sábado, 5 de marzo de 2016

OTRA GRAN MUJER AMELIA DENIS DE ICAZA


AMELIA DENIS DE ICAZA

POR: ROBERT A. GOODRICH V. *

Siguiendo con las biografías de grandes mujeres panameñas ahora nos sumergimos en la vida de Amelia Denis de Icaza que escribió uno de los poemas más extraordinarios y famosos de la literatura nacional.

Al Cerro Ancón, por
Amelia Denis de Icaza

Ya no guardas las huellas de mis pasos,
ya no eres mío, idolatrado Ancón.
Que ya el destino desató los lazos
que en tu falda formó mi corazón.

Cual centinela solitario y triste
un árbol en tu cima conocí:
allí grabé mi nombre, ¿qué lo hiciste?,
¿por qué no eres el mismo para mí?

¿Qué has hecho de tu espléndida belleza,
de tu hermosura agreste que admiré?
¿Del manto que con recia gentileza
en tus faldas de libre contemplé?

¿Qué se hizo tu chorrillo? ¿Su corriente
al pisarla un extraño se secó?
Su cristalina, bienhechora fuente
en el abismo del no ser se hundió.

¿Qué has hecho de tus árboles y flores,
mudo atalaya del tranquilo mar?
.  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .
¡Mis suspiros, mis ansias, mis dolores,
te llevarán las brisas al pasar!

Tras tu cima ocultábase el lucero
que mi frente de niña iluminó:
la lira que he pulsado, tú el primero
a mis vírgenes manos la entregó.

Tus pájaros me dieron sus canciones,
con sus notas dulcísimas canté,
y mis sueños de amor, mis ilusiones,
a tu brisa y tus árboles confié.

Más tarde, con mi lira enlutecida,
en mis pesares siempre te llamé;
buscaba en ti la fuente bendecida
que en mis años primeros encontré.

¡Cuántos años de incógnitos pesares,
mi espíritu buscaba más allá
a mi hermosa sultana de dos mares,
la reina de dos mundos, Panamá!

Soñaba yo con mi regreso un día,
de rodillas mi tierra saludar:
contarle mi nostalgia, mi agonía,
y a su sombra tranquila descansar.

Sé que no eres el mismo; quiero verte
y de lejos tu cima contemplar;
me queda el corazón para quererte,
ya que no puedo junto a ti llorar.

Centinela avanzado, por tu duelo
lleva mi lira un lazo de crespón;
tu ángel custodio remontose al cielo...
¡ya no eres mío, idolatrado Ancón!

Panamá, 1906
Del libro: Hojas Secas. 1927

Dedicarle estos versos al Cerro Ancón en esos tiempos cuando Panamá soñaba con la soberanía fue magistral estos versos se convirtieron en lectura obligada en todas las escuelas y junto al poema "Patria" de Ricardo Miró e "Incidente de Cumbia" de Demetrio Korsi son de los poemas que más he disfrutado cuando estaba en mi época escolar y también de los más leídos en Panamá.

Nació en la ciudad de Panamá el año de 1836. Su padre era de origen francés, y su madre panameña. Desde pequeña tenía mucha afición a la literatura y hacía poesías llenas de un natural encanto, sin ningún artificio estudiado, como cantan los pájaros. Colaboró siendo muy joven en el periódico que editaba su padre, Don Saturnino Denis, en Panamá.

Recibió su primera instrucción primaria en la Primera Escuela elemental de niñas, en el barrio de Santa Ana. Pero su formación cultural la debió al hogar y al propio esfuerzo. Doña Amelia se encuentra, en efecto, entre los poetas noveles que se estrenaron desde las columnas de "La Floresta Istmeña".

Contrajo dos uniones conyugales; del primer matrimonio tuvo varios hijos, de los cuales podemos mencionar a Doña Julia Ramírez de García; del segundo sólo tuvo una hija, Doña Mercedes Icaza de Espinosa, casada en Nicaragua.

Murió en Managua, Nicaragua, el 16 de julio de 1911, luego de una vida apasionada y generosa en desdichas, según se desprende del contexto de sus poesías. Fué muy llorada y sentida por sus numerosas amistades que guardan todavía el recuerdo imperecedero de la inmortal poetisa.

Otros poemas:

Patria, por
Amelia Denis de Icaza

Oh Patria idolatrada, mi pueblo generoso,
al fin ¡ay! te obligaron a levantar la frente
y en un supremo grito te alzaste valerosa,
llevando entre tus manos la enseña independiente.

¡Oh Patria! yo he sufrido contigo en tus dolores,
tus luchas amargaron mis noches y mis días,
de lejos he escuchado tus hórridos clamores
enviándote mi espíritu sus hondas simpatías.

Oh virgen, yo soñaba tu porvenir de gloria,
mirándote tan bella, de orgullo sonreía,
hoy te hacen que aparezcas ingrata ante la historia,
a ti, la noble víctima de odiosa tiranía.

¿Qué has hecho? no te culpo, los otros te arrojaron,
los otros que en tres años de lucha desgraciada,
tu rico y albo manto con saña destrozaron
cuando eras de Colombia la joya más preciada.

¿Qué has hecho de tu gloria, mi pueblo tan querido,
y cuál será la suerte, pregúntome yo a solas,
de aquellas mis montañas donde formé mi nido,
de mis doradas playas besadas por las olas.

De aquellas blancas flores que el cielo nos ha dado
que forman de la istmeña justificable orgullo,
'la flor del Santo Espíritu' de aroma delicado,
que lleva una paloma guardada en su capullo.

¡Oh! guarda Dios piadoso! mis flores adoradas,
que nunca los extraños profanen su hermosura,
¡guárdalas Ser Supremo! que vivan ignoradas,
que no llegue a tocarlas ninguna mano impura.

Y tú siempre tan bella, tan noble, Patria mía,
de todos admirada, de todos pretendida,
aliento y esperanza mi corazón te envía,
mi blanca flor istmeña del tallo desprendida.

Qué triste, sí, que triste la fratricida guerra,
y allá en mi suelo ístmico, el drama sin segundo,
y el grito de exterminio lanzado en esa tierra,
en el hermoso puente por donde cruza el mundo.

Aquel mi pobre pueblo, tan noble, tan valiente,
tan grande en esa lucha y en desigual batalla,
y aquella triste historia de Calidonia el puente,
sembrado de cadáveres por la infernal metralla.

Desesperada lucha, Colombia, y tú tan fuerte
contra el pequeño pueblo, la perla de tus mares,
contra ese pueblo libre, y heroico hasta la muerte,
que hiciste de tus hijos? ¡hay luto en sus hogares!

Y sin embargo lloro, flameando está orgulloso
el lábaro que alzaron allá en mi patrio suelo;
pero ese no es el mismo que conocí glorioso,
que como santa enseña, me presentó mi abuelo.

¡Oh pueblo de Colombia, tú no eres responsable,
que fresca está la tumba del noble San Clemente,
de aquel anciano digno, patriota venerable,
que por el voto unánime, subió de Presidente.

Palacio de San Carlos, vistierónte de duelo,
con un crespón ataron tu liberal enseña,
un ángel te guardaba, tendió por fin su vuelo
y con sus blancas alas, cubrió la faja istmeña.

.  .  .  .  . .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .
Escucha Ser Supremo, la súplica ferviente,
que mi alma de rodillas eleva ante tu altar,
conserva al pueblo ístmico su libertad naciente
sin que un extraño lábaro la llegue a profanar.

Dejad ¡Oh Ser Supremo! que el Istmo siempre viva,
con el trabajo honrado y la virtud por guía,
que no sea su esperanza, cual sombra fugitiva,
ni su soñada gloria como la flor de un día.

Del libro: Hojas Secas. 1927


A La Muerte de
Victoriano Lorenzo, por
Amelia Denis de Icaza

Atado! y ¿para qué? si es una víctima
que paso a paso a su calvario va
lo lleva hasta el banquillo la república
y con ella en el alma a morir va.

Atado! y ¿para qué? frente al suplicio
los soldados esperan la señal,
el plomo romperá su pecho heroico
que ostentaba la enseña liberal.

Marcha a su lado el sacerdote trémulo
hablándole del cielo y de perdón
lleva un Cristo en las manos, y está pálido
murmurando en silencio una oración.

El sigue su camino siempre impávido
sin el hondo sufrir del criminal
libre nació bajo sus grandes árboles
y en ruda lucha defendió su ideal.

.  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .
De hombres nacidos en las selvas vírgenes
en grupos de invencibles lo siguió
que allá en nuestras montañas, el indígena
puede morir pero rendirse no.

Se hizo su jefe el montañés intrépido,
el campo de batalla fue su altar
y el órgano divino, el ruido horrísono
del cañón enemigo al estallar.

Y ni el invierno con sus noches lúgubres
detuvo nunca su carrera audaz.
Como el león de los bosques en América
ni dio cuartel ni lo pidió jamás.

Soñó con la victoria, fue su ídolo
y en su mano nervuda se rompió
tras el ideal la noche con lo trágico
que el astro rey en el ocaso hundió...

Y después... y en las sombras del crepúsculo
en un lago de sangre el corazón;
y el pueblo que se aleja del patíbulo
murmurando una horrible maldición.

Su centro era el peligro, nunca el pánico
hizo su corazón estremecer
se alumbraba con luces de relámpago
cuando iba el enemigo a sorprender.

Del libro: Hojas Secas. 1927

Dejad Que Pasen, por
Amelia Denis de Icaza

El poeta lucha, sin luchar, qué haría?
sin lucha y resistencia, no hay victoria
ni el corazón del bardo sangraría
para teñir los lauros de su gloria.

Paso a la juventud, dejad que vuele
alzando alegre sus primeros trinos
si le quitáis las alas, cómo puede
sin esa fuerza abandonar el nido?

Dejadle sus ideas, sus ensueños,
larga es la lucha, ruda la batalla
tiene la inspiración muchos bohemios
que serán las lumbreras del mañana.

No olvidéis a Rubén al poeta niño
que al preludiar sus infantiles cantos
de zarzas le sembraron el camino
que atravesó con sus primeros pasos.

Dejad la juventud, sus gallas flores
necesitan la sabia de la planta,
no le quitéis sus bellas ilusiones
dejadla con su fe, con su esperanza.

No lanzéis vuestro dardo envenenado
sobre la juventud que ama y espera
dejad que goce en el festín humano
mientras la sombra de los años llega.

Yo me aparto dejándoles la senda,
por saludarlos al pasar me inclino,
y aquí en mi corazón tienen la ofrenda
de aliento, de entusiasmo y de cariño.

No penséis en la crítica del sabio
si hay luz y claridad en vuestra mente
yo también he tenido mi calvario
y el que puede luchar todo lo vence.

Heroica juventud, alzad la frente
el genio es luz irradiación divina
el que lleve esta luz será el más fuerte
para luchar en la sangrienta lidia.

No abandonéis cobardes el palenque
la gloria ofrece al vencedor el premio
dichosos los que llevan en la frente
la corona simbólica del genio.

Nicaragua, 1909
Del libro: Hojas Secas. 1927

Una gran poeta y una gran mujer que se merece todo mi respeto y admiración por esto hoy le rindo honores en el Mes de la Mujer.

Fuente: Panamá Poesía.

*
Robert Allen Goodrich Valderrama (Panamá 1980): Poeta, Escritor, Bloguero, Embajador de la Paz, Gestor Cultural, Presidente UMECEP Panamá, Creador del Grupo Amor por las Letras, del Blog Mi mundo www.robert-mimundo.blogspot.com ganador de multiples premios ha participado en más de 40 antologías a nivel mundial sus libros publicados en LULU, AMAZON y otros medios.

viernes, 4 de marzo de 2016

PRIMERA BIOGRAFÍA CELEBRANDO EL MES DE LA MUJER: STELLA SIERRA

STELLA SIERRA

POR: ROBERT A. GOODRICH V. *

Por ser el mes de Marzo el Mes de la Mujer que mejor que honrar a grandes mujeres panameñas por eso comenzaré con publicaciones de grandes exponentes en diversos campos e historia de este país.

Comienzo con Stella Sierra una de las grandes escritoras que ha tenido Panamá.

Como siempre compartiré breves extractos de la vida de estos personajes repito mi intención en mantener vivo el legado de estas mujeres y dar a conocer culturalmente e históricamente sus aportes, vida y obra para Panamá y el mundo.

No soy historiador pero si un amante de la cultura y mi deber considero que es promover la misma utilizando los espacios que la tecnología nos brinda.

Stella Sierra nació en Panamá, el 5 de julio de 1917. Fueron sus padres; el Dr. Alejandro Tapia Escobar y la Sra. Antonia Sierra Jaén de Tapia. En el año 1922 se divorcian sus padres y se reconoce en la sentencia de divorcio, que la menor Stella Ma. Tapia Sierra queda bajo la guarda de la madre. A partir de este momento, la madre confiere a la hija el nombre de Stella Sierra.

Su infancia y parte de su adolescencia transcurrieron en Aguadulce, lugar de origen de su familia. De allí su acendrado amor a la tierra, al paisaje, a los seres humildes que se manifiestan a través de sus obras. Hizo estudios primarios en la Escuela Puerto Rico, de ese lugar, donde cosecha sus primeros triunfos literarios al participar en concursos escolares e interescolares. Obtuvo su título de Bachiller en Comercio, carrera que escoge su madre, pero que no es la de su vocación, en el Colegio María Inmaculada. En 1954 obtuvo el título de Profesora de Segunda Enseñanza, con especialización en Español, en la Universidad de Panamá. Su tesis de grado versa sobre la poetisa Nicolle Garay.

En 1942 obtuvo el Primer Premio de Poesía en el Primer Concurso Literario Ricardo Miró, auspiciado por el ayuntamiento de Panamá, con el libro Sinfonía Jubilosa en Doce Sonetos. Tiene libros editados en Bueno Aires y en México; y, en 1946, la Unión Nacional de mujeres de Panamá patrocinó el homenaje que se le hizo por haber ganado el Concurso Literario del Uruguay con su Himno para la glorificación de Franklin D. Roosevelt.

Grabaciones de la voz poética de la autora han sido registradas por el Archivo de Literatura Hispanoamericana de la Biblioteca del Congreso de Washington.

Fue, durante varios años, Subdirectora del Departamento de Cultura del Ministerio de Educación (1946-1951) y escribió una larga página en la docencia al ejercer como Profesora de Español en las Escuelas Secundarias de la capital: Escuela Profesional Isabel Herrera de Obaldía, Instituto Nacional, Liceo de Señoritas, Instituto de Enseñanza Superior, Instituto José D. Moscote (en este último colegio labora durante diez años consecutivos); durante su permanencia como profesora del Instituto Nacional funda el Círculo Estudiantil de Poesía Americana y lleva al Aula Máxima a escritores jóvenes, intelectuales y poetas. En el sendero del periodismo, sostuvo, por varios años, una columna literaria: "Marginalia", en Mundo Gráfico, y dirigió páginas literarias en este Semanario y en la Revista Épocas.

Fue jurado del Concurso Literario Ricardo Miró, sección Poesía, durante los años: 1951, 1958, 1972, 1974 y 1980. Murió en el año 1997.

Algunos de sus poemas son:

Libre y Cautiva

Por sentirme despierta en la cautiva
morada oscura de tu sangre, llevo
este amargo laurel de gajo nuevo
y esta miel de cilicio rediviva.

Y no quiero saberme fugitiva
de la celda de amor en que me muevo:
porque el ángel te encuentre, yo renuevo
mis llamadas de intacta sensitiva.

Extenderás tu mano, que -impasible-
quiere lograr la flor indivisible:
su cauto aroma velará tu frente.

Como cierva te huí. ¡Qué te encadena
más ese afán de hallarme en la colmena,
carcelera celosa de tu mente!



Poema Del Mar En Tres Movimientos


I

Plenitud de tu nombre, mar. Tu ritmo,
ir y venir, llegar, saltar la cima
de tu propio elemento:
deshojar con tu fuerza la flor de sal y vértice de espuma
de tu risa de fósforo:
sacudirte
como una crin inmensa, brava, rota,
doblarte en equilibrio de serpiente:
¡tragarte el cielo en tu plumón de agua!
Tu ritmo, mar, tu ritmo de latido:
Golpe, dolor, que convirtió tu sexo
en abismo insondable.
¡Pleamar, pleamar! Corre la línea límpida en su mórbida
cavidad de horizonte:
brinca con fiebre al signo de la altura,
vertical en su encuentro: despunta en el trapecio de su longevidad,
rosa de esponja.
Horizontal se tiende en la flexible maraña de sus vértebras
y vuela, salta, corre -libre y ágil-,
para alcanzar la linde de la playa.

Lame tu lengua, punta del sentido,
la roca caracol.
Delgada rompe
la telaraña de la arena fija.
Raíz de yodo y sal, pulpo de histeria roja,
se desbarata el sexo.

¡Látigo del naufragio!
La ola se alza en arco hueco y duro;
choca el acero
de su espuma en el yunque;
silba cortada
por su matriz eléctrica.
Ruge en la altura,
explota su pulmón con sangre amarga,
flor enferma y caliente.
Se arroja al nacimiento de su fulgor relámpago:
abre de nuevo el ángulo del trueno
y se tiende desnuda y cristalina.

¡Bajamar, bajamar! Tiembla la ola
de movimiento en círculo.
Grita el viento enredado dentro del caracol.
Abre el pulpo los brazos y la rosa coral.
Y, jadeante la estrella, quiebra el cristal -de sol, de sal y luna-
para enlazar tu seno con el cielo.

Tu ritmo, mar, tu ritmo de latido:
¡Golpe, dolor, que convirtió tu sexo en abismo insondable!

II

Bailan, bailan y bailan
las estrellas del mar, blancas, grises y lilas en la noche sin ecos.
Bailan ebrias de sal, duras de yodo y sol, senos tensos de una
concha partida en cinco.
Danza la estrellamar con la flor de los vientos. Danza en la punta breve
de sus púas dolidas.
En su mundo de peces brinca el sol de visita con sus joyas de oro:
¡Todo es canto en la ronda!
La luna grande cuelga del árbol de coral.
Canta la ola tonta con su coro de voces
y en la flauta del viento se ríe el caracol.
¡La estrellamar, la estrellamar!
Danza desnuda y ágil, danza casta y liviana con su traje de calcio
y sus dedos de luz.
¡La estrellamar!
......................................................................

Para que naufragara mi canto de esperanza
-¿Hacia dónde encendiste, mar, tu ardor de neblina?-:
para que mi amargura se muriese a la vuelta
de tu ruido mágico,
miré tu carne gris -gris de alma y de angustia- y tu espuma de nube.
¡El ancla del mar! ¡Los brazos levantados en cruz!
Y me elevaste todo el pensamiento oscuro de tormenta en la noche,
a tu fulgor sin sombras.
¡A tu rostro de abismo...!
De frente, sí, de frente
para guardar tu imagen eterna en la pupila.
¡Que se cierren los párpados por el peso del sueño!
En el pétalo verde de tu flor que se rompe
a la hora del llanto
se abrirán las varillas de los largos caminos.
Soñé tu soledad despierta por la aurora indecisa y fugaz.
Tu soledad de hoja
plana: ¡Circunferencia del azul en tu alma!
¡Semicírculo abierto por tus dedos cristales
en una sola ruta!
Tu soledad de pájaros. ¿Dónde el pico de estrella y la voz de infinito?
¡Tu soledad desnuda y ardiente por mi cuerpo!
¡Desnuda soledad!
¿Para qué en la distancia va la vela dolida de tu fulgor relámpago?
¿Para qué rompe el viento tu voz ronca?
¿Por qué contra la roca, agria de sal y sol, ha de estrellarse el pez?
Remuevo lo insondable de tu entraña partida, mar inmenso. La abierta
herida de tu carne.
Por tu alma tan sola y por mi cuerpo pleno, la comunión de dicha.
Y mis brazos tendidos cabalgando ignorados en tu rosa de oro:
¡Tú y yo en la soledad!

III

Si tu sollozo, mar,
te vaciara hasta el alma en la infinita saloma de la estrella.
Si tu voz, hueca y honda,
de trueno en la distancia, daga virgen
que amenaza la noche,
despertara la luz.
Si tú, lejano y cerca -cuerpo, cárcel-
de la nube y la espuma,
rompieras el misterio.
Pero no. Que están contados ya todos tus pasos
uno a uno en la sombra
de tus caminos grises.
¡Corazón, corazón de mar,
tan dolido en lo alegre!
¡Con tu tristeza abierta para el goce
de la ola y el cielo!
¡Ríos, muertes, dolor,
sombras desnudas
cabalgando a su antojo por tu sangre!
El trompo de coral, la calavera
con su risa vacía
bailando por tu ser, eterno ser.
¡Tú, mar,
con soldados de luna que se pudren
en los guiños del tiempo!
¡Y quillas de cristal entrelazadas
al árbol verde!
¡Tú, y la concha partida en el martirio
de sus hijos redondos!
¡Tú, mar, con los cien sexos
de la mujer y el hombre
podridos en su afán de paz delgada!

Mar infinito. Solo.
Paz y humo
de corazón adentro y de la rosa.
Comunión de mi ser y tu honda imagen:
de mi alma y tu cuerpo.
¡Tú y yo, mar,
en esta paz rosada, sin sentido!
Mar pleno. Puro mar.

Del Libro Libre y Cautiva (1947)


He Dejado Mis Palabras

He dejado mis palabras
entre la flor del almendro
y he dormido mis caricias
azules en tu recuerdo.

Se ha recogido en mi mano
la desnudez de tus besos:
Abril, tu alegría es dulce
como trino de oro y verso.

Cuando tú me veas anclada
en el anillo de un puerto,
Abril, Abril, vestirás
de castidad nuestro encuentro.

Del Libro Canciones de Mar y Luna (1944)


Sonetillo de Vaguedades

La tarde vela soñando....
Melancolías de ausencia
teje su aliento......¿En qué blando
espiral deja su esencia....?

Se está la tarde dorando
huraña de transparencia....
Y el sol se quiebra ocultando
el cristal de su presencia.

¡Qué desnudez de la luna
cuando disuelve una a una
sus mallas de malva y oro....!

¡Cómo en sus pliegues la brisa
despertará -azul- su risa
y guardará -gris- su lloro....!

Del Libro Canciones de Mar y Luna (1944)

Fuente: Panamá Poesía www.panamapoesía.com

*
Robert Allen Goodrich Valderrama (Panamá 1980): Poeta y escritor ganador de multiples reconocimientos participante en más de 40 antologías a nivel mundial sus libros están publicados en Lulu www.lulu.com en Amazon www.amazon.com y otros medios creador del Blog Mi Mundo www.robert-mimundo.blogspot.com del Grupo en Facebook Amor por las Letras, Presidente Naciona UMECEP Panamá, Embajador Universal de la Paz en Panamá por el Circulo Universal de Embajadores de la Paz en Ginebra, miembro de REMES, RIET, Movimiento Poetas del Mundo, entre otras organizaciones.

jueves, 3 de marzo de 2016

RECORDANDO AL PRESIDENTE DE LA DIGNIDAD ROBERTO CHIARI

ROBERTO CHIARI EL PRESIDENTE DE LA DIGNIDAD

POR: ROBERT A. GOODRICH V. *

Este servidor siempre tratará de rescatar a los personajes que pusierón su granito de arena a la historia de este bello terruño al que llamamos Panamá.

Uno de esos hombres fue Roberto Francisco Chiari  Remón (2 de marzo de 1905- 1 de marzo 1981) conocido por muchos como "El presidente de la dignidad" y que antés nadie se atrevía a contradecir lo que el gobierno de los Estados Unidos hacía o decía pero tras aquel 9 de enero de 1964 hubo un hombre que si lo hizo y que no sólo se atrevió a decirlo también a romper relaciones diplomáticas con el país más poderoso del mundo por la dignidad, el respeto y la soberanía de los panameños y el Canal de Panamá.

Es por eso que hoy para recordar la vida de este hombre he decidido compartir una breve sembranza biográfica del mismo.

Nació en la ciudad de Panamá, República de Panamá,  el 2 de marzo de 1905 Era el tercero de hijos del matrimonio del ex presidente liberal, Rodolfo Chiari y Ofelina Remón. Estudió la primaria y secundaria en el Colegio La Salle de la capital, de donde egresó como Perito Mercantil y Bachiller. Continuó su formación superior en los Estados Unidos. Sus primeros trabajos los inició como escribiente en un juzgado municipal en los años 1924 a 1928.  Fue edecán del Presidente Rodolfo Chiari, su padre, en 1928.  Se unió en matrimonio a la dama Cecilia Orillac en 1931, con quien tuvo una hija.

Como miembro del Partido Liberal Nacional (PLN), rama desgajada del antiguo Partido Liberal, que surgió a partir del golpe de Estado protagonizado por Acción Comunal,  participó por primera vez en política como miembro fundador del Club Liberal en 1936. Este Club organizaba conferencias sobre las bases doctrinales del liberalismo en todo el país, y respaldaba la candidatura presidencial de Domingo Díaz Arosemena. En 1937, fue elegido dentro de la nueva dirección de PLN. Fue electo  diputado a la Asamblea Nacional  para el periodo 1940-1944, y participó en las deliberaciones de la nueva Carta Magna de 1941.

Apoyó decididamente el golpe de Estado contra el presidente Arnulfo Arias el 9 de octubre de 1941, y, culminado su periodo como diputado, fue nombrado Ministro de Salubridad y Obras Públicas en 1944-1945.  Entonces sobresalió cuando hizo pública una crisis gubernamental, tras la renuncia de cinco ministros del gabinete del presidente Ricardo Adolfo de la Guardia.  Habló entonces en nombre del Comité de coordinación política nacional, y declaró que era necesario que el gobierno se reconstruyera sobre la base de un gabinete de unión nacional democrática, en que estuvieran representados los partidos políticos que respaldaban la administración, y que se formara a través de la consulta y el acuerdo común.

Luego de esta crisis fue candidato a Presidente Provisional en la Segunda Asamblea Nacional Constituyente, en 1945, que aprobó la nueva Constitución de 1946.  Su actuación le granjeó confianza dentro de su colectivo político, y fue designado Segundo Vicepresidente del Partido Liberal Nacional (PLN).  Se encargó de organizar el partido para respaldar la candidatura de Domingo Díaz Arosemena en 1948, con la alianza electoral denominada Unificación Nacional. Roberto Chiari fue, en esa elección, candidato a segundo vicepresidente.  Estos comicios, en los que Díaz se enfrentaba a Arnulfo Arias, fueron muy violentos, ya que coincidieron con un aumento de la participación de los militares en las decisiones del gobierno; intervención que había comenzado a manifestarse poco a poco desde la década anterior.  Surgieron bandas represoras paramilitares llamadas pie de guerra, hubo encarcelamientos y las garantías constitucionales fueron suspendidas. Domingo Díaz Arosemena fue declarado presidente por encima de las protestas.

El presidente Díaz Arosemena falleció el 23 de agosto de 1949 en la Clínica San Fernando, y se generó otra crisis gubernamental provocada no solamente por decisiones o rencillas políticas, sino con la intervención de  las fuerzas económicas que se disponían a tomar decisiones sobre el rumbo del país. El doctor Daniel Chanis Jr. sucedió al mandatario fallecido, y recrudeció el conflicto entre sectores que defendían, cada uno, sus intereses económicos: por un lado los ganaderos y por otro los comerciantes.  Esta crisis político-económica se manifestó mediante un enfrentamiento entre el poder ejecutivo (Presidencia) y el legislativo (Asamblea Nacional) en noviembre de 1949. Los empresarios ganaderos luchaban por conseguir un espacio que les escamoteaban los comerciantes, importadores de ganado. A esto se agregó el conflicto generado por la asignación de rutas de transporte. Y, en medio, estaba pendiente el asunto de la sucesión gubernamental. Finalmente, la Corte de Justicia y la Asamblea Legislativa respaldaron al Vicepresidente Daniel Chanis, quien ocupó el cargo. Sin embargo, la Policía Nacional depuso a Chanis, con apoyo de los ganaderos organizados, opuestos a leyes que se emitían en la Asamblea y la Corte para favorecer a  los comerciantes. Un choque en la presidencia el 20 de noviembre de 1949 entre partidarios del Dr.  Daniel Chanis y la Policía, lo obligó a renunciar. Chanis  había tratado de conseguir la renuncia del Comandante de la Policía, José Antonio Remón Cantera.

En medio de estos movimientos, Roberto Chiari ejerció la Presidencia de la República del 20 al 24 de noviembre de 1949. Le correspondía, por ser el segundo Vicepresidente del recién fallecido Domingo Díaz, y por la renuncia del Dr. Daniel Chanis.  Pero ante la decisión de Chanis de retomar la silla presidencial, a la que él mismo había renunciado, ante la respuesta de la Corte Suprema consultada sobre la legitimidad de la situación, Chiari renunció a la Presidencia. Solamente había permanecido cinco días en el solio presidencial. Finalmente, la Policía Nacional se alió al caudillo Arnulfo Arias Madrid, se recontaron los votos, y Arnulfo Arias tomó posesión de la presidencia de la República, hasta 1951, cuando fue desalojado de la Presidencia de la República a la fuerza, y se le suspendieron sus derechos políticos.

Roberto Chiari fue escogido nuevamente como candidato presidencial de la Alianza Civilista para las elecciones de 1952, cuando se opuso a su primo el ex Comandante José A. Remón Cantera, quien  venció en la contienda.

Por tercera ocasión, Roberto F. Chiari, asumió la candidatura presidencial, y resultó electo Presidente de la República en las elecciones celebradas en 1960, cargo que ejerció del 1 de octubre de ese año al 30 septiembre de 1964.

Durante su administración se inauguró el Puente de las Américas (1962), el Hospital General del Seguro Social, se puso en acción el programa de censos nacionales, de censos agropecuarios, comenzó a funcionr el aeropuerto Enrique Malek de Paitilla, fue modernizado el aeropuerto de Tocumen y de Bocas del Toro. Intentó combatir la recesión económica existente. Para ello puso en práctica un programa del gasto público, financiado en parte con préstamos. Pudo solucionar también una huelga bananera en 1961.

Ante las reclamaciones populares y gremiales sobre la Zona del Canal, inició negociaciones con el presidente John F. Kennedy. Era la época del Punto 4.

Pero por encima de todo, Roberto Francisco Chiari ha quedado en la Historia como el Presidente que, en 1964, enfrentó con dignidad los sucesos del 9 de enero de 1964. Las organizaciones populares, democráticas y patrióticas le exigieron romper relaciones con  los Estados Unidos, y así sucedió, en efecto. La noche del 9 y 10 de enero de aquel año, las manifestaciones de hombres que solicitaban armas llegaron una tras otra a las puertas del Palacio Presidencial, y la palabra del Presidente Chiari logró contener la furia: les anunciaba los graves pasos que, con dignidad, estaba dando su gobierno.

Mereció la Condecoraciones Orden Vasco Núñez de Balboa y Dr. Manuel Amador Guerrero se retiró de la actividad pública y falleció un 1 de marzo de 1981 siendo por siempre recordado como el Presidente que se atrevió a decir: ¡Basta! y a romper relaciones con los Estados Unidos de Norteamérica.

Fuente: www.encaribe.org
wikipedia

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Robert Allen Goodrich Valderrama (Panamá 1980): Premio José Martí por Café Cubano (2016), Miembro Correspondiente Academia de Artes, Ciencias y Letras de Iguaba Grande, Brasil (2014-Presente), Miembro Asociado Academia Norteamericana de Literatura Moderna, USA (2015-Presente), Miembro Encuentros Literarios Luz del Corazón ELILUC (2012-Presente), Embajador Universal de la Paz en Panamá-Circulo Universal de Embajadores de la Paz, Ginebra (2012-Presente), Presidente Nacional UMECEP Panamá (2014-Presente), creador del Blog Mi Mundo www.robert-mimundo.blogspot.com del Grupo en Facebook Amor por las Letras. Libros publicados en www.lulu.com en www.amazon.com ha participado en más de 40 antologías a nivel mundial.

miércoles, 2 de marzo de 2016

ÚLTIMOS RECONOCIMIENTOS MUCHAS GRACIAS




RECORDANDO A RICARDO MIRÓ


RICARDO MIRÓ

Por: Robert A. Goodrich V. *

Ricardo Miró Denis (Panamá, 5 de noviembre 1883-2 de marzo 1940): Sin duda alguna Ricardo Miró es el poeta nacional por excelencia el premio de literatura en Panamá lleva su nombre.

Estudió pintura, fue diplomático, Director de los Archivos Nacionales y Secretario Perpetuo de la Academia Panameña de la Lengua su poema más conocido y uno de los más representativos a nivel nacional es sin duda alguna el poema "Patria".

Ubicado dentro del movimiento que siguió al gran triunfo de Darío, se mantuvo fiel a su propio temperamento e ideal estético, haciendo una poesía íntima y sencilla, fiel al paisaje de su tierra. Ha sido, por eso, uno de los más eficaces voceros de la nacionalidad. Se le considera el más alto exponente de la poesía panameña.

Algunos de sus poemas:

Patria, por
Ricardo Miró

¡Oh patria tan pequeña, tendida sobre un istmo
donde es más claro el cielo y es más vibrante el sol, (1)
en mí resuena toda tu música, lo mismo
que el mar en la pequeña celda del caracol!

Revuelvo la mirada y a veces siento espanto
cuando no veo el camino que a ti me ha de tornar...
¡Quizá nunca supiese que te quería tanto,
si el Hado no dispone que atravesara el mar!...

La patria es el recuerdo... Pedazos de la vida
envueltos en jirones de amor o de dolor;
la palma rumorosa, la música sabida,
el huerto ya sin flores, sin hojas, sin verdor.

La patria son los viejos senderos retorcidos
que el pie, desde la infancia, sin tregua recorrió,
en donde son los árboles antiguos conocidos
que al alma le conversan de un tiempo que pasó. (2)

En vez de estas soberbias torres con áurea flecha,
en donde un sol cansado se viene a desmayar,
dejadme el viejo tronco donde escribí una fecha,
donde he robado un beso, donde aprendí a soñar.

¡Oh mis vetustas torres, queridas y lejanas,
yo siento las nostalgias de vuestro repicar!
He visto muchas torres, oí muchas campanas,
pero ninguna supo, ¡torres mías lejanas!,
cantar como vosotras, cantar y sollozar.

La patria es el recuerdo... Pedazos de la vida
envueltos en jirones de amor o de dolor;
la palma rumorosa, la música sabida,
el huerto ya sin flores, sin hojas, sin verdor.

¡Oh patria tan pequeña que cabes toda entera
debajo de la sombra de nuestro pabellón:
quizás fuiste tan chica para que yo pudiera
llevarte por doquiera dentro del corazón! (3)

Barcelona, 1909
Publicado en la Revista
Nuevos Ritos, Nº 50, 1º de septiembre de 1909.

Versión original aparecida en 1909
(1) Donde es el mar más verde y es más vibrante el Sol,
(2) que al paso nos conversan de un tiempo que pasó.
(3) llevarte toda entera dentro del corazón!

La versión que aquí publicamos incluye las correcciones
introducidas en 1915.

La Ultima Gaviota, por
Ricardo Miró

Como una franja temblorosa, rota
del manto de la tarde, en raudo vuelo
se esfuma la bandada por el cielo
buscando, acaso, una ribera ignota.

Detrás, muy lejos, sigue una gaviota
que con creciente y pertinaz anhelo
va de la soledad rasgando el velo
por alcanzar la banda ya remota.

De la tarde surgió la casta estrella,
y halló siempre volando a la olvidada,
de la rauda patrulla tras la huella.

Historia de mi vida compendiada,
porque yo soy, cual la gaviota aquella,
ave dejada atrás por la bandada.

El Poema Del Ruiseñor, por
Ricardo Miró

Desde la rama del ciprés dormido
el dulce ruiseñor canta a la luna
y la invita a bajar hasta su nido.
Ya ves qué casto amor tan sin fortuna...,
y eso que el ruiseñor, en un descuido,
puede llegar volando hasta la luna.

Envuelto entre la luz embrujadora
da al viento el ruiseñor todas las galas
que su garganta mágica atesora;
y la luna se vuelve toda escalas
de seda y luz... (La luna diz que ignora
que su dulce cantor tiene dos alas...)

Calla el agua en los claros surtidores,
se aduermen los arroyos cristalinos
y se despiertan a escuchar las flores.
Astro y pájaro, a un tiempo, están divinos...
y ella baja hasta él vuelta fulgores,
y él asciende hasta ella vuelto trinos...

Lleno de sombra y de quietud, como una
pupila abierta al cielo indiferente,
un retazo perdido de laguna
sueña en la fronda del jardín... Presiente
la pálida belleza de la luna
aquel espejo claro y transparente.

El ruiseñor solloza dolorido
envuelto entre la luz embrujadora
cuando calla, de pronto sorprendido,
porque desde la rama en donde llora
advierte que la luna se ha caído
y flota sobre el agua onduladora.

Calla el agua en los claros surtidores,
se aduermen los arroyos cristalinos
y se despiertan a escuchar las flores.
Luna y pájaro, a un tiempo, están divinos...
y ella asciende hasta él vuelta fulgores,
y él desciende hasta ella vuelto trinos.

El pájaro suplica, impreca y canta,
mientras se multiplica a maravilla
la flauta de su eclógica garganta...
y salta alegre al ver cómo se humilla
la luna, que corriendo tras su planta
se viene sobre el agua hasta la orilla...

Ante el dulce deliquio que le miente
la luna, riendo en el cristal del lago,
loco de amor el ruiseñor se siente,
y respondiendo al amoroso halago,
hunde el pico en el agua transparente
y se bebe la luna trago a trago.

Este servidor escribió hace un tiempo atrás un Ensayo sobre las vidas de Rogelio Sinán y Ricardo Miró y en estos momentos acabo de terminar un ensayo inédito sobre Ricardo Miró del cual sabrán próximamente.

Fuente: Panamá Poesía

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Creador del Blog Mi Mundo www.robert-mimundo.blogspot.com del grupo Amor por las Letras, Presidente Nacional UMECEP Panamá, Miembro Correspondiente Academia de Artes, Ciencias y Letras de Iguaba Grande (Brasil), Miembro Asociado Academia Norteamericana de Literatura Modera (USA), Miembro de los Encuentros Literarios Internacionales ELILUC Luz del Corazón (USA), Embajador Universal de la Paz en Panamá por el Circulo Universal de Embajadores de la Paz en Ginebra desde el 2012, Premio José Martí por el Grupo Café Cubano (2016), Finalista I Concurso de Ensayos por los Derechos Humanos, Casa Cuba (Houston,Texas USA 2014), libros a la venta en www.lulu.com www.amazon.com, entre otros.

lunes, 29 de febrero de 2016

AGENDA POETAS DEL MUNDO 2016


Quiero agradecerle a mi amiga Mery Larrinua que me mandó la foto no sabía o estaba seguro de que salía en la Agenda de Poetas del Mundo 2016 editada por el Movimiento Poetas del Mundo del cual soy miembro gracias.

Comparto la foto

Gracias

Robert Allen Goodrich Valderrama
Panamá


domingo, 28 de febrero de 2016

PREMIO JOSÉ MARTÍ OTORGADO POR EL GRUPO CAFÉ CUBANO


Soy un admirador de la obra de José Martí tuve la oportunidad de participar en la Antología en honor a este valiente poeta, escritor y hombre Martí, además soy amigo de varios cubanos y he participado en actividades relacionadas con ellos como el Concurso Internacional de Ensayos sobre Derechos Humanos que tuvo Casa Cuba en Houston, Texas donde recibí Diploma por mi participación y premios como Finalista.

He escrito varios artículos y otros sobre José Martí y otros escritores, personajes y demás de Cuba así que para mí es un honor recibir este Premio por parte de Café Cubano un Grupo en Facebook por mi obra y carrera que lleva el nombre del más insigne de los Poetas de Cuba, el Apóstol Cubano José Martí.

Muchas gracias a Yaneth Hernández y a Café Cubano por concederme el honor de recibir este hermoso premio y por tan hermosas palabras

Premio José Martí.


Palabras que acompañan el Premio en el Post del Grupo:

Saludos mis queridos amigos.
Quiero con el respeto que merece el Himno Nacional de Panamá extraer una estrofa:
En tu suelo cubierto de flores, 
a los besos del tibio terral, 
terminaron guerreros fragores; 
sólo reina el amor fraternal. 
Es hermoso como todo lo que compone la bella República de Panamá con una gran riqueza cultural y literaria como poetas de la talla de Augusto Fábrega, Antonio Isaza y una poetisa que he tenido el gusto de disfrutar de sus obras Bertalicia Peralta. Desde hace unos años el movimiento poético panameño se está haciendo cada día más pujante, jóvenes figuras enmarcados en las nuevas tendencias expresan de manera franca e incesante una visión mucho más amplia del quehacer poético, con pluma fina y de profundo criterio.
Los poetas y escritores panameños han logrado romper barreras con sus obras han tocado otras latitudes con mucho éxito como es el caso de Consuelo Tomás.
Pero no solo el arte de escribir tiene sus lauros en la patria de Rubén Blades también la pintura como expresión litigante desde tiempos antiguos y en este apartado Panamá brilla con luz propia y emergente en los lienzos de Sandra Silvera con un catálogo rico en obras admirables así como también en la escultura.
Las calles de Panamá guardan episodios históricos que recuerdan la encarnizada lucha por conquistar su libertad y en medio de aquellos turbulentos días las plumas hacían lo suyo dejando plasmado para la posteridad grandes escenas a través de versos que hoy perduran en la memoria intelectual de Panamá, hoy también sinónimo de progreso y de nuevos valores dentro del contexto literario. 
Robert Allen Goodrich poeta de larga cabalgata, con un portento intelectual que bien deja entrever en sus obras, en su expresión nada ligera, con una personalidad centrada y un excelente manejo del léxico poético. Nada esta al azar en su obra, todo tiene un destino, una razón y un contexto exquisitamente confeccionado. Con ello queda patentado que el poeta debe ser versado en cualquier temática, el poeta es un visionario, critico mordaz y hasta sazonado con la picardía y el sarcasmo. Robert posee un alma libre, generosa y en algunos casos sublime. Deja mucho que aprender y que analizar de sus obras. Basta con pasearnos por su largo currículo para saber que es un caballero del arte puro de la escritura.
Café Cubano en unión de su tren administrativo y sus destacados miembros anuncia al ganador del Premio José Martí, el poeta panameño Robert Allen Goodrich. Aplaudimos de pie. FELICITACIONES. Saludos a nuestra querida República de Panamá.



Por eso y más muchas gracias a Yaneth Hernández y Café Cubano una vez más por este Premio

Robert Allen Goodrich 
Panamá