jueves, 11 de enero de 2018

MUCHAS GRACIAS A POETAS HISPANOS REVISTA ELECTRÓNICA DE LITERATURA


Muchas gracias a Poetas Hispanos por publicar y dar a conocer mi obra

https://twitter.com/PoetasHispanos/status/951529311177248770

http://poetashispanos.net/magazine/robert-allen-goodrich/

Mil gracias por dar a conocer mi obra


Robert Allen Goodrich Valderrama

martes, 9 de enero de 2018

GRACIAS A LA PÁGINA TERTULIA POÉTICA MUNDIAL POR PUBLICAR "DIBUJO TU SONRISA"

Muchas gracias a la Página Tertulia Poética Mundial BCR por publicar mi poema "Dibujo tu sonrisa"

Robert Allen Goodrich Valderrama

lunes, 8 de enero de 2018

EN ESTE PAÍS TAN NUESTRO

EN ESTE PAÍS TAN NUESTRO

Se sumergen en la inmundicia
en la misma mierda
sin importarles un carajo
el que dirán.

Para ellos solamente
importa el dinero y el poder
son ratas de cloacas
que llegaron a grandes puestos
no para gobernar
ni para ser gobernados
sino para robar
y dejar las arcas del Estado vacías.

Son ratas vestidas de etiqueta
que llegan con promesas
con engaños y falacias
para escalar posiciones en las altas esferas del gobierno
dicen una cosa cuando están del otro lado de la cerca
pero cuando trepan
¡ay carajo! es que vemos sus verdaderos rostros.

Son basura en movimiento
que saben que nadie les hará nada
porqué en este país no existe la justicia
(por lo menos para el rico)
pero que el pobre ese ciudadano de a pie
ese si esta jodido
porqué hasta por robar una gallina
le echan sus buenos años de cárcel.

En cambio esos de gobierno
esos empresarios presumidos
que le roban al pueblo
y al país entero
les basta con devolver un poquito de ese dinerito robado
para seguir caminando
libre y campante
por las calles de mi patria
como santos, como ovejas, como monjes inocentes
puros como una virgen
y transparentes como el agua.

Así estamos de jodidos
en este país tan nuestro
donde la corrupción es la comida de todos los días
el pobre sigue siendo pobre
el rico sigue siendo rico
con la única diferencia de que ahora no son ricos
ni millonarios
son más que eso.

Mientras no despertemos
y dejemos de votar
por la misma porquería
seguiremos jodidos
en este país tan nuestro
tan tuyo y tan mío.

Autor: Robert Allen Goodrich Valderrama
Panamá
Derechos Reservados
Enero 2018

domingo, 7 de enero de 2018

POESÍA PANAMEÑA PARA RECORDAR EL 9 DE ENERO DE 1964


Poesía Panameña para Recordar el 9 de Enero de 1964 Fuente Panamá Poesía:


Soberana Presencia de La Patria , por
Diana Morán

Es enero en las calles donde ruedan los gritos,
nueve o diez en la carne, en la súplica radial
de un arroyuelo rojo para soldar los nervios,
es la fecha de un pueblo que encontró su camino.
Escuchen lo que digo
con una brasa de odio
en el pájaro dulce que habitaba mi seno,
aunque la barba de Walt Whitman hable
de familias de hierba y moral manzanera.
La patria se fue, como siempre se ha ido,
con su camisa blanca
y la corbata azul de adolescencia,
con el civismo juvenil de su paso
y el fértil batallón de sus arterias
a enarbolar el vuelo allí donde cortaron
las alas tricolor de sus emblemas.
Escuchen lo que digo
con la capilla ardiente del rencor más viejo:
Mi patria, cántaro de amor en todo idioma,
que ofrece su agua buena al peregrino
ha arrastrado sesenta calendarios
sin derecho a la fruta, al árbol de su huerto,
saqueada en la bondad de su cintura.
Escuchen lo que digo:
En cada sitio de mi cuerpo hay un dolor de siemprevivas
para contar al mundo la parábola del buen vecino
que aplastó la luz recién nacida.
Muchachita de paz,
exigiste la fruta, el huerto, el asta de tu nombre
y el muro... el muro blanco... el muro rubio
-su carta fraternal... Punta del Este- deshilvanó tu esencia, derramó su cauce,
a la húmeda intemperie de gases lacrimógenos
gemías, Panamá, como un maizal en llamas.
¿Quién me pide cortinas
para azular la piel quemada de estas sienes
que jamás pensaron en tirar un jazmín a las alondras?
¿Quién reclama la sílaba final de un corderito
para ensayar un apretón de manos
aquí, donde quedó sin gasa el hospital
para cubrir la fuga de amapolas?
Quién, quién se atreve a rezar:
Tío Sam, Santa Claus, Cuerpo de Paz
-Arca de las Alianzas, Consuelo del Afliigido-
el corazón agujereado
cicatriza con verdes papelillos.
¿Quién me pide que sufra, que suframos de amnesia,
que le demos a Fleming tres medallas
y con Bogart bailemos tamborito
por la amistad del tiburón
y el anzuelo en las sardinas?
¡No! El sol no despierta para ustedes,
usureros del aire.
Ese disfraz de oveja, hermano lobo,
ya no engaña el candor de las violetas.
Ahora ¿cómo bautizarás esta maniobra?
¿Juegos de patos?
¿Operación amiga en Canal Zone?
¿Pildoritas Johnson para el subdesarrollo?
Estos brazos que buscan una forma de niña,
un latido de novio, una frente en los libros,
película no son para soldados morfinómanos.
La viudez de estos cuartos no se vende en coca cola.
El salitre escapado de la herida en desvelo
no es negocio de chicles o zapatos.
Este nueve de enero no es cera de museos,
no es moneda de cambio
ni tiene la firma de Bunau Varilla.
Yo tengo que gritar,
-Oh, prendida garganta de mis muertos- yo tengo que gritar
con su polen de incendio
en los cuatro puntos de la rosa del aire
donde soltó la UPI sus vampiros.
¿Qué palabra,
qué palabra por más sucia que sea
no resulta flor para escupir el rostro
de búfalo en conserva?
Qué adjetivo no es ángel para pintarte buitre,
si por cada paloma que la mano te ofrece
asesinas la mano, la sal y la paloma!
No hay lago, frontera, axila que no lleve
el tatuaje de tus colmillos roedores de luceros.
Malditos de ayer! Asesinos de hoy!
Herodes de siempre!
Los huesitos de Chapultepec...
los huesitos de Atitlán...
Los huesitos de Hiroshima...
La carne, los huesitos de mi patria
molidos con repiques de metralla.
Mi cielo violado, como una niña ciega,
en la torturada inocencia de su pubis,
las venas sacadas de su casa joven,
los hijos deshojados, lirios secos,
la última estrofa del Canto a la Bandera
en el frío ruiseñor de la mirada
y el llanto, el llanto maternal
-Oh vaso ardiente-
sangriento memorial de labio en labio.
Yo tengo que gritar:
Mis muertos son vivas sembraduras,
ataúdes que nutren la esperanza
con el ritmo ascendente de la lucha.
En las cuencas de Rosa revientan las espigas,
en la espalda de Ascanio se arman las legiones
los fémures de Alberto, Teófilo y Rogelio,
son astas invencibles otra vez en el muro.
Los ojos de Ricardo, los labios de Rodolfo,
las células de Víctor, los dedos de Carlos,
las piernas mordidas, sus núcleos morados,
sustancias nacionales, patrimonio se han vuelto.
La sangre de los hombres es historia viviente
savia que da la muerte se incorpora
soberana presencia de la patria.
El gorrión machacado en la lengua de un héroe
fertiliza el reposo de su hielo
y hace nido en la marcha su clarín de conciencia.
Escuchen lo que digo, hoy nueve de enero,
a ustedes tragalunas del mundo,
a ustedes que asesinan los dedos sembradores de olivo:
Del hijo acribillado retoñan muchos hijos,
del obrero en el polvo mil obreros regresan,
del semen inmolado toda cuna germina.
Las tumbas pregonan! Se desclavan las cruses!
De la cal del pueblo, el pueblo resucita!
Y tú, pequeña patria, gigante de esta fecha,
esculpida en la roca de tus muertos
para nacer definitivamente,
abrirás tus alas agredidas
en el dolido cofre de tus peces.
Hasta el último niño en presagio de mieles
ofrendará su pálpito de auroras
por la libre heredad de sus estrellas
Hoy! Mañana! Siempre!

Fuente Panamá Poesía


A los Héroes Panameños, 
por Elsie Alvarado de Ricord

Mártires de mi Patria, compañeros
que enfrentasteis el pecho a la metralla,
maduros de valor, como maduran
los niños pobres, ay, desde la infancia.

En vuestras manos firmes, la bandera
era una nueva llama de esperanza,
del amor a la tierra y al idioma,
del derecho a la paz, y sobre todo
a la equidad en nuestro noble suelo.

¿Quién ha osado segar este prodigio 
de corazones jóvenes, colmados
por más de medio siglo de injusticia,
vivas antenas que captar sabían
los acentos más hondos de la Patria?

¿Quién responde con pólvora a las notas
de nuestro Himno Nacional, quién pudo
infestar nuestra atmósfera de gases,
qué soberbia ancestral mueve esas manos
que destrozan así nuestra bandera?

¿Por qué regáis la muerte en nuestro suelo,
desleales inquilinos zoneítas?

No descendéis de Washington, de Lincoln;
vuestra mano no es mano libertaria;
es la mano esclavista, que asesina,
la que codicia, la que ruge armada
por tierra y mar y cielo; vuestros pasos
siembran la indignación en nuestro Istmo;
por vuestros labios hablan solamente
los Teodoros, los Truman, los MacCarthy,
y vuestros corazones no conocen 
la esencial hermandad de los humanos.

Mártires panameños, inmolados
en pleno florecer, llamas enhiestas
que un vaho de impiedad ha derribado
al amparo cobarde de los tanques.
Mártires panameños, niños-hombres
que el hogar y la escuela modelaban,
frentes ya para siempre reclinadas
con el gesto rendido de la muerte.

Cómo mirar con ojos apacibles
el silencio cuajado en vuestros labios.

¿Quién mirará sin estremecimiento
el rostro de dolor de vuestras madres?
¿Tiene la patria alguna recompensa
comparable a la vida de los hijos?
¿Acaso el llanto unánime del pueblo,
la protesta del mundo, el grito airado,
llenarán esa ausencia, esa honda herida
que nunca cicatriza: un hijo muerto,
y aquel rincón del alma en que la madre
sigue acunando, aunque en secreto, al hijo?...

La sangre de los héroes no es estéril:
es río desbordado que fecunda
con dolor, las entrañas de los pueblos.  
Rosa Elena Landecho - trece años-
del maternal regazo desprendida,
te ha acogido el regazo de la historia.
José del Cid, Ricardo Villamonte,
estudiantes, obreros, no habéis muerto:
crecéis en la Avenida de los Mártires 
como banderas vivas de la patria.

Los héroes no yacen en la tumba:
remueven la conciencia de los pueblos.

Panamá, enero de 1964.

Publicado en: El Panamá América, domingo 19 de enero de 1964. 

Fuente Panamá Poesía


9 de enero: Un Minuto de Silencio, por 
Bertalicia Peralta

Nueve de enero, número inicial
principio germinal de independencia.
Lúgubre silencio letal de palomas
soltadas en el centro de la vida
donde nacieron los soldados de la Patria
donde murieron: quemados sus ojos
acongojados por dentro
ultrajados en su casta y en su sangre
violados en su lengua y sus hijos
acogotados, sumidos en la ira y la barbarie
los militantes de la Patria nueva
de la Patria sangrante
de la gimiente Patria
de la despedazada, dulce, buena Patria
con su pecho abierto por la metralla
la soberbia, la odiosa conquista del imperio
de Estados Unidos por el crimen.

Yo no he llorado por los muertos
por las rosas que acumularon sus ojos
abiertos y estrellados
no he llorado aún por las manitas
de las niñas morenas
que colgaban gaviotas en la tarde
por los patines y tambores abandonados
donde comienza la frontera
donde colocaron letreros en idiomas extranjeros
con cintas y galones y estrellas y águilas
y luces de bengala
y escuelas de adolescentes engreídos y altaneros
a quienes cerraron el alma
a quienes quitaron las tablas de los diez mandamientos
quienes no tienen arcilla para hacer
estatuas de borricos, pájaros o pequeños ángeles sin alas.

Compañeros: una campana para su memoria:
Hay semen de mártires regado en las plazas
lágrimas de madres, viudas, huérfanos
acumuladas a la orilla de los templos.
Hay multitud de huesos clavados en tierra
y cadáveres redondos y fríos vestidos de banderas
a lo largo de calles y campos.

Hay oraciones tendidas hasta el cielo
con una urgente condición de reto, árboles caídos
frutas doloridas y un rencor de decenios descendido
en torrentadas ardientes por los ríos:
un rencor absoluto y solidario un odio colectivo
que vamos a llevar hacia el lugar que tiene
nuestro dolor de sexo ultrajado
de corazón apedreado
de lengua amordazada
de nidos agredidos
de pezones silvestres y dulces
como cuajados labios de azucenas.

Compañeros: una voz que se detenga en esta fecha
en este nueve de enero amanecido
en este momento extraño de la muerte
en este instante supremo de la vida.

Estandartes y coronas para guardar el alma de la Patria
que no puede contenerse en veinte fosas
que no es capaz de convertirse en viento
para viajar en rutas penetradas de cruces:
quiero gritar a todos que no es posible amar a los soldados yankees
que no es posible comprender palabras
envueltas en duras balas
ni es posible conocer a ningún John
ni hablar tranquilamente a Mary
Compañeros: un grueso manto repleto de flores
y verdes celajes para cerrar sus ojos para siempre.
Oíd: todos los otros: testigos de esa noche de exterminio
los que nos penetramos con ellos
hacia las puertas de la muerte
los que paseamos banderas encima de carros
cargados de cadáveres
los que corrimos con las venas rebosantes de rabia
dolor y angustia
nosotros, compañeros, que sentimos en la carne
el golpe seco de las balas
el último gemido de los mártires
vamos a gastarnos la existencia para sembrar
de mástiles la tierra.

Hablo de mástiles que tienen nombres
hablo de niños con sus cantos
y sus juegos partidos en mitad de la noche
por los acantonados habitantes del Canal Zone.
Hablo de edificios apagados y convertidos
en objetos de rifa de la grotesca soldadera yankee.
Hablo de labios que no llegaron a conocer
otro calor que el de la pólvora.
De crucifijos que se estremecieron en medio de la noche
y se tiraron del miedo hacia las calles
dejando las velas encendidas.
Hablo de los mártires del nueve de enero.
Hablo del nueve de enero.
Hablo del lúgubre silencio letal de palomas
asesinadas en el centro de la vida;
Hablo de brazos destrozados, de vísceras arrebatadas
de gendarmes apostados para matar niñitos.
Hablo de este dolor augusto.

Compañeros: un minuto de silencio.

1964

Fuente Panamá Poesía 







viernes, 5 de enero de 2018

EL ESTADO DEL ISTMO LEGADO DE TOMAS DE HERRERA (RESEÑA LITERARIA)

Imagen tomada de la Página de la Biblioteca Nacional BINAL, Panamá

EL ESTADO DEL ISTMO LEGADO DE TOMÁS DE HERRERA

POR: ROBERT A. GOODRICH V.*

Vladimir Berrío-Lemm (Investigador de Historia, Observador Social, Jefe del Servicio Filatélico de Panamá, Director de la Comisión Nacional de Símbolos de la Nación) nos deja en un ensayo breve que fue utilizada como Fundamento en una Conferencia dictada por el mismo el 26 de noviembre de 2016 en las Instalaciones del Tribunal Electoral de Panamá sobre El Estado del Istmo Legado de Tomás de Herrera personaje que ha sido olvidado de la historia patria pero aunque al principio pensé que el libro en cuestión editado por el Tribunal Electoral de Panamá trataba sobre la vida de Tomás Herrera más tarde me di cuenta que en parte sí, pero que sin embargo más abarca en los hechos ocurridos en El Estado del Istmo que el autor señala de manera sencilla en este libro el cual complementa con la Ley Fundamental de Panamá 1841 y Constitución del Estado del Istmo datos históricos relevantes e interesantes para analizar a los que nos gusta la historia e investigación científica de nuestro país.

Hoy más que nunca que parece que los panameños han olvidado su historia es necesario leer aportes como este que me hubiera gustado abarcará más sobre la vida de Tomás Herrera más como el autor menciona hay biografías  y datos que el lector debe de buscar y analizar si esta interesado en adentrarse más en la vida de este personaje esencial en la historia. Bien lo dice el autor cuando señala lo siguiente: "Hemos retrocedido, en parte, y sin desear acusar de modo directo a nadie en especial, en el conocimiento de nuestras raíces y nuestra historia en todos los periodos". Nada más cierto que estas palabras más hoy que ciertos sectores de la población están utilizando las fechas históricas para proselitismos y convocatorias. Los panameños estamos obligados a rescatar nuestra historia y bueno esta es mi primera lectura del 2018 deseaba leer este librito y no me quedé con las ganas agradezco a la Biblioteca del Tribunal Electoral por ayudarme a encontrar un ejemplar del libro para su lectura.

El panameño debe de profundizar en su historia todos debemos de poner nuestro granito de arena para hacer eso posible y mantener viva la historia así que recomiendo la lectura de este libro sencillo y ameno con un contenido básico que busca atraer al lector y llamar la atención de todos los ciudadanos que no conocen su historia, ni a los personajes que formaron parte de la misma.

Fuente: El Estado del Istmo Legado de Tomás de Herrera, Vladimir Berrío-Lemm, Centro de Estudios Democráticos CED Tribunal Electoral de Panamá, 2017 59 páginas, Panamá Ensayo histórico.

*
Robert Allen Goodrich Valderrama (Panamá 1980): Poeta, ensayista, académico y escritor panameño-estadounidense creador del Blog Mi mundo www.robert-mimundo.blogspot.com Fundador y Administrador del Grupo en Facebook Amor por las Letras ha participado en unas 100 antologías sus libros estan a la venta en Lulu, Amazon y otros lugares. Ganador de varios reconocimientos dentro y fuera de Panamá.

jueves, 4 de enero de 2018

EL 9 DE ENERO O LA CRÓNICA DE LA HISTORIA OLVIDADA




EL 9 DE ENERO O LA CRÓNICA DE LA HISTORIA OLVIDADA

POR: ROBERT A. GOODRICH V.*

Nueve de enero, número inicial
principio germinal de independencia.
Lúgubre silencio letal de palomas
soltadas en el centro de la vida
donde nacieron los soldados de la Patria
Del Poema: Un Minuto de Silencio, Bertalicia Peralta

La historia de un país debe de ser tan sagrada como la vida misma porqué allí se ha escrito con sangre, sudor y lágrimas los cimientos de una nación. Sin embargo la historia de Panamá ha tratado de ser olvidada, mancillada y borrada una y mil veces de los libros de historia pero siempre existiran personas que trataran de mantenerla vida para que la misma sea conocida por los jovenes que hoy caminan en esas mismas calles donde caminaron los mártires como: Ascanio Arosemena, Víctor Manuel Garibaldo, Ovidio Lizandro Saldaña, Víctor Manuel Iglesias, Ricardo Murgas Villamonte, Rodolfo Benítez Sánchez, Alberto Oriol Tejada, Luis Vicente Bonilla Cacó, Jacinto Palacios Cobos, José del Cid Jr, Rosa Elena Landecho, Gonzalo Antonio Crance, Teófilo Belisario de la Torre, Alberto Nicolás Constance, Gustavo Rogelio Lara, Estanislao Orobio Williams, Ezequiel González Meneses, Jorge Enrique Gill, Carlos Renato Lara, Maritza Alabarca Ávila, Celestino Villanueva.

Hombres y mujeres que fallecieron en distintas circunstancias aquel 9 de enero de 1964 día en que marco un antes y un después en la historia patria misma que parece que los años se va borrando poco a poco, lenta y dolorosamente con actividades, con pregones, con engaños, con olvidos. Nuestros muchachos y muchachas, los estudiantes no conocen toda esta historia porqué los gobiernos la quieren escribir y reescribir a su manera olvidando que la historia siempre estará allí mientras existan personas interesadas en difundirla y aunque este servidor sólo cuenta con 37 años de edad o sea que no estaba vivo para esa época y que por mis venas corra sangre tanto estadounidense como panameña jamás podré querer olvidar la historia de patria donde nací y a la que amó esa que otros buscan denigrar, olvidar y mancillar lamentablemente parece que lo han logrado pero para eso estamos los escribanos, los escritores, los historiadores, los poetas, los escritores, los narradores para mantener viva la historia por siempre.

Debemos de recordar que antes del 9 de enero de 1964 ya estudiantes, civiles y profesores habían llevado a cabo una hermosa hazaña: Sembrar la bandera tricolor en aquella tierra prohibida para los panameñas me refiero a la siembra de banderas ocurrida en 1958 y 1959 hechos trascendentales que marcaron la pauta para lo que pasaria en 1964.

No olvidemos tampoco que aquellos estudiantes que participaron en ese día histórico de 1964 y civiles iban en son de paz con el sólo hecho de hacer cumplir la ley existente en aquellos tiempos donde era ley que ambas banderas emergieran en los cielos de la aurora una junto a la otra tanto la panameña como la estadounidense. Pero un grupo de zonians no pensaban lo mismo y que comenzó con un grito, con un golpe, con una bala termino en un derramamiento de sangre inocente derramada donde nació la historia y por primera vez un gobierno le decía a los Estados Unidos : ¡Basta Ya! cuando de la mano del entonces Presidente Chiari Panamá rompió relaciones diplómaticas con los Estados Unidos y este hecho marcaria la historia que al final se escribiría el 7 de septiembre de 1977 cuando se firmaron los Tratados Torrijos-Carter mismo que permitieron la Reversión del Canal de Panamá aquel 31 de diciembre de 1999.

No debemos olvidar la historia de aquellos mártires, de aquellos valientes soñadores que caminaron rumbo a su destino. Y de aquellos panameños que se le unieron del otro lado de la cerca en un hecho histórico donde la nación, donde Panamá entera se unía por su soberanía, por la justicia y la esperanza de mejores tiempos. Los panameños somos seres valientes pero lo hemos olvidado nos hemos dejado pisotear por los gobiernos que entraron después de la dictadura militar esos mismos gobiernos que han jugado con nosotros y con los recursos del Estado creo que es hora que Panamá despierte nuevamente y recordemos nuevamente tomando la bandera a aquellos mártires del 64 y a los que llegaron después en el 89 es hora Panamá de despertar pero no con marchas que quieran denigrar la historia las cosas hay que hacerlas con conciencia y no para llamar la atención.

La historia no debemos de olvidarla y bueno espero que este artículo-ensayo ayude a mantener la misma viva y fomente conciencias.

Bibliografía
-Panamá Poesía (Poema de Bertalicia)
-9 de Enero la Novela-Andrés Villa (Nombres de los mártires).

*
Robert Allen Goodrich Valderrama (Panamá 1980): Poeta, escritor, ensayista creador del Blog Mi Mundo www.robert-mimundo.blogspot.com Fundador y Administrador del Grupo Amor por las letras ha participado en más de 100 antologías sus libros están publicados en Lulu, Amazon y otros espacios. Finalista en dos ocasiones del Premio Internacional de Poesía José Martí-Casa Cuba, Houston Texas USA (2016 y 2017).

Imágenes tomadas de Internet 

martes, 2 de enero de 2018

UN PAÍS, UN CIRCO (MI PRIMER ARTÍCULO DE OPINIÓN DEL 2018)

UN PAÍS, UN CIRCO

POR: ROBERT A. GOODRICH V.*
Ni millones ni limosnas, queremos justicia'
José Antonio Remón Cantera

En eso nos hemos convertido en Panamá en un circo. La política panameña en los últimos años se ha visto acaparada, transformada, secuestrada, violada por la corrupción, el nepotismo, la mentira y el engaño logrado con creces por los políticos de este país, de este suelo istmeño que tanto ha luchado por su Democracia y por su Libertad a través de los años.

Ahora más que nunca se puede tomar en cuenta la famosa frase de Remón Cantera que citaba "Ni millones, ni limosnas, queremos justicia" y eso es lo que anhelamos los panameños honestos y responsables en este país: JUSTICIA.

La corrupción se ha convertido en el flagelo que azota con fuerza y sin piedad los cimientos de la justicia en este país una justicia que ahora más que nunca parece estar ciega, sorda y muda. Aquí la justicia es selectiva y sólo se condena a quién se quiere condena y se juzga a quién se quiere juzgar.

Odebrecht, Panamá Papers, Finmeccanica, Blue Apple y otros casos más parece que caminan despacio y terminaran olvidados en alguna gaveta dentro de nuestro órgano de justicia y seguro estoy de que muchos de los culpables al igual que ocurrió tras la Dictadura Militar seguirán caminando libremente con una sonrisa en los labios por las calles de este país sin que la justicia siquiera tocará sus puertas y los hijos de la calle, los pobres del campo, los humilde trabajadores o la vieja expresión que no me gusta utilizar "los hijos de la cocinera" seguirán pagando culpas por crímenes inverosímiles mientras los poderosos, los amigos de los gobiernos en turno estarán paseando en sus yates, disfrutando de las mieles del éxito, del poder que le ha otorgado el engaño y la corrupción.

Más que nunca la frase de Remón Cantera se respira y se pide en este país que anhela, que sueña, que aspira con una justicia verdadera y con limosnas.

Creo que todos los panameños merecemos y anhelamos un mejor país que la justicia llegué a todos por igual y que caiga quién debe de caer respetando sus derechos fundamentales y demostrando que la corrupción no ha de ganar esta batalla.

*
Robert Allen Goodrich Valderrama (Panamá 1980): Poeta y escritor panameño-estadounidense creador del Blog Mi mundo www.robert-mimundo.blogspot.com Fundador y Administrador del Grupo en Facebook Amor por las Letras ha participado en más de 100 antologías a nivel mundial sus libros pueden ser adquiridos en Lulu, Amazon y otras plataformas. Recientemente ganó el III Lugar en el Concurso Internacional de Ensayo Pro Derechos Humanos-Casa Cuba, Houston Texas USA (2017) por su ensayo sobre la Corrupción en Panamá antes y después de Ricardo Martinelli.