viernes, 24 de noviembre de 2017

EL MAR DE LOS SARGAZOS DE MANUEL ORESTES NIETO

El Mar de los Sargazos
Manuel Orestes Nieto
Panamá

«Sargonia es todo lo que fuimos,

todo lo que somos y todo lo que seremos.»

I.

UN MAR DENTRO DEL MAR

Créeme: hay un mar dentro del mar.

Una planicie del pastor y la hierba,

del ave y la semilla.

Un horizonte vegetal de esmeraldas y cristales,

flotando en un plato de porcelana y sol.

Una ilusión de magnolias y lirios

en aromas de albahaca y canela.

Un centelleo de robles y pinos,

como cuando el viento vuelve de sus auroras boreales.

Una copa de agua sin fondo,

donde los árboles están enraizados en la transparencia

y sus frutos son de una luz azul.

Una gaviota insumergible caminando a su nido,

eternamente esculpido en hielo verde.

Una cumbre cortada como un embalse

en un volcán.

Créeme: el Mar de los Sargazos existe.

Donde el pez y la rosa

nacen de la misma explosión de la vida;

donde el ala de la mariposa y el girasol,

al surcar el aire,

fundan el rito del silencio de la esponja;

donde la rosa de los vientos

tiene su epicentro de espuma y nube.

Un mediodía de humo y savia

en el corazón de un caracol milenario.

Un esplendor en la proa de un buque insignia.

Un lunar de especies inigualables

esparcidas en las sienes de los hombres,

de sus pirámides y sus geometrías,

de su números arábigos y sus secretos cuneiformes,

de su miedo a morir a solas

y su certidumbre de poder navegar los años

cada vez que una estrella se alínea al milenio de sus destellos.

Créeme: el Mar de los Sargazos fue el inicio del mar.

No lo olvides.

Recuérdalo para siempre.

Un estanque de lirios y tortugas.

Una fortificación de perlas trituradas.

Un mar sin violencia dentro de los mares.

Un sonido a mar en un mar de sonidos.

Una ola dentro de un bosque.

Un pez de alas blancas.

Un caballo de escamas plateadas.

Un monumento, un frenesí, un sueño, un adiós,

una bienvenida, unos ojos, un tiempo,

como el mar mismo y su vocación de permanecer allí,

en su propio fondo y sin orillas.

Fuente: Círculo de Poesía

jueves, 23 de noviembre de 2017

Y TÚ ME PREGUNTAS QUE ES SOBERANÍA- JOSÉ "PEPE" ZAMORA VALDÉS

Y tú me preguntas que es Soberanía,
por José Zamora Valdés

Papá- me dijo mi hijo- un niño casi adolescente…
-¿Qué es Soberanía?... -¿Se puede comer Soberanía?...
Respiré hondo y le contesté a su alma y a su mente…

                                           SO-BE-RA-NI-A…

¡Soberanía es Panamá! Su historia y geografía.
Es anhelo, ilusión, realidad y fantasía;
amor, pasión, mi sueños y quimeras
y la pena que me embarga el corazón
por mi Himno, mi Escudo y mi Bandera,
los símbolos más puros de esta tierra mía…
Lo que es y será mi Nación, Panamá,
que hoy está en agonía…
Todo eso y más es Soberanía…

Y tú me preguntas ¿Qué es Soberanía?...
Que si ¿se puede comer soberanía?…

¿Podrá alguna vez comerse la poesía?
¿Se puede equiparar la Patria y el dinero?
¿Se puede comprar o vender Soberanía?
¿El amor a la madre?
¿A un hijo?
¿A nuestro suelo?

¿Qué tan fuerte y poderoso es Don Dinero
que puede subyugar a un pueblo entero?...

Tenemos que vivir, tenemos que existir,
tal vez nacer de nuevo,
para poder comprender y plenamente entender…
Que la Patria ¿importa menos que el dinero?
Que ante la Patria ¿el dinero va primero?

Es aceptar, sin discutir, que no se puede comer soberanía…
Que es mejor tener, para poder comer, el dólar cada día
Que si los Gringos se van no podremos vivir,
y todos moriremos.

Que ellos son como el pan y aquí tienen que seguir
o nos jodemos.

Que de amor por nuestra madre no comemos
y que es por gusto que a la Bandera amemos,
porque la Patria es sólo un cuento de pendejos…

Porque, si es así, los Gringos no deben jamás irse
y si es preciso, por qué no, prostituirse,
si con eso se consigue buen dinero…

Además, enseñarle a nuestros hijos
que es el dólar ante todo, lo primero,
que tiene más valor que el sacrosanto amor
que a Dios tenemos…

Que a los Gringos en la Zona… perpetuaremos.
Que al poema “Patria”, de Miró, yo los prefiero
Que Patria sin los Gringos no la quiero
Y que el mismo Jesús se derrumbó,
porque Dios no se come o da dinero…

La Patria ya no son “los viejos senderos retorcidos
que el pie desde la infancia sin tregua recorrió”
Son bases militares y soldados,
Maridos rubios y negros, bien surtidos.
Son empleados en el Army, bien pagados,
con buen billete para hacer supermercado…

Gaspar Octavio Hernández, ¿Estaba equivocado? 
“Bandera de la Patria
Si vez que el hado ciego en los Istmeños puso cobardía
desciende al Istmo convertida en fuego”…
por una cuota de poder y unos centavos
en una Base te vendieron Patria mía…

¿También se equivocó Nacho Valdés
cuando su amor le cantaba a la Bandera?
ahora el sentimiento es al revés
por unos dólares la venden a cualquiera
“Las estrellas que en ti luces
nos enseñan el camino que conduce a tu destino
donde serás siempre inmortal”.
Que se queden para siempre los vecinos
y que sea de la Patria su destino,
ya no inmortal... sólo inmoral…

Eduardo Maduro, estuviste despistado
al cantar “Panamá la Patria Mía cielo grato
encantador”
Si vivieras serias otro defraudado.
Tú cantaste con amor soberanía
a la Patria en todo su esplendor…
a una Patria que pierde día tras día…

José Franco, poeta quien diría,
tú qué hiciste de la Patria rima y verso,
que hoy resulta una trágica ironía,
hablar de “Panamá Defendida”,
nuestra gente a otra bandera dando besos,
porque el dólar les brinda mejor vida…

Amelia Denis, tu poema al Cerro Ancón de tus amores,
a tu Chorrillo, que “al pisarlo un extraño se seco”.
No vale un dólar ante el placer y el gozo,
que a muchos de los nuestros la invasión ocasiono…

y tú, Chiricano, Mario J. de Obaldía,
¿Me pregunto si estarías del todo cuerdo
cuando escribiste a “ Panamá en el Recuerdo”,
tu canto de amor a la Soberanía...?

Y la saratina Gladys de la Lastra
que a “Panamá Soberana” le canto,
nunca pensó en comer Soberanía
y de la Patria nunca se sirvió…

“Es mi gran ideal verla enarbolar
y que se reafirme su soberanía en el Canal”…

Todo eso lo tendremos que cambiar
y tal vez a nuestros hijos enseñar…
Es mi gran ideal lograr perpetuar 
la presencia gringa sobre mi patria y en el canal…

Entonces ellos nos dirán…¡Ellos nos dirán!
Valores Cívicos y Morales,
eso es bueno para Panamá
y buen remedio para nuestros males,
y hablarán de justicia y dignidad
y que todos además somos iguales;
y el credo de los Derechos Humanos,
porque todo panameño es nuestro hermano…

Hablarán de democracia y libertad;
de honradez, de familia y de verdad;
de Patria, Dios y de trabajo…

-Que por los Gringos hemos sido liberados.-
-Que ha sido Justa Causa de invasión-
y que al Gringo hay que darle el corazón…
Y que además, y por Constitución,
Panamá jamás tendrá:
patriotas, ejército o soldados.
Que por siempre hemos sido condenados,
a ser un pueblo de eunucos y castrados…

Y escucharemos decir a dirigentes,
a gente capaz y preparada
que no vale la pena ser independientes,
que la Soberanía no vale nada;
que no significa más trabajo;
que con ella no se hace supermercado…

Que el invasor nuestra raza ha mejorado…
Y tú me preguntas ¿Qué es soberanía?…
Que si ¿se puede comer soberanía?.

Perdona el sacrilegio Patria mía,
Madre Tierra, concédeme el perdón
Creo en ti, creo en tu Soberanía,
en mi Himno, en mi Escudo y mi Pendón…

Tenemos que vivir, tenemos que existir,
tal vez  nacer de nuevo,
para hacer comprender, a nuestros hijos saber
que la Patria está primero que el dinero…

20 de diciembre de 1991.

Del libro: Diciembre de Patria y de Olvido.

miércoles, 22 de noviembre de 2017

MONÓLOGO DEL ROJO DE ROBERTO LUZCANDO

Monólogo del rojo,
por Roberto Luzcando

Yo soy el atardecer,
la madurez de los frutos,
hago el árbol florecer
con un vigor absoluto.

Mi piel es la del tomate,
mi corazón es de ají,
yo soy la sangre que late,
la Patria se enciende en mí.

Soy el color de la vida,
el fuego de la esperanza,
la cosecha recogida,
la rosa roja que danza.

Soy lo que siento ahora,
nunca lo que antes fui,
espero por otra aurora,
tengo el Canal para mí.

Yo puedo teñir el viento,
enrojecer todo el mar,
si la Patria en un momento
me llega a necesitar.

Mi sueño es como una cinta
colorada en un sombrero,
en el sombrero con pintas
del montuno que yo quiero.

Soy el son de la pollera,
la fuerza del sentimiento
y cuando la muerte me quiera
le diré: ¡para un momento!
deja ver mi tierra entera
completa de cabo a rabo,
pues antes de que me fuera
pude arrancarme este clavo:
ya cesó la larga espera,
ya no gruñe el lobo bravo,
porque yo soy la Bandera
de un pueblo que no es esclavo!

Del libro: Los colores de la bandera.

martes, 21 de noviembre de 2017

ESTOS OJOS SURGIR VIERON A LA BESTIA-CARLOS F. CHANGMARÍN

Estos Ojos Surgir Vieron la Bestia, por
Carlos Francisco Changmarín

ESTOS ojos surgir vieron la bestia
en la vaquera noche sin orillas.
Vi la estaca nacer, los alambrados
recorrer las antiguas serranías,
y al paso no dejar un palmo abierto
donde clavar su rancho el fugitivo.

Yo vi sajar la Patria en dos pedazos,
repartirla y clavar otra bandera
extraña como garra de leopardo.

Por mis ojos los pies van colocando
sobre el reseco polvo del camino
el gran rompecabezas de la vida.

Parto siempre a la meta, aunque anochece
voy mucho más allá de los crepúsculos.
Adelante una estrella, atrás la noche,
sobre mi frente el oro del ocaso,
y aleteando conmigo una esperanza,
porque los ojos son para la marcha
y no para los llantos afligidos.

Del libro: Poemas Corporales
Segundo Premio del Concurso Nacional
Ricardo Miró
1955

TABOGA POEMA DE ANTONIO ISAZA A.

Taboga, por
Antonio Isaza A.

Pinta la carne el sol y el mar es vida.
Sólo un color social: el del recreo.
El marisco vigila en las comidas,
y los niños no vienen por correo.

Los amos del Paisaje y del paseo
cobran barato por los buenos días.
El trabajo lo enviaron al museo,
y alguno hasta tomó fotografías.

-Good By- Y es que pasa alguna gringa.
luciendo el pasaporte de sus piernas.
La playa es un "Harem de Pescadores".

-¡Pare, mi Capitán! Que en la Restinga
hay un turista idiota y con linterna
buscando en vano la "Isla de las Flores".

lunes, 20 de noviembre de 2017

BANDERA SOBERANA POEMA DE LUIS ARTEAGA

Bandera Soberana,
por Luis Arteaga

Bandera Panameña:
Llegaste por los anchos senderos de la gloria
al cielo panameño en la Zona del Canal,
quebrando la injusticia con luces de victoria
en épico retorno al suelo nacional.

Llegaste con el claro lenguaje del derecho
abriendo tu evangelio al sol de la razón,
pulsando tu infinito amor en cada pecho
y haciendo tu baluarte de cada corazón.

Bandera Panameña:
La heroica conquista que hoy cantan tus colores
proyecta a otros confines tu altiva majestad;
tu pueblo ennoblecido con todos tus dolores
vislumbra un horizonte de amor y de igualdad.

A ti, Bandera niña de todo el Continente
te rinden tus hermanas su amor y pleitesía,
clamando la justicia del Dios omnipotente
para que dé a tus lares total SOBERANÍA.

Luis Arteaga

Homenaje a la primera Bandera Panameña izada en la Zona del Canal en el Triángulo Shaler.

Publicado en: La Hora, lunes 20 de enero de 1964.

PATRIA AUSENTE POEMA DE EDUARDO RITTER AISLÁN

Patria Ausente, por
Eduardo Ritter Aislán

Rastros de arenas en fecundas playas,
huellas de sombras y perfil de estrellas,
franjan la luz de tu recuerdo virgen,
patria querida.

Eres el ritmo del tambor que gime,
eres el fresco divagar del río
eres la risa de la chola ingenua,
patria querida.

Llevo la voz de tu presencia verde
-ecos de mar y dialogar de palmas-
como el reflejo de infinitos cielos
llevan las olas.

Eres clamor que se columpia en ansias,
sangre que sangra su rojez adentro,
cerco de insomnes centinelas grises;
cálida espera.

Siento que esparcen sus cenizas leves
sueños de amor que la memoria oprimen;
siento que vuelven a tañer sus arpas
quejas de antaño.

Eres la rosa del primer cariño,
eres el beso que a la novia hurtamos,
eres la estrofa repetida y triste
hecha con lágrimas.

Mástiles fijos, velas prestas: nadie
rumbos precisos a mi sed viajera
porque en las playas de mi patria aguardan
seres queridos.

Patria de ausencia, de recuerdo y rosa:
déjame asirte a mi retina nómade
para que nunca el corazón cansado
pueda olvidarte.