miércoles, 9 de noviembre de 2016

POEMA: LLORA LA LIBERTAD, LLORA LA DEMOCRACIA

LLORA LA LIBERTAD, LLORA LA DEMOCRACIA

Llora la libertad
llora la democracia
lloran los que creyeron
que los tiempos habían cambiado
al darse cuenta que seguimos siendo los mismos
la misma mierda de siempre
un país que olvida su historia
un país que repite su pasado
que esta atrapado en una política oscura
ante un futuro incierto
un destino que no esta escrito
pero que da miedo.

Llora la libertad
llora la democracia
en la tierra de inmigrantes
la tierra de oportunidades
donde todos los sueños se hacen posible
ahora se harán muros
en vez de puentes
para dividir a un mundo
y hundir a las personas.

Llora la libertad
llora la democracia
en la tierra de las oportunidades
donde todo es posible
un magnate ha ganado la presidencia
el pueblo ha hablado
la ignorancia no tiene padre
en la política nada esta escrito
pero llora la libertad
y llora la democracia
ante un futuro incierto
en un país que no sabe lo que hace.

Autor: Robert Allen Goodrich Valderrama
Panamá
Derechos Reservados
Noviembre 2016.

SALVADOR MEDINA BARAHONA GRAN POETA PANAMEÑO

MANUAL DE INSTRUCCIONES

PARA UN POLICÍA TEJANO EN LA CASA BLANCA

I


Puede usted creer en la guerra como su negocio más útil,

retar a sus enemigos desde muy lejos,

cómodo en su despacho,

con la parte más oscura de sus palabras.

Puede usted llevar un cerdo ensangrentado en la boca

y esgrimir —para siempre—

el ataque iracundo de otros dioses:

bárbaros proscritos,

criaturas ya sin cielo y sin honor.

Puede rasgar sus vestiduras como los maestros de la ley,

administrar el miedo,

fijar su cruz como un mesías

en la ceguera del mundo.

Puede usted al sol oscurecerlo como a un niño,

azuzar de noche a las palomas

cuyas heces de plomo

hunden

la hermandad

en llamas.

Puede, en fin, multiplicar el diálogo de los muertos,

celebrar en la distancia la dimensión de su arte,

nuevo Picasso en pos de su Guernica:



II


Vea usted la poca luz, el imperio del gris,

los clavos filosos de la ira.

Vea usted la contención del grito en cada pieza

cayendo silenciosa

como una costra humillada

desde el cielo.

—Note que en la distancia se pierde toda música.

Note que el llanto ajeno

no calza su humedad entre las nubes.—

Vea usted unos ojos huir hacia lo inmóvil,

unas manos convertidas en pies,

los pies en odio,

el odio trocado en tempestades.


Vea usted unos cuernos avanzar

y adquirir la mirada tristísima

del hombre,

el hombre la cola del caballo,

el caballo el filo de una lanza fúrica.

                                               DeKalb, Illinois, noviembre 2005

ELEGÍA AL HERMANO QUE NO TUVE


En el agua te fuiste, niño muerto,

invocación de los bellos días,

tenaz aura que aún dueles entre la espesura.


Hermano que no tuve,

presencia escrita en el latir fugaz de los dolores,

luminosa criatura que me asalta

y erige su haz de imágenes rotas,

han sido precisas todas estas sumas en el calendario.


Nadie te recuerda porque solo un grito derramaste

en las entrañas de quien te quiso.

Yaces como un un eco allí,

estoy seguro, en las suturas

de tu célula embrionaria,

en las ansiedades ocultas y pretéritas

del corazón de mamá.


Si hubieras estado junto a mí,

este lugar estaría menos solo,

serías el hermano que entre tantos nunca tuve.

Me defenderías de mis demonios

y mis venganzas.


Tu soledad se quedó conmigo.

Los lugares que extraño

son los que tú debiste recorrer.


Esta forma del aullido que es tu ausencia

late hondo,

como una calle

que reaprende sus pálpitos y sus canciones.


Raptado por el agua te fuiste,

pequeño hombre.


Busco en lo poco que nos queda

la gota encendida de tu abrazo.


(Tomado de Pasaba yo por los días)

SALVADOR MEDINA BARAHONA

Poeta, ensayista y gestor cultural.
Mariabé de Pedasí, Panamá (1973).

Autor de seis libros de poesía, entre ellos, Pasaba yo por los días, Premio Nacional de Literatura  "Ricardo Miró" 2009, el más prestigioso de las letras panameñas.

Artículos, ensayos, reseñas y poemas suyos han aparecido en revistas y suplementos literarios de Panamá y otros países: Black Renaissance Noire de la Universidad de Nueva York, USA; Carátula, de Sergio Ramírez, Nicaragua; Círculo de Poesía, México; Revista Cultural Maga (de cuyo Consejo Editorial es miembro) y Temas de Nuestra América, Panamá; Quadrivium, de la Universidad de Puerto Rico; La Raíz Invertida, de Argentina, y El Cobaya, de España.

Traducidos al inglés, francés, ruso y griego, sus poemas forman parte de diversas antologías de poesía, entre ellas:

"Jinetes del Aire: Poesía contemporánea de Latinoamérica y el Caribe" (México-Ecuador) y  "Poesía panameña del siglo XX", de Olver Gilberto De León, la Sorbona, Francia (ediciones Patiño, Suiza).

Ha sido embajador cultural de Panamá en encuentros culturales, ferias del libro y festivales de poesía en España, Estados Unidos, Costa Rica, Nicaragua, Puerto Rico, Cuba, El Salvador, Portugal, Colombia, México y República Dominicana. Como becario de la Sociedad Estatal Quinto Centenario de España, repite, en 1990, la ruta del IV Viaje de Cristóbal Colón, evento que sería determinante en su carrera de escritor.

Diplomado en Gestión Cultural por la Organización de Estados Iberoamericanos y la Universidad Tecnológica de Panamá (2011).

Facilitador de Talleres Literarios en Panamá, bajo el auspicio de la Agencia Española de Cooperación y la Fundación Cultural para el Arte.  Actualmente es profesor del Seminario Taller de Poesía del Diplomado en Creación Literaria de la Universidad Tecnológica de Panamá.

Ha recibido también los premios: Centroamericano de Literatura “Rogelio Sinán” (Mención Poesía), 2001-2002, y el Nacional de Poesía “Stella Sierra” 2000.


POETA PANAMEÑO, gestor cultural acreditado, profesor de escritura creativa

FUENTES:
-CIRCULO DE POESÍA
-PÁGINA DEL AUTOR


ELSIE ALVARADO DE RICORD GRAN POETA Y ESCRITORA PANAMEÑA

A los Héroes Panameños,
por Elsie Alvarado de Ricord

Mártires de mi Patria, compañeros
que enfrentasteis el pecho a la metralla,
maduros de valor, como maduran
los niños pobres, ay, desde la infancia.

En vuestras manos firmes, la bandera
era una nueva llama de esperanza,
del amor a la tierra y al idioma,
del derecho a la paz, y sobre todo
a la equidad en nuestro noble suelo.

¿Quién ha osado segar este prodigio
de corazones jóvenes, colmados
por más de medio siglo de injusticia,
vivas antenas que captar sabían
los acentos más hondos de la Patria?

¿Quién responde con pólvora a las notas
de nuestro Himno Nacional, quién pudo
infestar nuestra atmósfera de gases,
qué soberbia ancestral mueve esas manos
que destrozan así nuestra bandera?

¿Por qué regáis la muerte en nuestro suelo,
desleales inquilinos zoneítas?

No descendéis de Washington, de Lincoln;
vuestra mano no es mano libertaria;
es la mano esclavista, que asesina,
la que codicia, la que ruge armada
por tierra y mar y cielo; vuestros pasos
siembran la indignación en nuestro Istmo;
por vuestros labios hablan solamente
los Teodoros, los Truman, los MacCarthy,
y vuestros corazones no conocen
la esencial hermandad de los humanos.

Mártires panameños, inmolados
en pleno florecer, llamas enhiestas
que un vaho de impiedad ha derribado
al amparo cobarde de los tanques.
Mártires panameños, niños-hombres
que el hogar y la escuela modelaban,
frentes ya para siempre reclinadas
con el gesto rendido de la muerte.

Cómo mirar con ojos apacibles
el silencio cuajado en vuestros labios.

¿Quién mirará sin estremecimiento
el rostro de dolor de vuestras madres?
¿Tiene la patria alguna recompensa
comparable a la vida de los hijos?
¿Acaso el llanto unánime del pueblo,
la protesta del mundo, el grito airado,
llenarán esa ausencia, esa honda herida
que nunca cicatriza: un hijo muerto,
y aquel rincón del alma en que la madre
sigue acunando, aunque en secreto, al hijo?...

La sangre de los héroes no es estéril:
es río desbordado que fecunda
con dolor, las entrañas de los pueblos.
Rosa Elena Landecho - trece años-
del maternal regazo desprendida,
te ha acogido el regazo de la historia.
José del Cid, Ricardo Villamonte,
estudiantes, obreros, no habéis muerto:
crecéis en la Avenida de los Mártires
como banderas vivas de la patria.

Los héroes no yacen en la tumba:
remueven la conciencia de los pueblos.

Panamá, enero de 1964.

Publicado en: El Panamá América, domingo 19 de enero de 1964.

La Voz Ausente, por
Elsie Alvarado de Ricord

Porque me siento sola
mi corazón camina a la intemperie.
Lejos, lejos estás, como los astros,
y la leyenda que emprendimos,
eres una constelación en mi desvelo.

Recuerdo que una tarde
más hermosa que el cielo,
en un mundo imposible
fui novia entre tus brazos.

Estás en mi, tarde cautiva,
espejo
para mirar la faz de la alegría
al que dije un instante
como una reina ufana
en un cuento fugaz en que conté mi vida:

"Espejo del encanto,
respóndeme por Dios,
¿tiene alguien en el reino
más ventura que yo?"

Mientras la calle, ciega a nuestra música,
miraba el gesto sin oír el beso,
una rosa dorada sonreía en tus brazos:
la renovada gracia
con que asomaste el alma en mi camino.

Lejos estás, amor, como los astros,
y yo espero tu luz desde el silencio,
porque tal vez me digas
con los labios colmados por una dicha cierta,
que no somos el rostro que sonríe,
ni la mano que forja,
ni el cerebro que vela,
ni siquiera la voz,
que nos refleja en cauces de armonía.

Que en las zonas ocultas del corazón, apenas
somos, tal vez, ese anhelar secreto
con que el amor nos trunca o nos redime.

Lejos estás, amor, dame la mano,
dame la voz,
y dame
lo imposible.

Elsie Alvarado de Ricord
(1928-2005)


Nació en David, provincia de Chiriquí, Panamá, en 1928. Licenciada en Filosofía y Letras y Profesora de Español, graduada de la Universidad de Panamá. En la Universidad Central de Madrid obtuvo el título de Doctora en Filología Romántica. Posteriormente realizó estudios de especialización en lingüística en EL Primer Instituto Lingüístico Latinoamericano, en Montevideo, Uruguay. Luego en La Escuela de Investigación Lingüística, de Madrid, obtiene el título de Investigadora Lingüística. Falleció en la ciudad de Panamá el 18 de mayo de 2005.

En la Universidad de Panamá fue catedrática de Lingüística General, Teoría Literaria, Fonética y Gramática histórica española. Fue miembro de la Asociación de Lingüística y Filología de América Latina y del Programa Interamericano de Lingüística y Enseñanza de Idiomas. Directora de la Academia Panameña de la Lengua. Miembro Correspondiente de la Real Academia Española y de la Academia Nacional de Letras del Uruguay y de la Academia Norteamericana de la Lengua Española. Fue Presidenta del Círculo Lingüístico de Panamá (CILPAN) y miembro de número da la Academia Panameña de la Lengua.

Obtuvo el premio literario nacional Ricardo Miró en las secciones de ensayo y poesía. En Madrid obtuvo el primer premio en tesis doctórales hispanoamericanas en España en 1963, con su libro La Obra Poética de Dámaso Alonso , que luego publicó Editorial Gredos. Ganó el premio de Poesía de la Revista Lotería, el premio Atenea del Club de Mujeres Profesionales y de Negocios, en 1996, y el Premio Universidad 1996 en la sección de Arte y Literatura; máximo reconocimiento que anualmente otorga la Universidad de Panamá a la trayectoria de los profesionales que se han destacado en el desarrollo de las actividades científicas, académicas y culturales dentro del quehacer universitario.

Colaboró en el Diccionario de la Literatura Latinoamericana, de la Unión Panamericana. Su prestigioso nombre aparece en revistas nacionales y extranjeras, con frecuentes colaboraciones, y en todas las antologías y literaturas panameñas. Estudió la poesía de Demetrio Herrera Sevillano, Ricardo J. Bermúdez, Dámaso Alonso, Ricardo Miró y Rubén Darío.

Sus poemas han sido traducidos al inglés por Catherine Rodríguez Nieto y publicados en el libro Fireflight, edición bilingüe, California, 1976.

El jueves, 25 de abril del 2002, centenario del natalicio de Rogelio Sinán, fue distinguida con la primera Condecoración Rogelio Sinán, que es entregada cada dos años, a partir del 2002, al literato que por sus méritos, sea seleccionado por el Consejo Nacional de Escritores.

FUENTE: PANAMÁ POESÍA

martes, 8 de noviembre de 2016

PORFIRIO SALAZAR POETA Y ESCRITOR PANAMEÑO


   CRONICA PARA NO MORIR SIN FE


Es difícil ajustar cuentas,

olvidar los pasaportes al abismo,

esos que compramos cuando la congoja

entraba a nuestra casa.


No es fácil mantener

la vigencia de la última foto,

porque el tiempo no perdona ni retrasa

la partida de sus trenes,

pero más difícil es mentirle a Dios

que siempre brilla en nuestros ojos,

como lámpara de aceite

en medio de la tregua

de unos ojos despiertos.

Durante siglos,

rotos harapos,

el amor ha marchado,

encendido con sombra,

rompiendo ventanas,

posando para ser fotografiado

en las crónicas del egoísmo.


Quien dispuso horrores,

supo extraviar el pan y la dulzura.

Son tantos los caídos

que los dedos de las víctimas

ya no alcanzan

para contar las agonías.

No hay Dios ni cielo

en medio de la calle,

sólo el hombre y sus horrores impunes.



Ojalá que cuando el hombre

proponga la paz,

Dios no haya muerto.

(Del libro: Ritos por la paz y otros rencores, 1999)

PORFIRIO SALAZAR :
Porfirio Salazar nació en la ciudad de Penonomé, provincia de Coclé, el día 5 de marzo de 1970.
Poeta y Escritor ganador del Premio Nacional Ricardo Miró en Poesía y Ensayo, Premio Stella Sierra Poesía, Premio Centroamericano Rogelio Sinán Poesía.

Fuente Poema: Círculo de Poesía.

JOSÉ OLLER NAVARRO UNA MEZCLA DE POESÍA Y MASONERÍA PANAMEÑA

Desde el canal de panamá,
por José Oller Navarro

Como un cachalote cansado, ventrudo,
que múltiples hambres añejas hubiera
saciado en el lomo del mar, va tozudo,
un navío que miro desde la ribera.

Silencioso avanza en la gloria del día
llevando su carga preciosa de enseres,
de artefactos, sedas, bella pedrería,
frutos de la tierra y hermosas mujeres.

Nadie mire adusto la vía intermarina
ni lleve en su pecho el acíbar mortal,
que la humanidad sea a la vez una y trina,
en paz, abundancia y amor sin igual.

Nadie quiera fosco su brazo medir
-cual los de corsarios fieros capitanes-
que en la nueva justa, de haber un reñir,
será por amarse con tiernos afanes.

Desde la compuerta de la enorme  esclusa
agito nervioso mi blanco pañuelo,
como enseña magna de pasión ilusa
que hablase al viajero de paz y consuelo. . .

que pasen flamantes, bellas y triunfales,
todas las banderas de las cien naciones
que tienen historia y hechos inmortales,
y hubieron castillos y rampantes leones!

Que pasen el sabio, el poeta, el obrero,
-modernos fenicios- con  sus mercancías;
que a la vida canten y en brote sincero
abran nueva escuela de filosofía.

Que viajen los hombres de toda la tierra
a través del Istmo de las maravillas,
y vean los tesoros que el canal encierra,
sus aguas silentes, sus verdes orillas...

y en evocaciones de tiempos lejanos
y como al conjuro de mágicos hechos,
admiren de España altos, sobrehumanos,
el valor y arrojo de los férreos pechos;

Cuando en carabelas frágiles, aladas,
con las blancas velas tendidas al viento,
como mariposas enormes, cansadas,
las aguas surcaron en su viaje lento,

en busca de paso a las Indias de Oriente,
y un audaz marino descubriera un mundo,
edénico y rico, bello continente,
para los humanos manantial fecundo. . .

Pasen, pues, flamantes, tendidas al viento
todas las banderas de las cien naciones,
en abrazo unidas por un pensamiento
sin armas, castillos ni rampantes leones!

Que yo, Panameño, agito sereno blanco pañizuelo
desde las esclusas de la glauca vía,
diciéndole al mundo que en supremo anhelo
y como el pelícano de vieja leyenda,
desgarró su entraña la gran Patria mía!

A Don Guillermo Andreve
1918

Del libro: Sonatinas


La Isla de las Flores,
por José Oller Navarro

(Evocativa de Taboga)

Dedicada a la señorita ANGÉLICA
PINEL FERNÁNDEZ y a sus queridas
hermanitas ADELAIDA, CARMEN y
MARÍA.

I
En los Jardines de mis ensueños
una flor cuido que es un primor,
entre otras flores que son primores
en pulsaciones del corazón.

Raros aromas, sutil perfume
de mis jardines brinda el amor,
que de las gemas todo resume
cual el ambiente de una ilusión.

De aquellas flores la preferida
eres tú, GELI nítida flor
en el follaje de los rosales
niña sencilla, toda candor.

Te vi de niña, sencilla, ideal,
entre el perfume del rosedal,
de aquella calle de Santa Rosa
en ese oasis de paz y unción.

Gema preciada de gracia llena
de los hogares todo fervor,
me cautivaste para cantarte
las pobres voces de mi canción.

De los jardines de mi añoranza
en las mañanas claras y alegres
de mi terruño, Taboga hermosa,
te visualizo con emoción.

Cerca del mar, cuando la brisa
acariciaba el verde césped
donde se alzaba el recio almendro
que daba sombra, paz y frescor. . .

II
Ahí cercanos en la bahía
de mi florida tierra insular
se perfilaban los barquichuelos
y aún la panga del buen Miguel,

que te llevara con otras niñas
al son de remos y chumaceras
rumbo al Morro, islote histórico
con la restinga de blanca arenas. . .

Y acá contiguos a Playa Honda
entrelazados en floración,
los tamarindos ya centenarios
perennizados por los pinceles

del panameño Roberto Lewis
entre las obras de sus murales
le dan renombre de consagrado,
clásico, y genial pintor.

Y aún más lejos, de Taboguilla
se columbraba, el verde, breve perfil,
tan familiar, de mis recuerdos emocionados
que me sumían en evocación. . .

Oh! bella niña, pura, inocente!
tú eres la flor que avaro guardo
en los vergeles de mis recuerdos,
hoy viejos predios del corazón.

Panamá, 5 de diciembre  1976

Del libro: Sonatinas

José Oller Navarro
(1882-1984)


Nació en Panamá, en la Isla de Taboga, el 6 de diciembre de 1882. Fueron sus padres el distinguido Sr. Fernando Oller Ponce, de origen cubano, y la distinguida panameña Sra. Manuelita Navarro Sáez.  A la temprana edad de tres años, queda huérfano de madre, y al cuidado de su abuela materna Doña Antonia Sáez.

Inicia sus estudios primarios en la Isla de Taboga y los culmina, en la ciudad capital, en la Escuela de Varones de Santa Ana; cabe destacar que para esta época, el joven Oller es alumno del maestro Nicolás Pacheco.  Realizó los estudios secundarios en el Colegio Balboa de los R.R.P.P. Escolapios, estudios interrumpidos por la guerra de los mil días.

En 1907 se inicia en la vida masónica, ingresando a la Respetable Logia Rosa de América Nº. 1.  Dentro de la Masonería panameña e internacional recibió múltiples reconocimientos llegando  a ocupar cargos importantes.

Se desempeñó como ayudante de contabilidad, en las oficinas de la compañía Pinel Hermanos. También laboró para la Darien Gold Mining Company,  ingleses que explotaban las Minas de Cana, en la provincia del Darién, donde adquiere ideas sobre el negocio de minas y su desarrollo en Panamá. Fue Secretario General del Partido Liberal por muchos años.

Entre los múltiples cargos públicos que desempeñó, podemos mencionar: Concejal del Distrito Capital en 1910. Diputado Suplente de 1924 a 1928. Diputado Principal de 1928 a 1932. Sub-administrador de Rentas Internas del Ministerio de Hacienda y Tesoro, en 1951; este mismo año es nombrado Gerente de la Lotería Nacional de Beneficencia y Tesorero de la Cruz Roja Nacional, cabe destacar que este último cargo lo desempeña ad-honorem, por espacio de 17 años consecutivos, lo que demuestra el amor, dedicación y empeño de este patriota panameño. También ejerció como Jefe de la Sección de Planificación del Ministerio de Hacienda y Tesoro.

En cuanto a sus quehaceres literarios podemos decir que: En 1908, junto a Don Felipe Salabarría Mesa,  publica, ”La Luciernaga”, expresión literaria con ribetes de crítica social. Para esta época nuestro poeta utiliza el seudónimo de Julio Viñas para firmar sus producciones literarias. De 1909 a 1913, dirige la Revista El Nivel, órgano vocero de las aspiraciones  masónicas de la Logia La Rosa de América Nº. 1. Formó parte del grupo de intelectuales que, entre 1909 y 1910, publican el semanario El Nacional. Colaboró en la publicación de conocidas revistas como El Heraldo del Istmo, Nuevos Ritos, El Mundo y Variedades. Colaborador de años, de la Revista Cultural Lotería. Mantuvo la dirección del Boletín Masónico de Panamá del Supremo Consejo Nacional de Panamá, Grado 33. Fundó y dirigió, desde 1919 hasta 1969, la revista masónica La Fraternidad.

También colaboró en distintos periódicos de la localidad como en el Diario de Panamá (1915), la Democracia (1926) y El Tiempo (1928-1931). Tuvo, ocasionalmente, la columna Espacio para el Recuerdo en La Estrella de Panamá.

Su obra masónica fue inmensa, entre las que podemos mencionar: Monografía Masónica de Panamá (100 años de Masonería), Microbiografías de Masones Ilustres y del Convivio Panameño (Inédita), La Biblioteca Masónica Panameña, Educación Masónica, Historia del Supremo Consejo Nacional de Panamá, El Mandil Masónico, Libro Blanco - Orden de Constructores Masones (Sociedad Americanista), entre otras obras inéditas.

La mayor parte de su obra poética está reunida en SONATINAS, libro de versos dividido en cinco secciones, Páginas de Álbum, Matinales, Plenisolares, Del Jardín Interior y Vesperales; en total contiene 51 versos que manifiestan la belleza o sentimiento estético del poeta José Oller Navarro.  Presiden los versos de Sonatinas, un Marginal del escritor y periodista español Ramón Pérez de Ayala,  donde se refiere a la condición para llevar nombre de artista “que su obra exprese algo que él haya visto y sentido por primera vez.”, en otras palabras, el artista debe ser original, como en efecto lo es nuestro poeta José Oller Navarro; le sigue la dedicatoria, que es un verso de amor para su progenie, que considera como un inmenso rosal perfumado que se abriera a los cuatro vientos del cielo.

José Oller Navarro fue filósofo, poeta, escritor, periodista, orador, masón, historiador, político y sobre todo, gran padre y amigo. Así lo describe su hija, la Licenciada Rosario Oller de Sarasqueta: “De aparente poca fortaleza física por ser su figura delicada y esbelta y de poca estatura, mientras que dentro de ese frágil aspecto masculino ostenta una fuerte voluntad, un gran vigor moral y de todo un carácter definido y de una sola pieza de firme criterio progresista, filosóficamente abierto a todas las ideas sociales, religiosas, y demás está decirlo, por su alma de poeta, toda una gama de sensibles tonalidades sentimentales y humorísticas.”

En la historia de la masonería en Panamá, José Oller, aparece al lado de ilustres panameños como Guillermo Andreve, Carlos A. Mendoza y Manuel Espinosa. Murió en 1984 a la edad de 102 años.

FUENTE: PANAMÁ POESÍA

lunes, 7 de noviembre de 2016

CARLOS FRANCISCO CHANGMARÍN OTRO DE LOS GRANDES ESCRITORES Y POETAS PANAMEÑOS


Oh Huesos, Basamento que me Siembra, por
Carlos Francisco Changmarín

Oh huesos, basamento que me siembra
vertical sobre la tierra, a plomo.
Oh sencillos, humildes, no cantados,
nunca reconocidos, siempre anónimos.

Sólo un recuerdo póstumo que yace
cuando al morir la carne aún persevera...
la blancura de formas, la armonía
sobre el desierto y mudo panorama.

Cantando a la blancura, a la sagrada
misión de sostenerme cuando marcho
y frente a mí la noche tambalea.

Yo voy enflaqueciendo palmo a palmo.
Tal es la vida cruel, tal el futuro,
que un día, pronto tal vez, sea puro huesos
y así como una monda calavera
la ruta seguiré, porque aún muriendo
no se pierde del todo la batalla.

Del libro: Poemas Corporales
Segundo Premio del Concurso Nacional
Ricardo Miró
1955

Cerros de mi Patria, por
Carlos Francisco Changmarín

Cerro Tute, en Santa Fe,
sobre la azul serranía,
donde el mar en lejanía
del sur y norte se ve.
Aromado de café
y de sangre juvenil,
de la lucha estudiantil
que subió por sus alturas
de noche, en su cima oscura
brota la luna de abril.

El rey de la cordillera
del Barú, cerro Volcán,
dormido como un titán
con su oscura cabellera
donde la nube ligera
tiene su jardín de frío
y su taller de rocío
entre rocas de negruras
contra el cielo su figura
se yergue en el lomerío.

El Canajagua es pequeño
pero tiene su leyenda,
pues en su florida senda
nacieron cantos y sueños,
El claro cielo santeño
pasa azul por su cabeza
y allí la naturaleza
se parece a un paraíso
donde la tierra se hizo
más cumplida de belleza.

Pero por su condición
y la historia que lo aclama,
en el verde panorama
de la patria, el cerro Ancón
tiene más alta mención;
se alza en la cordillera
de la lucha tesonera
por la tierra y el Canal,
y la causa nacional
que se pinta en la bandera.

Del libro: Cantadera, 130 décimas para cantar
CHANGMARÍN
El León de los Leones
1995

La Patria es el Claro Viento, por
Carlos Francisco Changmarín

La patria es el claro viento
el cielo azul, el camino,
el paisaje campesino
de curva y de sol violento.
Es el cuipo corpulento,
entre la verde espesura,
la mar en su curvatura,
y la playa centelleante,
y los pájaros errantes
que viajan por las alturas.

La patria está en la parcela
que la mañana ilumina
y arriba de la colina
en donde blanquea la escuela.
Está en la vaca canela
que muge por su ternero,
en el grito del vaquero
que se pierde en la distancia,
y en la silvestre fragancia
de la hierba del potrero.

La patria es el caserío
el humo, allá en la casita,
la corriente verdecita
del viejo y tortuoso río.
Es el son del aserrío
donde el cedro amargo clama,
ya sin raíz y sin rama,
con su rosado aserrín;
es el sol en el confín
en su rojo panorama.

La patria viene de abajo,
de la gente y de la historia,
de la limpia ejecutoria
de la fuerza y el trabajo.
Brotó del filoso tajo
que libró la dura mano
del cholito Victoriano
guerreando en aquellos días;
la patria es la valentía
de mi pueblo soberano.

5 de noviembre de 1976
Del libro: Cantadera, 130 décimas para cantar
CHANGMARÍN
El León de los Leones
1995

Cuando La Zona Sea Mía, por
Carlos Francisco Changmarín

(Mesano)

Voy a ver un guayacán
sembrado en el Cerro Ancón.
Voy a tener un Jorón
donde mis hijos verán
los barcos que pasarán
hacia azules lejanías.
Y en los más hermosos días
podré mirar la ciudad
con toda la libertad
Cuando la Zona sea mía.

Subiré hacia las alturas
con una soga de hierro
del Ancón al pobre cerro
conquistaré su hermosura.
Aunque sea la marcha dura
yo gritaré de alegría,
muriéndome en la agonía,
si una bala me atraviesa
del yanqui, en su fortaleza
Cuando la Zona sea mía.

Y para mi pueblo hermano
en el punto más saliente
del Ancón pondré una fuente
al Cholito Victoriano,
y del sitio más lejano,
se verá como un guía
de luz y soberanía,
de la Patria liberada,
la bandera desplegada
Cuando la Zona sea mía.

Pondré escuelas, casas cuna,
sitio para descansar,
donde el obrero, al pasar
pueda cantarle a la Luna,
toda la selva montuna
del Ancón de fantasía,
florecerá con el día
de nuestra liberación,
de mi sufrida nación
Cuando la Zona sea mía.

Carlos Francisco Changmarín
(1922-2012)


Nació el 26 de febrero de 1922, en Los Leones, pueblo ubicado en el corregimiento de La Colorada, en la provincia de Veraguas. Sus apellidos son Chang y Marín, pero el escritor firma sus obras como Changmarín. Hizo sus estudios primarios en la Escuela Dominio del Canadá en Santiago y la secundaria en la Escuela Normal Juan Demóstenes Arosemena, donde obtuvo el título de maestro de escuela primaria en 1943, y en la Universidad de Chile hizo un año de estudios de pintura.

Su madre, Faustina Marín era cantalante de tambor, y su abuelo, Valentín Marín tocaba la guitarra bocona y cantaba décimas. Esto influye en la posterior obra de Changmarín.

Ejerció el magisterio en Boquete y en La Colorada y fue durante varios años Profesor de Dibujo en la Escuela Normal Juan Demóstenes Arosemena.

Carlos Francisco Changmarín es un hombre nacionalista, político y, sobre todo, defensor de lo panameño. De ascendencia china, este connotado escritor se ha dedicado a resaltar la cultura a través de sus escritos. Sus obras hablan de la patria, la historia, las clases sociales y el Canal de Panamá. También le canta a la naturaleza: a los árboles, las frutas y verduras, a las aves y otros animales.

Desde muy joven la literatura fue su gran pasión. Comenzó a escribir cuentos cortos, después poemas dedicados a su Veraguas natal (Dos poemas, 1963), y como si fuera poco, se dedicó a la décima, muchas de ellas cantadas por los más grandes trovadores del género. Fue presidente de la Asociación Nacional de Poetas de la Décima, Asociación que busca preservar y mantener la tradición de este género.

Changmarín, es escritor, pintor, educador y periodista. El periodismo fue el punto de partida para que incursionara con éxito en la literatura panameña. Empezó en el periódico mimeografiado El Cholo, editado en Santiago de Veraguas, en 1951. Escribió por muchos años la columna Cartas a tía Tula, que redactó en El Cholo, Crítica Libre y El Universal.

Su larga y exitosa carrera literaria se inicia en 1943, cuando obtiene una mención honorífica en el Concurso Literario Ricardo Miró. En 1954 obtiene el segundo lugar del Ricardo Miró, sección poesía, con Poemas corporales. En 1957, otro segundo lugar, con el cuento Faragual. En 1961 se repite un segundo lugar, con el cuento Cañizo, y en 1981 alcanza el primer premio en novela, con El guerrillero transparente. En 1991 obtiene el premio anual de la revista mexicana Plural con el cuento Gallo fuego - gallo gente.

Como reconocimiento a una vida y una obra consecuente con la lucha por una sociedad socialista, la Central de Trabajadores de Cuba le impuso la medalla Víctor Jara y su obra fue reconocida con el Premio Rubén Martínez Villena, también de Cuba.

En el 2002 obtuvo el Premio Universidad, premio otorgado por la Universidad de Panamá. En el 2006 fue merecedor de la Condecoración "Rogelio Sinán", concedida, por el mérito de la obra literaria de toda una vida. El Estado Panameño lo distinguió con la Orden Nacional General Omar Torrijos Herrera por su trayectoria como luchador social y ejemplo de perseverancia en la búsqueda de una sociedad con justicia social, equidad, libertad e independencia.

Como un reconocimiento a la trayectoria de Carlos Francisco Changmarín, en marzo del 2008, el Instituto Nacional de Cultura (INAC) crea el Premio Nacional de Literatura Infantil Carlos Francisco Changmarín con el propósito de promover y estimular la producción literaria de los autores nacionales adultos que escriben para niños y reconocer el espacio de acción de los escritores consagrados en el género de literatura infantil. Las bases del concurso pueden ser consultadas en la página de la institución http://www.inac.gob.pa/.

Su obra, Faragual y otros cuentos es recomendada como material de consulta para educadores, alumnos de educación media y universitaria por el Ministerio de Educación. Su novela El Guerrillero transparente, sobre Victoriano Lorenzo, fue traducida al ruso bajo el nombre de El general de cristal. Otras de sus obras han sido traducidas a los idiomas chino, búlgaro y francés.

Carlos Francisco Changmarín falleció a los 90 años, en la ciudad de Panamá, el 5 de diciembre del 2012 a las 4:25 de la tarde.

FUENTE: PANAMÁ POESÍA

MAR ALZAMORA-RIVERA POETA Y ESCRITORA PANAMEÑA


He traspasado tantas veces el tiempo
que ya no me sabe amargo.

Sabe como al deseo
que ha estado siempre
escrito a lápiz.

Sabe a ese silencio que no es más
que la soledad disfrazada de
incontables muertes.



El día que no tuvo noche: Mar Alzamora-Rivera

Mención de honor en el Concurso de Poesía "Gustavo Batista Cedeño" 2011.
---

He traspasado tantas veces el tiempo
que ya no me sabe amargo.

Sabe como al deseo
que ha estado siempre
escrito a lápiz.

Sabe a ese silencio que no es más
que la soledad disfrazada de
incontables muertes.

.:::


El día que no tuvo noche

"No soy yo quien se pasa la lengua entre los labios,

al sentir que la boca se me llena de arena."
Oliverio Girondo



No existió la noche.
Lo sabíamos desde hace tiempo.
Nuestras manos se fusionaron
locamente con la luna
en medio de la calle.

El silencio invadió la compañía,
pero hubo ruidos, gritos, frases,
gentes que cruzaban sobre nosotros.
Te cuadricularon.
Me espiralaron.
Pero siempre volvimos contracorriente.


Saboreamos un café,
quemando las palabras.
Compartimos caricias
y besos atemporales
con los ojos vacíos e infieles.

No existió la noche
pero el tiempo se detuvo
para mezclarse con nuestras
sombras.
Tú seguías palpando cuadriculadamente
las arañas que pasaban;
y yo me volví, nuevamente, caracol
en mi propio humo.

No existió la noche
porque perdimos los ojos.
Pasaron varias horas
sin saber en qué voces
habíamos danzado.

Fuente: Internatural

Mar Alzamora-Rivera es egresada del Bachelor of Arts in Music, de Arizona State University, donde se graduó con honores en 2005. Fue maestra de violoncello, contrabajo y asistente de orquesta en el Instituto Episcopal San Cristóbal (2009-2011). En 2009, ejerció como directora académica de Red Orquestal Aguas de El Chorrillo, programa de educación musical a niños en áreas vulnerables.

Actualmente, Mar participa en el colectivo musical Paisaxe; colabora como contrabajista y compositora en el laboratorio artístico Petri Dish. Dicta talleres de música para niños en el Festival de Arte y Literatura San Francisco de la Montaña, y es integrante activa de la Joven Orquesta de Centroamérica (JOCCA). Trabaja, además, en un proyecto de investigación independiente sobre el paisaje sonoro de la Ciudad de Panamá. En 2011, ganó la Mención de Honor del Concurso de Poesía Joven “Gustavo Batista Cedeño”.

Fuente: Bayanodigital.com