miércoles, 4 de noviembre de 2015

4 DE NOVIEMBRE DÍA DE LOS SÍMBOLOS PATRIOS VIVA PANAMÁ!




LOS SÍMBOLOS PATRIOS DE PANAMÁ

Los Símbolos de la Patria, también conocido como los 'símbolos patrios', son los elementos representativos de la República de Panamá. Son reconocidos tanto a nivel nacional como a nivel extranjero como sinónimos tanto de Panamá como de la nacionalidad panameña.
El origen del término proviene del artículo 6 de la Constitución Nacional de panamá de 1941 Son símbolos de la Nación: el himno, la Bandera y el Escudo de Armas. Además de este enunciado, por ejemplo en la Constitución Nacional de Panamá de 1946 en su artículo 6 muestra lo siguiente: Son símbolos de la Nación: el himno, la Bandera y el Escudo de Armas adoptados con anterioridad al año de 1941. Esto de a entender que tanto la segunda versión de la Bandera de Panamá, el Escudo de Armas y el Himno Nacional fueron oficialmente reconocidos antes de ese año y se ratifican en 1941. El Águila Harpía fue declarada Ave Nacional de la República de Panamá según Ley 18 del 10 de abril de 2002

Símbolos Oficiales
Los símbolos oficiales son los referidos por la ley 34 de 15 de diciembre de 1949 según quedó modificada por la Ley 2 de 23 de enero de 2012. Esta última Ley crea la Comisión Nacional de los Símbolos de la Nación Panameña, que se establece por el Decreto Ejecutivo 824 de 11 de septiembre de 2012.

Fuente: Wikipedia


martes, 3 de noviembre de 2015

DON JOSÉ AGUSTÍN ARANGO: MI CUARTO ARTÍCULO EN EL MES DE LA PATRIA


JOSÉ AGUSTÍN ARANGO

José Agustín Arango. Político y abogado panameño, considerado prócer de la independencia de Panamá de Colombia. Fue representante ante el senado colombiano en 1903; presidente de la junta provisional de gobierno en el período 1903-1904; representante panameño en Washington en 1907, y a partir de 1908 secretario de relaciones exteriores, hasta su muerte en la ciudad de Panamá el 10 de mayo de 1909.

Síntesis biográfica
Nace en la ciudad de Panamá el 24 de febrero de 1841. Su padre era cubano y su madre panameña.
Se inicia como empleado de comercio, y posteriormente ejerce como abogado. Se desempeñó como inspector general de la línea del ferrocarril de Colón a Panamá. Labora en la compañía francesa encargada de la construccion del Canal de Panamá, llegando a ser una figura socialmente prominente en la sociedad de principios de siglo.

Independencia de Panamá
En marzo de 1903, es nombrado representante por el departamento de Panamá ante el congreso colombiano. Fue uno de los más ardientes defensores de la ratificación, por parte de dicho congreso, del Tratado Herrán-Hay para construir un canal en Panamá.

En junio del mismo año, comenzó a reunirse informalmente con miembros de su familia, para discutir la actitud que adoptaría Panamá en caso de que el tratado fuera rechazado. Para ello entró en contacto con funcionarios destacados de la compañía del ferrocarril como J.R. Beers, quien le fue de gran utilidad a la hora de establecer contactos en los Estados Unidos. El 19 de junio, a la cabeza de un nutrido grupo de panameños, dirige un memorial al presidente de Colombia para enfatizar que el destino del Istmo de Panamá está vinculado a la construcción del canal interocéanico.

Cuando el 12 de agosto, el congreso colombiano rechazó el tratado, formó la junta revolucionaria decidido a separar al Istmo de Colombia. A su regreso a la ciudad de Panamá, reúne a su familia y amigos más allegados y les habla claramente de la decisión de luchar por la independencia.
Arango se asegura el apoyo de los militares, hace reuniones, y en todas partes mantiene su decisión: Panamá tiene que separarse de Colombia. Sin embargo, Manuel Amador Guerrero trae un telegrama, que dice que el ejército colombiano ha llegado a Colón y tiene propósitos de trasladarse a la ciudad de Panamá. Guerrero declara públicamente a "Don José Agustín Arango", que debe ser el primer presidente de Panamá, pero éste se niega.

El 4 de noviembre de 1903, es nombrado presidente de la junta provisional de gobierno, la cual dirige hasta febrero de 1904, cuando la asamblea nacional constituyente elige a Manuel Amador Guerrero como presidente de la nueva república.

Otros cargos desempeñados
En 1907, es nombrado enviado extraordinario y plenipotenciario por Panamá ante el gobierno de los Estados Unidos en Washington D.C., comenzando las negociaciones tendientes a obtener una reforma del Tratado Hay-Bunau Varilla. El 17 de agosto, José Agustín Arango y William H. Taft suscriben el protocolo Taft-Arango, que le otorgaba a Panamá la facultad de llegar a arreglos bilaterales con Colombia para la definición de sus fronteras, sin la intervención de los Estados Unidos.
Fue designado en 1908 como secretario de relaciones exteriores, cargo que ejerció hasta su muerte.

Muerte
Fallece en la ciudad de Panamá el 10 de mayo de 1909. Es considerado, como la figura más inspiradora y con mayor impacto en la lucha de la independencia panameña.

Fuente: http://www.ecured.cu/Jos%C3%A9_Agust%C3%ADn_Arango

lunes, 2 de noviembre de 2015

VICTORIANO LORENZO: TERCER ARTÍCULO EN EL MES DE LA PATRIA


Victoriano Lorenzo Troya

Victoriano Lorenzo Troya (1864-1903). General liberal, cabeza de la guerrilla que sostuvo la crudeza de la Guerra de los Mil Días (1898-1902) en una segunda etapa de esta conflagración civil en el Estado colombiano de Panamá, después de la Batalla del Puente de Calidonia hasta la firma del Tratado de Paz.

Nació en la jurisdicción de El Cacao, en ese entonces parte del distrito de Penonomé, provincia de Coclé. Sus padres fueron: Rosa Lorenzo y María Pascuala Troya. Su padre, Rosa Lorenzo, ocupó el cargo de gobernador único de todos los indios del norte de Coclé; su mandato se extendía desde el cerro La Trinidad y el río del mismo nombre en el actual Distrito de Capira hasta Cerro Negro, punto culminante de la Cordillera de Coclé que limita con la Provincia de Veraguas.

Cuando tenía nueve años fue entregado al jesuita Antonio Jiménez por su padre a petición del prelado, con el objetivo de educarlo y orientarlo en los servicios a la Iglesia Católica. Bajo la dirección de Jiménez aprendió a leer, a escribir y contar. En ese período acompañó a su progenitor a la ciudad de Panamá para atender algunas diligencias legales relacionadas con las personas que estaban bajo su jurisdicción, y entonces conoció al Dr. Belisario Porras. Tiempo después el sacerdote Jiménez fue trasladado a Lima, Perú, pero el joven Lorenzo decidió no acompañarlo, sino que se quedó en la capital de Panamá. Estando en la ciudad, trabajó de barbero hasta el momento en que un presbítero de la Iglesia Catedral, que tenía el compromiso de regresarlo a su hogar, le proporcionó medios y lo hizo volver a El Cacao. Allí se encontró con la noticia de la muerte de su madre; su padre ya estaba en edad avanzada. En esas condiciones, solicitó  permiso para casarse. Así, el 8 de julio de 1890, Victoriano contrajo matrimonio con María Lorenza Morán en la Parroquia de Chame.

Con el reconocimiento de sus paisanos y con el aval formal del Alcalde de Penonomé, fue nombrado Regidor de El Cacao en 1891. En ese mismo año, a causa de las provocaciones del Regidor del lado este del río Trinidad, el señor Pedro de Hoyos, sucedió un hecho trágico: tras la búsqueda de Lorenzo para ponerlo preso, según intención de Pedro de Hoyos, se produjo una trifulca que terminó con la muerte violenta de este señor. Después del incidente, Lorenzo se entregó a las autoridades y fue condenado a nueve años de prisión en las celdas de Las Bóvedas, en la ciudad de Panamá. Su abogado defensor fue  Carlos A. Mendoza. En la cárcel, sus lecturas sobre la guerra, las armas, las ideas y los derechos ciudadanos fueron abundantes. Cumplida su condena a finales de 1899, volvió a El Cacao para dedicarse a la agricultura y rehacer su vida.

Debe aclararse aquí el contexto historiográfico. La Guerra de los Mil Días -de octubre de 1899 a noviembre de 1902- fue una de las guerras civiles que, durante el siglo XIX, azotaron el territorio colombiano, del cual formaba parte el Departamento de Panamá. En marzo de 1900 dio inicio una primera parte de esta conflagración en el Istmo con una invasión encabezada por el liberal panameño Dr. Belisario Porras, y terminó con la derrota liberal en la batalla del Puente de Calidonia en la ciudad de Panamá.  Con fecha de 14 de mayo de 1900, el doctor Porras, desembarcó en Búcaro, y, en camino al pueblo de Santa María, en la región central, le dirigió una carta a Victoriano Lorenzo. En la misiva lo invitaba a participar de la revolución liberal que encabezaba él junto al general Emiliano Herrera. Específicamente le solicitaba su cooperación para desembarcar y transportar hacia la ciudad de Panamá un cargamento de armas y municiones que llegaría por el puerto de Chame. En la noche del 25 de mayo de 1900, Victoriano Lorenzo, junto a un grupo de sesenta hombres, se entrevistó con el doctor Porras en el Valle de Antón. Desde ese momento, el cholo Victoriano y su gente se incorporaron a la primera fase de lo que la historiografía denominó la Guerra de los Mil Días. El alistamiento de la tropa que comandaba Lorenzo específicamente para cargar las armas, se explica, según testimonios de viva voz, por la amistad existente, desde mucho tiempo atrás, entre el Dr. Porras, Rosa Lorenzo y su hijo Victoriano. Hay quienes opinan que se debió a las altas contribuciones, y a la persecución de las autoridades policiales para obligar a los campesinos al pago de los impuestos En la primera parte de la guerra que terminó con la derrota y desbandada del ejército liberal en el combate sobre el Puente de Calidonia, la tropa de Victoriano Lorenzo marchó a la retaguardia con el cargamento citado. Después del descalabro, Victoriano y su gente volvieron a sus tierras. Los conservadores, que controlaban el gobierno, desataron una campaña de amenazas y persecuciones. En ese marco, el caserío de El Cacao fue arrasado y quemado por una patrulla oficial conservadora, dirigida por el Coronel Pedro Sotomayor en octubre de 1900. Las huestes oficiales buscaban a Victoriano y los 75 rifles con escasas municiones que ellos habían transportado.

Los lugareños, en un número de 500, proclamaron General a Victoriano Lorenzo, y lo instaron para que dirigiera la guerra contra el Gobierno conservador. En los primeros días  de noviembre de 1900, Lorenzo instaló su cuartel general en La Negrita, cerca de Penonomé, e inició una guerra de guerrillas. En este pueblo residía el Prefecto de la Provincia de Coclé. Catorce ranchos y campamentos de observación y control establecidos por Lorenzo, permitieron el asedio constante y ataque a los militares conservadores.

En septiembre de 1901, con la reorganización del mando liberal, Lorenzo fue ascendido al rango de General con el cargo de Jefe Supremo de las Operaciones Militares de la Revolución Liberal, y el Dr. Belisario Porras como Jefe Civil y Militar, ambos del Istmo de Panamá. Entre tantos combates que encabezó el General Lorenzo, conviene recuperar el ataque a la plaza de Aguadulce, donde la División Panamá, que comandaba el cholo guerrillero, junto al General Benjamín Herrera, logró, después de un cruento combate, la rendición de esa plaza. Allí ocurrió la toma del cerro Vigía por las tropas comandadas por el General Lorenzo.

En noviembre de 1902, cuando las tropas liberales, incluidas las comandadas por el General Lorenzo, se preparaban para avanzar hacia las ciudades de Panamá y Colón, fueron sorprendidas con la noticia de que la guerra había terminado con la firma del Tratado de Paz a bordo del buque norteamericano Almirante Wisconsin. El convenio estuvo suscrito por los generales conservadores Víctor M. Salazar y Alfredo Vázquez Cobo; y por los liberales general Lucas Caballero y coronel Eusebio A. Morales, secretario de Hacienda de la dirección de guerra del Cauca y Panamá,  en representación del general Benjamín Herrera y del partido liberal.  Los intereses norteamericanos salieron a flote en el Artículo 7º del mencionado Tratado, que expresaba que, tan pronto como se restableciera el orden público en Colombia, se convocaría a elecciones para escoger nuevos miembros del Congreso, y que, entre los asuntos de interés nacional que serían sometidos al citado Congreso, se propondrían las negociaciones relativas al Canal de Panamá.

En medio del desarme de la tropa en San Carlos, algunos miembros de la oficialidad de la División que comandaba Victoriano mostraron su desaprobación al convenio suscrito. El general Julio Plaza, responsable de supervisar la entrega del armamento en la Ermita de San Carlos, sofocó el motín. A Lorenzo se le detuvo, acusado de la indisciplina de su tropa, y se le aplicó un arresto domiciliario. Los generales de ambas fuerzas políticas que suscribieron el acuerdo hicieron contacto con Victoriano, y decidieron no solo mantener su arresto hasta tanto algunos miembros de la tropa, que habían escapado, se entregaran y devolvieran el armamento, sino que el General liberal Benjamín Herrera puso al detenido Victoriano Lorenzo a disposición de los generales conservadores Vázquez Cobo y Víctor M. Salazar. A pesar de que Victoriano logró escapar del buque Bogotá, donde cumplía su arresto, fue recapturado el 25 de diciembre de 1902.

Los conservadores se mantuvieron en el poder. Pese a pedidos de personalidades como Buenaventura Correoso, Carlos A. Mendoza, Rodolfo Aguilera y Eusebio A. Morales, el General Comandante en Jefe del Ejército del Atlántico y Pacífico, Pedro Sicard Briceño, instauró un Consejo de Guerra Verbal el 14 de mayo de 1903. El día anterior, 13 de mayo de 1903, un sorpresivo desfile militar para infundir el respeto que los militares demandaban, pasó inspección al pueblo panameño, acostumbrado a la dominación colombiana. La multitud observó pasivamente y atemorizada desde las aceras de la Avenida Central ese despliegue de poder militar. El General Pedro Sicard Briceño no haría esperar sus propósitos ya que al día siguiente ordenó la reunión de una Junta de Concilio Militar. A la 1:00 p.m. del 14 de Mayo de 1903, los jefes de alto mando ordenaron que los soldados a cargo de las rutinas administrativas anunciaran una reunión del Consejo de Guerra, que estaría listo para deliberar a las 2:00 p.m. Sin más preámbulos el dicho consejo se reunió, encabezado por su presidente, el procurador General Segundo Ruiz, un acérrimo enemigo del General Victoriano Lorenzo, y tres oficiales más. El juicio procedió rápidamente. El día 15 de mayo de 1903, seis meses antes de la separación de Panamá de Colombia y de la firma del Tratado de 1903, el concilio, sin más deliberación, sentenció a muerte por escuadra de fusilamiento al General Victoriano Lorenzo. La sentencia se aplicó esa misma tarde a las 17 horas, en la entonces Plaza Chiriquí, hoy conocida como la Plaza de Francia. Después del fusilamiento, los restos del General Victoriano Lorenzo fueron colocados en una carretera tirada por mulas, utilizada para cargar hierbas para los caballos de la tropa. Un pelotón de soldados escoltó la carreta, que, en su camino al cementerio, transitó por algunas calles de la ciudad.

La vida y participación en la Guerra de los Mil Días del General Lorenzo, ha producido una rica literatura de naturaleza historiográfica y artística. Durante los cincuenta primeros años de república, la figura de Victoriano Lorenzo fue duramente vilipendiada. En los textos escolares solamente se decía que había sido un caudillo indomable de los indígenas.  Nada sobre su muerte.  Pero en 1952, Ramón H. Jurado publicó su novela Desertores, que, según Rogelio Sinán, marcó el rumbo hacia una novelística de la guerra civil con miras a la definitiva y total reivindicación del cholo en armas. Desertores ficcionalizó de manera tan verosímil su destino final, que hoy, a pesar de las fuentes historiográficas, muchos ya no creen en la inocencia liberal. Lo que les preocupaba a los dos bandos era el significado subversivo que expresaba para el pueblo la actuación de Victoriano. En los años setenta, el General Omar Torrijos se propuso el rescate de esta figura histórica, que calzaba perfectamente en una campaña de reivindicaciones. Definitivamente, en 1979, los historiadores Carlos Manuel Gasteazoro, Celestino Araúz y Armando Muñoz rechazaron tanto la versión de que Lorenzo fuera un bandolero como la de que hubiera sido un revolucionario antiimperialista en su obra La Historia de Panamá en sus Textos. Fue un adalid de los indígenas y campesinos de Coclé.
Victoriano también encontró expresión en la novela El Guerrillero Transparente (1982) de Carlos F. Changmarín. Allí se valida la revolución de los cholos contra el orden sociopolítico imperante, se hace visible la traición de los liberales y conservadores, y la huella de los intereses norteamericanos. La novela Sin Principio ni Fin (2001) de Justo Arroyo, cuyo personaje es un alter ego de Victoriano, evidencia la necesidad de aclarar el pasado histórico-cultural de Panamá. Tempranamente, en 1907, Amelia Denis de Icaza dedicó un poema A la muerte de Victoriano Lorenzo. Y, a finales del siglo XX, en 1995, José Carr M. publicó su poemario Estación de la sangre, en el que recrea y enaltece la figura del general Lorenzo.  También en la dramaturgia se dejó ver el personaje.
Algo se fracturó en la república con su fusilamiento, algo se frustró en el origen.  Desde entonces, en distintas épocas, su imagen retorna con la dimensión del símbolo para alentar el encuentro de una nación diferente, y ello ocurre no solo en la poesía, sino en la novela, el cuento, el teatro y el ensayo.

Fuente: http://www.encaribe.org/es/article/victoriano-lorenzo-troya/1815

domingo, 1 de noviembre de 2015

DR. MANUEL AMADOR GUERRERO PRIMER PRESIDENTE DE PANAMÁ COMO NACIÓN: SEGUNDO ARTÍCULO CELEBRANDO EL MES DE LA PATRIA




Manuel Amador Guerrero

Manuel Amador Guerrero (1833-1909). Primer presidente de la República de Panamá. Médico y político.

Nació el 30 de junio de 1833 en Turbaco, República de Colombia. Aunque nació en el Departamento de Bolívar, siempre se consideró como panameño, pues en Panamá ejerció su profesión y cultivo la política. Sus padres fueron José María Amador y Mercedes Guerrero de Amador. Realizó estudios en la Universidad de Magdalena, actual Universidad de Cartagena, en la cual recibió el título de Doctor en Medicina y Cirugía a los 22 años de edad en 1855. Ejerció la medicina por algunos meses en Cartagena de Indias, pero pronto se radicó en la ciudad de Colón que, en ese momento, gozaba de auge económico, debido a la construcción del Ferrocarril Interoceánico, y de la búsqueda de oro en California. Finalmente, se trasladó a la ciudad de Panamá a finales de 1855, y contrajo matrimonio con María de la Ossa, quien posteriormente participaría en los hechos relacionados con la separación de Panamá de Colombia.

Colaboró activamente en la política colombiana como miembro del partido conservador, y ocupó altos cargos dentro de este colectivo político. Pero, a la par, en Panamá, a lo largo de treinta años del siglo XIX desarrolló una importante labor en el campo de la medicina y se dedicó a la organización del Hospital Santo Tomás, institución de caridad que databa de la época de la colonia. Con dificultad cumplió su labor, porque la pobreza crónica del Estado le impedía realizar con la debida amplitud la misión humanitaria a la que estaba llamado el establecimiento. Como médico y como superintendente, Amador Guerrero fue alma y brazo de la entidad, y a ella le consagró sus esfuerzos con espíritu público ejemplar. En aquella época se vinculó con la empresa del Ferrocarril de Panamá, en la cual se desempeñó como médico.

Como servidor público el Dr. Amador Guerrero fue representante por la provincia de Veraguas ante el Congreso de la Nueva Granada. Por otro lado, fue Primer Designado para ocupar el Poder Ejecutivo del Estado soberano de Panamá en 1866. Al año siguiente fue electo Presidente del Estado Federal, pero una revuelta armada le impidió ejercer el cargo. Vencido y hecho prisionero en el campo de batalla, sufrió destierro por un año. A raíz de la renuncia del jefe civil y militar del Estado, General Santodomingo Vila, el Dr. Manuel Amador Guerrero fue investido temporalmente veinte años después, en 1886.

En 1890 se debatía una cuestión de importancia vital para el istmo de Panamá. Era patente que la Compañía Francesa del Canal, que había comenzado la construcción de la vía interoceánica no podía concluirla dentro del término estipulado en el contrato, por motivos económicos. La compañía fue declarada en quiebra por los tribunales franceses en 1889, los trabajos fueron suspendidos casi totalmente, y en el istmo comenzó a sentirse de nuevo una terrible postración económica. Había esperanza de que mediante una prórroga de la concesión, la empresa pudiera reorganizarse y asegurar así la terminación de esta obra vital para Panamá. Afectado el Estado directamente por la crisis, se dispuso enviar a Bogotá una comisión integrada por cuatro de sus más representativos ciudadanos con el objetivo de gestionar la prórroga ante el Gobierno Central.

El Dr. Guerrero formó parte de la Comisión, que estuvo constituida, además, por el ingeniero Pedro J. Sosa, autor, junto Wyse y Reclus del trazado de la ruta escogida para el Canal francés; el Obispo de la Diócesis, Dr. José Alejandro Peralta; y Ricardo Arango, más tarde gobernador del departamento. El gobierno colombiano convino en conceder la moratoria por diez años que comenzaron a contarse en 1894. Así pudo organizarse una nueva compañía y la empresa se salvó de una pérdida total. Pese a ello, la obra estaba herida de muerte. Tras el colapso del canal francés, surgieron las negociaciones entre Colombia y Estados Unidos para reanudar las excavaciones del canal interoceánico. Nuevas esperanzas nacieron para el pueblo panameño al firmarse el contrato Herrán-Hay, que encomendaba la terminación de la obra a EE.UU. El congreso colombiano rechazó el convenio y Panamá se vio una vez más frente a su posible ruina. La miseria reinaba en el istmo. En medio de esa coyuntura estalló la revolución de 1899 (la Guerra de los Mil Días).

El rechazo del gobierno colombiano del tratado Herrán-Hay hizo que el pueblo panameño se sumergiera en la desesperación por la inminente miseria en que se encontraba el istmo. Ante esta situación, los ciudadanos más ilustres comenzaron a fraguar la separación de Panamá de Colombia, negociando un tratado con el gobierno de los Estados Unidos. José Agustín Arango, ciudadano panameño, concibió la idea de la independencia. Confió a Amador Guerrero su secreto, y ambos se dedicaron a trabajar conjuntamente por varios meses con ese fin.

El Dr. Guerrero fue consejero del General Víctor M. Salazar, Gobernador del Departamento del Istmo. Figura entre los forjadores de la nacionalidad panameña puesto que encabezó el movimiento de separación de Panamá de Colombia, que dio como resultado la independencia el 3 de noviembre de 1903. Culminaban así las luchas de varias generaciones de panameños que habían participado de los movimientos autonomistas y de secesión del Istmo con respecto a Colombia (1830, 1831, 1840-1841, 1861).

En el fragor del movimiento separatista de 1903, el Dr. Guerrero, junto al senador José Agustín Arango, fue miembro de la comisión encargada de agilizar recursos para enfrentar a una posible agresión de parte del ejército colombiano; Arango era también representante del Ferrocarril de Panamá, y a la vez conformaba la Junta Separatista integrada, además, por Guerrero, Constantino Arosemena, Nicanor de Obarrio, Ricardo Arias, Federico Boyd, Tomás Arias y Manuel Espinoza Batista y Nicanor A. de Obarrio.

Manuel Amador Guerrero participó directamente en la ejecución del plan según el cual el General Esteban Huertas detendría Batallón de Tiradores, que se dirigía hacia la ciudad de Panamá, comandado por los generales colombianos José M. Tovar y Ramón G. Amaya. Esta acción organizada por miembros del movimiento separatista contó con la colaboración de los coroneles norteamericanos Prescott y Shaler, autoridades a cargo de la Empresa del Ferrocarril de Panamá, quienes evitaron el arribo a Panamá de los soldados colombianos a través del Ferrocarril.

Tras la separación, Amador fungió como enviado a los Estados Unidos para obtener el apoyo económico y militar norteamericano. Allí se reunió con William Nelson Cromwell y con Philippe Bunau-Varilla, quienes ostentaban importantes vínculos y contactos Estados Unidos.
En diciembre de 1903 Guerrero fue elegido representante a la Asamblea Nacional Constituyente y en febrero de 1904 fue nombrado primer Presidente de la República, cargo que desempeñó hasta 1908.
Entre las virtudes que llevaron al Dr. Manuel Amador Guerrero a ocupar la Presidencia, según Pablo Arosemena, Presidente de la Convención Nacional Constituyente de 1904, se consideraron su participación principal en el hecho de la independencia, su lealtad a la palabra empeñada, su amor a la patria panameña y su rectitud y firmeza. El 3 de noviembre de 1903 se constituyó la Junta Provisional de Gobierno constituida por los José Agustín Arango (Presidente), Tomás Arias y Federico Boyd. Fue Manuel Amador Guerrero el diputado conservador que presentó ante la Convención Nacional Constituyente el artículo 136 de la Constitución de 1904, que permitiría la intervención norteamericana en los asuntos internos de Panamá en aras de la defensa del orden público.

Al Dr. Manuel Amador Guerrero, como Presidente de la República de Panamá, le tocó enrumbar el país en sus primeros pasos independientes. La nación se encontraba en total abandono y atraso; por ello, uno de sus mayores retos fue dotarlo de leyes que atendieran las necesidades inmediatas de la población. El Estado Nacional se abocó a atender problemas tales como la falta de medios de comunicación y, en ese sentido, había que prepararse para la construcción de carreteras, caminos, muelles, puentes, lo que se fue concretando en los primeros veinte años de república. También se adelantó la negociación con la United Fruit Company para establecer comunicación telegráfica inalámbrica entre Colón y Bocas del Toro en Panamá y Puerto Limón en Costa Rica, según Ley 16.

Por otro lado, El Dr. Guerrero dotó al país de la Ley Orgánica de Educación, la Ley 11 del 23 de marzo de 1904, que convertía la instrucción primaria en enseñanza pública, gratuita y obligatoria; y además legislaba sobre la educación secundaria, profesional e industrial. Se abogaba por la descentralización de la instrucción pública y señalaba que era necesario crear rentas especiales en apoyo de la educación; la escuela primaria se dividió en urbana y rural. La Ley facultó la creación de las Escuelas Normales con principios aplicables a la industria, agricultura y comercio.

En esta etapa se asignaron 6 000 000 de dólares a un fondo especial en Nueva York, de los diez millones recibidos de Estados Unidos por los derechos otorgados por Panamá para la construcción del Canal, al que se le llamó “fondo de la posteridad”. También se suscribió un Convenio Monetario que establecía paridad entre la moneda de oro americana y la moneda de plata panameña.

El Dr. Guerrero dejó como legado a las nuevas generaciones numerosas obras, tales como la construcción del Palacio de Gobierno y el Teatro Nacional, la regularización y perfeccionamiento del servicio de correo y su incorporación a la Unión Postal Universal, la organización de la Oficina de Estadística, la ampliación del Hospital Santo Tomás, y la apertura de la Casa de la Maternidad, la Escuela de Obstetricia, un Lazareto y un manicomio. Además, bajo su mandato se mejoró el Asilo Bolívar para ancianos y valetudinarios indigentes.

Digna es de recordar su contribución al mejoramiento de la educación en Panamá a través de la fundación de la Escuela de Artes y Oficios, encargada de instruir a los obreros del país; las Escuelas para la instrucción de los indígenas; escuelas superiores para niños de ambos sexos; escuelas de comercio e idiomas; y la escuela de Telegrafía en la Capital. En Arraiján se creó una Escuela Central de Sombrerería para instruir a los jóvenes en la elaboración de sombreros de paja toquilla. También se creó el Conservatorio Nacional de Música y Declamación. En esa época se concedieron becas a jóvenes panameños para cursar estudios en Europa y Estados Unidos.

Bajo la gestión del Dr. Guerrero se organizó el Estado con sus respectivas Secretarías (hoy, ministerios) y se presentaron proyectos de ley para mejorar su funcionamiento. Se consideraron recargadas las secretarías de Gobierno y Relaciones Exteriores y la de Instrucción Pública y Justicia. Para garantizar que el servicio público fuese eficaz y oportuno, se consideró que la instrucción pública funcionara como un solo despacho, y se agregaron a la secretaría de Gobierno aquellos asuntos relacionados con el Poder Judicial. Se crearon entonces las secretarías de Gobierno y Justicia, Fomento, Instrucción Pública, Relaciones Exteriores y Hacienda y Tesoro.
Bajo la gestión de Amador Guerrero, la República de Panamá tuvo una representación plenipotenciaria ante la Conferencia de Paz de La Haya y ante la tercera Conferencia Internacional Americana, celebrada en Río de Janeiro.

El Dr. Amador Guerrero vinculó dos quehaceres importantes en su vida: fue considerado como un eminente médico, pero también un importante político. Como ciudadano meritorio, el Estado Nacional ha designado con su nombre varias instituciones públicas. La máxima condecoración que ofrece la República de Panamá a miembros de la comunidad nacional e internacional es la Orden Manuel Amador Guerrero. Falleció el 2 de mayo de 1909.

Fuente: http://www.encaribe.org/es/article/manuel-amador-guerrero/308

sábado, 31 de octubre de 2015

PARA CELEBRAR EL MES DE LA PATRIA NOVIEMBRE: PRIMERA PUBLICACIÓN RICARDO MIRÓ EL POETA NACIONAL


Bueno para empezar la serie de publicaciones que iré añadiendo en el transcurso del Mes de Noviembre para celebrar el Mes de la Patria en Panamá doy inicio un poco antes con la vida de un gran poeta y escritor Ricardo Miró considerado por muchos el Poeta Nacional por Excelencia en su honor existe el Concurso de Literatura más importante del país los Premios Ricardo Miró que se entregan en los géneros de Ensayos, Poesía, Cuentos, Novelas, Teatros que han sido ganados por grandes panameños la cuantía de este premio es de Quince Mil Dólares más la publicación del libro, un pergamino, medalla.

Bueno sin más empezamos a celebrar el Mes de la Patria utilizando como Fuente la página de Panamá Poesía dejando constar que el Poema Patria tiene dos versiones aquí esta explicado ese detalle.

Espero les guste y Qué Viva Panamá!

Patria, por
Ricardo Miró

¡Oh patria tan pequeña, tendida sobre un istmo
donde es más claro el cielo y es más vibrante el sol, (1)
en mí resuena toda tu música, lo mismo
que el mar en la pequeña celda del caracol!

Revuelvo la mirada y a veces siento espanto
cuando no veo el camino que a ti me ha de tornar...
¡Quizá nunca supiese que te quería tanto,
si el Hado no dispone que atravesara el mar!...

La patria es el recuerdo... Pedazos de la vida
envueltos en jirones de amor o de dolor;
la palma rumorosa, la música sabida,
el huerto ya sin flores, sin hojas, sin verdor.

La patria son los viejos senderos retorcidos
que el pie, desde la infancia, sin tregua recorrió,
en donde son los árboles antiguos conocidos
que al alma le conversan de un tiempo que pasó. (2)

En vez de estas soberbias torres con áurea flecha,
en donde un sol cansado se viene a desmayar,
dejadme el viejo tronco donde escribí una fecha,
donde he robado un beso, donde aprendí a soñar.

¡Oh mis vetustas torres, queridas y lejanas,
yo siento las nostalgias de vuestro repicar!
He visto muchas torres, oí muchas campanas,
pero ninguna supo, ¡torres mías lejanas!,
cantar como vosotras, cantar y sollozar.

La patria es el recuerdo... Pedazos de la vida
envueltos en jirones de amor o de dolor;
la palma rumorosa, la música sabida,
el huerto ya sin flores, sin hojas, sin verdor.

¡Oh patria tan pequeña que cabes toda entera
debajo de la sombra de nuestro pabellón:
quizás fuiste tan chica para que yo pudiera
llevarte por doquiera dentro del corazón! (3)

Barcelona, 1909
Publicado en la Revista
Nuevos Ritos, Nº 50, 1º de septiembre de 1909.

Versión original aparecida en 1909
(1) Donde es el mar más verde y es más vibrante el Sol,
(2) que al paso nos conversan de un tiempo que pasó.
(3) llevarte toda entera dentro del corazón!

La versión que aquí publicamos incluye las correcciones
introducidas en 1915


RICARDO MIRÓ

El gran poeta nacional de Panamá nació en la capital de la República el 5 de noviembre de 1883. Huérfano de padre desde muy niño, a los quince años fue a estudiar a Bogotá en el Colegio Menor del Rosario. Cinco meses estudia pintura. Sus estudios los interrumpe la revolución colombiana de 1899. Conoce en Panamá los días del Canal, bajo construcción francesa, y el horizonte que abre para su generación la independencia de Colombia en 1903. Publica sus primeros versos en El Heraldo del Istmo, de los modernistas. Se casa en 1906. Al año siguiente lanza la revista Nuevos Ritos, prolongación del "EL Heraldo del Istmo", revista que mantuvo por espacio de una década. Entonces conoció a Rubén Darío, que paso por Panamá. Editó su primer libro en 1908.

Desempeña puestos del gobierno en el exterior. Es secretario de la Legación Panameña en Londres y cónsul en Marsella, aunque reside en Barcelona, donde escribió en 1909 su bello poema patria. En 1911 regresó a Panamá, siguiendo sus actividades literarias en las revistas. Como miembro de la delegación panameña a las fiestas del centenario de la independencia del Perú, viaja a Lima en 1921.

Desempeñó puestos en la capital como director de los Archivos Nacionales (1919-1927), y fue secretario perpetuo de la Academia Panameña de la Lengua desde 1926. Murió en la ciudad de Panamá el día 2 de marzo de 1940. Los escritores de Panamá y los hispanoamericanos lamentaron su muerte y exaltaron su poesía como la del más grande poeta istmeño.

Ubicado dentro del movimiento que siguió al gran triunfo de Darío, se mantuvo fiel a su propio temperamento e ideal estético, haciendo una poesía íntima y sencilla, fiel al paisaje de su tierra. Ha sido, por eso, uno de los más eficaces voceros de la nacionalidad. Se le considera el más alto exponente de la poesía panameña.

FUENTE: PANAMÁ POESÍA http://panamapoesia.com/pt01.htm

31 DE OCTUBRE DÍA DEL POETA VIRTUAL FELICIDADES A TODOS LOS POETAS VIRTUALES


A TODOS LOS POETAS VIRTUALES DEL MUNDO FELICIDADES EN ESTE DÍA TAN ESPECIAL 31 DE OCTUBRE DÍA DEL POETA VIRTUAL


viernes, 30 de octubre de 2015

SE ACERCA EL MES DE LA PATRIA EL MES DE PANAMÁ NOVIEMBRE


Se acerca el mes de la patria del país donde nací, donde crecí, el país de mis raíces donde vivo, donde respiro el Mes de Noviembre el Mes de la Patria en Panamá.

Para celebrar este hecho estoy pensando en publicar una serie de artículos, ensayos, poemas, cuentos, biografías y demás de la historia de Panamá y de sus personajes, de sus poetas y artistas así que no se sorprendan si durante el Mes de Noviembre se encuentra con una serie de poemas, biografías, artículos, cuadros y de más de grandes panameños, del país y su historia.

De antemano invitados todos a celebrar el MES DE LA PATRIA, EL MES DE PANAMÁ

Abrazos!

Robert Allen Goodrich Valderrama
Poeta, Escritor, Bloguero y Gestor.