miércoles, 11 de noviembre de 2015

AMELIA DENIS DE ICAZA (NUEVO ARTÍCULO POR EL MES DE LA PATRIA)


AMELIA DENIS DE ICAZA
(1836-1911)

 Amelia Denis de Icaza
Nació en la ciudad de Panamá el año de 1836. Su padre era de origen francés, y su madre panameña. Desde pequeña tenía mucha afición a la literatura y hacía poesías llenas de un natural encanto, sin ningún artificio estudiado, como cantan los pájaros. Colaboró siendo muy joven en el periódico que editaba su padre, Don Saturnino Denis, en Panamá.
Recibió su primera instrucción primaria en la Primera Escuela elemental de niñas, en el barrio de Santa Ana. Pero su formación cultural la debió al hogar y al propio esfuerzo. Doña Amelia se encuentra, en efecto, entre los poetas noveles que se estrenaron desde las columnas de "La Floresta Istmeña".

Contrajo dos uniones conyugales; del primer matrimonio tuvo varios hijos, de los cuales podemos mencionar a Doña Julia Ramírez de García; del segundo sólo tuvo una hija, Doña Mercedes Icaza de Espinosa, casada en Nicaragua.

Habiéndose casado su hija Mercedes, con el caballero nicaragüense Don Ponciano Espinosa, su esposo Don José María Icaza acompañó a su hija a Nicaragua, donde murió a los pocos meses, y es por este motivo que Doña Amelia Denis v. de Icaza, la sublime poetisa, se trasladó a Nicaragua en 1894 donde vivió el resto de su vida al lado de su hija y de sus nietas que trataron con su cariño hacerle más llevadera la ausencia de su patria y de los suyos. Aquí fué muy apreciada por toda la sociedad, donde compuso muchas poesías dedicadas casi todas a personas de su especial simpatía.

Según cuenta María Albertina Gálvez, escritora guatemalteca, Doña Amelia vivió en Guatemala más de dos décadas. Allí colaboró en varios periódicos importantes, entre ellos el "Trabajo" y especialmente en el "Bien Público", hizo relaciones literarias, y popular su nombre y el seudónimo de "Elena".

Doña Amelia es, en la historia de nuestra literatura, la primera mujer que escribe versos. Empero, su importancia no estriba en eso. En postura desventajosa respecto de sus compañeros de generación por virtud de las dificultades que limitaron su acceso a la cultura, su poesía se distingue por un profundo contenido social. Doña Amelia vive en permanente polémica con la sociedad. La injusticia, la hipocresía le hieren de modo particular. Aparte el tema social, su musa no tiene gusto más que para las expansiones domésticas.

Su verso es espontaneidad del momento, respuesta a la sugestión de un instante. Para Doña Amelia no hay problemas poéticos, ni sabe ella de la lucha por lograr la expresión exacta y bella, el justo matiz del pensamiento. Precisamente en esa facilidad para darse, en su ingenuidad poética, está su mayor virtud. Y ello nos explica lo mejor de su obra, su fuerte contenido político y social. Sorprende el tono de sus poesía, consideradas la sociedad y la época en que le tocó vivir. Personaje de un escenario limitado, donde el uso de la "Puerta de Tierra" indicaba la persistencia de antagonismos sociales, su canto debió parecer blasfemia o incómodo desenfado a los oídos de cierta gente. Con versos declamatorios que a ratos suenan a panfleto, Doña Amelia va pidiendo justicia para todos, fustigando remilgos, exaltando el trabajo y aun solicitando de dos pueblos sureños en guerra -Chile y Perú-, pongan fin a una lucha para ella insensata por ser lucha entre hermanos.

Tanta rebeldía social, temperamento tan pronto, a la contienda no podían ser indiferentes a los afanes y dolores de la nacionalidad. Natural así que, cuando, ya en las lindes de la senectud, Doña Amelia visita su tierra en 1906, con el objeto de ver a su hija Julia y a sus dos hermanas Matilde Denis y Mercedes Denis v. de Miró, frente a la nueva realidad política, que hipotecaba a una nación poderosa parte del territorio nacional, se sienta herida en su intimidad. Llena de añoranzas y tristes presentimientos escribe entonces las melancólicas estrofas de su canto "Al cerro Ancón", poema que cierra felizmente el ciclo romántico y asegura a la poetisa su definitivo ingreso a nuestro Parnaso.

Murió en Managua, Nicaragua, el 16 de julio de 1911, luego de una vida apasionada y generosa en desdichas, según se desprende del contexto de sus poesías. Fué muy llorada y sentida por sus numerosas amistades que guardan todavía el recuerdo imperecedero de la inmortal poetisa.

Al Cerro Ancón, por
Amelia Denis de Icaza

Ya no guardas las huellas de mis pasos,
ya no eres mío, idolatrado Ancón.
Que ya el destino desató los lazos
que en tu falda formó mi corazón.

Cual centinela solitario y triste
un árbol en tu cima conocí:
allí grabé mi nombre, ¿qué lo hiciste?,
¿por qué no eres el mismo para mí?

¿Qué has hecho de tu espléndida belleza,
de tu hermosura agreste que admiré?
¿Del manto que con recia gentileza
en tus faldas de libre contemplé?

¿Qué se hizo tu chorrillo? ¿Su corriente
al pisarla un extraño se secó?
Su cristalina, bienhechora fuente
en el abismo del no ser se hundió.

¿Qué has hecho de tus árboles y flores,
mudo atalaya del tranquilo mar?
.  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .
¡Mis suspiros, mis ansias, mis dolores,
te llevarán las brisas al pasar!

Tras tu cima ocultábase el lucero
que mi frente de niña iluminó:
la lira que he pulsado, tú el primero
a mis vírgenes manos la entregó.

Tus pájaros me dieron sus canciones,
con sus notas dulcísimas canté,
y mis sueños de amor, mis ilusiones,
a tu brisa y tus árboles confié.

Más tarde, con mi lira enlutecida,
en mis pesares siempre te llamé;
buscaba en ti la fuente bendecida
que en mis años primeros encontré.

¡Cuántos años de incógnitos pesares,
mi espíritu buscaba más allá
a mi hermosa sultana de dos mares,
la reina de dos mundos, Panamá!

Soñaba yo con mi regreso un día,
de rodillas mi tierra saludar:
contarle mi nostalgia, mi agonía,
y a su sombra tranquila descansar.

Sé que no eres el mismo; quiero verte
y de lejos tu cima contemplar;
me queda el corazón para quererte,
ya que no puedo junto a ti llorar.

Centinela avanzado, por tu duelo
lleva mi lira un lazo de crespón;
tu ángel custodio remontose al cielo...
¡ya no eres mío, idolatrado Ancón!

Panamá, 1906
Del libro: Hojas Secas. 1927

FUENTE: http://www.panamapoesia.com/pt14.htm

martes, 10 de noviembre de 2015

DEMETRIO KORSI EL GRAN POETA (NUEVO ARTÍCULO POR EL MES DE LA PATRIA)


DEMETRIO KORSI
(1899-1957)

 Demetrio Korsi
Demetrio Korsi, poeta y periodista profesional, y a veces, diplomático, político y dibujante, nació en la ciudad de Panamá en 1899. Fueron sus padres el Capitán del mismo nombre, de origen griego, y la panameña Elisa Herrera de Korsi.

Efectuó los primeros estudios en la Escuela Santa Ana de Varones, hoy Manuel José Hurtado, y en el plantel de los Hermanos Cristianos, descubriendo enseguida ingénitas inclinaciones literarias. En el Instituto Nacional obtuvo título de Bachiller en Humanidades, llegando a contar, entre quienes lo animaban al cultivo de las letras, con el apoyo de Guillermo Andreve y Octavio Méndez Pereira. Más tarde en norteamérica, motivos de fuerza mayor lo obligaron a interrumpir estudios de medicina, retornando a Panamá para ingresar a la Escuela de Derecho, donde también suspendería esta carrera por razones de salud. Una vez restablecido, se dedicó a menesteres de la abogacía y a colaborar en periódicos y revistas, tanto nacionales como extranjeras.

La inclusión de su nombre en el Parnaso Panameño, editado por Méndez Pereira en 1916, y la forma benévola como eran recibidas sus producciones, alentaron a Korsi a dedicarse al oficio de escritor. Emprende entoces una tesonera actividad literaria alcanzando a diecinueve, en un lapso de treinta y siete años, el número de libros suyos editados por propia iniciativa.

Todos su libros, como las ocupaciones periodísticas y diplomáticas de Korsi, se producen en relación con las fuerzas circunstanciales que determinaban los rumbos de su vida. Si por azar no fue escritor, por dedicarse a escribir llegó a ser poeta, novelista, cónsul y corresponsal en París de una treintena de periódicos y revistas importantes de habla hispana y portuguesa. Ejerció la representación consular de su país en San Francisco de California, en las ciudades francesas de El Havre, Burdeux y Marsella, y en Kingston, Jamaica. Además de las representaciones ocupó cargos burocráticos en la Secretaría de Instrucción Pública y la Biblioteca Colón en Panamá.

En El Havre, en 1926, contrajo Korsi matrimonio con la ciudadana francesa Angela Julian, de cuyo enlace nació una hija. Divorciado, volvió a casarse en 1948 en Panamá con su coterránea Eloisa M. Sandoval, unión de la que nacierón tres hijos: un varón y dos mujeres.
Iniciado como admirador de Chocano, cultivará después la veta humorista, el tema afroíndigena y aspectos varios de la vida en nuestra capital. Korsi vio con simpatías las tendencias que se sucedieron al modernismo, y sin perder su elegancia y señorío poético, ha vestido, en ocasiones, su musa de vanguardismo.

Demetrio Korsi, humorista, bohemio, estudioso del pulso popular y enamorado perpetuo del Parque de Santa Ana, falleció en la Ciudad de Panamá, el 30 de octubre de 1957, mientras pulía los versos de un poema en ciernes.

Incidente de Cumbia, por
Demetrio Korsi

Con queja de indio y grito de chombo,
dentro de la cantina de Pancha Manchá,
trazumando ambiente de timba y kilombo,
se oye que la cumbia resonando está...

Baile que legara la abuela africana
con cadena chata y pelo cuscú;
fuerte y bochinchosa danza interiorana
que bailó cual nadie Juana Calambú.

Pancha Manchá tiene la cumbia caliente,
la de Chepigana y la del Chocó,
y cuando borracha se alegra la gente,
llora el tamborero, llora Chimbombó...

Chimbombó es el negro que Meme embrujara,
Chimbombó es el negro de gran corazón;
le raya una vieja cicatriz la cara;
tiene mala juma y alma de león.

Y el tambor trepida! Y la cumbia alegra!
Meme baila... El negro, como un animal,
llora los desprecios que le hace la negra,
y es que quiere a un gringo la zamba fatal!

Como un clavo dicen que saca otro clavo,
aporrea el cuero que su mano hinchó;
mientras más borracho su golpe es más bravo;
¡juma toca cumbia, dice Chimbombó!...

Vengador, celoso, se alza de un respingo
cuando Meme acaba la cumbia, y se va
-cogida del brazo de su amante gringo-
rumbo al dormitorio de Pancha Manchá.

Del puñal armado los persigue, y ambos
mueren del acero del gran Chimbombó,
y la turbamulta de negros y zambos
siente que, a la Raza, Chimbombó vengó...

Húyese hacia el Cauca el negro bravío
y otra vez la cumbia trepidando está,
pero se dijera que no tiene el brío
de la vieja cumbia de Pancha Manchá...

Es que falta Meme, la ardiente mulata,
y es que falta el negro que al Cauca se huyó;
siempre habrá clientela y siempre habrá plata,
¡pero nunca otro hombre como Chimbombó!

Fuente: http://panamapoesia.com/pt10.htm

lunes, 9 de noviembre de 2015

DR. JUSTO AROSEMENA (NUEVO ARTÍCULO O VIDA POR EL MES DE LA PATRIA)


Justo Arosemena Quesada

Justo Arosemena Quesada (1817 – 1896).  Padre de la nacionalidad panameña.

Nació en Panamá el 9 de agosto de 1817, del matrimonio entre Don Mariano Arosemena de la Barrera, prócer de la independencia de 1821, y doña Dolores Quesada, hija legítima de doña Catalina Velarde, panameña, y de don Miguel Quesada, oriundo de Granada.

Sus estudios primarios se desarrollaron en un establecimiento privado que regentaba un maestro ecuatoriano de nombre  Alfredo Baquerizo; culminada esta fase ingresó al Colegio de Panamá, plantel de enseñanza secundaria, del que era rector el canónigo doctor Juan José Cabarcas. La familia, y en especial su madre, decidieron que Justo Arosemena se trasladara a Bogotá y allí quedara inscrito en el Colegio de San Bartolomé, donde obtuvo a fines de 1833 el diploma de bachiller en humanidades y filosofía.

El joven Arosemena pasó los cursos de jurisprudencia en tres años, y en 1836, después de haber culminado todos los requisitos legales, se sometió a las pruebas de rigor. El diploma de bachiller, que le fue otorgado, lleva la firma del rector de la universidad Central, doctor don José Joaquín García. Después de una práctica de 14 meses, la Universidad del Magdalena e Istmo le otorgó los  títulos de licenciado y doctor en jurisprudencia el 22 de diciembre de 1837.

Ya en el suelo istmeño el Doctor Justo Arosemena fue nombrado profesor de Derecho en el Colegio de Panamá. Era el mismo plantel en donde adquirió los primeros conocimientos en ciencias y letras. Su desempeño excelente le permitió el honor de inaugurar el curso lectivo de 1839.

Durante la creación del Estado Libre del Istmo (1840-1841), su labor se destacó en lo político, y dentro de la Asamblea Constituyente, a más de su actitud en cuanto al reintegro del Istmo a la Nueva Granada. Al mismo tiempo, resaltó el surgimiento de los apuntamientos para la introducción a las ciencias morales y políticas (1840).

A mediados del agosto de 1844, se encontraba de nuevo en Panamá. Inmediatamente abrió el doctor Arosemena su oficina de abogado y fundó, asociado al doctor Manuel Murillo, El Movimiento, semanario que tenía por objeto velar por los intereses materiales y morales del Istmo y que correspondió plenamente en su corta vida (sólo salieron 9 números) a la reputación de que ya gozaban sus directores.

El doctor Arosemena regresó a Bogotá en los primeros días de febrero de 1846, y algo más adelante tomó posesión del empleo que el general Mosquera le había asignado en la Secretaría de Relaciones Exteriores. Volvía a aquella ciudad ocho años después de haberla dejado al terminar sus estudios. En este periodo ocupó el cargo de  jefe de una sección de la Secretaría de Relaciones Exteriores. Por ascensos que dan fe de la corrección de su conducta y de sus capacidades, desempeñó los empleos de subsecretario en propiedad y subsecretario encargado del despacho del ministerio. Durante su estadía, el doctor Arosemena continuó investigando sobre temas ligados a los estudios económicos, sobre comercio, industrias, inmigración, caminos, etc., que logró publicar en el diario El Día y en otros periódicos muy leídos de la Nueva Granada.

Al concluir la Administración de Mosquera, el doctor Arosemena renunció el cargo que desempeñaba en ella para regresar al Istmo a dedicarse a organizar una empresa de negocios, asociado a varios amigos suyos. El presidente López y el doctor Murillo le solicitaron, más de una vez, que aceptara un puesto importante en Bogotá para el cual lo nombrarían inmediatamente; sin embargo, este se mantuvo en su determinación de retirarse por algún tiempo a la vida privada y no aceptó tampoco encargarse ni de la gobernación de Veraguas, que por conducto del señor Obaldía también le propusieron.
Ya en Panamá, lo eligieron por el momento miembro del cabildo y de la cámara provincial, cargo que él, agradecido, se dispuso a desempeñar con el dinamismo que le era característico.

A la muerte de su esposa en 1850, se hizo responsable de sus cuatro vástagos, y pensando en el porvenir educativo de sus descendientes directos se estableció en Nueva York, desde mediados de mayo de 1852. El doctor Arosemena residió seis meses consecutivos en los Estados Unidos, durante los cuales empleó casi todo su tiempo en vigilar de cerca la educación de sus niños y en atender otros asuntos personales. Habiendo recibido la designación de parte de las asambleas cantonales de la provincia, de representarlas en el Congreso, viajó a Bogotá y ocupó ese cargo entre 1852 y 1853.

Al iniciarse las labores de la Cámara, Justo Arosemena dejó claro en una exposición de sus ideas que solamente los gólgotas podían ser considerados hombres  progresistas, porque los antiguos partidos habían quedado desacreditados. Llamó retrógrados a los defensores de las causas del poder, y reaccionarios a quienes, diciéndose ser liberales, no se atrevieron a aprobar una libre reforma constitucional a la que llamaron oportuna, racional y moderada sin explicar en qué consistía la oportunidad, la racionalidad o la moderación. Desde ese espacio, el doctor Arosemena expuso y fundamentó el ideal de un sistema de gobierno local en el Istmo que, formando parte de la Nueva Granada correspondiese, ante todo, a las necesidades particularidades nacidas de su propia historia, de su situación geográfica y de su importancia comercial y política. Fundamentó con fuerza y vigor la existencia de la nación Panameña.

Entre los grandes hechos que ocurrieron en el congreso de 1855, ninguno, sin embargo, más trascendental para la vida política de la Nueva Granada y en particular del Istmo, que la expedición, al fin, del acto adicional y reformatorio de la constitución, por el cual se erigió el Estado Federal de Panamá.

Arosemena buscaba probar que el Istmo de Panamá es una estructura social y política simple, y, que por tanto, esa estructura, más cercana de los intereses de los panameños como individuos concretos, y más alejada de las pretensiones, siempre abstractas, de la nación colombiana, requería, exigía, un estatus administrativo, jurídico y político, propio, singular, autónomo. Razones históricas y geográficas, aseguró entonces, exigen el reconocimiento de que el Istmo constituye una estructura social y política singular, con una definición propia de sus intereses colectivos.

El general Mosquera no tuvo inconveniente alguno en ofrecerle, primero, el Ministerio de lo Interior y Relaciones Exteriores, cargo que no aceptó, y luego, el de ministro plenipotenciario en el Perú y de enviado extraordinario y plenipotenciario en Chile y en varias repúblicas de Centro América.
El transcurso de los años de 1868 a 1872 fue de lo más movido y fecundo en la vida pública del doctor Arosemena, aunque no le faltaron contratiempos ocasionados precisamente por su vigilante patriotismo. Asistió en julio de 1869 a la asamblea legislativa del Estado Soberano de Panamá y se le eligió su presidente. Su actuación, esta vez, se halló, como otras veces, en el alto nivel de sus reconocidos antecedentes de experto legislador, de patriota insigne y de hombre siempre preocupado por el bienestar general, aun con perjuicio de sus propios intereses particulares.

En el mismo año y ya terminadas las sesiones de la Asamblea Legislativa del Estado, elegido senador para el período de 1870 a 1871, se dirigió a Bogotá a ocupar su puesto en el Congreso.
Posteriormente, entre 1862-1872, Arosemena participó de la Asamblea del Estado Soberano de Panamá; participó del Tratado Arosemena-Sánchez-Hurlbut de 1870; emitió opiniones sobre la Constitución de 1863 y viajó a representar a Colombia ante los gobiernos de Inglaterra y Francia, contribuyendo al arreglo de la deuda exterior de Colombia. A su regreso, entre 1875-1879, Arosemena tomó partido frente a la prisión del General Camargo y condenó los métodos de los gobiernos liberales en carta al General Julián Trujillo; se sumergió en la confección de los códigos del Estado y escribió sus Estudios Constitucionales.

Arosemena se presentó como candidato a presidente del Estado de Panamá, proponiéndosele una candidatura oficial (1884- 1888). La revolución de 1885 dio al traste con el Estado Federal y llevó al forzamiento de la Constitución de 1886 por parte de Arosemena, haciéndole reparos concretos a la misma.

Don Justo Arosemena murió el 23 de febrero de 1896.

Fuente: http://www.encaribe.org/es/article/justo-arosemena-quesada/1803

domingo, 8 de noviembre de 2015

DON FEDERICO BOYD (NUEVO ARTÍCULO POR EL MES DE LA PATRIA)


Federico Boyd
1851-1924

Nació en Panamá el 24 de septiembre de 1851.  Hijo de Don Archibaldo B. Boyd y Doña María López de Boyd. Comerciante de profesión. Fue un miembro activo de la Junta Patriótica Revolucionaria que logró la emancipación de Panamá de Colombia. Fue conocido como un abogado patriota que luchaba por las causas justas de su patria sin importar las consecuencias. Ocupó diversos cargos políticos: Miembro del Consejo Municipal de Panamá (1888), Miembro de la Junta Provisional de Gobierno (1903), Diputado a la Asamblea Nacional (1906), Jefe del Estado Panameño (1910), Ministro de Relaciones Exteriores (1911-1912), Embajador Extraordinario y Ministro de Panamá en Alemania, Holanda y Bélgica, Cónsul General, Encargado de Negocios de la República de Honduras y El Salvador.

Sus dotes diplomáticos le llevaron a presentar ante el gobierno de Colombia una petición para obtener una prórroga sobre los contratos para la construcción del Canal por parte del gobierno francés. Su intervención hizo posible que más tarde se negociara con el gobierno de los Estados Unidos la construcción del Canal Interoceánico a través del Istmo de Panamá.
Con el apoyo de los señores Pedro J. Sosa, Constantino Arosemena y otros distinguidos personajes de la época logró hacer realidad varias obras de carácter benéfico: La Plaza de Santa Ana, La Zahurda, El Matadero.

Federico Boyd murió en la ciudad de Nueva York, el 25 de mayo de 1924 a los 73 años de edad, pasando a la historia como uno de los pr óceres de la Independencia de Panamá de Colombia.

Fuente: http://micanaldepanama.com/nosotros/sobre-la-acp/historia-del-canal/proceres/federico-boyd/

sábado, 7 de noviembre de 2015

DON MARIANO AROSEMENA (CELEBRANDO EL MES DE LA PATRIA)



MARIANO AROSEMENA
(1794 - 1868)

 Don Mariano Arosemena
Nació en la ciudad de Panamá el 26 de julio de 1794, fueron sus padres el señor Don Pablo Arosemena y la señora Doña Martina de la Barrera. En su juventud aprendió latín y algo de humanidades además de conocimientos generales hasta donde lo permitieron los libros a su alcance. Fue comerciante, periodista y político liberal; figura determinante del movimiento revolucionario de la independencia de 1821 y contribuyó con sus ideas a formar la conciencia cívica en torno al destino histórico de nuestra nacionalidad durante el siglo XIX.

A él le corresponde formar parte del equipo de hombres que introdujeron en el Istmo la primera imprenta y que luego se empeñaron en publicar el primer periódico panameño La Miscelánea del Istmo de Panamá.

Se dedico al comercio, como su padre; por lo que realizo viajes al Ecuador, Perú y Jamaica; en estos países estuvo en contacto con patriotas expulsados de su terruño por las autoridades españolas, en castigo por sus ideas liberales. Es así como Don Mariano Arosemena robustece sus ideas en favor de la libertad de su país natal.

Don Mariano Arosemena, en compañía de Tomás Herrera y José de Obaldía, intervino en la redacción de muchos de los periódicos de los años que van de 1827 a 1841 y bregando solo después, persistirá en la faena periodística hasta el final de sus días. Y no hubo desde el instante de nuestra separación de España hasta mediados de siglo, vocero más entusiasta y eficaz de los intereses económicos del Istmo.
Fue distinguido, por las autoridades españolas, con varios cargos públicos; entre otros, fue Regidor, Procurador y Alcalde ordinario Constitucional en el Ayuntamiento de Panamá. Fue también Capitán de las milicias disciplinadas y posteriormente miembro de la Diputación provincial a la Corte de España. Había sido asignado para este último puesto, cuando ocurrió el magno evento del 28 de noviembre de 1821. Don Mariano Arosemena fue uno de los firmantes del acta que declaró al Istmo independiente de su metrópoli.

Ya unidos a Colombia, Don Mariano Arosemena fue honrado con nombramientos importantes. La provincia de Panamá lo hizo su representante, el Departamento del Istmo lo eligió Senador y el Poder Ejecutivo Nacional lo encargó de la Agencia del Crédito Público, de la Jefatura Política, de la Administración General de Rentas y de otros cargos no menos importantes.
Disuelta la Gran Colombia y constituida la Nueva Granada, en República Independiente, Don Mariano Arosemena fue Representante por Panamá al Congreso Nacional, Administrador de la Aduana de Panamá, Azuero, Veraguas y Chiriquí, así como también fue designado por el Gobierno Nacional para servir la Secretaría de Hacienda, designación que no aceptó.

Creado el Estado de Panamá por el Congreso del año de 1855, tocó a Don Mariano Arosemena, como Presidente de la Convención, firmar su primera Constitución Política. De 1855 a 1868, año de su muerte, Don Mariano figuró como Designado para ejercer el Poder Ejecutivo, como Procurador General del Estado y varias veces como Diputado en sus Asambleas. El Gobierno Supremo le honró nombrándole Encargado de Negocios en el Perú y más tarde Ministro Plenipotenciario, viniendo a ser el Decano del Cuerpo Diplomático en la capital peruana.

Don Mariano se dedico en los últimos años de su vida al periodismo y entre sus importantes escritos podemos apelar a Los Apuntamientos Históricos, una de las obras más importantes publicadas en nuestro país en el siglo XIX.

Don Mariano Arosemena murió el 31 de mayo de 1868, mientras redactaba un artículo en La Estrella de Panamá.

Como un homenaje a su memoria, en Panamá, se ha creado la Editorial Mariano Arosemena, que es una dependencia de la Dirección Nacional de Publicación y Comunicación del Instituto Nacional de Cultura (INAC). Es la instancia ejecutiva que tiene la responsabilidad de publicación de obras que son signo de la excelencia en las letras panameñas y reflejo de nuestra identidad nacional.
FUENTE: http://panamapoesia.com/pt43.htm

viernes, 6 de noviembre de 2015

DEMETRIO H. BRID (NUEVO ARTÍCULO CELEBRANDO EL MES DE LA PATRIA)

DEMETRIO H. BRID

Demetrio H. Brid (Panamá, 21 de diciembre de 1859 - 27 de mayo de 1917) fue un prócer, periodista y escritor panameño, quien fue factor importante en el movimiento separatista panameño que culminó con la proclamación de la separación de Panamá de la República de Colombia y la fundación de la República de Panamá en 1903, por lo que se le reconoce como primer presidente de facto de la República de Panamá y Prócer de la Patria en grado eminente. {Ley 27 de 1953)
Como Presidente del Consejo Municipal del Distrito de Panamá, asumió la responsabilidad de llamar a cabildo la noche del 3 de noviembre de 1903, para respaldar el movimiento separatista. Ante el surgimiento de un gobierno de facto, el cual presidió, le correspondió designar y delegar sus poderes en la Junta de Gobierno Provisional en la tarde del 4 de noviembre.

Demetrio Honorato Brid Lasso nació en la ciudad de Panamá, Departamento de Panamá, el 21 de diciembre de 1859. Sus padres fueron el Dr. Federico Alberto Brid Chirino, abogado del Ferrocarril de Panamá, natural de Cartagena, Colombia y la panameña Josefa Cayetana Lasso y Paredes.
A los 13 años ingresó a trabajar en el diario La Estrella de Panamá como repartidor de periódicos. Continuó como cajista, luego como corrector de pruebas, para posteriormente convertirse en un experimentado armador del periódico, llegando a ser editorialista y Jefe de Redacción. Por sus propios esfuerzos se perfeccionó en el español, así como también aprendió gramaticalmente el inglés y francés. Compartió en la redacción de La Estrella de Panamá con el reconocido poeta panameño Gaspar Octavio Hernández. Trabajó en La Estrella de Panamá por un período de 45 años hasta el día de su muerte.

Se destacó como miembro del Partido Conservador al cual se afilió desde su juventud. El 1 de septiembre de 1890 fue elegido al Consejo Municipal de Panamá, asumiendo el cargo de Presidente en septiembre de 1892. A pesar de ser un político moderado, muchas veces se le vio acompañando al Dr. Manuel Amador Guerrero en sus luchas políticas.
Fue un filatélico reconocido en Panamá (Revista El Filotelista).
Demetrio H. Brid contrajo matrimonio por primera vez con Edelmira Dutary de Alba, con quien tuvo seis hijos, y luego de fallecer su esposa, se casó nuevamente con Elida Cantera de Alba con quien tuvo cuatro hijos.

Falleció el 27 de mayo de 1917 en el Hospital Santo Tomás en la ciudad de Panamá a la edad de 57 años.

Cargos desempeñados en el Gobierno de Panamá
Convención Nacional de 1904 con el Dr. Manuel Amador Guerrero, Presidente Constitucional de la República de Panamá

Demetrio H. Brid fue electo al Consejo Municipal de Panamá en 1890, correspondiéndole ser ocho veces Presidente, cargo del cual renunció el 31 de diciembre de 1904. Fue uno de los tres diputados principales por la Provincia de Panamá a la Asamblea Departamental desde marzo de 1903, ostentando el cargo de Vicepresidente. Ocupó otros cargos públicos con posterioridad a la separación de Panamá de Colombia, tales como el de convencional de la Convención Nacional Constituyente en cuya condición le correspondió, junto con los demás convencionales, redactar la Constitución Nacional sancionada el 15 de febrero de 1904 y en dicha condición le correspondió junto con el resto de los convencionales, elegir el 20 de febrero a Manuel Amador Guerrero como el primer Presidente Constitucional de la República de Panamá. Demetrio H. Brid fue uno de los ocho convencionales constituyentes por la Provincia de Panamá. Ocupó el cargo de Primer Vicepresidente de la Convención Nacional de 1904, fue electo en agosto de 1904 como Presidente del Consejo Electoral de la República para posteriormente ser nombrado en 1906 como Cónsul General en Génova, Italia. A solicitud del Presidente Amador, fue designado Gobernador de la Provincia de Panamá en 1908. En la Secretaría de Relaciones Exteriores es nombrado también en julio de 1908 por el Presidente Amador como miembro ad-honorem de la Comisión Panamericana, designación que ejerció hasta el momento de su fallecimiento. En 1911 es nombrado por el Presidente de la República - Primer Designado, Dr. Pablo Arosemena, como Jefe de Sección en la Secretaría de Relaciones Exteriores. Designado Director del Museo de Historia Natural en 1912.

Además de su labor en La Estrella de Panamá, fue Editor Oficial de la “Gaceta de Panamá” desde el 7 de febrero de 1891 hasta el 31 de agosto de 1895. Después de la separación de Panamá de Colombia, la Gaceta cambió su nombre a “Gaceta Oficial.” Su primer número fue publicado el 14 de noviembre de 1903. Del 11 de noviembre de 1903 al 31 de julio de 1906 y desde el 9 de enero de 1907 hasta el 28 de diciembre de 1908 fue su Editor oficial.

En 1887 se enlista en la recién creada institución del Servicio de Bomberos contra Incendios, conjuntamente con otros jóvenes de la capital, muchos de ellos provenientes de la colonia extranjera. Asistió en el incendio del Hotel Roma el 3 de junio de 1888 considerándose aquellos bomberos los primeros "héroes del fuego" en Panamá. En 1890 fue ascendido a Subteniente de Salvadores.

Obras
Entre sus obras se puede resaltar la creación de la Biblioteca Pública Colón, la cual fue inaugurada por su persona el 12 de octubre de 1892, como primer centro para los intelectuales y del saber. Se le atribuye haber sido propulsor de la idea de nombrar la moneda oficial como el Balboa en su calidad de Convencional miembro de la Comisión Monetaria de la Convención Nacional de 1904, e igualmente como Convencional, en mayo de 1904 fue proponente de facultar al Poder Ejecutivo para celebrar un Tratado de Comercio con los Estados Unidos.

Reconocimientos
Mediante la Ley No. 27 del 1 de diciembre de 1953, siendo éste el año del Cincuentenario de la República, la Asamblea Nacional reconoce al Honorable Concejal Brid, Primer Presidente del Estado de Facto y Prócer de la Patria en grado eminente, recomendando que la obra realizada por tan preclaro prócer en servicio a la Patria fuera divulgada en todas las escuelas y colegios del país y establecer la erección de un busto en la capital de la República como tributo de gratitud para perpetuar su memoria.
La Asamblea Nacional de Panamá, mediante Ley 4 de 1955, decreta reconocerle como Prócer de la República en su calidad de miembro del Honorable Consejo Municipal de Panamá, el cual “asumió el poder supremo de la Nación panameña, y en virtud de ello nombró una Junta de Gobierno” y “firmaron el Acta de Independencia del Istmo el 4 de noviembre de 1903, por medio de lo cual se constituyó la República de Panamá”.

Mediante Decreto No. 93 del 27 de mayo de 1917, el Presidente de la República, Ramón M. Valdés, honra su memoria al fallecer manifestando que el Prócer Brid “tomó parte activa y principal en el movimiento separatista del Istmo”. Se decreta lamentar la muerte de don Demetrio H. Brid, cuyas virtudes cívicas se recomiendan a la gratitud y a la imitación de sus conciudadanos y correr con los gastos que los funerales ocasionen. Por su parte, el Consejo Municipal de Panamá resolvió, el mismo día, reconocer el hecho que Demetrio H. Brid fue de los que más parte activa tomaron en el movimiento separatista, y que como prócer de nuestra emancipación como por su amor al trabajo, probidad y demás virtudes cívicas, merece que su vida se recomiende como ejemplo a las futuras generaciones. En la misma se resolvió izar el pabellón nacional a media asta por un período de tres días en todas las oficinas municipales.

El Consejo Municipal de Panamá, mediante el Acuerdo No. 11 del 26 de mayo de 1930 resolvió honrar como corresponde la memoria imperecedera de don Demetrio Honorato Brid y recomendar sus virtudes cívicas y privadas a la generación actual y a las del porvenir; denominar Avenida Demetrio H. Brid (la misma se encuentra ubicada en el Casco Antigüo contigüa a la Plaza Herrera), una de las principales avenidas de la ciudad. Mediante resolución No. 119 del 29 de noviembre de 1967, resolvió también “reconocer públicamente su singular y principal participación en la gesta independentista en aras de una auténtica mística nacional”.

El Consejo Municipal de Panamá, mediante la Resolución No. 60 de 25 de marzo de 2003, por unanimidad resuelve asignar el nombre de Palacio Municipal Demetrio H. Brid, a la sede permanente del Consejo Municipal y la develación de un busto en su memoria como justo reconocimiento a su labor como concejal y ciudadano ejemplar. Mediante Resolución No. 48 de 1 de julio de 2008 instó a la Dirección General de Correos y Telégrafos a emitir una estampilla conmemorativa en ocasión de cumplirse en el 2009 los 150 años del nacimiento de Demetrio H. Brid.
El Ministerio de Educación mediante Resuelto No. 1438 del 1 de junio de 2009 instituye el Concurso Nacional de Redacción y Ensayo Demetrio H. Brid para estudiantes de escuelas públicas y particulares.

El Presidente de la República por conducto del Ministerio de Gobierno resolvió mediante Decreto Ejecutivo No. 68 de 4 de febrero de 2013 emitir el sobresello “Demetrio H. Brid, I Presidente de facto de Panamá, 1903", cuyo Día de Emisión fue el 18 de junio de 2014 en la Dirección General de Correos y Telégrafos.
Fue merecedor de la Medalla Cervantes, premio a las letras, por sus aportes al periodismo y su destacada labor en el diario La Estrella de Panamá.

El Tratado Herrán-Hay
Artículo principal: Tratado Herrán-Hay
Del 24 de enero de 1902 al 31 de diciembre de 1904 fue nuevamente Presidente del Concejo Municipal y por tanto le correspondió estar al frente del Municipio durante un período determinante en la historia de Panamá en el cual se dio la consulta relacionada con el Tratado Herrán-Hay entre la República de Colombia y los Estados Unidos de América para el proyecto del canal interoceánico a través del territorio del Istmo que antecedió la gesta separatista del 3 de noviembre de 1903.
La consulta sobre la conveniencia de ratificar el Tratado por parte de la República de Colombia era el tema prioritario para el territorio de Panamá y fue el factor decisivo para su posterior separación de Colombia, habida cuenta del interés que ya existía en los panameños de ser independientes.
El 4 de junio de 1903 el Concejo Municipal del Distrito de Panamá, considerado el principal de los dieciocho distritos que conformaban el Departamento de Panamá, perteneciente a la República de Colombia, resolvió que el Tratado Herrán-Hay sería de gran provecho para ambos países signatarios, dado que la construcción de un canal a través del Istmo traería progreso y bienestar a los panameños.
Con posterioridad a la Guerra de los Mil Días, los concejales del Municipio de Panamá sintieron la responsabilidad de encontrar soluciones tendientes a mejorar la situación financiera del Departamento de Panamá. Ante estos hechos, habiendo establecido que el Tratado era conveniente, el Prócer Brid inició el proceso de consulta con el resto de los presidentes de los concejos municipales. Las cartas de ratificación fueron recibiéndose desde el 23 de junio al 2 de agosto de 1903, oponiéndose sólo uno de los municipios, por lo cual se procedió a enviar nota a la Suprema Corporación Legislativa de la República de Colombia para su consideración.

En vista de que el tratado fue rechazado por el Senado de Colombia el 12 de agosto, no quedó otra alternativa que iniciar el movimiento separatista, deseo existente entre la mayoría de los panameños de separarse de Colombia, y el cual se concretó bajo el liderazgo de una secreta Junta Revolucionaria conformada por sus miembros José Agustín Arango, Manuel Amador Guerrero, Federico Boyd, Nicanor A. De Obarrio, Manuel Espinosa B., Carlos Constantino Arosemena, Tomás Arias y Ricardo Arias.

La gesta separatista del 3 de noviembre de 1903
Los concejales ejercieron la decisión de actuar y proclamar la independencia de la República de Panamá

Demetrio H. Brid siendo Presidente del Consejo Municipal de Panamá se convirtió en uno de los líderes de la gesta separatista del 3 de noviembre de 1903. Por la amistad que lo unía con el Dr. Manuel Amador Guerrero y su trabajo como Editor del diario La Estrella de Panamá, cuyo propietario era José Gabriel Duque, estuvo al tanto del movimiento liderado por la Junta Revolucionaria. En Panamá se vivían momentos de intranquilidad y de grave peligro para los ciudadanos "revolucionarios," ya que corrían rumores relacionados con la conducta agresiva de las tropas colombianas y su deseo de atacar al pueblo que deseaba separarse de la República de Colombia.
En la mañana del 3 de noviembre, al ser informado por el Doctor Manuel Amador Guerrero de la llegada de la armada colombiana, Demetrio H. Brid le expresó a su esposa antes de salir de la casa “Mira Elida, me acaba de llamar Amador. Me voy para allá, pues hoy se efectúa el movimiento separatista. Si no regreso ya sabes la suerte que he corrido.” El 3 de noviembre fue un día intenso de maniobras por parte de los conjurados para controlar a los militares colombianos.
Alrededor de las seis de la tarde, se proclamó la separación de Panamá luego de haberse distribuido armas entre panameños de la ciudad de Panamá. En la bahía de Panamá se hallaba la flotilla de guerra colombiana. Mientras esto ocurría, la Junta Revolucionaria y otros revolucionarios se reunieron en el Hotel Central para establecer el control militar y al mismo tiempo, por iniciativa de Demetrio H. Brid, Presidente del Consejo Municipal del Distrito de Panamá, avisó a todos los miembros de la corporación municipal para que estuvieran pendientes de la convocatoria de una sesión extraordinaria en el Consejo Municipal.

Recién se retiraba el crucero Bogotá y el pueblo celebraba eufórico el nacimiento del nuevo Estado, los miembros del Consejo Municipal del Distrito de Panamá, conscientes de las consecuencias de sus actuaciones, se reunieron en el Palacio Municipal, con objeto de dar carácter oficial a la independencia proclamada. Estos fueron, según consta en el Acta de la Sesión Extraordinaria y Solemne del 3 de noviembre de 1903, los concejales Rafael Aizpuru, Agustín Arias Feraud, Demetrio H. Brid, Manuel J. Cucalón P. y José María Chiari R. como miembros principales del Concejo Municipal, y Enrique Linares y Manuel María Méndez, concejales suplentes que tuvieron que actuar como principales.

Consejo Municipal de 1903
Con el derrocamiento del Gobierno de Colombia en el Istmo, habiendo apresado al Gobernador del Departamento de Panamá, surgió un Estado de hecho que convirtió al territorio panameño en un Estado sin gobierno. Cuando contó con la asistencia del quórum reglamentario, Demetrio H. Brid les manifestó que "En esos solemnes momentos y de gran excitación, un grupo respetable de ciudadanos de la capital había proclamado la Independencia del Istmo con el beneplácito de los pueblos de su comprensión y de la ciudadanía, y que con tal motivo deseaba saber si los actuales representantes de los derechos del pueblo estaban dispuestos a adherirse y secundar ese movimiento político, bajo juramento de sacrificar sus intereses y vidas y hasta el porvenir de sus hijos si fuera necesario". Los concejales aprobaron lo mencionado y juraron a Dios y a la Patria secundar el movimiento separatista. En el Palacio Municipal se encontraban Manuel Amador Guerrero, Federico Boyd, Esteban Huertas, Carlos A. Mendoza, Nicanor Villalaz, entre los muchos allí presentes.
En ese instante bajo la Presidencia de Demetrio H. Brid en el Consejo Municipal del Distrito de Panamá surge la República de Panamá en la forma de un gobierno de facto. Antes de finalizar la sesión, cerca de las 10 de la noche, propuso enviar el siguiente telegrama al Presidente de los Estados Unidos: "La municipalidad de Panamá celebra en este momento sesión solemne, adhiriéndose al movimiento de separación del Istmo de Panamá del resto de Colombia y espera reconocimiento de su Gobierno para nuestra causa". La contestación formal de los Estados Unidos se recibió el 5 de noviembre de 1903. Inmediatamente clausurada la sesión solemne, envió emisarios a los consejos municipales del resto del territorio para informarles de la decisión tomada por el Consejo Municipal de Panamá. Demetrio H. Brid, acompañado de los concejales, también se dirigió al Parque de la Catedral (ahora Plaza de la Independencia) para comunicarles a los asistentes sobre la decisión oficial de separarse de Colombia, a la vez que anunciaba la convocatoria para un Cabildo Abierto al día siguiente.

De esta forma, el movimiento revolucionario por el cual se emancipó el Istmo de Panamá del resto de la República de Colombia, formando una nación soberana y libre, quedó legitimado por el pueblo de Panamá, representado en este momento por su autoridad máxima Demetrio H. Brid, en su calidad de Presidente del Consejo Municipal de Panamá, motivo por el cual se le reconoce desde el Cincuentenario de la independencia como el Primer Presidente del Estado de Facto y Prócer de la Patria en Grado Eminente.

Una nueva bandera tricolor, que representaría al país ahora independiente, fue paseada por las calles por un público eufórico. En la madrugada del día 4 con la participación del Alcalde del Distrito, se izó la bandera en el asta del Palacio Municipal, a los acordes de la entonces popular marcha Hiawatha, compuesta por Neil Moret (Charles N. Daniels) en 1901, la cual fue coreada por los allí reunidos y tocada por una improvisada banda de música.

El 4 de noviembre en sesión del Consejo Municipal preside el Cabildo Abierto realizado en la Plaza de la Catedral, leyendo ante el público congregado el Acta de Independencia de la República de Colombia. Al Prócer Brid le correspondió designar y otorgar poderes en nombre de la entidad que representaba, a los miembros de la Junta de Gobierno Provisional José Agustín Arango, Federico Boyd y Tomás Arias, encomendándoles transitoriamente "la administración, gestión y dirección de los negocios" y demás asuntos propios de la estabilidad nacional, mientras se formalizaba la nueva república. Concluida su lectura, Demetrio H. Brid expresó como muestra de su incondicional compromiso con la Patria, lo siguiente: “Patria, por ti sacrificarse debe todo lo que Dios en su bondad nos dio, hasta el bienestar de nuestros hijos”. Acto seguido juramentó a la Junta de Gobierno Provisional prosiguiendo con la adhesión popular suscrita por los asistentes al Cabildo Abierto.
Como Presidente del Consejo, Demetrio H. Brid también tomó parte en el bautizo de la Bandera Nacional que tuvo lugar en la Plaza Chiriquí el 20 de diciembre de 1903.
FUENTE: Wikipedia

jueves, 5 de noviembre de 2015

DR. BELISARIO PORRAS: NUEVA BIOGRAFÍA EN EL MES DE LA PATRIA




DR. BELISARIO PORRAS

(Las Tablas, 1858-Panamá, 1942) Político panameño que fue presidente de la República (1912-1916, 1918 y 1920-1924). Durante la guerra de los Mil Días colombiana militó en el bando liberal y tuvo que exiliarse tras su derrota. Al estallar el conflicto secesionista de Panamá en correspondencia con los intereses geoestratégicos de EE.UU. en el istmo, Porras apoyó la escisión. En 1912, tras la intervención militar estadounidense, accedió a la presidencia y dos años más tarde, en agosto de 1914, inauguró parcialmente el canal interoceánico. Volvió a ocupar la presidencia en 1918, tras una nueva intervención militar de EE.UU., y entre 1920 y 1922, con el apoyo de la oligarquía local. Durante sus mandatos se preocupó en especial de la economía nacional y la mejora de las comunicaciones del país.

Hijo del abogado Demetrio Porras Cavero y de Juana Gumersinda Barahona, Belisario Porras cursó estudios primarios en Las Tablas y se trasladó después a Bogotá, completando sus estudios
secundarios en el Colegio de San Bartolomé. En 1874 ingresó en la Universidad Nacional de Bogotá para estudiar leyes. Tras obtener en 1881 el doctorado en derecho y ciencias políticas, amplió sus estudios en la Universidad de Lovaina (Bélgica), gracias a una beca del gobierno colombiano.
A su regreso a Panamá encontró trabajo como periodista, al tiempo que se vinculaba políticamente con el Partido Liberal Colombiano. Su filiación liberal le llegó de la mano de personajes como el general Buenaventura Correoso, el cual gobernaba en el Departamento de Panamá durante su infancia; también influyeron en él su estancia en Europa y el contacto con las ideas liberales del Viejo Continente. El gobierno conservador de Bogotá inició entonces una persecución de los liberales, lo que obligó a Porras a exiliarse a El Salvador y posteriormente a Nicaragua. Allí trabajó como profesor de Derecho y Geografía y continuó trabajando como periodista, siempre vinculado al Partido Liberal.

Porras fue uno de los principales líderes del Partido Liberal Colombiano durante la denominada Guerra de los Mil Días; su campaña militar llegó hasta las puertas de la Ciudad de Panamá, que era entonces un departamento colombiano. Con la ayuda del dictador nicaragüense José Santos Zelaya y el presidente ecuatoriano Eloy Alfaro, organizó un batallón de voluntarios con el que invadió el Istmo. El 31 de marzo de 1900, las fuerzas de Porras desembarcaron en Punta Burica, en la Provincia de Chiriquí. Porras se proclamó Jefe Civil y Militar del Departamento de Panamá, al tiempo que nombraba al general Emiliano J. Herrera como Jefe de Operaciones Militares.
El 24 de julio de 1900 los liberales de Porras fueron derrotados en la batalla del Puente de Calidonia. Porras hubo de partir al exilio; poco después protagonizó un intento de invadir Panamá, pero el fracaso le obligó a exiliarse de nuevo. Entretanto, Panamá logró la independencia de Colombia; Porras nunca estuvo de acuerdo con los tratados de Hay-Buneau Varilla, por los que el Gobierno concedía excesivos privilegios a los Estados Unidos.

Los Estados Unidos se preocuparon por asegurar la estabilidad de la nueva República como medio para garantizar la seguridad de la recién construida vía interoceánica. Debido a la presión norteamericana, los conflictos armados dieron paso a una nueva situación en que los problemas ideológicos y personales se resolvían a través de la prensa y las elecciones políticas. Porras fue elegido presidente de la República de Panamá en 1912 por una amplia mayoría. Ejerció el cargo presidencial durante tres períodos, durante los que trató de consolidar y organizar la República y llevó a cabo una serie de obras de infraestructura con las que pretendió impulsar el comercio nacional y vertebrar el país. Igualmente se preocupó por mejorar las condiciones de vida, fundando por ejemplo el Hospital Santo Tomás, en la capital de Panamá

FUENTE: http://www.biografiasyvidas.com/biografia/p/porras_belisario.htm