Libertad y Patria,
por Enrique Geenzier
LIBERTAD
Augusta Libertad, antorcha ardiente
cuyo esplendor el Universo alumbra!
tú guías al esclavo en la penumbra
mostrándole otra vida y otro oriente
Como un sol que se oculta en Occidente,
tinto en rojo, mi mente te vislumbra;
cometa indefinido que deslumbra
y deja por doquier su luz fulgente.
El hombre más cobarde, el más medroso,
si te pierde conviértese en atleta
y alegre lucha en la contienda horrible;
Pues tú alumbras cual faro esplendoroso
la inmensa multitud de este planeta
y en posible transformas lo imposible!
PATRIA
Soy de una patria donde altivo crece
el árbol Libertad con lozanía;
patria que tiene la razón por guía
que en su pecho de virgen resplandece.
Tendida entre dos mares se adormece
con la dulce y salvaje sinfonía
de las ondas; y una Venus se diría
surgiendo del abismo en que se mece.
Acariciada por las brisas, sueña,
bajo la glauca luz de sus montañas,
con un futuro resplandor de gloria;
Y, dando al aire fraternal enseña
desgarra, como madre, sus entrañas
y engalana con lauros nuestra Historia.
Quiero una patria cuyo nombre santo
repitan las lejanas potestades
y lleve a las dormidas soledades
de sus proezas el sonoro canto.
Quiero una patria que no inspire espanto
con infames oprobios y maldades;
una patria que aplaudan las edades
en la lengua del Manco de Lepanto.
Patria eternal cuyo baluarte sea
el verbo sacrosanto de la idea
que arrulla a las naciones con su beso;
Patria feliz por cuyas ricas venas
circule el gran torrente del progreso
y el triunfo evoque de la sabia Atenas!
Tal es la Patria que en mis sueños miro
fuente de luz que en mi dolor invoco;
patria por cuyo bien mi anhelo es poco
poca la gloria por quien yo suspiro.
Esa es la patria que en silencio admiro
y la contemplo hasta volverme loco;
porque es de América esplendente foco
de un futuro de paz con que deliro.
Por ella sigo en pos de la alta cumbre
do surge la visión de mis ensueños,
sin que me arredre la traidora muerte.
Porque quiero abrasarme en esa lumbre
que encendieron ilustres panameños
al darnos Patria libre y digna suerte.
Chitré, Mayo 11 de 1910.
Publicado en:
Nuevos Ritos, Nº 68 de 15 de junio de 1910.
martes, 14 de noviembre de 2017
lunes, 13 de noviembre de 2017
DOS POEMAS DE GASPAR OCTAVIO HERNÁNDEZ: EN EL DÍA DEL PERIODISTA EN PANAMÁ
Ego Sum, por
Gaspar Octavio Hernández
Ni tez de nácar, ni cabellos de oro
veréis ornar de galas mi figura;
ni la luz del zafir, celeste y pura,
veréis que en mis pupilas atesoro.
Con piel tostada de atezado moro;
con ojos negros de fatal negrura,
del Ancón a la falda verde oscura
nací frente al Pacífico sonoro.
Soy un hijo del Mar... Porque en mi alma
hay -como sobre el mar- noches de calma,
indefinibles cóleras sin nombre.
y un afán de luchar conmigo mismo,
cuando en penas recónditas me abismo
¡pienso que soy un mar trocado en hombre!
1915
Del libro: La Copa de Amatista.
Gaspar Octavio Hernández
Ni tez de nácar, ni cabellos de oro
veréis ornar de galas mi figura;
ni la luz del zafir, celeste y pura,
veréis que en mis pupilas atesoro.
Con piel tostada de atezado moro;
con ojos negros de fatal negrura,
del Ancón a la falda verde oscura
nací frente al Pacífico sonoro.
Soy un hijo del Mar... Porque en mi alma
hay -como sobre el mar- noches de calma,
indefinibles cóleras sin nombre.
y un afán de luchar conmigo mismo,
cuando en penas recónditas me abismo
¡pienso que soy un mar trocado en hombre!
1915
Del libro: La Copa de Amatista.
Canto a la Bandera, por
Gaspar Octavio Hernández
Se detuvo el mancebo en la rampa, frente al mar
transparente. Comenzaba a brillar la mañana. En una
de las naves de Aguadulce fondeadas en el puerto, hercúleo
marino de color de bronce -cantando un alegre cantar de
aldea- enarbolaba el pendón tricolor del Istmo.
El mancebo sintióse inquieto de entusiasmo: el
entusiasmo le hizo poeta y le inspiró este canto:
¡Ved cómo asciende sobre el mar la enseña
que refleja en sus vívidos colores
el mar y el cielo de la patria istmeña!
¡Mirad...! ¡Es la bandera panameña,
vistosa cual gentil manto de flores!
¡Ved cómo asciende al mástil del velero
serpenteando con lánguida armonía
bajo la luz del matinal lucero,
mientras canta fornido marinero
con ruda voz, canciones de alegría!
El céfiro de Ancón, puro y fragante
como beso de virgen, acaricia
la tenue seda del pendón flotante
y tierno idilio sobre el mar sonante
con el céfiro la bandera inicia.
¡Bandera de la patria! ¡Con celajes
de púrpura encendida, con pedazos
del cielo de los ístmicos paisajes
y de marina espuma con encajes
tejieron nuestras vírgenes los lazos!
¡Bandera de la patria! Las estrellas
en tus colores su fulgor derraman
perennemente vívidas. Por ellas,
los hombres duros, las mujeres bellas
¡en patriotismo férvido se inflaman!
¡Ellas, en nuestros fuertes corazones,
la llama avivarán del heroísmo,
cuando al grito marcial de los cañones,
enemigo clarín vibre canciones
bajo el ardiente sol de nuestro Istmo!
Ellas reavivarán en nuestras almas
amor por nuestras fértiles campiñas
sembradas de naranjos y de palmas,
donde -tras de luchar- núbiles niñas
nos ceñirán de mirtos y de palmas...
¡Bandera de la patria! Sube...,sube
hasta perderte en el azul... Y luego
de flotar en la patria del querube;
de flotar junto al velo de la nube,
si ves que el Hado ciego
en los istmeños puso cobardía,
desciende al Istmo convertida en fuego
y extingue con febril desasosiego
¡a los que amaron tu esplendor un día!
La Estrella de Panamá
23 de mayo de 1915.
domingo, 12 de noviembre de 2017
PÓRTICO POEMA DE LEÓN A. SOTO
Pórtico, por
León A. Soto
Mi libro es alcázar; en él hay mezclados
en góticas salas, sirviendo de adorno,
de diosas de Atenas el lindo contorno,
enanos deformes, dragones bronceados.
Aquí no hay poemas de niños alados;
tan solo hay estrofas labradas a torno:
si a verlos viniste, da, niña, el retorno;
entrad, soñadores, entrad, convidados.
Pasad sin temores...¡Atrás tú, profano!
no intentes un punto seguir, porque entonces
verás como se alza, terrible, la mano
-la mano que empuña, robusta, la espada-
del recio, fornido, gigante de bronce
Que atisba a la sombra guardando la entada!
Del libro: Obra Selecta (Verso y Prosa)
Academia Panameña de la Lengua. 1974
León A. Soto
Mi libro es alcázar; en él hay mezclados
en góticas salas, sirviendo de adorno,
de diosas de Atenas el lindo contorno,
enanos deformes, dragones bronceados.
Aquí no hay poemas de niños alados;
tan solo hay estrofas labradas a torno:
si a verlos viniste, da, niña, el retorno;
entrad, soñadores, entrad, convidados.
Pasad sin temores...¡Atrás tú, profano!
no intentes un punto seguir, porque entonces
verás como se alza, terrible, la mano
-la mano que empuña, robusta, la espada-
del recio, fornido, gigante de bronce
Que atisba a la sombra guardando la entada!
Del libro: Obra Selecta (Verso y Prosa)
Academia Panameña de la Lengua. 1974
POEMA TUS OJOS DE RICARDO MIRÓ
Tus Ojos, por
Ricardo Miró
¿El lago? …. ¡Nunca!.... El lago no pudiera
competir con tus ojos soñadores…
Tus ojos tienen sombras y fulgores:
son dos lagos al tiempo que una hoguera.
¿El mar?.... ¡Tampoco!.... El mar tiene ribera
que se llena de pájaros y flores,
y en tus divinos ojos turbadores
se fatiga volando la Quimera….
¿El cielo?.... Acaso el cielo, por ser cielo,
se atreviera un momento, envanecido,
a asomarse a tus ojos con recelo;
y ante tus ojos diáfanos y bellos,
vería el mismo cielo, sorprendido,
que falta cielo para verse en ellos.
1917
Ricardo Miró
¿El lago? …. ¡Nunca!.... El lago no pudiera
competir con tus ojos soñadores…
Tus ojos tienen sombras y fulgores:
son dos lagos al tiempo que una hoguera.
¿El mar?.... ¡Tampoco!.... El mar tiene ribera
que se llena de pájaros y flores,
y en tus divinos ojos turbadores
se fatiga volando la Quimera….
¿El cielo?.... Acaso el cielo, por ser cielo,
se atreviera un momento, envanecido,
a asomarse a tus ojos con recelo;
y ante tus ojos diáfanos y bellos,
vería el mismo cielo, sorprendido,
que falta cielo para verse en ellos.
1917
sábado, 11 de noviembre de 2017
YO NACÍ UN PEQUEÑO POEMA MÍO
YO NACÍ
Yo nací en una tierra hermosa
bordada por los mares
donde es más claro el sol
y más brillante la luna
donde la música bravía
se escucha en todos los rincones
donde la alegría predomina
a pesar de las angustias
allí en esa tierra hermosa
nací Yo el poeta
el soñador, el orgulloso
quién les escribe
Robert Allen Goodrich V.
Autor: Robert Allen Goodrich Valderrama
Panamá
Derechos Reservados
Noviembre 2017
EL POEMA DEL RUISEÑOR DE RICARDO MIRÓ
El Poema Del Ruiseñor, por
Ricardo Miró
Desde la rama del ciprés dormido
el dulce ruiseñor canta a la luna
y la invita a bajar hasta su nido.
Ya ves qué casto amor tan sin fortuna...,
y eso que el ruiseñor, en un descuido,
puede llegar volando hasta la luna.
Envuelto entre la luz embrujadora
da al viento el ruiseñor todas las galas
que su garganta mágica atesora;
y la luna se vuelve toda escalas
de seda y luz... (La luna diz que ignora
que su dulce cantor tiene dos alas...)
Calla el agua en los claros surtidores,
se aduermen los arroyos cristalinos
y se despiertan a escuchar las flores.
Astro y pájaro, a un tiempo, están divinos...
y ella baja hasta él vuelta fulgores,
y él asciende hasta ella vuelto trinos...
Lleno de sombra y de quietud, como una
pupila abierta al cielo indiferente,
un retazo perdido de laguna
sueña en la fronda del jardín... Presiente
la pálida belleza de la luna
aquel espejo claro y transparente.
El ruiseñor solloza dolorido
envuelto entre la luz embrujadora
cuando calla, de pronto sorprendido,
porque desde la rama en donde llora
advierte que la luna se ha caído
y flota sobre el agua onduladora.
Calla el agua en los claros surtidores,
se aduermen los arroyos cristalinos
y se despiertan a escuchar las flores.
Luna y pájaro, a un tiempo, están divinos...
y ella asciende hasta él vuelta fulgores,
y él desciende hasta ella vuelto trinos.
El pájaro suplica, impreca y canta,
mientras se multiplica a maravilla
la flauta de su eclógica garganta...
y salta alegre al ver cómo se humilla
la luna, que corriendo tras su planta
se viene sobre el agua hasta la orilla...
Ante el dulce deliquio que le miente
la luna, riendo en el cristal del lago,
loco de amor el ruiseñor se siente,
y respondiendo al amoroso halago,
hunde el pico en el agua transparente
y se bebe la luna trago a trago.
Ricardo Miró
Desde la rama del ciprés dormido
el dulce ruiseñor canta a la luna
y la invita a bajar hasta su nido.
Ya ves qué casto amor tan sin fortuna...,
y eso que el ruiseñor, en un descuido,
puede llegar volando hasta la luna.
Envuelto entre la luz embrujadora
da al viento el ruiseñor todas las galas
que su garganta mágica atesora;
y la luna se vuelve toda escalas
de seda y luz... (La luna diz que ignora
que su dulce cantor tiene dos alas...)
Calla el agua en los claros surtidores,
se aduermen los arroyos cristalinos
y se despiertan a escuchar las flores.
Astro y pájaro, a un tiempo, están divinos...
y ella baja hasta él vuelta fulgores,
y él asciende hasta ella vuelto trinos...
Lleno de sombra y de quietud, como una
pupila abierta al cielo indiferente,
un retazo perdido de laguna
sueña en la fronda del jardín... Presiente
la pálida belleza de la luna
aquel espejo claro y transparente.
El ruiseñor solloza dolorido
envuelto entre la luz embrujadora
cuando calla, de pronto sorprendido,
porque desde la rama en donde llora
advierte que la luna se ha caído
y flota sobre el agua onduladora.
Calla el agua en los claros surtidores,
se aduermen los arroyos cristalinos
y se despiertan a escuchar las flores.
Luna y pájaro, a un tiempo, están divinos...
y ella asciende hasta él vuelta fulgores,
y él desciende hasta ella vuelto trinos.
El pájaro suplica, impreca y canta,
mientras se multiplica a maravilla
la flauta de su eclógica garganta...
y salta alegre al ver cómo se humilla
la luna, que corriendo tras su planta
se viene sobre el agua hasta la orilla...
Ante el dulce deliquio que le miente
la luna, riendo en el cristal del lago,
loco de amor el ruiseñor se siente,
y respondiendo al amoroso halago,
hunde el pico en el agua transparente
y se bebe la luna trago a trago.
viernes, 10 de noviembre de 2017
10 DE NOVIEMBRE DE 1821 EL GRITO DE INDEPENDENCIA DE LA VILLA DE LOS SANTOS
EL GRITO DE LA VILLA DE LOS SANTOS
El Primer Grito de Independencia de la Villa de Los Santos se conoce al hecho histórico ocurrido el 10 de noviembre de 1821 en Panamá, en la que ocurre un alzamiento popular en contra del gobierno colonial español en La Villa de Los Santos en la Provincia de Los Santos; según la tradición popular, este hecho fue encabezado por Rufina Alfaro, aunque históricamente este hecho no está comprobado plenamente. Este hecho desencadenó una serie de Gritos de Independencia en varias ciudades panameñas, culminando con la Independencia de Panamá, el 28 de noviembre de 1821.
Existieron varias causas que motivaron la Independencia de la Villa de Los Santos y la Independencia de Panamá posteriormente, entre ellas se encuentran:
El abuso continuo de los gobernantes de turno, que fueron los causantes de la grave situación económica del Istmo, debido a las grandes restricciones que imponía España lo que llevo a una lamentable miseria.
El surgimiento de líderes como Simón Bolívar, José de San Martín, Francisco Miranda, entre otros, que fueron los libertadores de varias naciones en toda América del Sur.
La Declaración de Independencia de los Estados Unidos la cual estableció un gobierno democrático suceso que para las otras naciones subyugadas fue una circunstancia decisiva para su independencia
El triunfo de la Guerra de Independencia de los Estados Unidos Mexicanos, y sus gran influencia en la separación pacifica de la corona española y posterior anexión de las provincias centroamericanas a México.
La Revolución Francesa, que con la Toma de la Bastilla impuso la proclama de los derechos del hombre en lo referente a la igualad, y fraternidad.
Estos sucesos fueron importantes, pero la real motivación surgió al aprovechar la fragilidad del gobierno, pues Juan de la Cruz Mourgeon y Achet encargó su jefatura al panameño José de Fábrega, quien participaba de las ideas independentistas de su pueblo.
Fuente Wikipedia
El Primer Grito de Independencia de la Villa de Los Santos se conoce al hecho histórico ocurrido el 10 de noviembre de 1821 en Panamá, en la que ocurre un alzamiento popular en contra del gobierno colonial español en La Villa de Los Santos en la Provincia de Los Santos; según la tradición popular, este hecho fue encabezado por Rufina Alfaro, aunque históricamente este hecho no está comprobado plenamente. Este hecho desencadenó una serie de Gritos de Independencia en varias ciudades panameñas, culminando con la Independencia de Panamá, el 28 de noviembre de 1821.
Existieron varias causas que motivaron la Independencia de la Villa de Los Santos y la Independencia de Panamá posteriormente, entre ellas se encuentran:
El abuso continuo de los gobernantes de turno, que fueron los causantes de la grave situación económica del Istmo, debido a las grandes restricciones que imponía España lo que llevo a una lamentable miseria.
El surgimiento de líderes como Simón Bolívar, José de San Martín, Francisco Miranda, entre otros, que fueron los libertadores de varias naciones en toda América del Sur.
La Declaración de Independencia de los Estados Unidos la cual estableció un gobierno democrático suceso que para las otras naciones subyugadas fue una circunstancia decisiva para su independencia
El triunfo de la Guerra de Independencia de los Estados Unidos Mexicanos, y sus gran influencia en la separación pacifica de la corona española y posterior anexión de las provincias centroamericanas a México.
La Revolución Francesa, que con la Toma de la Bastilla impuso la proclama de los derechos del hombre en lo referente a la igualad, y fraternidad.
Estos sucesos fueron importantes, pero la real motivación surgió al aprovechar la fragilidad del gobierno, pues Juan de la Cruz Mourgeon y Achet encargó su jefatura al panameño José de Fábrega, quien participaba de las ideas independentistas de su pueblo.
Fuente Wikipedia
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



