuta
envenenó tu sonrosada boca?
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Y aprisionando entre las puras manos
la cabeza del Héroe, yerta y blonda,
las amantes sirenas del Pacífico
se escondieron debajo de las olas.
Y, al sumergirse el coro de sirenas,
repercutieron en las claras ondas
cual música de quejas y de besos,
crepitaciones de batir de colas.

Cuando bajo la fusta de los rayos
se encrespa el mar en noches tormentosas,
surgen del fondo del abismo acentos
de santa indignación y santa cólera.

¡Acentos que parecen desprendidos
de un arpa férrea, gigantesca y bronca;
acentos que parecen las protestas
de los vencidos que el dolor inmola;
acentos más terribles que los truenos
que hacen tremar la zafirina bóveda
en minutos de horror: acentos rudos
como rumor de tempestad sonora!

¡Nobles gritos quizás! ¡Tal vez los gritos
de santa indignación y santa cólera,
con que protestan los marinos monstruos,
alrededor de submarinas rocas,
al ver truncada la gentil cabeza
del gentil Vasco Núñez de Balboa!

1918
Publicado en: La Copa de Amatista.

A una hermosa que viste pollera,
por Gaspar Octavio Hernández

Multiplicando su iris, en tu pelo
resplandecen peinetas de diamantes,
lo mismo que luceros, fulgurantes
en el fúnebre raso de hosco cielo.

Al rubí de más visos deslumbrantes
avergüenza la púrpura del velo
que se enrosca a tu busto, con anhelo
de adormirse en tus senos odorantes.

Bajo el nítido albor de la trencilla
y el encaje que adornan tu pollera,
es torre de marfil tu pantorrilla,

que tiembla a las violencias del Deseo,
cuando rimas, bailando placentera,
a las notas del punto, un zapateo.

1915.
Publicado en: La Copa de Amatista.

Havoc, por
Gaspar Octavio Hernández

Todos, todos cayeron en la fosa
impelidos con furia por la Suerte:
la Madre -reina de bondad-; el fuerte
Padre, y, también, la Abuela cariñosa.

Arbusto que doblega la furiosa
catástrofe-, quedé tímido, inerte,
¡oh! casa, ¡oh! nido de mi dicha, al verte
llena de polvo, oscura y silenciosa...,

miré, de pesadumbre conmovido,
los cortinajes del materno lecho,
donde exhalara mi primer quejido.

¡Y, al retirarme, en lágrimas deshecho,
mi dolor, hondamente reprimido,
como un puñal me destrozaba el pecho...!

Del libro: Melodías del pasado.

Arboles de la orilla del camino,
por Gaspar Octavio Hernández

Niño:
Cuando en recóndito sendero
tan sólo espinas y guijarros mires;
cuando en camino lóbrego suspires
por encontrar amable compañero,

Piensa que a orillas de la senda umbría
siempre hay un ser que ampara tu destino:
es el árbol que a orillas del camino
surge ofreciendo a todos simpatía.

Piensa que a orillas de la senda en calma
por donde vas herido de temores,
tiende el árbol gentil arcos de flores
para ofrecerte en cada flor su alma.

El árbol es amor! Bajo sus frondas,
bajo sus verdes ramas florecidas,
¡quién sabe cuántas vidas doloridas
consuelo hallaron en sus penas hondas!

¡Ah! cuántas veces al mirar el nido
en las ramas del árbol del sendero,
evocó la nostalgia del viajero
augustas ruinas del hogar perdido!

Y se acogió el cuitado en su quebranto,
del prócer árbol al ramaje umbrío
y mezcló con las gotas del rocío
las purísimas gotas de su llanto.

¡Cuántas veces el iris de la luna
fue sonrisa a la faz del peregrino
que a la sombra del árbol del camino
desposarse soñó con la Fortuna!

El árbol es amor! Jamás ignores
que en la senda que sabe tus fatigas,
otros riegan mandrágoras y ortigas,
y él con plácido afán, esparce flores!

Niño; cuida del árbol! De su fuerte
gallardo tronco y de sus ramas cuida!
Es cuna: el árbol protegió tu vida!
Es caja: el árbol te amará en la muerte!

Árbol! . . . . Símbolo puro de un anhelo
que en nuestras almas la ilusión aferra;
vivir queremos, como tú, en la tierra;
y vivir, como tú, de cara al cielo.

Publicado en: La Copa de Amatista.

Sin duda alguna Gaspar Octavio Hernández es uno de los más valiosos e invaluables poetas y periodistas que ha tenido Panamá murió en su oficina haciendo lo que más le gustaba ejercer el periodismo.

Por eso y muchas cosas más Gaspar Octavio Hernández pertenecer a este grupo de Grandes Escritores Panameños a los que este servidor le rinde tributo.

Fuente
Panamá Poesía

*
Robert Allen Goodrich Valderrama (Panamá 1980): Poeta, escritor, ensayista creador del Blog Mi Mundo www.robert-mimundo.blogspot.com del grupo Amor por las Letras, Presidente Nacional de UMECEP Panamá ha participado en más de 40 antologías a nivel mundial sus libro están publicados en LULU, Amazon y otros sitios.