TRÍPTICO MÍSTICO
- I – Penumbra,
por Darío Herrera
Fue una tarde ya lejana. Yo leía el bello opúsculo
De la vida desolada de aquel trágico cantor,
cuyas rimas son tan tristes como el pálido crepúsculo
con que inicia sus inviernos el hastío del amor.
Y ante el piano ella sentada, con sus manos cual dos lirios
los armónicos marfiles agitaba sin cesar,
y una música surgía que evocaba los martirios
del que viaja por los yermos hiperbóreos del pesar.
En la calle resonaban, como insólito sarcasmo,
las canciones bulliciosas del alegre carnaval,
y sus ecos se apagaban en el tétrico marasmo
que envolvía nuestras almas en su atmósfera glacial.
Sus cabellos descendían, simulando fúnebre ala,
a su talle doblegado como el tronco de un saúz,
mientras iban envolviéndola, extendidos por la sala,
los inciertos, misteriosos estertores de la luz.
De las torres se elevaba la plegaria de los bronces
cual un ruego del crepúsculo al espíritu de Dios. . .
Se miraron a distancia nuestros ojos, y hubo entonces
mil presagios de amarguras en los ojos de los dos. . .
Calló el piano. Lentamente avanzó ella por la alfombra. . .
Ya la noche la envolvía en la seda de su tul,
y su rostro, hermoso y pálido, emergía de la sombra
como un astro solitario de lo obscuro del azul.
En mi hombro reclinóse blandamente su cabeza. . .
Nuestros labios se juntaron en un beso sin rumor. . .
Y en el beso aquel pusimos toda la íntima tristeza,
todo el duelo de presagios que enlutaba nuestro amor. . .
Publicado en: Nuevos Ritos, Nº 62, de 15 de marzo de 1910.
RÍPTICO MÍSTICO
- II – Umbra,
por Darío Herrera
En el crepúsculo vespertino,
en el crepúsculo allá a los lejos,
de las campanas llegaba el Angelus
en notas tristes como plegarias de los enfermos.
En las persianas
zumbaba el cierzo.
Tenaz la lluvia
borbollonaba sobre los techos;
y acá, en su alcoba,
en la blancura virgen del lecho,
entre las pompas de la mortaja,
estaba inmóvil, glacial, su cuerpo!
Sobre su frente palidecida,
y en lo sombrío de su cabello,
los cuatro cirios ponían un nimbo,
extraño nimbo que titilaba con livideces de fatuo-fuego. . .
Clavado al muro,
en lo solemne de aquel silencio,
ebúrneo Cristo se retorcía,
sangrante y mustio como un emblema del sufrimiento.
Yo lo miraba
cerca, muy cerca del níveo lecho,
mientras mi mano cálida, trémula,
cogía la suya, rígida y fría como de hielo. . .
sobre su rostro,
lirio marchito por el invierno,
de mis tristezas vertí las lágrimas,
de mi congoja cayó el aliento!
Súbitamente
sus dos pupilas -soles difuntos- resplandecieron;
a su semblante
le dio la Vida su lustre bello,
y así sus labios,
cual en un ruego,
“¡Nunca me olvides!”, me sollozaron,
“¡Nunca me olvides!”, me repitieron. . .
Y entre las pompas de la mortaja,
en la blancura virgen del lecho,
callada exangüe,
glacial, inmóvil quedose luego,
mientras el Angelus de la campanas
iba extinguiéndose, allá a lo lejos,
en notas tristes como plegarias,
como plegarias de los enfermos;
en las persianas tenaz zumbaba,
zumbaba el cierzo,
y –ya al principio de aquella noche-
siguió la lluvia borbollonando sobre los techos!. . .
Del libro: Lejanías
RÍPTICO MÍSTICO
- III – Post-umbra,
por Darío Herrera
Cuando en mis noches,
cuando en mis noches de hondas nostalgias, el pensamiento
va visitando de mis amores,
de mis amores el cementerio,
tú sola surges,
tú que compendias todo el pasado de mis afectos,
tú sola surges a los conjuros de mi memoria,
¡tú sola surges, eternizada por el recuerdo!
Y resucitan aquellos días,
aquellos días que ya murieron,
breves y dulces como una aurora,
breves y dulces como un ensueño,
en que vestida toda de blanco,
bajo la noche de tus cabellos,
a mí venías hermosa y pálida
allá en tu sala y en otro tiempo!
Después evoco la tarde triste,
tarde tan triste como el crepúsculo en un desierto,
en que tu vida se hundió en la nada,
en que tu alma se hundió en las sombras, en el misterio...
Cuadro doliente
que no se borra de mi cerebro!
Aquellos dobles de las campanas,
graves y lentos;
aquel ambiente nubloso y frío;
aquel gemido largo del cierzo;
el ruido sordo de aquella lluvia,
y en tu aposento,
aquellos cirios de llamas trémulas
que derramaban vagos reflejos;
aquel gran Cristo,
allá en el fondo, como el emblema del sufrimiento;
aquel desborde de mi amargura,
y sobre el lecho,
entre las pompas de la mortaja,
glacial, inmóvil, mudo, tu cuerpo!...
Ya ves que en mí alma te perpetúas,
que no te olvido, como tus labios me lo pidieron;
y que en mis noches,
y que en mis noches de hondas nostalgias, si el pensamiento
va visitando de mis amores,
de mis amores el cementerio,
a los conjuros de la memoria tú sola surges,
tú sola surges, eternizada por el recuerdo!
Publicado en: El Heraldo del Istmo Nº 2, de 16 de enero de 1904.
Nota: Esta es una de las poesías que sufre cambios en algunos de sus versos.
La versión que presentamos difiere en las primeras estrofas con respecto
a la versión que aparece en la obra póstuma “Lejanías”
Campestres,
por Darío Herrera
T’amo o pio bove
Carducci
I
Campo. La primavera. El sol levante.
Clámide de la noche peregrina
cual tejido de magia, la neblina
se deshace en la atmósfera radiante.
Cortando el horizonte, que distante
describe su parábola azulina,
ondula en la planicie la colina
como plasmado lomo de elefante.
Allí la casa y el bovino hato
del labrador robusto, que al empeño
de su labranza se apercibe grato;
Y que esquivando el amoroso sueño,
al verde campo se dirige al rato
de arado y bueyes conductor risueño…
II
La tarde se adormece en la llanura;
rojizo el horizonte se destaca
bajo la luz crepuscular, ya opaca
en cada agrupación de la verdura.
La vespertina claridad perdura,
fingiendo una labor de fina laca,
en el espacio cóncavo, que es placa
donde pintan las formas su hermosura.
La noche se condensa en el contorno
del silencioso campo. De retorno
hacia la casa van con lento paso
el labrador y sus pacientes bueyes;
y son, yunta y el hombre, únicos reyes
de aquellas soledades del ocaso...
Del libro: Lejanías
Las primeras versiones de estos poemas fueron publicados en:
El Cronista, de 25 de Julio de 1908.
Nuevos Ritos, Nº 160, de 15 de Julio de 1915.
Le Billet Doux,
por Darío Herrera
“El dulce billete promete
Alguna novela ejemplar…
Lo que dice el dulce billete
no es difícil de calcular”.
Leopoldo Lugones.
Quedó la “niña” del billete
en dulce ensueño sumergida
¡Cuántas delicias le promete
aquella carta tan leída!
En lo suntuoso del salón,
en vis-á-vis o en canapé,
ya están los dos… (En su ilusión
con él se mira en el parquet.)
Es un amor muy elegante
aquel noviazgo preambular:
De frac o smoking el amante;
ella en vestido “directoire”.
Allá en el “hall” hay un sonoro,
cáustico, fino parloteo:
“Mamá” y visitas forman coro
en el mundano discreteo.
Acá los novios … ¿Cuál su tema?
Los “Grandes Premios” ú otro sport
así el coloquio es fiel emblema
del modernismo del amor.
Después, la boda; el dulce viaje,
y de París les “nouveautés”…
“Smart”, muy “fine” es el miraje;
que la caricia es un ultraje
para el “Institut de Beauté”.
Callao, 1909.
Publicado en: Nuevos Ritos, Nº 51 de 15 de septiembre de 1909.
Darío Herrera
(1870-1914)
Darío del Carmen Herrera, nació en la ciudad de Panamá, el 18 de julio de 1870. Hijo de don Lino Clemente Herrera, natural de Vélez, Colombia y doña Juana de la Rosa, natural de Penonomé, Panamá. Se educo con gran esfuerzo siendo autodidacta.
Se desempeñó como secretario de la Alcaldía, durante la gestión de don Francisco de la Ossa. En 1903, debido a nuestra separación de Colombia, fue designado Agente Confidencial en Argentina. En 1904 se le nombró Cónsul en Saint Nazaire, cargo que no pudo ejercer por motivos de salud. En 1908 fue nombrado Vicecónsul en Callao. En 1911 se le asciende al rango de Cónsul General y en 1913 es trasladado a Valparaíso, Chile, con el cargo de Cónsul.
En Perú contrajo matrimonio con doña Elvira Paulsen. De este matrimonio nació su hijo único, Darío Herrera Paulsen.
Su obra, Horas Lejanas, publicada en los primeros meses de 1903 en Argentina, es considerada como el primer libro de cuentos publicado por un panameño. Estaba reuniendo sus mejores versos para ser publicados bajo el titulo “Lejanías Intimas”, obra que no logra publicar. Pero gracias al esfuerzo de su hijo, Darío Herrera Paulsen, la obra es publicada póstumamente bajo el titulo “Lejanías”, en 1971. El resto de su producción: crónicas, cuentos, versos, notas críticas; anda disperso en periódicos y revistas del continente.
Desempeñó una cátedra de Historia de la Literatura en la Escuela Superior de Guerra, en Argentina, labor que abandona por su designación como Agente Confidencial en este país.
Colaboro en distintos diarios y revistas literarias de su época. En Buenos Aires, en La Nación, El Mercurio de América y El Diario; en Méjico, en El Imparcial y El Mundo Ilustrado, en Méjico se destaco por su gran actividad literaria, donde reproduce sus escritos de Horas Lejanas y publica una novela corta titulada Baja la lluvia; en Cuba, en La Habana Elegante y El Fígaro; en El Salvador, La Quincena dedicó uno de sus números a la publicación de sus versos y de retazos de su prosa; y en otros países como Chile, Perú y Guatemala colaboró en diferentes diarios y revistas. En Panamá, su participación fue continua en la prensa y revistas periódicas como Nuevos Ritos y El Heraldo del Istmo. También colaboro en la revista Mundial, dirigida por Rubén Darío.
Rodrigo Miró nos dice de él: Buen poeta y mejor escritor –sus prosas se cuentan entre lo más logrado de nuestra literatura–, tuvo Herrera la pasión del vocablo exacto y bello. “Amaba la frase límpida y cristalina de Flaubert, cuyo espejo quería ser en prosa castellana”, nos cuenta Max Henríquez Ureña. Su afición por las literaturas extranjeras le hizo traductor, y a él debemos la primera versión castellana de La Balada de la Cárcel de Reading, de Oscar Wilde.
Darío sufrió graves dolencias nerviosas. En una ocasión en Cuba su salud empeoró hasta el punto de tener que ser internado en el sanatorio del Dr. Malberty, para enfermos mentales. Se dice que este sanatorio fue el posible inspirador de su narración “Almas Dolientes”. Sobre este particular, Miró nos menciona en la introducción de Lejanías: “Antes de dejar Buenos Aires tuvo su primera crisis. Y no acababa de llegar a París, recién nombrado Cónsul en Saint Nazaire, cuando debió ser internado en una clínica. Lo mismo ocurrió en La Habana, en el viaje de retorno. Max Henríquez Ureña cuenta que se creía perseguido. Y su estado de ánimo distaba mucho de ser saludable a su arribo a México en 1908”.
Murió en Valparaíso, Chile, a los cuarenta y cuatro años, el 10 de junio de 1914, donde se desempañaba como Cónsul de Panamá en ese país.
FUENTE: PANAMÁ POESÍA
viernes, 11 de noviembre de 2016
jueves, 10 de noviembre de 2016
10 DE NOVIEMBRE DE 1821 PRIMER GRITO DE INDEPENDENCIA EN LA VILLA DE LOS SANTOS
Primer Grito de Independencia en la Villa de Los Santos
El Primer Grito de Independencia de la Villa de Los Santos se conoce al hecho histórico ocurrido el 10 de noviembre de 1821 en Panamá, en la que ocurre un alzamiento popular en contra del gobierno colonial español en La Villa de Los Santos en la Provincia de Los Santos; según la tradición popular, este hecho fue encabezado por Rufina Alfaro, aunque históricamente este hecho no está comprobado plenamente. Este hecho desencadenó una serie de Gritos de Independencia en varias ciudades panameñas, culminando con la Independencia de Panamá, el 28 de noviembre de 1821.
Existieron varias causas que motivaron la Independencia de la Villa de Los Santos y la Independencia de Panamá posteriormente, entre ellas se encuentran:
El abuso continuo de los gobernantes de turno, que fueron los causantes de la grave situación económica del Istmo, debido a las grandes restricciones que imponía España lo que llevo a una lamentable miseria.
El surgimiento de líderes como Simón Bolívar, José de San Martín, Francisco Miranda, entre otros, que fueron los libertadores de varias naciones en toda América.
La Declaración de Independencia de los Estados Unidos la cual estableció un gobierno democrático suceso que para las otras naciones subyugadas fue una circunstancia decisiva para su independencia
La Revolución Francesa, que con la Toma de la Bastilla impuso la proclama de los derechos del hombre en lo referente a la igualad, y fraternidad.
Estos sucesos fueron importantes, pero la real motivación surgió al aprovechar la fragilidad del gobierno, pues Juan de la Cruz Mourgeon y Achet encargó su jefatura al panameño José de Fábrega, quien participaba de las ideas independentistas de su pueblo.
Actualmente en Panamá, la celebración del 10 de noviembre tiene como epicentro La Heroica Villa de Los Santos, sin embargo, esta fecha es celebrada en todo el país, celebrándose con mucho auge en los distritos de San Miguelito, La Chorrera, Bugaba y en el corregimiento de Juan Díaz en la ciudad de Panamá. El 10 de noviembre es celebrado con grandes desfiles por las principales calles del país, tales como instituciones estatales, universidades, colegios, escuelas y con la participación de las bandas musicales independientes, además de la particularidad de llevar carretas tiradas por bueyes, acompañadas de tunas de tambores, empolleradas y montunos, recordándonos fascetas propias de la vida del campo. El 10 de noviembre, en Panamá, es un día considerado como feriado nacional.
Fuente: Wikipedia
El Primer Grito de Independencia de la Villa de Los Santos se conoce al hecho histórico ocurrido el 10 de noviembre de 1821 en Panamá, en la que ocurre un alzamiento popular en contra del gobierno colonial español en La Villa de Los Santos en la Provincia de Los Santos; según la tradición popular, este hecho fue encabezado por Rufina Alfaro, aunque históricamente este hecho no está comprobado plenamente. Este hecho desencadenó una serie de Gritos de Independencia en varias ciudades panameñas, culminando con la Independencia de Panamá, el 28 de noviembre de 1821.
Existieron varias causas que motivaron la Independencia de la Villa de Los Santos y la Independencia de Panamá posteriormente, entre ellas se encuentran:
El abuso continuo de los gobernantes de turno, que fueron los causantes de la grave situación económica del Istmo, debido a las grandes restricciones que imponía España lo que llevo a una lamentable miseria.
El surgimiento de líderes como Simón Bolívar, José de San Martín, Francisco Miranda, entre otros, que fueron los libertadores de varias naciones en toda América.
La Declaración de Independencia de los Estados Unidos la cual estableció un gobierno democrático suceso que para las otras naciones subyugadas fue una circunstancia decisiva para su independencia
La Revolución Francesa, que con la Toma de la Bastilla impuso la proclama de los derechos del hombre en lo referente a la igualad, y fraternidad.
Estos sucesos fueron importantes, pero la real motivación surgió al aprovechar la fragilidad del gobierno, pues Juan de la Cruz Mourgeon y Achet encargó su jefatura al panameño José de Fábrega, quien participaba de las ideas independentistas de su pueblo.
Actualmente en Panamá, la celebración del 10 de noviembre tiene como epicentro La Heroica Villa de Los Santos, sin embargo, esta fecha es celebrada en todo el país, celebrándose con mucho auge en los distritos de San Miguelito, La Chorrera, Bugaba y en el corregimiento de Juan Díaz en la ciudad de Panamá. El 10 de noviembre es celebrado con grandes desfiles por las principales calles del país, tales como instituciones estatales, universidades, colegios, escuelas y con la participación de las bandas musicales independientes, además de la particularidad de llevar carretas tiradas por bueyes, acompañadas de tunas de tambores, empolleradas y montunos, recordándonos fascetas propias de la vida del campo. El 10 de noviembre, en Panamá, es un día considerado como feriado nacional.
Fuente: Wikipedia
MOISÉS PASCUAL GRAN POETA Y ESCRITOR PANAMEÑO
POEMA DE LA DESPEDIDA
Quizás una mañana o una tarde,
no importa el tiempo, ya el tiempo no importa,
te subirás a una loma como la jiba de un camello,
en el último día,
abrazando todo el horizonte con una mirada,
así como hacen los elefantes,
y como un niño que aprende a decir adiós
con las manos,
dirás adiós simplemente,
y quizás hasta llueva,
porque cuando uno está triste
el día lo sospecha y no se aguanta las ganas de llorar…
y entonces comprenderás
al fin, por fin,
estático y en silencio,
después de tanto tiempo,
sin murmurar una palabra,
con el viento en la cara,
qué grande es el mundo
y qué pequeños somos los hombres
que habitamos en esta solitaria parte de un universo tan infinito y oscuro,
amando,
sin respuestas,
un aluvión de tantas preguntas inciertas.
Moisés Pascual / Sept. 2013
Moisés Pascual Ciudad de Panamá, 1955. Poeta, narrador, periodista, educador, promotor cultural y pintor autodidacta. Ha publicado los poemarios: Los versos de Alejandra, Los Infelices, Proclama del amor en guerra (Premio Internacional de la revista Diálogo Social), Palomas al atardecer, Jugar a la vida, y Monólogo del Náufrago (España, 2004). De igual modo el libro de relatos infantiles La casa del pececito. Tiene a su haber varios poemarios, y premios de poesía. Premio Anual 2000 “Samuel Lewis Arango”, Campo de Letras, Revista Lotería (Panamá). Poemas y relatos suyos han sido publicados en revistas y antologías de Panamá y el extranjero. Premio “Ricardo Miró” de Poesía 2003 (Panamá), con su poemario Traganíquel. Mención de Honor en el Premio “Ricardo Miró” 2005 (Panamá), por su libro de cuentos En el país de los pájaros aburridos. Premio Ricardo Miró de Poesía 2010, con su libro Conjugando.Mención de Honor en el Premio de Literatura Infantil y Juvenil “Carlos Francisco Changmarín” 2010, con su libro de cuentos La pandilla del guayacán azul. Ha residido en Nicaragua, y España (Barcelona y Menorca). En la actualidad vive en Panamá y se dedica a la enseñanza del español y la literatura en la Escuela Internacional de Panamá (ISP). Posee una licenciatura en periodismo y comunicación social (Panamá), y una Maestría en la enseñanza del español (Jaén, España). Es colaborador del Festival de Poesía Ars Amandi (Panamá).
FUENTE: FESTIVAL INTERNACIONAL DE POESÍA DE MEDELLÍN
Quizás una mañana o una tarde,
no importa el tiempo, ya el tiempo no importa,
te subirás a una loma como la jiba de un camello,
en el último día,
abrazando todo el horizonte con una mirada,
así como hacen los elefantes,
y como un niño que aprende a decir adiós
con las manos,
dirás adiós simplemente,
y quizás hasta llueva,
porque cuando uno está triste
el día lo sospecha y no se aguanta las ganas de llorar…
y entonces comprenderás
al fin, por fin,
estático y en silencio,
después de tanto tiempo,
sin murmurar una palabra,
con el viento en la cara,
qué grande es el mundo
y qué pequeños somos los hombres
que habitamos en esta solitaria parte de un universo tan infinito y oscuro,
amando,
sin respuestas,
un aluvión de tantas preguntas inciertas.
Moisés Pascual / Sept. 2013
Moisés Pascual Ciudad de Panamá, 1955. Poeta, narrador, periodista, educador, promotor cultural y pintor autodidacta. Ha publicado los poemarios: Los versos de Alejandra, Los Infelices, Proclama del amor en guerra (Premio Internacional de la revista Diálogo Social), Palomas al atardecer, Jugar a la vida, y Monólogo del Náufrago (España, 2004). De igual modo el libro de relatos infantiles La casa del pececito. Tiene a su haber varios poemarios, y premios de poesía. Premio Anual 2000 “Samuel Lewis Arango”, Campo de Letras, Revista Lotería (Panamá). Poemas y relatos suyos han sido publicados en revistas y antologías de Panamá y el extranjero. Premio “Ricardo Miró” de Poesía 2003 (Panamá), con su poemario Traganíquel. Mención de Honor en el Premio “Ricardo Miró” 2005 (Panamá), por su libro de cuentos En el país de los pájaros aburridos. Premio Ricardo Miró de Poesía 2010, con su libro Conjugando.Mención de Honor en el Premio de Literatura Infantil y Juvenil “Carlos Francisco Changmarín” 2010, con su libro de cuentos La pandilla del guayacán azul. Ha residido en Nicaragua, y España (Barcelona y Menorca). En la actualidad vive en Panamá y se dedica a la enseñanza del español y la literatura en la Escuela Internacional de Panamá (ISP). Posee una licenciatura en periodismo y comunicación social (Panamá), y una Maestría en la enseñanza del español (Jaén, España). Es colaborador del Festival de Poesía Ars Amandi (Panamá).
FUENTE: FESTIVAL INTERNACIONAL DE POESÍA DE MEDELLÍN
ENRIQUE GEENZIER POETA PANAMEÑO
Libertad y Patria,
por Enrique Geenzier
LIBERTAD
Augusta Libertad, antorcha ardiente
cuyo esplendor el Universo alumbra!
tú guías al esclavo en la penumbra
mostrándole otra vida y otro oriente
Como un sol que se oculta en Occidente,
tinto en rojo, mi mente te vislumbra;
cometa indefinido que deslumbra
y deja por doquier su luz fulgente.
El hombre más cobarde, el más medroso,
si te pierde conviértese en atleta
y alegre lucha en la contienda horrible;
Pues tú alumbras cual faro esplendoroso
la inmensa multitud de este planeta
y en posible transformas lo imposible!
PATRIA
Soy de una patria donde altivo crece
el árbol Libertad con lozanía;
patria que tiene la razón por guía
que en su pecho de virgen resplandece.
Tendida entre dos mares se adormece
con la dulce y salvaje sinfonía
de las ondas; y una Venus se diría
surgiendo del abismo en que se mece.
Acariciada por las brisas, sueña,
bajo la glauca luz de sus montañas,
con un futuro resplandor de gloria;
Y, dando al aire fraternal enseña
desgarra, como madre, sus entrañas
y engalana con lauros nuestra Historia.
Quiero una patria cuyo nombre santo
repitan las lejanas potestades
y lleve a las dormidas soledades
de sus proezas el sonoro canto.
Quiero una patria que no inspire espanto
con infames oprobios y maldades;
una patria que aplaudan las edades
en la lengua del Manco de Lepanto.
Patria eternal cuyo baluarte sea
el verbo sacrosanto de la idea
que arrulla a las naciones con su beso;
Patria feliz por cuyas ricas venas
circule el gran torrente del progreso
y el triunfo evoque de la sabia Atenas!
Tal es la Patria que en mis sueños miro
fuente de luz que en mi dolor invoco;
patria por cuyo bien mi anhelo es poco
poca la gloria por quien yo suspiro.
Esa es la patria que en silencio admiro
y la contemplo hasta volverme loco;
porque es de América esplendente foco
de un futuro de paz con que deliro.
Por ella sigo en pos de la alta cumbre
do surge la visión de mis ensueños,
sin que me arredre la traidora muerte.
Porque quiero abrasarme en esa lumbre
que encendieron ilustres panameños
al darnos Patria libre y digna suerte.
Chitré, Mayo 11 de 1910.
Publicado en:
Nuevos Ritos, Nº 68 de 15 de junio de 1910.
Bandera Mía, por
Enrique Geenzier
Blanca, roja y azul con dos estrellas,
es la bandera que mi patria un día
recibió, rebosante de alegría
de manos de matronas y doncellas.
Podrá haber más gloriosas y más bellas,
más llenas de esplendor y bizarría;
pero ninguna existe cual la mía,
tan limpia de pesares y querellas,
Es por eso quizás, que sin temores
de una agresión extraña, sus colores
contemplo siempre con fervor profundo.
Cuando la ruta del canal cruzando
saludan mi bandera, tremolando
las banderas más celebres del mundo.
Revista Lotería, Noviembre 1962, No. 84
ENRIQUE GEENZIER
(1887-1943)
Nació en la ciudad de Chitré, el 12 de julio de 1887. Autodidacto. En 1916 obtuvo La Flor Natural De Los Juegos Florales celebrados con motivo del tricentenario de la muerte de Cervantes. Por esa misma época dirigió "Esto y Aquello", revista literaria que fué obra e inspiración suyas. También ha ejercido cargos diplomáticos y consulares en Costa Rica, Nueva York y Venezuela. Fué Secretario de Estado en el Despacho de Relaciones Exteriores, y Gobernador de la Provincia de Colón, en cuya cabecera vivió los últimos años de su vida. Murió el 21 de septiembre de 1943.
Su poesía pasa el retoricismo propio de los románticos, de los que conserva melancolía y sonoridad. Sin embargo, lo modernista predomina y en lo sentimental no falta cierta blanda ironía. Korsi, en su Antología de Panamá dijo de él: "En sus ratos de verdadera inspiración es sencillamente exquisito."
FUENTE: PANAMÁ POESÍA
por Enrique Geenzier
LIBERTAD
Augusta Libertad, antorcha ardiente
cuyo esplendor el Universo alumbra!
tú guías al esclavo en la penumbra
mostrándole otra vida y otro oriente
Como un sol que se oculta en Occidente,
tinto en rojo, mi mente te vislumbra;
cometa indefinido que deslumbra
y deja por doquier su luz fulgente.
El hombre más cobarde, el más medroso,
si te pierde conviértese en atleta
y alegre lucha en la contienda horrible;
Pues tú alumbras cual faro esplendoroso
la inmensa multitud de este planeta
y en posible transformas lo imposible!
PATRIA
Soy de una patria donde altivo crece
el árbol Libertad con lozanía;
patria que tiene la razón por guía
que en su pecho de virgen resplandece.
Tendida entre dos mares se adormece
con la dulce y salvaje sinfonía
de las ondas; y una Venus se diría
surgiendo del abismo en que se mece.
Acariciada por las brisas, sueña,
bajo la glauca luz de sus montañas,
con un futuro resplandor de gloria;
Y, dando al aire fraternal enseña
desgarra, como madre, sus entrañas
y engalana con lauros nuestra Historia.
Quiero una patria cuyo nombre santo
repitan las lejanas potestades
y lleve a las dormidas soledades
de sus proezas el sonoro canto.
Quiero una patria que no inspire espanto
con infames oprobios y maldades;
una patria que aplaudan las edades
en la lengua del Manco de Lepanto.
Patria eternal cuyo baluarte sea
el verbo sacrosanto de la idea
que arrulla a las naciones con su beso;
Patria feliz por cuyas ricas venas
circule el gran torrente del progreso
y el triunfo evoque de la sabia Atenas!
Tal es la Patria que en mis sueños miro
fuente de luz que en mi dolor invoco;
patria por cuyo bien mi anhelo es poco
poca la gloria por quien yo suspiro.
Esa es la patria que en silencio admiro
y la contemplo hasta volverme loco;
porque es de América esplendente foco
de un futuro de paz con que deliro.
Por ella sigo en pos de la alta cumbre
do surge la visión de mis ensueños,
sin que me arredre la traidora muerte.
Porque quiero abrasarme en esa lumbre
que encendieron ilustres panameños
al darnos Patria libre y digna suerte.
Chitré, Mayo 11 de 1910.
Publicado en:
Nuevos Ritos, Nº 68 de 15 de junio de 1910.
Bandera Mía, por
Enrique Geenzier
Blanca, roja y azul con dos estrellas,
es la bandera que mi patria un día
recibió, rebosante de alegría
de manos de matronas y doncellas.
Podrá haber más gloriosas y más bellas,
más llenas de esplendor y bizarría;
pero ninguna existe cual la mía,
tan limpia de pesares y querellas,
Es por eso quizás, que sin temores
de una agresión extraña, sus colores
contemplo siempre con fervor profundo.
Cuando la ruta del canal cruzando
saludan mi bandera, tremolando
las banderas más celebres del mundo.
Revista Lotería, Noviembre 1962, No. 84
ENRIQUE GEENZIER
(1887-1943)
Nació en la ciudad de Chitré, el 12 de julio de 1887. Autodidacto. En 1916 obtuvo La Flor Natural De Los Juegos Florales celebrados con motivo del tricentenario de la muerte de Cervantes. Por esa misma época dirigió "Esto y Aquello", revista literaria que fué obra e inspiración suyas. También ha ejercido cargos diplomáticos y consulares en Costa Rica, Nueva York y Venezuela. Fué Secretario de Estado en el Despacho de Relaciones Exteriores, y Gobernador de la Provincia de Colón, en cuya cabecera vivió los últimos años de su vida. Murió el 21 de septiembre de 1943.
Su poesía pasa el retoricismo propio de los románticos, de los que conserva melancolía y sonoridad. Sin embargo, lo modernista predomina y en lo sentimental no falta cierta blanda ironía. Korsi, en su Antología de Panamá dijo de él: "En sus ratos de verdadera inspiración es sencillamente exquisito."
FUENTE: PANAMÁ POESÍA
miércoles, 9 de noviembre de 2016
POEMA: LLORA LA LIBERTAD, LLORA LA DEMOCRACIA
LLORA LA LIBERTAD, LLORA LA DEMOCRACIA
Llora la libertad
llora la democracia
lloran los que creyeron
que los tiempos habían cambiado
al darse cuenta que seguimos siendo los mismos
la misma mierda de siempre
un país que olvida su historia
un país que repite su pasado
que esta atrapado en una política oscura
ante un futuro incierto
un destino que no esta escrito
pero que da miedo.
Llora la libertad
llora la democracia
en la tierra de inmigrantes
la tierra de oportunidades
donde todos los sueños se hacen posible
ahora se harán muros
en vez de puentes
para dividir a un mundo
y hundir a las personas.
Llora la libertad
llora la democracia
en la tierra de las oportunidades
donde todo es posible
un magnate ha ganado la presidencia
el pueblo ha hablado
la ignorancia no tiene padre
en la política nada esta escrito
pero llora la libertad
y llora la democracia
ante un futuro incierto
en un país que no sabe lo que hace.
Autor: Robert Allen Goodrich Valderrama
Panamá
Derechos Reservados
Noviembre 2016.
Llora la libertad
llora la democracia
lloran los que creyeron
que los tiempos habían cambiado
al darse cuenta que seguimos siendo los mismos
la misma mierda de siempre
un país que olvida su historia
un país que repite su pasado
que esta atrapado en una política oscura
ante un futuro incierto
un destino que no esta escrito
pero que da miedo.
Llora la libertad
llora la democracia
en la tierra de inmigrantes
la tierra de oportunidades
donde todos los sueños se hacen posible
ahora se harán muros
en vez de puentes
para dividir a un mundo
y hundir a las personas.
Llora la libertad
llora la democracia
en la tierra de las oportunidades
donde todo es posible
un magnate ha ganado la presidencia
el pueblo ha hablado
la ignorancia no tiene padre
en la política nada esta escrito
pero llora la libertad
y llora la democracia
ante un futuro incierto
en un país que no sabe lo que hace.
Autor: Robert Allen Goodrich Valderrama
Panamá
Derechos Reservados
Noviembre 2016.
SALVADOR MEDINA BARAHONA GRAN POETA PANAMEÑO
MANUAL DE INSTRUCCIONES
PARA UN POLICÍA TEJANO EN LA CASA BLANCA
I
Puede usted creer en la guerra como su negocio más útil,
retar a sus enemigos desde muy lejos,
cómodo en su despacho,
con la parte más oscura de sus palabras.
Puede usted llevar un cerdo ensangrentado en la boca
y esgrimir —para siempre—
el ataque iracundo de otros dioses:
bárbaros proscritos,
criaturas ya sin cielo y sin honor.
Puede rasgar sus vestiduras como los maestros de la ley,
administrar el miedo,
fijar su cruz como un mesías
en la ceguera del mundo.
Puede usted al sol oscurecerlo como a un niño,
azuzar de noche a las palomas
cuyas heces de plomo
hunden
la hermandad
en llamas.
Puede, en fin, multiplicar el diálogo de los muertos,
celebrar en la distancia la dimensión de su arte,
nuevo Picasso en pos de su Guernica:
II
Vea usted la poca luz, el imperio del gris,
los clavos filosos de la ira.
Vea usted la contención del grito en cada pieza
cayendo silenciosa
como una costra humillada
desde el cielo.
—Note que en la distancia se pierde toda música.
Note que el llanto ajeno
no calza su humedad entre las nubes.—
Vea usted unos ojos huir hacia lo inmóvil,
unas manos convertidas en pies,
los pies en odio,
el odio trocado en tempestades.
Vea usted unos cuernos avanzar
y adquirir la mirada tristísima
del hombre,
el hombre la cola del caballo,
el caballo el filo de una lanza fúrica.
DeKalb, Illinois, noviembre 2005
ELEGÍA AL HERMANO QUE NO TUVE
En el agua te fuiste, niño muerto,
invocación de los bellos días,
tenaz aura que aún dueles entre la espesura.
Hermano que no tuve,
presencia escrita en el latir fugaz de los dolores,
luminosa criatura que me asalta
y erige su haz de imágenes rotas,
han sido precisas todas estas sumas en el calendario.
Nadie te recuerda porque solo un grito derramaste
en las entrañas de quien te quiso.
Yaces como un un eco allí,
estoy seguro, en las suturas
de tu célula embrionaria,
en las ansiedades ocultas y pretéritas
del corazón de mamá.
Si hubieras estado junto a mí,
este lugar estaría menos solo,
serías el hermano que entre tantos nunca tuve.
Me defenderías de mis demonios
y mis venganzas.
Tu soledad se quedó conmigo.
Los lugares que extraño
son los que tú debiste recorrer.
Esta forma del aullido que es tu ausencia
late hondo,
como una calle
que reaprende sus pálpitos y sus canciones.
Raptado por el agua te fuiste,
pequeño hombre.
Busco en lo poco que nos queda
la gota encendida de tu abrazo.
(Tomado de Pasaba yo por los días)
SALVADOR MEDINA BARAHONA
Poeta, ensayista y gestor cultural.
Mariabé de Pedasí, Panamá (1973).
Autor de seis libros de poesía, entre ellos, Pasaba yo por los días, Premio Nacional de Literatura "Ricardo Miró" 2009, el más prestigioso de las letras panameñas.
Artículos, ensayos, reseñas y poemas suyos han aparecido en revistas y suplementos literarios de Panamá y otros países: Black Renaissance Noire de la Universidad de Nueva York, USA; Carátula, de Sergio Ramírez, Nicaragua; Círculo de Poesía, México; Revista Cultural Maga (de cuyo Consejo Editorial es miembro) y Temas de Nuestra América, Panamá; Quadrivium, de la Universidad de Puerto Rico; La Raíz Invertida, de Argentina, y El Cobaya, de España.
Traducidos al inglés, francés, ruso y griego, sus poemas forman parte de diversas antologías de poesía, entre ellas:
"Jinetes del Aire: Poesía contemporánea de Latinoamérica y el Caribe" (México-Ecuador) y "Poesía panameña del siglo XX", de Olver Gilberto De León, la Sorbona, Francia (ediciones Patiño, Suiza).
Ha sido embajador cultural de Panamá en encuentros culturales, ferias del libro y festivales de poesía en España, Estados Unidos, Costa Rica, Nicaragua, Puerto Rico, Cuba, El Salvador, Portugal, Colombia, México y República Dominicana. Como becario de la Sociedad Estatal Quinto Centenario de España, repite, en 1990, la ruta del IV Viaje de Cristóbal Colón, evento que sería determinante en su carrera de escritor.
Diplomado en Gestión Cultural por la Organización de Estados Iberoamericanos y la Universidad Tecnológica de Panamá (2011).
Facilitador de Talleres Literarios en Panamá, bajo el auspicio de la Agencia Española de Cooperación y la Fundación Cultural para el Arte. Actualmente es profesor del Seminario Taller de Poesía del Diplomado en Creación Literaria de la Universidad Tecnológica de Panamá.
Ha recibido también los premios: Centroamericano de Literatura “Rogelio Sinán” (Mención Poesía), 2001-2002, y el Nacional de Poesía “Stella Sierra” 2000.
POETA PANAMEÑO, gestor cultural acreditado, profesor de escritura creativa
FUENTES:
-CIRCULO DE POESÍA
-PÁGINA DEL AUTOR
PARA UN POLICÍA TEJANO EN LA CASA BLANCA
I
Puede usted creer en la guerra como su negocio más útil,
retar a sus enemigos desde muy lejos,
cómodo en su despacho,
con la parte más oscura de sus palabras.
Puede usted llevar un cerdo ensangrentado en la boca
y esgrimir —para siempre—
el ataque iracundo de otros dioses:
bárbaros proscritos,
criaturas ya sin cielo y sin honor.
Puede rasgar sus vestiduras como los maestros de la ley,
administrar el miedo,
fijar su cruz como un mesías
en la ceguera del mundo.
Puede usted al sol oscurecerlo como a un niño,
azuzar de noche a las palomas
cuyas heces de plomo
hunden
la hermandad
en llamas.
Puede, en fin, multiplicar el diálogo de los muertos,
celebrar en la distancia la dimensión de su arte,
nuevo Picasso en pos de su Guernica:
II
Vea usted la poca luz, el imperio del gris,
los clavos filosos de la ira.
Vea usted la contención del grito en cada pieza
cayendo silenciosa
como una costra humillada
desde el cielo.
—Note que en la distancia se pierde toda música.
Note que el llanto ajeno
no calza su humedad entre las nubes.—
Vea usted unos ojos huir hacia lo inmóvil,
unas manos convertidas en pies,
los pies en odio,
el odio trocado en tempestades.
Vea usted unos cuernos avanzar
y adquirir la mirada tristísima
del hombre,
el hombre la cola del caballo,
el caballo el filo de una lanza fúrica.
DeKalb, Illinois, noviembre 2005
ELEGÍA AL HERMANO QUE NO TUVE
En el agua te fuiste, niño muerto,
invocación de los bellos días,
tenaz aura que aún dueles entre la espesura.
Hermano que no tuve,
presencia escrita en el latir fugaz de los dolores,
luminosa criatura que me asalta
y erige su haz de imágenes rotas,
han sido precisas todas estas sumas en el calendario.
Nadie te recuerda porque solo un grito derramaste
en las entrañas de quien te quiso.
Yaces como un un eco allí,
estoy seguro, en las suturas
de tu célula embrionaria,
en las ansiedades ocultas y pretéritas
del corazón de mamá.
Si hubieras estado junto a mí,
este lugar estaría menos solo,
serías el hermano que entre tantos nunca tuve.
Me defenderías de mis demonios
y mis venganzas.
Tu soledad se quedó conmigo.
Los lugares que extraño
son los que tú debiste recorrer.
Esta forma del aullido que es tu ausencia
late hondo,
como una calle
que reaprende sus pálpitos y sus canciones.
Raptado por el agua te fuiste,
pequeño hombre.
Busco en lo poco que nos queda
la gota encendida de tu abrazo.
(Tomado de Pasaba yo por los días)
SALVADOR MEDINA BARAHONA
Poeta, ensayista y gestor cultural.
Mariabé de Pedasí, Panamá (1973).
Autor de seis libros de poesía, entre ellos, Pasaba yo por los días, Premio Nacional de Literatura "Ricardo Miró" 2009, el más prestigioso de las letras panameñas.
Artículos, ensayos, reseñas y poemas suyos han aparecido en revistas y suplementos literarios de Panamá y otros países: Black Renaissance Noire de la Universidad de Nueva York, USA; Carátula, de Sergio Ramírez, Nicaragua; Círculo de Poesía, México; Revista Cultural Maga (de cuyo Consejo Editorial es miembro) y Temas de Nuestra América, Panamá; Quadrivium, de la Universidad de Puerto Rico; La Raíz Invertida, de Argentina, y El Cobaya, de España.
Traducidos al inglés, francés, ruso y griego, sus poemas forman parte de diversas antologías de poesía, entre ellas:
"Jinetes del Aire: Poesía contemporánea de Latinoamérica y el Caribe" (México-Ecuador) y "Poesía panameña del siglo XX", de Olver Gilberto De León, la Sorbona, Francia (ediciones Patiño, Suiza).
Ha sido embajador cultural de Panamá en encuentros culturales, ferias del libro y festivales de poesía en España, Estados Unidos, Costa Rica, Nicaragua, Puerto Rico, Cuba, El Salvador, Portugal, Colombia, México y República Dominicana. Como becario de la Sociedad Estatal Quinto Centenario de España, repite, en 1990, la ruta del IV Viaje de Cristóbal Colón, evento que sería determinante en su carrera de escritor.
Diplomado en Gestión Cultural por la Organización de Estados Iberoamericanos y la Universidad Tecnológica de Panamá (2011).
Facilitador de Talleres Literarios en Panamá, bajo el auspicio de la Agencia Española de Cooperación y la Fundación Cultural para el Arte. Actualmente es profesor del Seminario Taller de Poesía del Diplomado en Creación Literaria de la Universidad Tecnológica de Panamá.
Ha recibido también los premios: Centroamericano de Literatura “Rogelio Sinán” (Mención Poesía), 2001-2002, y el Nacional de Poesía “Stella Sierra” 2000.
POETA PANAMEÑO, gestor cultural acreditado, profesor de escritura creativa
FUENTES:
-CIRCULO DE POESÍA
-PÁGINA DEL AUTOR
ELSIE ALVARADO DE RICORD GRAN POETA Y ESCRITORA PANAMEÑA
A los Héroes Panameños,
por Elsie Alvarado de Ricord
Mártires de mi Patria, compañeros
que enfrentasteis el pecho a la metralla,
maduros de valor, como maduran
los niños pobres, ay, desde la infancia.
En vuestras manos firmes, la bandera
era una nueva llama de esperanza,
del amor a la tierra y al idioma,
del derecho a la paz, y sobre todo
a la equidad en nuestro noble suelo.
¿Quién ha osado segar este prodigio
de corazones jóvenes, colmados
por más de medio siglo de injusticia,
vivas antenas que captar sabían
los acentos más hondos de la Patria?
¿Quién responde con pólvora a las notas
de nuestro Himno Nacional, quién pudo
infestar nuestra atmósfera de gases,
qué soberbia ancestral mueve esas manos
que destrozan así nuestra bandera?
¿Por qué regáis la muerte en nuestro suelo,
desleales inquilinos zoneítas?
No descendéis de Washington, de Lincoln;
vuestra mano no es mano libertaria;
es la mano esclavista, que asesina,
la que codicia, la que ruge armada
por tierra y mar y cielo; vuestros pasos
siembran la indignación en nuestro Istmo;
por vuestros labios hablan solamente
los Teodoros, los Truman, los MacCarthy,
y vuestros corazones no conocen
la esencial hermandad de los humanos.
Mártires panameños, inmolados
en pleno florecer, llamas enhiestas
que un vaho de impiedad ha derribado
al amparo cobarde de los tanques.
Mártires panameños, niños-hombres
que el hogar y la escuela modelaban,
frentes ya para siempre reclinadas
con el gesto rendido de la muerte.
Cómo mirar con ojos apacibles
el silencio cuajado en vuestros labios.
¿Quién mirará sin estremecimiento
el rostro de dolor de vuestras madres?
¿Tiene la patria alguna recompensa
comparable a la vida de los hijos?
¿Acaso el llanto unánime del pueblo,
la protesta del mundo, el grito airado,
llenarán esa ausencia, esa honda herida
que nunca cicatriza: un hijo muerto,
y aquel rincón del alma en que la madre
sigue acunando, aunque en secreto, al hijo?...
La sangre de los héroes no es estéril:
es río desbordado que fecunda
con dolor, las entrañas de los pueblos.
Rosa Elena Landecho - trece años-
del maternal regazo desprendida,
te ha acogido el regazo de la historia.
José del Cid, Ricardo Villamonte,
estudiantes, obreros, no habéis muerto:
crecéis en la Avenida de los Mártires
como banderas vivas de la patria.
Los héroes no yacen en la tumba:
remueven la conciencia de los pueblos.
Panamá, enero de 1964.
Publicado en: El Panamá América, domingo 19 de enero de 1964.
La Voz Ausente, por
Elsie Alvarado de Ricord
Porque me siento sola
mi corazón camina a la intemperie.
Lejos, lejos estás, como los astros,
y la leyenda que emprendimos,
eres una constelación en mi desvelo.
Recuerdo que una tarde
más hermosa que el cielo,
en un mundo imposible
fui novia entre tus brazos.
Estás en mi, tarde cautiva,
espejo
para mirar la faz de la alegría
al que dije un instante
como una reina ufana
en un cuento fugaz en que conté mi vida:
"Espejo del encanto,
respóndeme por Dios,
¿tiene alguien en el reino
más ventura que yo?"
Mientras la calle, ciega a nuestra música,
miraba el gesto sin oír el beso,
una rosa dorada sonreía en tus brazos:
la renovada gracia
con que asomaste el alma en mi camino.
Lejos estás, amor, como los astros,
y yo espero tu luz desde el silencio,
porque tal vez me digas
con los labios colmados por una dicha cierta,
que no somos el rostro que sonríe,
ni la mano que forja,
ni el cerebro que vela,
ni siquiera la voz,
que nos refleja en cauces de armonía.
Que en las zonas ocultas del corazón, apenas
somos, tal vez, ese anhelar secreto
con que el amor nos trunca o nos redime.
Lejos estás, amor, dame la mano,
dame la voz,
y dame
lo imposible.
Elsie Alvarado de Ricord
(1928-2005)
Nació en David, provincia de Chiriquí, Panamá, en 1928. Licenciada en Filosofía y Letras y Profesora de Español, graduada de la Universidad de Panamá. En la Universidad Central de Madrid obtuvo el título de Doctora en Filología Romántica. Posteriormente realizó estudios de especialización en lingüística en EL Primer Instituto Lingüístico Latinoamericano, en Montevideo, Uruguay. Luego en La Escuela de Investigación Lingüística, de Madrid, obtiene el título de Investigadora Lingüística. Falleció en la ciudad de Panamá el 18 de mayo de 2005.
En la Universidad de Panamá fue catedrática de Lingüística General, Teoría Literaria, Fonética y Gramática histórica española. Fue miembro de la Asociación de Lingüística y Filología de América Latina y del Programa Interamericano de Lingüística y Enseñanza de Idiomas. Directora de la Academia Panameña de la Lengua. Miembro Correspondiente de la Real Academia Española y de la Academia Nacional de Letras del Uruguay y de la Academia Norteamericana de la Lengua Española. Fue Presidenta del Círculo Lingüístico de Panamá (CILPAN) y miembro de número da la Academia Panameña de la Lengua.
Obtuvo el premio literario nacional Ricardo Miró en las secciones de ensayo y poesía. En Madrid obtuvo el primer premio en tesis doctórales hispanoamericanas en España en 1963, con su libro La Obra Poética de Dámaso Alonso , que luego publicó Editorial Gredos. Ganó el premio de Poesía de la Revista Lotería, el premio Atenea del Club de Mujeres Profesionales y de Negocios, en 1996, y el Premio Universidad 1996 en la sección de Arte y Literatura; máximo reconocimiento que anualmente otorga la Universidad de Panamá a la trayectoria de los profesionales que se han destacado en el desarrollo de las actividades científicas, académicas y culturales dentro del quehacer universitario.
Colaboró en el Diccionario de la Literatura Latinoamericana, de la Unión Panamericana. Su prestigioso nombre aparece en revistas nacionales y extranjeras, con frecuentes colaboraciones, y en todas las antologías y literaturas panameñas. Estudió la poesía de Demetrio Herrera Sevillano, Ricardo J. Bermúdez, Dámaso Alonso, Ricardo Miró y Rubén Darío.
Sus poemas han sido traducidos al inglés por Catherine Rodríguez Nieto y publicados en el libro Fireflight, edición bilingüe, California, 1976.
El jueves, 25 de abril del 2002, centenario del natalicio de Rogelio Sinán, fue distinguida con la primera Condecoración Rogelio Sinán, que es entregada cada dos años, a partir del 2002, al literato que por sus méritos, sea seleccionado por el Consejo Nacional de Escritores.
FUENTE: PANAMÁ POESÍA
por Elsie Alvarado de Ricord
Mártires de mi Patria, compañeros
que enfrentasteis el pecho a la metralla,
maduros de valor, como maduran
los niños pobres, ay, desde la infancia.
En vuestras manos firmes, la bandera
era una nueva llama de esperanza,
del amor a la tierra y al idioma,
del derecho a la paz, y sobre todo
a la equidad en nuestro noble suelo.
¿Quién ha osado segar este prodigio
de corazones jóvenes, colmados
por más de medio siglo de injusticia,
vivas antenas que captar sabían
los acentos más hondos de la Patria?
¿Quién responde con pólvora a las notas
de nuestro Himno Nacional, quién pudo
infestar nuestra atmósfera de gases,
qué soberbia ancestral mueve esas manos
que destrozan así nuestra bandera?
¿Por qué regáis la muerte en nuestro suelo,
desleales inquilinos zoneítas?
No descendéis de Washington, de Lincoln;
vuestra mano no es mano libertaria;
es la mano esclavista, que asesina,
la que codicia, la que ruge armada
por tierra y mar y cielo; vuestros pasos
siembran la indignación en nuestro Istmo;
por vuestros labios hablan solamente
los Teodoros, los Truman, los MacCarthy,
y vuestros corazones no conocen
la esencial hermandad de los humanos.
Mártires panameños, inmolados
en pleno florecer, llamas enhiestas
que un vaho de impiedad ha derribado
al amparo cobarde de los tanques.
Mártires panameños, niños-hombres
que el hogar y la escuela modelaban,
frentes ya para siempre reclinadas
con el gesto rendido de la muerte.
Cómo mirar con ojos apacibles
el silencio cuajado en vuestros labios.
¿Quién mirará sin estremecimiento
el rostro de dolor de vuestras madres?
¿Tiene la patria alguna recompensa
comparable a la vida de los hijos?
¿Acaso el llanto unánime del pueblo,
la protesta del mundo, el grito airado,
llenarán esa ausencia, esa honda herida
que nunca cicatriza: un hijo muerto,
y aquel rincón del alma en que la madre
sigue acunando, aunque en secreto, al hijo?...
La sangre de los héroes no es estéril:
es río desbordado que fecunda
con dolor, las entrañas de los pueblos.
Rosa Elena Landecho - trece años-
del maternal regazo desprendida,
te ha acogido el regazo de la historia.
José del Cid, Ricardo Villamonte,
estudiantes, obreros, no habéis muerto:
crecéis en la Avenida de los Mártires
como banderas vivas de la patria.
Los héroes no yacen en la tumba:
remueven la conciencia de los pueblos.
Panamá, enero de 1964.
Publicado en: El Panamá América, domingo 19 de enero de 1964.
La Voz Ausente, por
Elsie Alvarado de Ricord
Porque me siento sola
mi corazón camina a la intemperie.
Lejos, lejos estás, como los astros,
y la leyenda que emprendimos,
eres una constelación en mi desvelo.
Recuerdo que una tarde
más hermosa que el cielo,
en un mundo imposible
fui novia entre tus brazos.
Estás en mi, tarde cautiva,
espejo
para mirar la faz de la alegría
al que dije un instante
como una reina ufana
en un cuento fugaz en que conté mi vida:
"Espejo del encanto,
respóndeme por Dios,
¿tiene alguien en el reino
más ventura que yo?"
Mientras la calle, ciega a nuestra música,
miraba el gesto sin oír el beso,
una rosa dorada sonreía en tus brazos:
la renovada gracia
con que asomaste el alma en mi camino.
Lejos estás, amor, como los astros,
y yo espero tu luz desde el silencio,
porque tal vez me digas
con los labios colmados por una dicha cierta,
que no somos el rostro que sonríe,
ni la mano que forja,
ni el cerebro que vela,
ni siquiera la voz,
que nos refleja en cauces de armonía.
Que en las zonas ocultas del corazón, apenas
somos, tal vez, ese anhelar secreto
con que el amor nos trunca o nos redime.
Lejos estás, amor, dame la mano,
dame la voz,
y dame
lo imposible.
Elsie Alvarado de Ricord
(1928-2005)
Nació en David, provincia de Chiriquí, Panamá, en 1928. Licenciada en Filosofía y Letras y Profesora de Español, graduada de la Universidad de Panamá. En la Universidad Central de Madrid obtuvo el título de Doctora en Filología Romántica. Posteriormente realizó estudios de especialización en lingüística en EL Primer Instituto Lingüístico Latinoamericano, en Montevideo, Uruguay. Luego en La Escuela de Investigación Lingüística, de Madrid, obtiene el título de Investigadora Lingüística. Falleció en la ciudad de Panamá el 18 de mayo de 2005.
En la Universidad de Panamá fue catedrática de Lingüística General, Teoría Literaria, Fonética y Gramática histórica española. Fue miembro de la Asociación de Lingüística y Filología de América Latina y del Programa Interamericano de Lingüística y Enseñanza de Idiomas. Directora de la Academia Panameña de la Lengua. Miembro Correspondiente de la Real Academia Española y de la Academia Nacional de Letras del Uruguay y de la Academia Norteamericana de la Lengua Española. Fue Presidenta del Círculo Lingüístico de Panamá (CILPAN) y miembro de número da la Academia Panameña de la Lengua.
Obtuvo el premio literario nacional Ricardo Miró en las secciones de ensayo y poesía. En Madrid obtuvo el primer premio en tesis doctórales hispanoamericanas en España en 1963, con su libro La Obra Poética de Dámaso Alonso , que luego publicó Editorial Gredos. Ganó el premio de Poesía de la Revista Lotería, el premio Atenea del Club de Mujeres Profesionales y de Negocios, en 1996, y el Premio Universidad 1996 en la sección de Arte y Literatura; máximo reconocimiento que anualmente otorga la Universidad de Panamá a la trayectoria de los profesionales que se han destacado en el desarrollo de las actividades científicas, académicas y culturales dentro del quehacer universitario.
Colaboró en el Diccionario de la Literatura Latinoamericana, de la Unión Panamericana. Su prestigioso nombre aparece en revistas nacionales y extranjeras, con frecuentes colaboraciones, y en todas las antologías y literaturas panameñas. Estudió la poesía de Demetrio Herrera Sevillano, Ricardo J. Bermúdez, Dámaso Alonso, Ricardo Miró y Rubén Darío.
Sus poemas han sido traducidos al inglés por Catherine Rodríguez Nieto y publicados en el libro Fireflight, edición bilingüe, California, 1976.
El jueves, 25 de abril del 2002, centenario del natalicio de Rogelio Sinán, fue distinguida con la primera Condecoración Rogelio Sinán, que es entregada cada dos años, a partir del 2002, al literato que por sus méritos, sea seleccionado por el Consejo Nacional de Escritores.
FUENTE: PANAMÁ POESÍA
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